{"id":2224,"date":"2016-08-13T02:57:28","date_gmt":"2016-08-13T02:57:28","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2224"},"modified":"2025-07-31T14:40:28","modified_gmt":"2025-07-31T14:40:28","slug":"las-trampas-del-atrapar-pokemon-go-la-libertad-de-transitar-sin-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/08\/13\/las-trampas-del-atrapar-pokemon-go-la-libertad-de-transitar-sin-historia\/","title":{"rendered":"Las trampas del atrapar: Pokem\u00f3n Go y la libertad de transitar sin historia."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Chico Jarpo<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Tal vez sea una exageraci\u00f3n atribuir a la acci\u00f3n de \u201catrapar\u201d un lugar relevante en la <strong>evoluci\u00f3n<\/strong> de la humanidad, por m\u00e1s que los expertos insistan en que la oposici\u00f3n de los dedos pulgares signific\u00f3 un salto trascendental en la t\u00e9cnica para exterminar piojos. El ceviche y el sushi, por otro lado, parecen ser consecuencias directas del acto de atrapar un pez. Y hablando de especies marinas, el capit\u00e1n Ahab pasa una montonera de p\u00e1ginas tratando de <strong>capturar<\/strong> ese resbaladizo cachalote blanco en esa famosa novela que, he de confesar, no he le\u00eddo a\u00fan (no s\u00e9 bien por qu\u00e9 me da un fr\u00edo enorme abrirla).<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00bfPero qu\u00e9 sacar\u00edamos con angustiarnos si no conseguimos atrapar el sentido completo del p\u00e1rrafo anterior? Poco y nada (\u00a1y qu\u00e9 formidables ingredientes son esos dos para comenzar una lectura!). Iniciemos otra persecuci\u00f3n semejante. Es probable que la gran promesa del neoliberalismo consista en garantizar una disposici\u00f3n virtualmente infinita de mercanc\u00edas. Y, sin embargo, no todas debiesen ser ponderadas de la misma forma. Algunas de ellas parecen llevar la impronta de la \u00e9poca en su hechura, a pesar de \u2013o como consecuencia de\u2013, precisamente, su car\u00e1cter vol\u00e1til y elusivo. Si el autom\u00f3vil constituy\u00f3 el fen\u00f3meno ep\u00f3nimo de un sistema de producci\u00f3n caracterizado por la cadena de montaje al interior de los pa\u00edses capitalistas desarrollados durante la primera mitad del XX, la compra de aplicaciones de pago para celular parece ser un modelo arquet\u00edpico de la hipertrofiada tercerizaci\u00f3n de los tiempos que corren. Y esto porque la adquisici\u00f3n de productos virtuales opera con la misma l\u00f3gica evanescente y especular que anima los flujos burs\u00e1tiles. Su escala mundial opera como un s\u00edntoma cultural de nuestra contemporaneidad \u2013al menos en ese c\u00e1lculo terr\u00e1queo que proyecta un consumo global pero que, como sabemos, siempre posee excluidos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por otro lado, no deja de ser brillante y perverso a la vez que su principal estrategia de comercializaci\u00f3n haya adoptado la din\u00e1mica del juego como concepto central. Esto ocurre porque ya no se trata, como en los ochenta y noventa, de incluir a la ni\u00f1ez dentro de un rango etario de consumo, sino de extender las mercanc\u00edas dedicadas a la infancia hasta bien pasada la adolescencia.\u00a0 Bueno, y ya ve como la gente apretujada en el metro siempre encuentra un resquicio para iniciar o reanudar una partida en sus tel\u00e9fonos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Esos son algunos de los antecedentes que habr\u00eda que considerar al momento de referirse a la llegada de <em>Pokem\u00f3n Go<\/em> a Latinoam\u00e9rica. No deja de ser curioso que su descarga haya experimentado un significativo retraso respecto al resto del mundo. Ese solo detalle traiciona toda la idea de una democratizaci\u00f3n globalizada del consumo; la dilaci\u00f3n es un diligente recordatorio de nuestro indeleble tercermundismo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pero, por encima de estos chamullos del mercado global, est\u00e1 la flagrante innovaci\u00f3n que inaugura este servicio. Hay que pensar en primera instancia en la trasposici\u00f3n de estas figuras animadas en el contradictorio paisaje sudaka como un hito que instala una nueva forma de relacionarse con el espacio a trav\u00e9s de los aparatos tecnol\u00f3gicos. La mediaci\u00f3n absoluta de un juego que homogeniza sus reglas imponi\u00e9ndolas a la diversidad de entornos cotidianos de sus posibles usuarios, logra penetrar en la vida diaria de una manera profunda y tramposamente condescendiente con la geograf\u00eda del jugador. El reciente reclamo del parque por la paz Villa Grimaldi, ex centro de detenci\u00f3n y tortura, debido a la presencia de algunas especies de esta extra\u00f1a fauna virtual en su recinto, es un ejemplo concreto del arbitrario e impertinente mapeo que realiza el software. Existe, en ese sentido, un preocupante despojo de los sentidos simb\u00f3licos arraigados en los territorios. Pareciera que, de cierto modo, para los desarrolladores del juego los individuos adquirieren un estatus similar al de estas criaturas digitales. En pocas palabras, se estimula la creaci\u00f3n de una comunidad de personas que deambulan \u201clibremente\u201d por espacios sin historia. \u201cLibre, como el sol cuando amanece yo soy libre\u201d \u2026 ya se sabe el resto de la letra.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Y es que detr\u00e1s del \u00e9xito de la aplicaci\u00f3n se encuentra la soluci\u00f3n a un dilema que hac\u00eda incompatible la esencia de los \u201cdispositivos m\u00f3viles\u201d (que nunca fue otra que la capacidad para desplazarse con plena autonom\u00eda) con la operatividad inherente al \u201cjuego\u201d, que exig\u00eda, por el contrario, la abstracci\u00f3n del espacio circundante y la permanencia est\u00e1tica durante la interacci\u00f3n. <em>Pokem\u00f3n Go<\/em> logra, en cambio, conciliar esa contradicci\u00f3n por medio de un tr\u00e1nsito humano programado por sofisticados algoritmos. Pero no nos equivoquemos, no es el juego el que sale a la calle, son los usuarios los que ingresan a la l\u00f3gica de la aplicaci\u00f3n<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Esta inversi\u00f3n del orden de los t\u00e9rminos se nos presenta de manera transparente cuando logramos comprender los r\u00e9ditos econ\u00f3micos que obtiene esta versi\u00f3n m\u00f3vil de la franquicia. Porque si bien es cierto que un porcentaje visible se asegura mediante las compras al interior del juego, es casi seguro que la localizaci\u00f3n avanzada (o geolocalizaci\u00f3n) que se instala en el celular para poder correr el programa, permitir\u00e1 muy pronto que los usuarios sean bombardeados con mensajes publicitarios ya no solo dirigidos a sus h\u00e1bitos de compra sino tambi\u00e9n a su ubicaci\u00f3n espacial: \u201c\u00a1entrenador, tienes un Mac Donalds a tres cuadras de distancia, pasa a reponer fuerzas!\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En otras palabras, no son realmente los jugadores quienes atrapan a esta desbandada de peluches virtuales, sino que son los usuarios los que son cazados por enormes bases de datos y entrenados en los rentables circuitos del consumo trasnacional. As\u00ed las cosas, los millones y millones de usuarios de la aplicaci\u00f3n con el tiempo se habr\u00e1n convertido en los sumisos monstruos de bolsillo (<em>pocket-monsters<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>) de los grandes capitales.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La Raza C\u00f3mica, sin embargo, no quisiera empantanarse en una visi\u00f3n apocal\u00edptica, aunque no tema presentar al monstruo en toda su magnitud. Para nuestra revista una cosa resulta clara: subestimar al sistema es una estrategia condenada al fracaso. Por eso tiene un ejercicio de realismo fragmentado (que rivaliza con el efecto de \u201crealidad aumentada\u201d que promete la aplicaci\u00f3n) para proponer a sus lectores y colaboradores, que muy pronto anunciaremos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> La etimolog\u00eda <em>japonu.s.a<\/em> ha indicado que esa es la contracci\u00f3n que da origen al nombre Pokem\u00f3n<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Chico Jarpo \/ En otras palabras, no son realmente los jugadores quienes atrapan a esta desbandada de peluches virtuales, sino que son los usuarios los que son cazados por enormes bases de datos y entrenados en los rentables circuitos del consumo trasnacional<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2224","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2224"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2224\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18548,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2224\/revisions\/18548"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2224"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2224"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}