{"id":2556,"date":"2016-10-30T01:47:49","date_gmt":"2016-10-30T01:47:49","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2556"},"modified":"2017-07-21T03:48:24","modified_gmt":"2017-07-21T03:48:24","slug":"stranger-things-la-rareza-de-lo-habitual-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/10\/30\/stranger-things-la-rareza-de-lo-habitual-parte-2\/","title":{"rendered":"Stranger Things. La rareza de lo habitual (Parte II)"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Chico Jarpo<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>Capitulo IV: contra el padre<\/strong><\/h4>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>Se nos objetar\u00e1 que hemos intentado hacer salsa con las pepas del tomate. Que elaboramos una teor\u00eda grandilocuente a partir de fotogramas insignificantes y desapercibidos para un espectador com\u00fan. Vale, no tenemos problemas en admitir nuestra afici\u00f3n por las filigranas. Miremos entonces algunas de las pilastras argumentales que sostienen la serie: a) el estado experimenta con la utilizaci\u00f3n de drogas lis\u00e9rgicas en busca de un arma que neutralice la amenaza comunista; b) descubren que una de las prospectas est\u00e1 embarazada y deciden continuar las investigaciones con el feto en gestaci\u00f3n; c) a\u00f1os despu\u00e9s, durante la \u00faltima d\u00e9cada de guerra fr\u00eda, las cosas se descontrolan y el proyecto termina por ser mucho m\u00e1s peligroso que el enemigo que se intentaba contrarrestar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esas l\u00edneas generales ya hablan de algunos \u00e9nfasis que buscan tensionar la \u00e9poca en la que transcurre la serie. De un lado est\u00e1 la absoluta derrota de la contracultura yanqui de los sesenta y setenta que aparece ac\u00e1 manipulada por los cient\u00edficos durante la legislatura conservadora de Ronald Reagan. Luego, tenemos la explotaci\u00f3n de la figura infantil que encarna la protagonista, que quiz\u00e1s debamos leer como s\u00edmbolo de un reclamo adulto que reflexiona sobre su propia ni\u00f1ez como elemento de propaganda del consenso cultural en torno al sue\u00f1o americano. Ese es por cierto el mejor atajo para descifrar el nombre de Once. Llegaremos a eso. Por \u00faltimo, las consecuencias de una guerra fr\u00eda en materia de pol\u00edtica exterior que llevaron a desatar monstruos mucho mayores que la fantas\u00eda del enemigo sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se ve, hay harta invectiva al interior de la trama de <em>Stranger Things.<\/em><em>\u00a0<\/em>Los ochenta aparecen ah\u00ed muy alejados del arrobador aire nost\u00e1lgico con el que se quiere digerir la serie por estos lados (dudo que los gringos lo est\u00e9n haciendo mejor, embobados como est\u00e1n con los protagonistas). Sin embargo, su verdadero valor en t\u00e9rminos pol\u00edticos radica en su impronta antipatriarcal. No encontraremos en ella sino lo elemental de un discurso que cuestiona la superioridad de la masculino en tanto construcci\u00f3n cultural que moldea individuos nefastos. Si miramos a los padres que intervienen en la producci\u00f3n de Netflix encontraremos un pu\u00f1ado de seres despreciables. Para empezar, est\u00e1 el padre de Will; truculento, insufrible, ego\u00edsta, por alg\u00fan tiempo empe\u00f1ado en que su hijo adopte una personalidad tan farsante como la suya para, una vez fracasado el intento, abandonarlo sin remordimiento. Est\u00e1 tambi\u00e9n el de Mike, otro que bien baila. Ac\u00e1 tenemos la ant\u00edpoda del anterior. Se trata de un padre de familia que ejerce un rol meramente accesorio. Ab\u00falico, incapaz de conectarse emocionalmente con su entorno, su papel se limita a endilgar toda la carga familiar a su esposa. Pero no es sino en \u201cPap\u00e1\u201d, el maquiav\u00e9lico funcionario de Estado, donde se encuentra la personificaci\u00f3n de la maldad al interior de la serie. Manipulador y fr\u00edo, el doctor Martin Brenner re\u00fane todas las caracter\u00edsticas que elevan al patriarcado a un nivel ideol\u00f3gico abyecto y destructivo. Reagan y He\u2013man nos vuelven a parpadear muy r\u00e1pido en la retina ante su intrigante presencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta perspectiva se atempera de manera inteligente por medio del personaje del polic\u00eda. Su rol, a simple vista signado por rasgos de una virilidad algo estereotipada, est\u00e1 matizado por una sensibilidad honesta. No por nada es, junto al profesor de ciencia de los cabros chicos, el \u00fanico adulto que no es padre (el duelo parece ser la caracter\u00edstica que logra trastocar la impronta de g\u00e9nero). Por supuesto, la esperanza en este mundo patriarcal y autoritario recae en los ni\u00f1os de la serie. Sensibles y nerds (casi un tributo al \u00d3scar Wao de la novela del dominicano Junot D\u00edaz), su condici\u00f3n de excluidos no les impide reproducir por un breve instante las estrechas convenciones sociales que los impulsan casi de manera instintiva a rechazar a Once (del mismo modo como ellos son marginados en su escuela). Lucas, el integrante de la pandilla m\u00e1s reacio a integrar a la ni\u00f1a al grupo, parece estar obsesionado con el imaginario b\u00e9lico estadounidense (no hay que olvidar que son los ochenta de Rambo y Rocky tambi\u00e9n). Su padre, aunque no aparece en la serie, combati\u00f3 en Vietnam, lo que parece un dato a considerar al interior del mundo que despliega la serie. No est\u00e1 dem\u00e1s anotar que esta inclusi\u00f3n del personaje afroamericano, que ha pasado desapercibida por los cr\u00edticos, ser\u00eda una aparici\u00f3n de lo m\u00e1s curiosa puestos a hurgar en la filmograf\u00eda de los ochenta. Su novedad recalca la visi\u00f3n contempor\u00e1nea que inspira la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los adolescentes, en tanto (\u201cjuventud, divino tesoro\u201d \u2013<em>feat<\/em>. R. Dar\u00edo\u2013), tambi\u00e9n bracean en contra de las pautas sociales impuestas por el sistema. Jonathan, el hermano mayor de Wiil, el ni\u00f1o desaparecido, parece haberlo conseguido. El precio que paga por subvertir los modelos vigentes son la introspecci\u00f3n y la soledad. Todo indica que los \u201cextra\u00f1os\u201d son apartados y, sin embargo, son los \u00fanicos capaces de comunicarse a trav\u00e9s del amarillo misterio de la luz. Steve por otro lado es un personaje interesante ya que logra redimir su posici\u00f3n en el universo referencial ochentero. De su afiliaci\u00f3n \u201cpopular\u201d (enti\u00e9ndase este t\u00e9rmino en su acepci\u00f3n del <em>winner <\/em>en la cultura juvenil yanki<em>)<\/em>, a partir de la cual muchos adivinamos que ser\u00eda el \u00faltimo bocado de la criatura, logra pasarse del lado de los j\u00f3venes protagonistas. Literalmente \u201cborra\u201d su actitud altanera de la marquesina del cine del pueblo. \u00c9l, junto a Lucas, interpretan a dos personajes imposibles de encajar en la tipolog\u00eda que leg\u00f3 el cine gringo de los ochenta. En esas anomal\u00edas descansa otro aspecto de la originalidad de la serie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2559 size-medium\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/2016-09-14-9-300x239.png\" alt=\"2016-09-14-9\" width=\"300\" height=\"239\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Cap\u00edtulo V: la ni\u00f1a calva<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como se ve, existe una articulada y fundada inquina contra la figura del padre en cuanto s\u00edmbolo de poder, tradici\u00f3n y autoridad al interior de <em>Stranger Things<\/em>. Pero nada de esto adquirir\u00eda un peso determinante y un volumen contundente si los roles femeninos no revelaran una alternativa distinta al orden patriarcal. En ese sentido, Joyce, la madre de Will, sobresale con mucho dentro de los personajes adultos que propone la serie. De clase trabajadora, madre soltera, y desde el primer cap\u00edtulo con los nervios triturados por la desaparici\u00f3n de su hijo, su fortaleza es todo lo que el poder\u00edo ciego y ruin de \u201cPap\u00e1\u201d se encuentra imposibilitado de ofrecer.\u00a0 La fuerza inagotable de Joyce no ahoga ni subyuga, proviene de la sincera empat\u00eda, y por lo tanto es indistinguible al amor. A trav\u00e9s de ella volvemos a comprender aquella \u201crareza\u201d que es la responsable de las masculinidades \u201can\u00f3malas\u201d con las que son percibidos sus dos hijos varones. Es la transmisi\u00f3n de esa fortaleza, imaginativa y sensible de Joyce, la que permite a Will parapetarse en el refugio al \u201cotro lado\u201d y, al mismo tiempo, posibilita la comunicaci\u00f3n entre ambos por medio de las luces. Le\u00edda de esta forma la fortaleza adquiere ese otro significado que designa aquella construcci\u00f3n capaz de ofrecer una guarida ante el ataque de enemigos. Esa conexi\u00f3n profunda es a fin de cuentas la que permite que el ni\u00f1o sobreviva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nancy, el personaje adolescente de la serie, tambi\u00e9n revela un esp\u00edritu decidido y fuerte. Para ella la experiencia sexual ser\u00e1 determinante en este tr\u00e1nsito hacia la madurez (lo que no deja de ser complejo en una lectura de g\u00e9nero, pero, como dije, la industria masiva funciona con ideas generales que no por eso son del todo insulsas). De cualquier forma, su papel tiene una evoluci\u00f3n que quiebra la monoton\u00eda del mundo juvenil en la que por momentos se entrampa la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero si Joyce disputa frente a \u201cPap\u00e1\u201d modos radicalmente opuestos de concebir las relaciones sociales y Nancy negocia con el estratificado mundo adolescente\/adulto en busca de un lugar para expresar su singularidad, es en Once donde desborda una originalidad gravitante (y, ahora s\u00ed, absolutamente extra\u00f1a al cine de los ochenta). Salvo la teniente Ripley en <em>Alien<\/em> (1979), quien es la \u00fanica capaz de proporcionar una ascendencia f\u00edlmica al personaje de la ni\u00f1a con poderes telequin\u00e9ticos, la peque\u00f1a protagonista de <em>Stranger Things <\/em>es quiz\u00e1s el m\u00e1s grande acierto de la serie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro poco habr\u00eda que decir de esta convenci\u00f3n del pelo cortado al rape para identificar personajes femeninos que subvierten la mistificaci\u00f3n de la supuesta fragilidad intr\u00ednseca de las mujeres. Al hacer una arqueolog\u00eda de los \u00edconos cinematogr\u00e1ficos de las \u00faltimas d\u00e9cadas, no parece desatinado achacarle a la aguerrida tripulante de la nave comercial <em>Nostromo<\/em> un sitial se\u00f1ero en la constituci\u00f3n del arquetipo. De hecho, tentados de nuevo a jugar a las referencias, hay una directa relaci\u00f3n de esta \u00faltima franquicia con el reparto de la <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-qJjiq72WOo\" target=\"_blank\">serie<\/a>. De Evey de <em>V for Vendetta<\/em> a la reciente Furiosa en la aplaudida <em>Mad Max, fury road<\/em> (pel\u00edcula que al reinventar un cl\u00e1sico de los ochenta a trav\u00e9s de un discurso de g\u00e9nero establece un parentesco de primer orden con la serie de Netflix), la ausencia de cabello parece ser la \u00fanica forma con que Hollywood ha conseguido que el espectador comprenda y acepte, al interior de algo as\u00ed como un pacto de verosimilitud argumental, personajes femeninos que desestructuran su eterna subordinaci\u00f3n al hombre en t\u00e9rminos de fuerza. Romper con el pelo largo como s\u00edmbolo de una femineidad supeditada al deseo y a la construcci\u00f3n de la supremac\u00eda del var\u00f3n, es hasta el momento un m\u00e9todo efectivo (y esperemos que no efectista o anquilosado) de marcar una distancia elemental con la representaci\u00f3n de la mujer en el mundo blanco y patriarcal de la industria cultural hegem\u00f3nica. No tenemos forma de comprobarlo, pero quiz\u00e1s perseverar en la normalidad de aquello que la norma considera an\u00f3malo o extravagante sea una genuina estrategia para socavar su espurio predominio. Eso, suponiendo que todos los realizadores y los espectadores fuesen conscientes del recurso (lo que, desde luego, nos permitimos dudar).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Regresemos a Once. Alrededor suyo se aglutinan, convergen e imbrican todas las personalidades \u201canormales\u201d que propone la serie; la de la madre soltera sutilmente cuestionada por la desaparici\u00f3n de su hijo; la de los ni\u00f1os percibidos como extra\u00f1os por salirse de la estricta norma patriarcal; la del autodestructivo polic\u00eda asediado por el doloroso recuerdo de su hija. Si volvemos a mirarla como el v\u00f3rtice del hurac\u00e1n, veremos que Once es ni\u00f1a, es mujer, es hija y es espectacularmente poderosa. En otras palabras, lo que la filmograf\u00eda ochentera resolvi\u00f3 dotando de una humanidad redentora a un personaje extraterrestre (E. T.) \u2013y tanto all\u00e1 como aqu\u00ed con la ni\u00f1ez como punto de intersecci\u00f3n\u2013\u00a0<em>Stranger Things <\/em>lo hace por medio de un personaje infantil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El enigma de su nombre, por otro lado, merece al menos recibir una provocaci\u00f3n. En \u00e9l pareciese resonar una alusi\u00f3n al 11 de septiembre gringo. Reverbera en aquel n\u00famero, elevado a la categor\u00eda de s\u00edmbolo, sino acaso de acelerado mito, el n\u00facleo antag\u00f3nico que define el conflicto pol\u00edtico central de la serie. A saber: las consecuencias de los siniestros planes llevados a cabo por los departamentos secretos del Estado que, bajo el pretexto del ataque enemigo, terminan por desatar una amenaza mucho peor que la que intentaban combatir en primer t\u00e9rmino. Esa premisa argumental posee una vigencia que no es para nada casual. En ella habr\u00eda que observar un gui\u00f1o a la tesis del auto\u2013atentado. Es decir, un soterrado espaldarazo a la teor\u00eda que denuncia que detr\u00e1s del ataque terrorista a las torres gemelas se esconde una maniobra urdida por el propio gobierno estadounidense. Vista de ese modo, \u201cOnce\u201d, la peque\u00f1a v\u00edctima de un Estado autoritario y conservador durante los ochenta, parece prefigurar, mediante este viaje en el tiempo de la representaci\u00f3n, que las administraciones de estos \u00faltimos treinta a\u00f1os, desde Reagan a Obama, no han hecho sino perpetuar la proliferaci\u00f3n de monstruos surgidos a partir de la excusa de la defensa contra un enemigo mucho m\u00e1s imaginario que real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Coda<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el impacto de la serie a nivel mundial responde a aquellos par\u00e1metros que apelan a una subjetividad contempor\u00e1nea global y no, como se piensa, a una nostalgia fulminante y adiposa. Que esa otra lectura m\u00e1s bien superflua haya acaparado la cr\u00edtica no hace sino advertirnos acerca de los peligros de la publicidad como piedra de toque de la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan queda mencionar apenas una apostilla dedicada a los espectadores. Me refiero a esa experiencia placentera (y ac\u00e1 no hago otra cosa sino desdoblarme) que afecta a quienes hemos visto la producci\u00f3n de Netflix. Supongo que parte de esa satisfacci\u00f3n tiene que ver con este c\u00famulo de valores culturales actuales que la serie transvasa h\u00e1bilmente al mundo infantil de los ochenta, del que muchos y muchas provenimos. Imaginar la ni\u00f1ez desde la perspectiva del sistema cultural formado en la adultez, con sus horizontes de realizaci\u00f3n social, es el secreto de cualquier narraci\u00f3n que tenga la figura del infante como protagonista. Prueba de ello es que esta serie hubiese sido insoportable si hubiese intentado remedar punto por punto el argumento y los personajes de las pel\u00edculas de la era Reagan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2560 aligncenter\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/2016-09-14-17-300x166.png\" alt=\"2016-09-14-17\" width=\"437\" height=\"242\" \/><\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como se ve, existe una articulada y fundada inquina contra la figura del padre en cuanto s\u00edmbolo de poder, tradici\u00f3n y autoridad al interior de Stranger Things. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2557,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[81,52,295,362,361],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2556","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo","tag-chico-jarpo","tag-critica","tag-critica-cultural","tag-netflix","tag-stranger-things"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2556\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2557"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2556"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2556"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}