{"id":22129,"date":"2026-11-02T23:49:00","date_gmt":"2026-11-02T23:49:00","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=22129"},"modified":"2026-11-02T15:01:24","modified_gmt":"2026-11-02T15:01:24","slug":"cosechar-riqueza-producir-precariedad-los-cuerpos-detras-del-crecimiento-de-la-fruticultura-chilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/11\/02\/cosechar-riqueza-producir-precariedad-los-cuerpos-detras-del-crecimiento-de-la-fruticultura-chilena\/","title":{"rendered":"Cosechar riqueza, producir precariedad. Los cuerpos detr\u00e1s del crecimiento de la fruticultura chilena"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>La producci\u00f3n agr\u00edcola chilena alberga profundas contradicciones, y una de las m\u00e1s dram\u00e1ticas es la creciente sofisticaci\u00f3n de sus exportaciones versus la fragilidad de la situaci\u00f3n laboral de quienes las hacen posibles. Esta investigaci\u00f3n de integrantes del Centro de Estudios e Investigaci\u00f3n La Grieta y Kilombo Negroc\u00e9ntricx explora la realidad de trabajadoras cuya jornada no se limita a los tiempos de la temporada, sino que se extiende al espacio dom\u00e9stico e involucra mucho m\u00e1s que las tareas de la faena. <\/em> <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-2-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22126\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9ditos: Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Chile suele hablar de su agricultura desde el \u00e9xito. Crecimiento de las exportaciones, apertura de nuevos mercados, innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, competitividad y capacidad para posicionar productos nacionales a miles de kil\u00f3metros de distancia forman parte de un relato que durante d\u00e9cadas ha acompa\u00f1ado la consolidaci\u00f3n del modelo agroexportador. La cereza se ha convertido quiz\u00e1s en una de sus im\u00e1genes m\u00e1s perfectas: brillante, seleccionada, trazable, cuidadosamente embalada y destinada a recorrer miles de kil\u00f3metros para ingresar a mercados internacionales altamente competitivos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La importancia de la fruticultura no se limita a su presencia en las exportaciones. En t\u00e9rminos estructurales, el sector silvoagropecuario primario ha representado durante las \u00faltimas d\u00e9cadas alrededor del <strong>3% del PIB nacional<\/strong>, pero cuando se consideran sus encadenamientos con la agroindustria, los insumos y los servicios asociados, su peso econ\u00f3mico ampliado alcanza aproximadamente un <strong>10,4% del PIB <\/strong>seg\u00fan la \u00faltima estimaci\u00f3n disponible de ODEPA. En 2026, adem\u00e1s, la fruta contin\u00faa ocupando una posici\u00f3n estrat\u00e9gica dentro del comercio exterior: solo durante la temporada 2025\/2026 los env\u00edos frut\u00edcolas superaron los <strong>US$9 mil millones<\/strong>, y la fruta fresca concentr\u00f3 la mayor parte de ese valor. Incluso en un a\u00f1o marcado por retrocesos en parte de la producci\u00f3n frut\u00edcola, su comportamiento ha incidido directamente sobre la actividad agropecuario-silv\u00edcola medida por el Banco Central. Esto permite dimensionar la contradicci\u00f3n que atraviesa nuestro an\u00e1lisis: <strong>no estamos hablando de una actividad econ\u00f3mica marginal, sino de una cadena productiva relevante para la generaci\u00f3n de riqueza y divisas del pa\u00eds; precisamente por eso resulta pol\u00edticamente necesario preguntarse qui\u00e9n produce esa riqueza, bajo qu\u00e9 condiciones y qu\u00e9 proporci\u00f3n de sus costos sociales termina siendo absorbida por temporeros, temporeras y trabajadores migrantes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s de esa mercanc\u00eda existe otra historia menos visible. La historia de quienes podan, ralean, cosechan, seleccionan, embalan, cargan y transportan esa fruta. Temporeros y temporeras, trabajadores nacionales y migrantes, mujeres que adem\u00e1s del trabajo remunerado sostienen labores de cuidado, personas que recorren temporadas y territorios buscando d\u00f3nde vender nuevamente su fuerza de trabajo. Nuestra investigaci\u00f3n desarrollada en la Regi\u00f3n de O\u2019Higgins naci\u00f3 precisamente desde esa contradicci\u00f3n: preguntarnos por los cuerpos que desaparecen detr\u00e1s de las cifras. Eso nos llev\u00f3 hacia otra inquietud a\u00fan m\u00e1s pol\u00edtica: <strong>\u00bfQu\u00e9 relaciones de trabajo existen detr\u00e1s del \u00e9xito agroexportador chileno y por qu\u00e9 permanecen tan ausentes del debate p\u00fablico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-5-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22122\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Porque mientras discutimos cu\u00e1nto exporta Chile, cu\u00e1nto crece el sector o cu\u00e1nto vale una determinada temporada, omitimos hablar sobre qui\u00e9n produce esa riqueza, bajo qu\u00e9 condiciones lo hace y c\u00f3mo se distribuyen los costos, los riesgos y los beneficios de ese crecimiento. La precariedad que actualmente experimenta parte de la poblaci\u00f3n migrante inserta en la agricultura chilena no comenz\u00f3 con la migraci\u00f3n irregular. Lo anterior permite desmontar una de las ideas m\u00e1s extendidas dentro del debate p\u00fablico: que la llegada de trabajadores extranjeros habr\u00eda producido o profundizado por s\u00ed misma el deterioro de las condiciones laborales.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La historia del trabajo agr\u00edcola chileno muestra algo diferente. Mucho antes de la actual migraci\u00f3n latinoamericana y caribe\u00f1a, la expansi\u00f3n de la fruticultura de exportaci\u00f3n ya hab\u00eda consolidado una fuerza de trabajo caracterizada por la temporalidad. La producci\u00f3n agr\u00edcola posee tiempos espec\u00edficos, pues durante determinados per\u00edodos necesita miles de trabajadores. La fuerza de trabajo debe aparecer cuando la fruta la necesita y desaparecer de los costos permanentes cuando termina la temporada. As\u00ed se consolida una de las figuras fundamentales de la transformaci\u00f3n del campo chileno: <strong>la temporera y el temporero<\/strong>. No son una anomal\u00eda del modelo, sino que son centrales a su funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La modernizaci\u00f3n agr\u00edcola no elimin\u00f3 esa condici\u00f3n. Mientras aument\u00f3 la tecnolog\u00eda, mejoraron los sistemas de riego, se sofisticaron los packings, crecieron las cadenas de fr\u00edo y Chile consigui\u00f3 colocar fruta cada vez m\u00e1s lejos de sus fronteras. No obstante, una parte importante de quienes hac\u00edan posible esa transformaci\u00f3n continu\u00f3 entrando y saliendo del trabajo de acuerdo con las necesidades de la producci\u00f3n. La mercanc\u00eda se moderniz\u00f3, pero las relaciones laborales no usufructuar de la misma suerte. Es aqu\u00ed donde emerge la contradicci\u00f3n central que atraviesa toda nuestra investigaci\u00f3n: <strong>e<\/strong><strong>l mismo modelo capaz de garantizar est\u00e1ndares internacionales extraordinariamente exigentes para la fruta no se traduce en condiciones equivalentes para todas las personas que la producen. <\/strong>La fruta premium necesita miles de manos, la cereza permite observar esta contradicci\u00f3n con particular claridad. Su producci\u00f3n requiere una utilizaci\u00f3n intensiva de trabajo humano concentrada en per\u00edodos relativamente breves. Cuando comienza la temporada, miles de manos deben estar disponibles:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Alguien poda.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien ralea. <\/p>\n\n\n\n<p>Alguien cosecha. <\/p>\n\n\n\n<p>Alguien selecciona. <\/p>\n\n\n\n<p>Alguien embala.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien transporta.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-8-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22127\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9ditos: Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La cereza que aparece finalmente como una mercanc\u00eda sofisticada y altamente valorizada es el resultado de una extensa cadena de trabajo, esto obliga a desplazar la mirada desde la mercanc\u00eda hacia las relaciones sociales que permiten producirla. No est\u00e1 dem\u00e1s decir que el capital no produce riqueza por s\u00ed solo, puesto que, necesita fuerza de trabajo y necesita organizar esa fuerza de trabajo de una manera compatible con las necesidades de acumulaci\u00f3n. Durante determinadas semanas existe una enorme necesidad de trabajadores y despu\u00e9s esa necesidad disminuye, la temporalidad acotada de los \u00abacuerdos\u00bb laborales permite resolver ese problema. La subcontrataci\u00f3n y los arreglos informales permiten conseguir r\u00e1pidamente trabajadores sin incorporarlos de manera permanente a la estructura empresarial, y la existencia de una poblaci\u00f3n con menores herramientas de negociaci\u00f3n puede hacer todav\u00eda m\u00e1s desigual la relaci\u00f3n entre quien necesita vender su fuerza de trabajo y quien tiene capacidad para comprarla. En este sentido, <strong>\u00bfqu\u00e9 costos del modelo agroexportador son absorbidos por las empresas y cu\u00e1les son asumidos individualmente por los y las trabajadoras, sus familias y los territorios?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n asume los meses sin empleo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n absorbe el costo de enfermarse?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n paga los desplazamientos entre temporadas?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n sostiene la vida cuando termina la cosecha?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n cuida mientras se trabaja?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n asume el riesgo cuando no existe contrato?<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando estas preguntas desaparecen del an\u00e1lisis econ\u00f3mico, la mercanc\u00eda parece producirse sola. En el proceso de investigaci\u00f3n, se observa que las mujeres son el coraz\u00f3n de la transformaci\u00f3n agr\u00edcola. Las mujeres de la clase obrera hist\u00f3ricamente han trabajado en el mundo rural chileno, aunque una parte importante de ese trabajo haya permanecido invisibilizada como ayuda familiar, trabajo dom\u00e9stico o colaboraci\u00f3n dentro de las econom\u00edas campesinas. La expansi\u00f3n de la fruticultura incorpor\u00f3 masivamente mujeres al trabajo asalariado, pero lo hizo principalmente desde la temporalidad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cosecha. <\/p>\n\n\n\n<p>Selecci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Packing<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Embalaje.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22123\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Las mujeres ingresaron al trabajo productivo sin abandonar el trabajo reproductivo. Despu\u00e9s del campo o del packing contin\u00faa la comida, la crianza, la limpieza, el cuidado de ni\u00f1os, ni\u00f1as, personas mayores y enfermas. La reproducci\u00f3n cotidiana de la vida, que no constituye una cuesti\u00f3n secundaria respecto de la econom\u00eda, sino que es parte central de ella. La producci\u00f3n de mercanc\u00edas depende tambi\u00e9n de la reproducci\u00f3n cotidiana de quienes trabajan, una parte considerable de ese costo permanece fuera de las cuentas empresariales y contin\u00faa siendo absorbida por los hogares y, dentro de ellos, de manera desproporcionada por las mujeres. Por eso cuando hablamos de temporeras no hablamos solamente de incorporaci\u00f3n femenina al mercado laboral, sino que hablamos tambi\u00e9n de una econom\u00eda que <strong>utiliza trabajo remunerado mientras descansa sobre enormes cantidades de trabajo de cuidados no remunerado<\/strong>. La acumulaci\u00f3n tiene entonces una dimensi\u00f3n que pocas veces aparece en las estad\u00edsticas de exportaci\u00f3n. Mientras la fruta cruza fronteras convertida en mercanc\u00eda, una parte de los costos necesarios para producirla permanece dentro de las casas. <strong>La trabajadora migrante ingres\u00f3 a una estructura laboral que ya hab\u00eda sido construida sobre la temporalidad, la flexibilidad y una distribuci\u00f3n desigual de los riesgos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta diferencia es pol\u00edticamente fundamental porque permite invertir la pregunta. En lugar de preguntarnos si los migrantes deterioraron el mercado laboral, debemos preguntarnos por qu\u00e9 determinados sectores del mercado laboral encuentran en trabajadores con mayores necesidades econ\u00f3micas y menores herramientas institucionales una fuerza de trabajo particularmente disponible.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La explotaci\u00f3n laboral se encuentra en las interseccionalidades de la subalternidad, es decir, clase, g\u00e9nero, nacionalidad, raza, barrera ling\u00fc\u00edstica, situaci\u00f3n migratoria, entre otras. Nuestra investigaci\u00f3n en O\u2019Higgins permiti\u00f3 observar precisamente c\u00f3mo estas dimensiones\u00a0pueden\u00a0encontrarse\u00a0en un\u00a0mismo cuerpo: trabajadora-mujer-migrante-temporera-cuidadora. <strong>\u00bfQu\u00e9 ocurre laboralmente con una persona que permanece en el pa\u00eds, necesita sobrevivir y posee menos posibilidades de ingresar al mercado formal? <\/strong>\u00bfHasta que punto la irregularidad migratoria deja de ser una falla del sistema, a ser una condici\u00f3n construida para el usufructo del sector privado? Una persona con estatus migratorio irregular tiene poco, si es que alg\u00fan poder de negociaci\u00f3n, porque teme ser expulsada por denunciar, porque est\u00e1 forcluida del lugar de ciudadano y sujeto de derechos, porque la extranjeridad puede traducirse en desconocimiento de los derechos inalienables, mecanismos de denuncia o instituciones laborales. <strong>Cuando disminuyen los derechos migratorios, tambi\u00e9n puede disminuir la capacidad efectiva para ejercer derechos laborales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La respuesta de esta encrucijada reside en pensar m\u00e1s all\u00e1 del debate migratorio, y exige enlazar estas cuestiones con los debates sobre la dignidad del trabajo. Durante 2026, el gobierno ha profundizado una agenda centrada en control fronterizo, expulsiones y salida de personas en situaci\u00f3n migratoria irregular, el discurso gubernamental coloca el \u00aborden migratorio\u00bb y el control de fronteras en un lugar central. Pero mientras el Estado \u2013supuestamente\u2013 endurece su relaci\u00f3n con la migraci\u00f3n irregular, las necesidades productivas de sectores como la agricultura no desaparecen.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por eso existe una perversidad estructural cuando se ejerce un control migratorio individual, que vilifica al migrante irregular sin fiscalizar a las grandes empresas que lucran con la vulnerabilidad legal de estas personas. Es necesario preguntarnos: <strong>\u00bfCu\u00e1ntos empleadores son fiscalizados por utilizar trabajo informal? \u00bfQui\u00e9n responde cuando un trabajador no tiene contrato? \u00bfQui\u00e9n responde por jornadas abusivas? \u00bfQui\u00e9n responde por exposici\u00f3n a agrot\u00f3xicos? \u00bfQui\u00e9n responde por intermediaciones laborales irregulares? <\/strong>La seguridad migratoria no puede reemplazar la seguridad laboral. Aqu\u00ed existe adem\u00e1s una disputa sobre el significado de la palabra seguridad, en el debate p\u00fablico contempor\u00e1neo, seguridad y migraci\u00f3n aparecen cada vez m\u00e1s asociadas. Pero \u00bfqu\u00e9 significa seguridad para una temporera? Seguridad puede tambi\u00e9n re-pensarse como garant\u00edas laborales, principalmente en rubros con altos riesgos m\u00e9dicos y fisiol\u00f3gicos, con largas y extenuantes jornadas, usualmente en la intemperie, expuesta a condiciones clim\u00e1ticas, pesticidas y lugares sin acceso libre agua potable.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-6-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22125\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9ditos: Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Existe entonces la seguridad desde el discurso criminalizante que emana del Estado, y la enso\u00f1aci\u00f3n del fortalecimiento de la seguridad laboral de qui\u00e9nes aportan a que la econom\u00eda de Chile produzca sus frutos. Cuando la primera monopoliza completamente la discusi\u00f3n, la segunda desaparece. La xenofobia desplaza el conflicto estructural de la precarizaci\u00f3n laboral en Chile, revelando la funci\u00f3n pol\u00edtica de los discursos anti-migrantes.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En sociedades atravesadas por inseguridad econ\u00f3mica, salarios insuficientes, crisis habitacional, endeudamiento y debilitamiento de derechos sociales, existe siempre una disputa por explicar las causas del malestar, cuyas vertientes individualistas abundan en medios de comunicaci\u00f3n que son manejados por intereses privados y empresariales.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 una empresa puede encontrar trabajadores dispuestos a aceptar determinadas condiciones? \u00bfQu\u00e9 estructuras hacen posible esa desigualdad? \u00bfQu\u00e9 ocurre con la capacidad de negociaci\u00f3n de toda la fuerza laboral cuando existe un segmento de trabajadores que posee mayores dificultades para rechazar? Ah\u00ed aparece una consecuencia que deber\u00eda preocupar tambi\u00e9n a la clase trabajadora nacional, puesto que la precarizaci\u00f3n de algunos siempre es expansible a todos. Por eso defender los derechos de los trabajadores migrantes no constituye una demanda separada de la defensa de los trabajadores nacionales desde una perspectiva de clase. Si un empleador puede pagar menos a alguien porque est\u00e1 irregular, el problema no es la nacionalidad de ese trabajador, el problema es la existencia de una relaci\u00f3n laboral en la cual resulta posible utilizar esa vulnerabilidad para disminuir costos o disciplinar la fuerza de trabajo. La respuesta, por tanto, no deber\u00eda ser quitar todav\u00eda m\u00e1s derechos, sino que garantizar que <strong>ning\u00fan trabajador pueda ser utilizado para precarizar las condiciones de otro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando Chile celebra su competitividad agroexportadora, deber\u00edamos preguntarnos tambi\u00e9n c\u00f3mo se construye esa competitividad. <strong>\u00bfQu\u00e9 ocurre cuando la vulnerabilidad de una persona puede transformarse en una ventaja econ\u00f3mica para otra? <\/strong>Emerge ahora una otra contradicci\u00f3n que atraviesa nuestro presente: <strong>La frontera puede cerrarse para los derechos mientras determinados sectores del mercado contin\u00faan abiertos a esa misma fuerza de trabajo. <\/strong>La contradicci\u00f3n de la cereza chilena est\u00e1 ah\u00ed. Una mercanc\u00eda capaz de cruzar el mundo con absoluta libertad mientras algunas de las personas que la producen viven bajo condiciones profundamente desiguales para desplazarse, trabajar y ejercer derechos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La fruta cruza fronteras como mercanc\u00eda. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El capital cruza fronteras como inversi\u00f3n. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero cuando quien cruza la frontera es el trabajador, algo se rigidiza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/Cosechar-riqueza-4-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22121\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9ditos: Magdalena Ceballos Mendieta<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La producci\u00f3n agr\u00edcola chilena alberga profundas contradicciones, y una de las m\u00e1s dram\u00e1ticas es la creciente sofisticaci\u00f3n de sus exportaciones versus la fragilidad de la situaci\u00f3n laboral de quienes las hacen posibles. Esta investigaci\u00f3n de integrantes del Centro de Estudios e Investigaci\u00f3n La Grieta y Kilombo Negroc\u00e9ntricx explora la realidad de trabajadoras cuya jornada no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":632,"featured_media":22128,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[19,3897,23],"tags":[4816,4815,290,4814],"taxonomy\/multi-autores":[4817,4818],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-22129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-desalambrar","category-carrusel","category-civilizacion-y-barbarie","tag-carolina-amaral","tag-ignacia-borgeaud","tag-precarizacion-laboral","tag-trabajo-agricola","multi-autores-carolina-amaral","multi-autores-ignacia-borgeaud"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/632"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22130,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22129\/revisions\/22130"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22129"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=22129"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=22129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}