{"id":2273,"date":"2016-08-30T14:26:09","date_gmt":"2016-08-30T14:26:09","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2273"},"modified":"2025-07-31T14:39:30","modified_gmt":"2025-07-31T14:39:30","slug":"cuatro-cirios-para-juanga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/08\/30\/cuatro-cirios-para-juanga\/","title":{"rendered":"Cuatro cirios para Juanga"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Chico Jarpo<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>1<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00bfDe qu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda morir un baladista como Juan Gabriel que no fuese de un ataque al coraz\u00f3n? Hay violencia y dulzura en esa imagen. La de esa diminuta explosi\u00f3n de arterias que ahoga en sangre aquel \u00f3rgano al que por enraizada convenci\u00f3n el gran cantautor mexicano le dedic\u00f3 la mayor\u00eda de sus composiciones. Juanga al parecer expir\u00f3 tal como cant\u00f3, con intensidad y desgarro \u00bfDe cu\u00e1ntos artistas se puede afirmar esto, que murieron confundidos con el s\u00edmbolo en el que expresaron su obra?<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El mito entonces mitiga la p\u00e9rdida.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>2<\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En lo que deja, en ese canto agudo y visceral, en ese grito que es s\u00faplica y oraci\u00f3n solitaria de amante, ag\u00f3nico y tierno a la vez, hay una emotividad cultural, una subjetividad perif\u00e9rica, que es patrimonio de las clases populares latinoamericanas. Poco importa que existan salvoconductos conceptuales, permisos para poder escuchar sus canciones bajo los emblemas del <em>kitch\u00a0<\/em>o el <em>camp, <\/em>porque la mano de ning\u00fan turista \u201cbajar\u00e1 a disputarle su pu\u00f1ado de huesos\u201d al cebollero cancionero poblacional. Recuerdo haber escuchado a Jorge Gonz\u00e1lez decir en alguna entrevista algo as\u00ed como: \u00bfqu\u00e9 chucha es eso del placer culpable? Para nosotros Los Prisioneros esa era la m\u00fasica de nuestros padres y la disfrut\u00e1bamos sin ninguna culpa -refiri\u00e9ndose precisamente a esa larga tradici\u00f3n de m\u00fasica rom\u00e1ntica en espa\u00f1ol en la que sin duda Juanga vive y reina-.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Ni siquiera intentar\u00e9 \u201cdevolver\u201d su figura a ese lugar de donde jam\u00e1s ha migrado, me refiero a ese sitio en que el sufrimiento es un sentimiento v\u00edvido y no un adem\u00e1n observado desde las claves que da lo ex\u00f3tico o lo pintoresco. En las canciones de Juan Gabriel existe un tendedero combado por ropas puestas a secar, y ese instante de aseo profundo de una vez por semana, en el que todas las sillas son expulsadas del comedor pobre de las casas del pasaje. En la banda sonora de cada barrio proletario, en esa intimidad compartida, habr\u00e1 por un buen tiempo una animita ardiendo por el cantante mexicano.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>3<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Un charchazo para el macho latinoamericano, uno que le da vuelta la careta de tupido bigote y torva pupila (a la que Juanga siempre supo contraponer una cara reci\u00e9n afeitada, de labios delineados y gruesos) esa que de alguna manera la misma iconograf\u00eda mexicana en parte instal\u00f3, sucede cuando un llanto a moco vivo invade la insufrible compostura masculina al escuchar una de las m\u00e1s lindas canciones que se le han escrito a la madre: \u201ccomo quisiera \/ que tu vinieras \/ que tus ojitos jam\u00e1s se hubieran cerrado nunca\/ y estar mir\u00e1ndolos\u2026 \/amor eterno e inolvidable \/ pero tarde o temprano yo voy a estar contigo \/ para seguir \/ am\u00e1ndonos\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Esa sola composici\u00f3n, parte \u00ednfima de sus m\u00e1s de mil creaciones musicales, es m\u00e1s que suficiente para reconocer sin ning\u00fan reparo su elevada estatura art\u00edstica.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00daltimo<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Respira en Juanga un barroco popular, afectado, pero profundamente dichoso en su afectaci\u00f3n, recamado de refulgentes lentejuelas; lacerante y teatral. En su puesta en escena, que es parte constitutiva de su trayectoria, y c\u00f3mo no, de su sello como artista, la mariposa y el mariachi se funden en un aleteo de luces y brillo. La hip\u00e9rbole era su signo, pero \u00bfacaso hay otra forma de marcar ese exceso que significa amar? Sobre todo, haci\u00e9ndolo de ese modo desolador y quemante con que debe hacerlo el pueblo latinoamericano, rodeado de sus cotidianas miserias.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Tiempo atr\u00e1s, un poeta tan hondamente popular, tan fat\u00eddicamente latinoamericano como Vallejo, tambi\u00e9n explorar\u00eda esas mismas estancias de la expresi\u00f3n ag\u00f3nica: \u201chay golpes en la vida, tan fuertes&#8230; Yo no s\u00e9\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No es otro el registro del finado.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">[Portada] Ilustraci\u00f3n del disco <em>Querido, tributo indie a Juan Gabriel<\/em>.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Chico Jarpo \/ Respira en Juanga un barroco popular, afectado, pero profundamente dichoso en su afectaci\u00f3n, recamado de refulgentes lentejuelas; lacerante y teatral. 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