{"id":2441,"date":"2016-09-29T23:46:01","date_gmt":"2016-09-29T23:46:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2441"},"modified":"2018-03-28T17:54:14","modified_gmt":"2018-03-28T17:54:14","slug":"amor-eterno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/09\/29\/amor-eterno\/","title":{"rendered":"Amor eterno\u2026"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El pasado 30 de agosto, en medio del dolor colectivo que despert\u00f3 la repentina muerte de Juan Gabriel, el peri\u00f3dico <em>Milenio<\/em> de M\u00e9xico public\u00f3 una columna de opini\u00f3n firmada por Nicol\u00e1s Alvarado, en la que este periodista y director de TV UNAM dec\u00eda sobre el \u00eddolo \u201cMi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas, su historia no por melodram\u00e1tica sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada\u201d. A los dos d\u00edas, Alvarado estaba fuera del canal que pertenece a la universidad p\u00fablica m\u00e1s importante de M\u00e9xico. Lo hicieron caer los reclamos airados por referirse al cantautor en t\u00e9rminos insoportablemente discriminatorios, como \u201cjoto\u201d -palabra vulgar para mencionar a las personas homosexuales-, y \u201cnaco\u201d, que podr\u00eda ser el equivalente en Chile a \u201croto\u201d o al m\u00e1s actual \u201cflaite\u201d, con una fuerte connotaci\u00f3n racista.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El periodista en cuesti\u00f3n representa el caso t\u00edpico de quien apuesta por ser transgresor con ideas reaccionarias, acompa\u00f1ando sus desafortunadas intervenciones p\u00fablicas anti masa con el repetido argumento de los reaccionarios: su supuesto derecho a ser clasistas, racistas, machistas y un largo etc\u00e9tera, en raz\u00f3n de una torcida interpretaci\u00f3n del principio democr\u00e1tico de la libertad de expresi\u00f3n. El episodio constituy\u00f3, a buena hora, una excepci\u00f3n en medio de la catarsis provocada por la muerte inesperada del \u00eddolo y del reconocimiento transversal que desde hace a\u00f1os estaba teniendo su arte. Pese a ello, no deja de tener relevancia por cuanto nos conecta con los comienzos dif\u00edciles del cantautor y con la densidad tanto social como cultural que representa, sobre la cual ha corrido ya mucha tinta. Porque Juan Gabriel ha sido una figura relevante en las reflexiones sobre la identidad cultural mexicana durante las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX y, m\u00e1s amplio que eso, sobre la cultura popular en Am\u00e9rica Latina, un tema recurrente m\u00e1s no agotado.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El cantautor, su obra y su impacto en el p\u00fablico fueron un referente fundamental de los debates que se libraron en los a\u00f1os 90 sobre la alta y la baja cultura, propios del campo cultural y de la academia. Lo interesante en este caso fue que dicho debate se librara en el espacio p\u00fablico, asumiendo la forma de pol\u00e9micas en torno a Juan Gabriel, siendo la m\u00e1s relevante aquella que se desat\u00f3 como producto de su primer concierto en el Palacio de Bellas Artes, el 9 de mayo de 1990, cuando algunas figuras de la cultura, de las comunicaciones y trabajadores de las artes expresaron su disgusto por la llegada del canto popular al principal escenario de la danza, la \u00f3pera y la m\u00fasica cl\u00e1sica en M\u00e9xico.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El resultado de ese acto audaz por parte de Juanga fue el encuentro sin igual entre la \u201cm\u00fasica de palenque\u201d \u2013como la calific\u00f3 por entonces una figura de la prensa- y la m\u00fasica cl\u00e1sica, o m\u00e1s precisamente, entre Juan Gabriel y la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional (OSN), dirigida por Enrique Patr\u00f3n de Rueda, quien por estos d\u00edas recuerda con nostalgia esa que fuera una de las mejores presentaciones en vivo de las que se tenga memoria en este lado del planeta. El registro audiovisual deja constancia de una colaboraci\u00f3n notable entre la estrella, la Orquesta Sinf\u00f3nica y los coros del Palacio, que se puede disfrutar en la interpretaci\u00f3n de temas como \u201cDe m\u00ed enam\u00f3rate\u201d y \u201cAmor eterno\u201d, con la que Juan Gabriel se apropiaba magistralmente de canciones que hab\u00eda echado a volar en voces de mujeres (el primer tema fue interpretado antes por Daniela Romo, el segundo por Roc\u00edo Durcal), y sobre todo en \u201cHasta que te conoc\u00ed\u201d, donde se sumaron mariachis y un coro g\u00f3spel para una versi\u00f3n popurr\u00ed de 26 minutos que ha sido libremente editada desde entonces.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La serie de cuatro conciertos que realiz\u00f3 ese mayo de 1990 constituye el momento m\u00e1s emblem\u00e1tico de su carrera, en el que pudo expresar de manera apote\u00f3sica su versatilidad art\u00edstica, y la capacidad para mezclar sin complejos distintos estilos. Es quiz\u00e1 una \u00a0experiencia de vida en la que se intersectan espacios geogr\u00e1ficos y culturales diversos la que hizo posible esos atrevimientos: Michoac\u00e1n, Chihuahua, el Distrito Federal y, de manera transversal, el campo, la ciudad y la frontera, este \u00faltimo un espacio de particulares jerarqu\u00edas y transculturaci\u00f3n conflictiva. Una frontera a la que el \u00eddolo nunca dej\u00f3 de cantarle, de manera idealizada en su primera etapa, tal como aparece en sus temas \u201cLa Frontera\u201d y \u201cNoa Noa\u201d (ambas de 1980), este \u00faltimo un s\u00faper \u00e9xito donde Juan Gabriel transforma el antro de mala muerte en el que se ganaba la vida en ese \u201clugar de ambiente, donde todo es diferente\u201d; para luego llegar a \u201cCanci\u00f3n 187\u201d (1995), donde formula una sentida cr\u00edtica al lado estadounidense de esa frontera tras la Proposici\u00f3n 187 del Estado de California, que criminaliz\u00f3 a los inmigrantes indocumentados: \u201cAdi\u00f3s gringos peleoneros \/ buenos pa las guerras son \/ ellos creen que dios es blanco \/ y es m\u00e1s moreno que yo\u201d. Por ello, no deja de ser conmovedora la imagen de sus restos mortales regresando a M\u00e9xico por el puente Santa Fe que conecta El Paso con Ciudad Ju\u00e1rez.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Regresar\u00eda a Bellas Artes en 1997 y en el 2013. Nadie m\u00e1s volver\u00eda a levantar la voz para criticar la legitimidad del Divo de Ju\u00e1rez para presentarse en el lugar m\u00e1s sacrosanto de la cultura mexicana. Y es que Juan Gabriel siempre resolvi\u00f3 esas pol\u00e9micas a su favor, llegando a \u00a0convertirse en una figura intocable mucho antes de su muerte y en uno de los protagonistas indiscutidos de las reflexiones sobre la cultura mexicana que contemplan la complejidad que su figura provoca abordar. Esta complejidad dice relaci\u00f3n con una concepci\u00f3n de la cultura popular como un espacio no s\u00f3lo de sobrevivencia sino tambi\u00e9n de creaci\u00f3n, incluida por cierto la creaci\u00f3n art\u00edstica, pero que a la vez es contradictoria pues se encuentra atravesada por relaciones de poder y exclusiones, como aquellas de tipo gen\u00e9rico sexual que afectaron al cantautor entre sus pares sociales. Una cultura popular con la cual tanto el mercado como la clase pol\u00edtica establecen v\u00ednculos profundamente desiguales y con la que al mismo tiempo se establecen afectos s\u00f3lidos, eventualmente transversales como producto de la cultura de masas. En este sentido, la experiencia profunda que muchas y muchos hemos tenido con el repertorio de Juan Gabriel y las identificaciones que provoca su atropellada biograf\u00eda, son un ejemplo de aquello.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/juan1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2444\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/juan1.jpeg\" alt=\"juan1\" width=\"612\" height=\"340\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El mundo de las letras contribuy\u00f3 a exponer esas profundidades, allanando el camino a la legitimaci\u00f3n del artista. Entra\u00f1ables son las cr\u00f3nicas que nos deja Carlos Monsiv\u00e1is, uno de los escritores m\u00e1s relevantes de la segunda mitad del siglo XX, quien particip\u00f3 activamente en la pol\u00e9mica de 1990, cuando una de las cr\u00edticas al concierto en Bellas Artes apuntaba a la supuesta frivolidad de un producto televisivo. La respuesta de Monsiv\u00e1is fue categ\u00f3rica: \u201cJuan Gabriel es la vindicaci\u00f3n literal de lo expulsado del canon televisivo o de lo jam\u00e1s incluible: los nacos y los traileros y las secretarias rom\u00e1nticas y las amas de casa sin casa que aguardan y los \u2018raritos\u2019 y los adolescentes de las barriadas. Y ese gusto atraves\u00f3 la marginalidad, domestic\u00f3 los celos modernistas y a la homofobia, y hoy, podado o no de su impulso original de transgresi\u00f3n, triunfa igual en el Estadio Atlante, en los cabarets de lujo y en el Palacio de Bellas Artes\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En su memorable cr\u00f3nica del concierto, el escritor abord\u00f3 de manera aguda una de las dimensiones m\u00e1s evidentes y a la vez m\u00e1s denostada (velada o abiertamente) del artista: su \u201cambig\u00fcedad\u201d sexual, concepto que coloco entre comillas porque soy de las que piensa que Juan Gabriel siempre fue muy claro al comunicarnos, por medio de un lenguaje corporal desprejuiciado y de letras que sentaban mejor a destinatarios masculinos (o que derechamente expresaban los conflictos del amor homosexual, como su canci\u00f3n \u201cYo no nac\u00ed para amar\u201d), lo que era. Lo evidente de esa condici\u00f3n, resumido en su ya legendario \u201cLo que se ve no se pregunta\u201d, hablaba por s\u00ed mismo de lo rid\u00edculo que era hacer el ejercicio inverso: esperar que un cantante heterosexual confiese p\u00fablicamente su heterosexualidad.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Qui\u00e9n sino Monsiv\u00e1is ten\u00eda autoridad para referirse, a prop\u00f3sito de Juan Gabriel, a la que fue su mejor materia: las culturas populares, sus fracturas internas y el complejo v\u00ednculo que se estableci\u00f3 entre estas y las industrias culturales. Pero no fue el \u00fanico entre los escritores, debi\u00e9ndose sumar a la lista a otra de las cumbres literarias del M\u00e9xico contempor\u00e1neo: Elena Poniatowska, quien ha recordado recientemente la famosa entrevista que le hizo al divo y que incluy\u00f3 en el cuarto tomo de su monumental obra <em>Todo M\u00e9xico<\/em>, publicada en 1998.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Desde otras orillas disciplinarias y como una muestra de la seriedad que el \u201ctema Juan Gabriel\u201d ha tenido y tiene para los mexicanos y los latinoamericanos, tenemos el texto filoso del historiador mexicano avecindado en Estados Unidos Mauricio Tenorio Trillo, titulado \u201cContra la idea de M\u00e9xico\u201d (2010), donde reivindicaba la espesura inclasificable de Juan Gabriel, en oposici\u00f3n al \u201cproducto M\u00e9xico\u201d (imagen pa\u00eds se dice por estos lados) que folkloriza, estiliza e inscribe a M\u00e9xico en una esfera anti moderna. Dice Tenorio de manera intempestiva en la mitad de su agudo an\u00e1lisis \u201cAqu\u00ed y ahora lo confieso: soy admirador del Divo de Ju\u00e1rez [\u2026] un personaje conspicuamente afeminado que se planta con todo su garbo, que se entrega en toda su persona, para hacer llorar por su mam\u00e1 a rotos y catrines en una sociedad de machos, de enclosetados, de mujeres sumisas y matonas, de narcos y clasemedieros agringados. No es que lo que tenga que venir sea un Juan Gabriel de consumo internacional, sino una idea de M\u00e9xico con los cojones de Juan Gabriel para presentarse tal cual es y ser no s\u00f3lo tolerada sino admirada\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Lo que aflor\u00f3 con el <em>affaire<\/em> del periodista de la UNAM es algo que ha rodeado desde siempre a Juan Gabriel: la perturbaci\u00f3n que implicaba su inc\u00f3moda biograf\u00eda hecha arte, esa del chico pobre y abandonado, autodidacta, moreno, que sobrevivi\u00f3 al orfanato, a la c\u00e1rcel (el macabro penal de Lecumberri, donde estuvo un a\u00f1o y medio), al mundo rudo de la frontera, al gigante ca\u00f3tico que es el D.F y a la homofobia. Una vida frente a la cual resulta imposible no contraponer su a veces irritante nacionalismo, que emerge como una insistencia radical de pertenencia a una naci\u00f3n que lo manten\u00eda en el s\u00f3tano de los olvidados \u2013parafraseando a Bu\u00f1uel- y que hoy, parad\u00f3jicamente, lo venera.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La historia de su relaci\u00f3n con Chile reproduce estas tensiones, que permiten comprender su tard\u00eda instalaci\u00f3n en los medios masivos de comunicaci\u00f3n y la explosi\u00f3n del fen\u00f3meno a mediados de los 90, cuando el cantante se aproximaba a los 50 a\u00f1os y ya se hab\u00eda labrado la leyenda. Su primera visita se produjo en 1981, invitado al estelar \u201cVamos a ver\u201d, conducido por Ra\u00fal Matas, causando estupefacci\u00f3n por su puesta en escena (\u201cEra una se\u00f1ora bajando la escalera\u201d, recuerda de manera poco apropiada el director de orquesta Horario Saavedra) y por la respuesta imprevista a la pregunta que le hiciera el animador por la familia (\u201cno tengo pap\u00e1, no tengo mam\u00e1\u201d, solt\u00f3 algo nervioso el artista), remeciendo los pilares heteronormativos de la televisi\u00f3n dictatorial. La incomodidad debi\u00f3 ser mucha porque pese a la creciente fama internacional de Juanga, regresar\u00eda a Chile reci\u00e9n en 1995 para realizar conciertos masivos y participar en otro estelar de Tv. Durante esos casi quince a\u00f1os el fen\u00f3meno se fue incubando en el dial AM para explotar el 14 de febrero de 1996 con su apote\u00f3sica presentaci\u00f3n en el Festival de Vi\u00f1a del Mar.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Lo que vino desde entonces fue el goce masivo de un repertorio otrora descalificado. Goce abierto para algunos y acomplejado para otros, pero goce al fin y al cabo (la expresi\u00f3n \u201cplacer culpable\u201d, en tanto aproximaci\u00f3n clasista que necesita autorizarse, resume las castraciones frente a este tipo de registros musicales). Su sorpresiva muerte nos arrebata la posibilidad de volver a verlo en el escenario, pero qu\u00e9 duda cabe que seguiremos hablando de Juan Gabriel por a\u00f1os, tal vez d\u00e9cadas, con la lecci\u00f3n ojal\u00e1 aprendida de que podemos analizar la cultura popular y a la vez sentirla. De momento, cabe despedir sus restos mortales, depositados para siempre en la golpeada Ciudad Ju\u00e1rez, con el amor eterno que Juanga merece.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><b>Por Claudia Zapata Silva<\/b> \/ Su sorpresiva muerte nos arrebata la posibilidad de volver a verlo en el escenario, pero qu\u00e9 duda cabe que seguiremos hablando de Juan Gabriel por a\u00f1os, tal vez d\u00e9cadas, con la lecci\u00f3n ojal\u00e1 aprendida de que podemos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":2442,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2441","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2441"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2441\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2441"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2441"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}