{"id":2449,"date":"2016-10-01T16:52:52","date_gmt":"2016-10-01T16:52:52","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2449"},"modified":"2017-07-21T04:08:12","modified_gmt":"2017-07-21T04:08:12","slug":"si-si-si-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/10\/01\/si-si-si-colombia\/","title":{"rendered":"\u00a1S\u00ed, s\u00ed, s\u00ed, Colombia!"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Daniela Machtig<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En el norte de Sudam\u00e9rica est\u00e1 sucediendo algo hist\u00f3rico. De esos acontecimientos a nivel mundial que uno debiera recordar. El ejercicio de comprobaci\u00f3n es simple: \u00bfrecuerda usted alguna noticia sobre Colombia que no estuviera, de alg\u00fan modo, vinculada a la guerra? No. Y probablemente, tampoco sus padres. Miles de personas nacieron y murieron sin haber escuchado de paz en Colombia, pues en ese pa\u00eds la guerra se arrastra desde hace casi medio siglo (o m\u00e1s, si acogemos los eventos precedentes a la formaci\u00f3n de la guerrilla). Es hist\u00f3rico, pues lo que estamos presenciando no hab\u00eda ocurrido jam\u00e1s nunca. Y si los colombianos votan \u201cS\u00ed\u201d a la paz propuesta en el plebiscito de este domingo 2 de octubre, seremos testigos cercanos del proceso de reconstrucci\u00f3n de un pa\u00eds que se sentar\u00e1 a la mesa con los mismos que hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os \u2014en mayo de 1964\u2014 declar\u00f3 sus enemigos: las FARC.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El proceso de Acuerdos de Paz es singular por varias situaciones. Primero, el ejercicio de plebiscitar la paz es un gesto democr\u00e1tico muy propio de ese liberalismo hist\u00f3rico que ostenta Colombia desde los tiempos de Franscisco de Paula Santander. Un gesto necesario y riesgoso, a la vez. Si bien para muchos la Paz es un valor universal, la fuerte influencia de \u00c1lvaro Uribe y la derecha zurdof\u00f3bica \u2014aquella que no tuvo asco en formar un brazo armado paramilitar para aniquilar a la guerrilla, aunque esto implicara elevar el conflicto a niveles atroces\u2014 hace pertinente la pregunta a los colombianos sobre si aprueban las conversaciones en La Habana. Es obvio que todos queremos vivir en paz, sin embargo, en Colombia no todos piensan que es justo darle a las FARC el privilegio de la reconciliaci\u00f3n.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Este debate ha encontrado en las redes sociales un exitoso canal de proliferaci\u00f3n que opera a la vez como un arma de doble filo; entre twits y memes confusos sobre qu\u00e9 implica la firma de los Acuerdos, existe una disputa entre oscurecer y desmitificar las implicancias de firmar \u201cS\u00ed\u201d en el plebiscito. Desde los medios de comunicaci\u00f3n hasta youtubers, twitteros, instagramers y lo que se nos ocurra, han echado mano a videos explicativos, gifs, infograf\u00edas, snapchats y cuanto material tengan disponibles para explicar los puntos m\u00e1s importantes de los Acuerdos. Gesto necesario, pues dif\u00edcilmente el vulgo alcanzar\u00eda a leer un documento de 297 p\u00e1ginas, en el mes y ocho d\u00edas que transcurrieron entre la firma del cese al fuego el 24 de agosto y el plebiscito del 2 de octubre.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Desde las facciones pol\u00edticas se ha catalogado como \u201cpedagog\u00eda\u201d las campa\u00f1as por el S\u00ed y por el No; esta \u00faltima llevada a cabo principalmente por \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez en una gira nacional. Asimismo, varios colombianos de a pie han hecho lo suyo en redes sociales. Y no es para menos. En m\u00e1s de medio siglo, esta es la primera vez que se vislumbra seriamente la posibilidad de terminar con la guerra. Votar \u201cS\u00ed\u201d o \u201cNo\u201d es todo; los acuerdos no son negociables, ya no se puede discutir ning\u00fan punto, lo que est\u00e1 en la mesa es lo que hay. Se toma o se deja. \u00c9se es el escenario que enfrentan los colombianos en la v\u00edspera del plebiscito del domingo 2 de octubre. El resto de Latinoam\u00e9rica observa expectante.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Sin querer hacer predicciones apresuradas, punteo brevemente lo que he podido recoger a trav\u00e9s de prensa y redes sociales, para contextualizar lo que se est\u00e1 cocinando por estos d\u00edas en Colombia. Sin embargo, si queremos entender la importancia hist\u00f3rica de los Acuerdos de Paz, debemos ir m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo. S\u00ed, m\u00e1s atr\u00e1s que aquel 4 de septiembre de 2012, en que el presidente Juan Manuel Santos declar\u00f3, en cadena nacional, el inicio de negociaciones con las FARC en La Habana.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Ser\u00e9 breve, lo prometo. En la medida de lo posible.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2452\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/FARC-paz-justicia-social-1024x683.jpg\" alt=\"farc-paz-justicia-social\" width=\"1024\" height=\"683\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>El conflicto<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Mi intenci\u00f3n inicial fue convocar el inter\u00e9s hist\u00f3rico de los Acuerdos de Paz entre el Estado colombiano y las FARC, sin embargo, primero debo asegurarme que el lector sepa de qu\u00e9 estamos hablando. Para esto es necesario explicar que las FARC \u2014Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia\u2014 son un grupo guerrillero armado en actividad desde 1964, a\u00f1o en que el gobierno de Guillermo Le\u00f3n Valencia decidi\u00f3 aniquilar las llamadas \u201crep\u00fablicas independientes\u201d. Estas eran comunidades aut\u00f3nomas que buscaron refugio en zonas rurales y despobladas, compuestas sobre todo por liberales y comunistas que hu\u00edan de la violencia bipartidista que asol\u00f3 Colombia desde mediados del siglo XX, y que se intensific\u00f3 luego del asesinato del candidato liberal Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Una de estas rep\u00fablicas independientes era Marquetalia. Desde all\u00ed soportaron el bombardeo del gobierno los que se convertir\u00edan en el secretariado de las FARC \u2013entre ellos Manuel \u201cTirofijo\u201d Marulanda. Los a\u00f1os venideros ser\u00edan de crecimiento y organizaci\u00f3n de una guerrilla que logr\u00f3 conseguir adeptos entre campesinos y sujetos que no encontraban representatividad en el espacio p\u00fablico y pol\u00edtico monopolizado por las \u00e9lites reaccionarias de la pol\u00edtica colombiana. Por esos a\u00f1os, la guerrilla se declar\u00f3 marxista-leninista, y fue apenas una expresi\u00f3n m\u00e1s entre otros grupos armados que enfrentaban el secuestro de las expresiones pol\u00edticas por la oligarqu\u00eda.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El devenir hist\u00f3rico hizo lo suyo, y las FARC prevalecieron y despegaron. Desde la inicial autodefensa y la guerra de guerrillas, el auge del narcotr\u00e1fico en la d\u00e9cada de los 80\u2019 junto con otras actividades (como la miner\u00eda ilegal), le dieron a la guerrilla la oportunidad para crecer y proyectarse al resto del pa\u00eds. La posibilidad de convertirse en un actor con poder de negociaci\u00f3n vino dada por los recursos de extorsi\u00f3n; cobro de impuestos ilegales (\u201cvacunas\u201d), reclutamiento de menores, control e \u201cinfluencia\u201d sobre poblaciones campesinas para su subsistencia. La escalada por el control y la violencia finalmente involucr\u00f3 a Colombia completa. Los 80 dieron paso a los 90: los secuestros de personas, el control de carreteras y v\u00edas de circulaci\u00f3n, asesinatos pol\u00edticos, y un triste etc\u00e9tera.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pero la guerra pod\u00eda ser a\u00fan peor. Los reclamos de los hacendados y ganaderos que ve\u00edan \u201cusurpado\u201d el campo colombiano (como el que era en esos a\u00f1os el gobernador de la poderosa regi\u00f3n de Antioquia, \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez), se materializaron en la organizaci\u00f3n de grupos paramilitares de ultra derecha, que a fines de los a\u00f1os 90 tomaron el nombre de Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Las AUC ya no existen como tal; formalmente fueron desmovilizados por el gobierno de Uribe a trav\u00e9s de amnist\u00edas negociadas desde el a\u00f1o 2003, en un proceso que ha sido ampliamente catalogado como inacabado e ineficaz. Pero s\u00ed existe, y muy presente, la herencia de las AUC; comunidades desplazadas, masacres atroces, miles de campesinos desaparecidos, mujeres y ni\u00f1as violadas, y otro largo y triste etc\u00e9tera que dar\u00edan como para una antolog\u00eda de terror.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Los a\u00f1os que rodearon el cambio de milenio dif\u00edcilmente ser\u00e1n olvidados en los campos colombianos. Mientras en Chile goz\u00e1bamos de <em>Yo soy Betty la fea<\/em>, la poblaci\u00f3n civil de las veredas tropicales se encontraba en medio del fuego cruzado de la guerrilla, las AUC, el ej\u00e9rcito y el Plan Colombia financiado por EE.UU. El gobierno de Andr\u00e9s Pastrana intent\u00f3, por esos mismos a\u00f1os, dialogar con las FARC en un proceso que result\u00f3 ser un rotundo fracaso; s\u00f3lo logr\u00f3 que las FARC engrosaran sus filas como nunca antes (m\u00e1s de 20.000 guerrilleros), as\u00ed como tambi\u00e9n las AUC (que alcanzaron unos 40.000 al a\u00f1o 2006, cuando acabaron por desmovilizarse). La poblaci\u00f3n civil sobreviv\u00eda a masacres que arrasaban con m\u00e1s de 3.500 muertos y 15.000 desaparecidos. La poblaci\u00f3n desplazada, que se hab\u00eda visto forzada a dejar sus tierras, superaba por esos a\u00f1os los 4 millones de personas, haciendo de Colombia uno de los pa\u00edses con mayor n\u00famero de refugiados del mundo.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Luego del desastre de Pastrana, \u00c1lvaro Uribe, junto con su entonces ministro de Defensa Juan Manuel Santos, prometi\u00f3 acabar con el conflicto por la fuerza. Las cifras revelaron importantes bajas en la guerrilla, entre ellas algunos de sus cabecillas, como Manuel Marulanda. Sin embargo, la guerra no termin\u00f3. Con la ofensiva uribista aparecieron nuevos monstruos, como los casos de \u201cFalsos Positivos\u201d y la persecuci\u00f3n a l\u00edderes sociales de izquierda, periodistas y activistas. Si bien logr\u00f3 disfrazarse un supuesto \u201cpos-conflicto\u201d, en la pr\u00e1ctica las ciudades se distanciaron de la guerra que a\u00fan lat\u00eda con fuerza en los campos, cuyos propietarios naturales (los campesinos) no pod\u00edan volver a habitar pues sus victimarios continuaban all\u00ed, operando impunemente.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La llegada de Santos al poder fue una peque\u00f1a ilusi\u00f3n para los uribistas, que cre\u00edan ver en \u00e9l el delf\u00edn que acabar\u00eda la violencia con m\u00e1s violencia. Al principio, as\u00ed fue, o esa impresi\u00f3n dej\u00f3 el exterminio de otros importantes l\u00edderes como Alfonso Cano y el Mono Jojoy. Sin embargo, a poco andar ocurrir\u00eda un distanciamiento de Santos respecto a Uribe, lo que se ver\u00eda concretado finalmente con las conversaciones en La Habana a mediados del 2012 \u2013una soluci\u00f3n al conflicto que no cabe en la cabeza ofensiva de la derecha colombiana. Han sido cuatro a\u00f1os de di\u00e1logo, no exentos de sobresaltos que amenazaron el cierre de las negociaciones. En m\u00e1s de alguna ocasi\u00f3n pareci\u00f3 ser otra desilusi\u00f3n m\u00e1s para Colombia. Sin embargo, este agosto trajo algo m\u00e1s que la primavera: la conclusi\u00f3n de un Acuerdo de Paz que por fin conformaba a las FARC y al gobierno. El 24 de agosto comenz\u00f3 el cese al fuego; en los pueblos selv\u00e1ticos del sur de Colombia se desmontaron trincheras y, seg\u00fan dicen, no se ha vuelto a escuchar una detonaci\u00f3n m\u00e1s. Ahora es el turno del pueblo colombiano para decidir si le convencen o no los acuerdos de La Habana.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En t\u00e9rminos generales, para que nos hagamos una idea, el conflicto le ha costado al pueblo colombiano la muerte de 218.094 personas desde 1958 al 2012. De esa cifra, el 81% corresponden a civiles que no participaban activamente de la guerra; estamos hablando de una poblaci\u00f3n equivalente a la ciudad de Curic\u00f3. Y s\u00f3lo hablamos de muertos, cuyos cad\u00e1veres fueron localizados y reconocidos: entre 1985 y 2012 (un per\u00edodo de tiempo menor) desaparecieron 25.007 personas, de las que a\u00fan no se tiene noticia. Es como si nadie supiera d\u00f3nde est\u00e1n los habitantes de Salamanca, en la IV regi\u00f3n. 27.023 personas fueron secuestradas entre 1970 y 2010. Las v\u00edctimas de violencia sexual que han podido constatar el abuso alcanzaron los 1.754 entre 1985 y 2012, sin distinci\u00f3n de edad o g\u00e9nero. Y a\u00fan es posible graficar m\u00e1s el horror: 5.712.506 personas fueron desplazadas de sus hogares entre 1985 y 2012. Pr\u00e1cticamente la poblaci\u00f3n de Santiago de Chile, obligada a huir de la ciudad. (Fuente: Centro de Memoria Hist\u00f3rica)<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2453 size-large\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Fosa-paramilitares-Meta-1024x681.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"681\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>El Acuerdo de Paz<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El objetivo principal es el fin de la guerra. Esto involucra, obviamente, el cese al fuego y la desmovilizaci\u00f3n de las FARC. La guerrilla cumpli\u00f3 con el cese al fuego la \u00faltima semana de agosto, adem\u00e1s de acordar entre los 5.765 miembros que componen sus filas, adherirse a las negociaciones de La Habana. La \u00faltima palabra la da el pueblo colombiano, que adem\u00e1s de expresar su deseo por terminar el conflicto, debe aceptar las condiciones de los acuerdos. Entre sus puntos m\u00e1s importantes, podemos resumir lo siguiente:<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\"><strong>La desmovilizaci\u00f3n<\/strong>: Esto se llevar\u00e1 a cabo en un proceso en el cual se han definido 23 \u201czonas de concentraci\u00f3n\u201d (ubicadas en lugares seguros, alejadas de cascos urbanos, parques nacionales o reservas ind\u00edgenas) a donde deben dirigirse los guerrilleros, junto a sus armas de acompa\u00f1amiento, y entregar sus armas y prepararse para la reincorporaci\u00f3n a la vida civil. Tienen un plazo de 6 meses, y las armas ser\u00e1n entregadas a la ONU. El gobierno podr\u00e1 verificar el proceso.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Otra de las actividades que las FARC ha prometido abandonar es su participaci\u00f3n en el negocio del narcotr\u00e1fico. Claramente esto no implica el fin del il\u00edcito en Colombia, pues es un fen\u00f3meno mundial que depende de otros factores. Pero sin la colaboraci\u00f3n de las FARC en este \u00e1mbito, se puede avizorar un escenario prometedor para el pa\u00eds.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Tambi\u00e9n se considera que la guerrilla devuelva terrenos, recursos y enriquecimiento que ha conseguido a trav\u00e9s del conflicto, como forma de reparaci\u00f3n del despojo a las v\u00edctimas. Esto se enmarca dentro de la <strong>Reforma Rural<\/strong>, que priorizar\u00e1 la restituci\u00f3n de tierras a los campesinos desplazados. Por su parte, el gobierno compromete mayor inversi\u00f3n en infraestructura, salud, educaci\u00f3n, v\u00edas y desarrollo social como parte de los Acuerdos.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\"><strong>Justicia transicional<\/strong>: Es el mecanismo propuesto para juzgar los delitos de lesa humanidad. Los guerrilleros que se ajusten al acuerdo, se comprometen a decir la verdad sobre sus cr\u00edmenes, reparar a las v\u00edctimas y no repetir las acciones. Estos ser\u00e1n juzgados por penas de \u201crestricci\u00f3n efectiva de libertad\u201d de hasta 8 a\u00f1os. Quienes no cumplan con este proceso ser\u00e1n considerados fuera del Acuerdo, y podr\u00edan ser condenados por penas de hasta 20 a\u00f1os. La justicia transicional est\u00e1 pensada s\u00f3lo para juzgar los cr\u00edmenes de lesa humanidad; lo que ha trascendido en el acuerdo entre las FARC y el gobierno es el criterio de amnist\u00eda a los guerrilleros que hayan cometido delitos pol\u00edticos o conexos con la lucha guerrillera. El proyecto de amnist\u00eda est\u00e1 en proceso de tramitaci\u00f3n del Congreso y, repito, no considera delitos de lesa humanidad tales como secuestros, violencia sexual, asesinato y otros de naturaleza similar.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\"><strong>Participaci\u00f3n pol\u00edtica:<\/strong> autom\u00e1ticamente las FARC podr\u00e1n acceder a seis voceros en el Congreso (tres en C\u00e1mara, y tres en el Senado), sin derecho a voto, y s\u00f3lo acompa\u00f1ando los proyectos de ley que tengan relaci\u00f3n con los Acuerdos de Paz. Por supuesto, en este escenario ya no hablamos de \u201cguerrilleros\u201d, sino de ciudadanos reincorporados a la vida civil. Posteriormente, a partir del 20 de julio de 2018, las ex-FARC tendr\u00e1n un m\u00ednimo de cinco esca\u00f1os en C\u00e1mara y cinco en el Senado, pero deben someterse a sufragio para determinar qui\u00e9n las ocupar\u00e1.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Por su parte, el gobierno se compromete a abrir el espectro de la pol\u00edtica formal y promover la participaci\u00f3n ciudadana a partir de varias reformas que buscan mejorar la democracia y garantizar un clima de seguridad. Entre ellas podemos mencionar el \u201cSistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Pol\u00edtica\u201d, en la cual se velar\u00e1 por la integridad de l\u00edderes pol\u00edticos y sociales, adem\u00e1s de propiciar un clima \u00f3ptimo para la libertad de opini\u00f3n y pensamiento, sin riesgo de estigmatizaci\u00f3n de los potenciales actores pol\u00edticos. Entre otras cosas, se buscar\u00e1 potenciar la participaci\u00f3n de las mujeres y de peque\u00f1os movimientos pol\u00edticos, adem\u00e1s de garantizar derechos civiles tales como el derecho a la manifestaci\u00f3n, a la protesta y la libre expresi\u00f3n.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\"><strong>Reinserci\u00f3n de los guerrilleros a la sociedad:<\/strong> para reincorporarse a la vida civil, el gobierno entregar\u00e1 el 90% del salario m\u00ednimo equivalente a $620.000 pesos colombianos ($140.500 CLP) hasta por 24 meses a todos los que se acojan al proceso y no hayan encontrado trabajo en dicho plazo. Adem\u00e1s dispondr\u00e1 a cada persona, por \u00fanica vez, una \u201casignaci\u00f3n \u00fanica de normalizaci\u00f3n\u201d de 2 millones de pesos ($453.000 CLP). Los ex guerrilleros tambi\u00e9n tendr\u00e1n la posibilidad de recibir 8 millones ($1.815.000 CLP) cada uno, por \u00fanica vez, destinados a un proyecto productivo.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Este \u00faltimo punto es uno de los impugnados por los enemigos de los Acuerdos, exhibiendo la alternativa del gobierno como un proceso oneroso para el pa\u00eds. Ante la pregunta \u201c\u00bfEs cara la paz?\u201d, el gobierno colombiano contrasta el precio de la guerra vs. el precio de la paz. En total, el gobierno destinar\u00e1 15.000.000 al a\u00f1o ($3.400.000 CLP) por guerrillero en el proceso de reinserci\u00f3n. Sin embargo, se calcula que combatir a la guerrilla cuesta 20 billones de pesos colombianos en el presupuesto anual (4.530.900.000 CLP). Es decir, que la reinserci\u00f3n apenas costar\u00eda el 0.00018% de dicha cifra, si se calcula la reincorporaci\u00f3n exitosa de 7.000 guerrilleros. En t\u00e9rminos simples, la inversi\u00f3n de la paz se recupera r\u00e1pidamente, pues equivale al coste de 7 d\u00edas de guerra.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>La ganancia de la Paz<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">D\u00e9cadas de neoliberalismo nos han usurpado la ingenuidad, y ni siquiera la palabra \u201cPaz\u201d nos hace rendirnos tan f\u00e1cilmente. Aunque en el escenario colombiano la paz puede ser tentadora \u2014y mucho\u2014 no vale dejarse llevar ciegamente: no todo ser\u00e1 color de rosa. Y no me refiero a las tensiones y dificultades que sobrevendr\u00e1n a los colombianos, incluso en el mejor de los escenarios.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El gobierno de Santos est\u00e1 tan enfermo de neoliberalismo como lo est\u00e1 la regi\u00f3n entera. No olvidemos que Santos propon\u00eda una reforma a la ley de la educaci\u00f3n que la acercaba peligrosamente al modelo chileno, el mismo invierno del 2011 en que los estudiantes de estas latitudes desenmascaraban al mundo la cat\u00e1strofe. Su af\u00e1n neoliberal es m\u00e1s que una an\u00e9cdota: es la seria sospecha de que detr\u00e1s de su amor a la paz, est\u00e1 el deseo de atraer m\u00e1s inversiones a Colombia y explotar los recursos naturales (petr\u00f3leo, sobre todo; siempre el codiciado \u00f3leo) que descansan en los para\u00edsos selv\u00e1ticos que hasta ahora hab\u00edan estado controlados por la guerrilla.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Si este domingo Colombia vota \u201cS\u00ed\u201d a la opci\u00f3n por una paz estable y duradera, apenas se abrir\u00e1 un escenario donde el pa\u00eds pondr\u00e1 a prueba su capacidad por llevar a cabo un proyecto de desarrollo humano que involucra muchas (demasiadas) aristas. A\u00fan hay muchas dudas y obst\u00e1culos que vencer, adem\u00e1s del embate neoliberal. Las Bacrim, por ejemplo, que se configuran como los ex paramilitares que contin\u00faan ejerciendo una fuerte influencia en las zonas rurales, con la complicidad de \u201cciertas\u201d trasnacionales. La corrupci\u00f3n pol\u00edtica, que opera tanto a nivel nacional como a nivel local. Los carteles de narcotr\u00e1fico que a\u00fan controlan extensas \u00e1reas de Colombia. El proceso de despeje y erradicaci\u00f3n de cultivos il\u00edcitos, que implica el desmonte de minas antipersonales llevadas a cabo de forma manual por campesinos pobres. Y as\u00ed, una lista larga de temas que no se pueden descuidar.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En fin, son muchos los coletazos de la guerra que a\u00fan quedan por resolver. Las implicancias por votar \u201cs\u00ed\u201d o \u201cno\u201d hacen del plebiscito del domingo 2 de octubre un acontecimiento hist\u00f3rico, que no da espacio para una posici\u00f3n tibia al respecto. Abanderarse por el \u201cS\u00ed\u201d no significa descansarnos en la inocente esperanza de las buenas voluntades; debe significar un compromiso para la ardua tarea que se viene. M\u00e1s que mal, en m\u00e1s de 50 a\u00f1os, es la primera vez que a la poblaci\u00f3n civil se le interpela directamente a decidir sobre el futuro de una guerra que nunca dese\u00f3.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Varios kil\u00f3metros al sur, espero expectante. Tengo una posici\u00f3n que he asumido tanto desde el compromiso pol\u00edtico como desde el afecto hacia Colombia y su gente. Humildemente espero que el tiempo no me la arroje a la cara a m\u00ed y a miles de colombianos que anhelan el fin del conflicto.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por el momento, la hinchada del sur exclama con amor: \u201cS\u00ed, s\u00ed, s\u00ed, Colombia!\u201d<\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2454 alignleft\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/pregunta_plebiscito-1024x366.png\" alt=\"pregunta_plebiscito\" width=\"1024\" height=\"366\" \/><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque en el escenario colombiano la paz puede ser tentadora \u2014y mucho\u2014 no vale dejarse llevar ciegamente: no todo ser\u00e1 color de rosa.<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":2450,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[390,389,31,391,32,392,388,34,385,386,387],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2449","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-desalambrar","tag-acuerdo-de-paz","tag-auc","tag-colombia","tag-desmovilizacion","tag-farc","tag-justicia-transicional","tag-plan-colombia","tag-plebiscito","tag-proceso-de-paz","tag-santos","tag-uribe"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2449"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2449\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2450"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2449"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2449"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}