{"id":2237,"date":"2016-08-17T23:11:12","date_gmt":"2016-08-17T23:11:12","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2237"},"modified":"2017-09-15T14:01:15","modified_gmt":"2017-09-15T14:01:15","slug":"editorial-dispare-usted-y-disparo-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/08\/17\/editorial-dispare-usted-y-disparo-yo\/","title":{"rendered":"Editorial: dispare usted y disparo yo"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por La Raza<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>Santiago de Chile. Agosto, 2016.<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>1<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En una \u00e9poca en la que el mundo tiene al alcance de su bolsillo un aparato con la capacidad de capturar fragmentos espaciotemporales, la palabra disparo adquiere nuevos sentidos. Disparar una imagen es, de cierto modo, participar de una guerra donde cada momento debe ser replicado en su doble visual, donde la existencia est\u00e1 condicionada y condenada a su representaci\u00f3n.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pero la posibilidad del disparo amplificada por el progreso de la t\u00e9cnica es un fen\u00f3meno reciente. La necesidad democratizadora del consumo ha puesto en cada mano una c\u00e1mara, pero no ha renunciado al control de su uso. Apagar c\u00e1maras sigue siendo, al parecer, la manera m\u00e1s eficiente de hacerlo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>2<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La ma\u00f1ana del 22 de septiembre de 2015, Felipe Dur\u00e1n, fot\u00f3grafo, es detenido en su casa por infracci\u00f3n a la ley de control de armas y explosivos y a la ley de drogas. La semana pasada, luego de 300 d\u00edas en prisi\u00f3n, es absuelto por falta de pruebas. Nada de esto es nuevo ni, por supuesto, casual.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Cuando la concentraci\u00f3n de medios no es suficiente para invisivilizar la disidencia, se recurre a formas m\u00e1s extremas: el encierro del fot\u00f3grafo. El derecho penal, en tanto herramienta de control social, es as\u00ed instrumentalizado para criminalizar la resistencia y despojar de armas a un pueblo en lucha.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Lo cierto es que esta estrategia tiene efectos concretos: el encierro -y con ello, la ausencia de registro- por pr\u00e1cticamente un a\u00f1o del principal fot\u00f3grafo de una zona en conflicto como el Wall Mapu.\u00a0Y, en ese sentido, aunque pierdan, ganan. Y de pasada amedrentan, utilizando el potencial simb\u00f3lico del\u00a0derecho penal. El mensaje es claro: \u00abSi usted quiere sacar fotos de esto, si quiere apoyar la causa, h\u00e1galo, pero at\u00e9ngase a las consecuencias\u00bb.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>3<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No es primera vez que esto ocurre. En <em>La Batalla de Chile<\/em>, pel\u00edcula censurada por m\u00e1s de 40 a\u00f1os en la televisi\u00f3n p\u00fablica, Patricio Guzm\u00e1n muestra la muerte en primera persona del camar\u00f3grafo y periodista argentino Leonardo Henrichsen.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><em>No s\u00f3lo registra su propia muerte, tambi\u00e9n registra, dos meses antes del golpe de Pinochet, la verdadera cara de un sector del ej\u00e9rcito chileno.<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">De nuevo, un a\u00f1o despu\u00e9s, en noviembre de 1974, Jorge M\u00fcller, el camar\u00f3grafo de este mismo documental, es detenido junto a su pareja por agentes de la DINA para posteriormente, al igual que otros cientos de chilenos, ser desaparecidos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Y otra vez, 12 a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el per\u00edodo m\u00e1s \u00e1lgido de la resistencia contra la dictadura, Rodrigo Rojas DeNegri es quemado vivo por militares. Abandonado en una zona rural, el j\u00f3ven fot\u00f3grafo muere cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Aqu\u00ed, la batalla adquiere su forma m\u00e1s cruda. Es el disparo de la represi\u00f3n el que apaga estas c\u00e1maras; pese a ello, las im\u00e1genes registradas quedan como testimonio del enfrentamiento.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>4<\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Sin libertad de prensa, se afirma, no hay democracia.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Sin embargo, ni la cantidad de medios presupone diversidad, ni la diversidad presupone independencia. Y en ese sentido, qui\u00e9rase o no, la libertad de expresi\u00f3n es fundamentalmente un mito.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pues si se tiene el dominio de la din\u00e1mica de la informaci\u00f3n, se tiene ganada parte de la batalla. Lo que antes, por regla general, se lograba mediante coacci\u00f3n f\u00edsica; hoy por hoy se consigue a trav\u00e9s de la fabricaci\u00f3n de consenso.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>5<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Los tiempos cambian, y como en el sue\u00f1o de un Borges ciberpunk, miles de carreteras de datos atraviesan la geograf\u00eda terrestre transmitiendo im\u00e1genes, sonidos y textos, abriendo puentes de comunicaci\u00f3n instant\u00e1neos. La proliferaci\u00f3n de voces alternativas se vuelve una posibilidad concreta, y con ello la disputa por la construcci\u00f3n de sentidos se agudiza. Porque cuando los medios de comunicaci\u00f3n masivos ven amenazada su habitual hegemon\u00eda en la batalla de\u00a0las im\u00e1genes, abandonan la posici\u00f3n defensiva de atomizaci\u00f3n y desmovilizaci\u00f3n de las masas, y pasan a ocupar el rol\u00a0de agitadores y organizadores de la reacci\u00f3n. As\u00ed, la mano del poder aparece para restituir el entramado de discursos que \u00e9l mismo ha entretejido y, de ese modo, autoafirmar su vigencia.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>6<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No nos enga\u00f1emos, la realidad aumentada se vive en Chile mucho antes de la llegada de <em>Pokem\u00f3n Go<\/em>. Cada vez que encendemos la televisi\u00f3n, cada vez que abrimos el diario, mito y realidad se superponen en un escenario en el que el poder pol\u00edtico y el poder econ\u00f3mico aparecen como los principales agentes discursivos. Pero lo que interesa no es tanto acusar a los grandes medios de manipular la informaci\u00f3n; es bastante obvio que es as\u00ed; de lo que se trata aqu\u00ed es precisamente de evidenciar, a trav\u00e9s de ciertos sucesos recientes, un cambio de estrategia en la utilizaci\u00f3n de los medios, reflejo de un cierto temor. Del temor a que las mismas herramientas que han sido tradicionalmente manejadas por unos pocos est\u00e9n ahora en manos de muchos, y que algunos, como Felipe, las est\u00e9n empleando para retratar la verdadera cara de un sector de la sociedad chilena.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por La Raza \/ En una \u00e9poca en la que el mundo tiene al alcance de su bolsillo un aparato con la capacidad de capturar fragmentos espaciotemporales, la palabra disparo adquiere nuevos sentidos. 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