{"id":2674,"date":"2016-12-06T21:32:23","date_gmt":"2016-12-06T21:32:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2674"},"modified":"2017-07-03T03:42:33","modified_gmt":"2017-07-03T03:42:33","slug":"take-a-walk-on-the-dark-side-sobre-insurgencias-invisibles-de-luis-martin-cabrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/12\/06\/take-a-walk-on-the-dark-side-sobre-insurgencias-invisibles-de-luis-martin-cabrera\/","title":{"rendered":"Take a walk on the dark side: sobre \u00abInsurgencias invisibles\u00bb de Luis Mart\u00edn-Cabrera"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por <a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/2016\/12\/06\/take-a-walk-on-the-dark-side-sobre-insurgencias-invisibles-de-luis-martin-cabrera\/\">Mar\u00eda Yaksic<\/a><\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Mujeres afroamericanas agitan banderas en Connecticut, protestas en Detroit antes de la segunda guerra en Irak, una concentraci\u00f3n convocada por la Uni\u00f3n del Barrio y el colectivo zapatista en San Diego mientras de fondo se escucha Calle 13. El inicio es cinematogr\u00e1fico. Un abrupto fundido negro encadena estas escenas como un hiato en el mapa de voces que componen la geograf\u00eda social de Estados Unidos.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Insurgencias invisibles <\/em>de Luis Mart\u00edn\u2013Cabrera recorre las resistencias y militancias en Estados Unidos transitando los lindes de la cr\u00f3nica, el ensayo, la entrevista y la novela. A estas p\u00e1ginas subyacen un conjunto de entrevistas y cr\u00f3nicas (algunas anteriormente publicadas) que tras a\u00f1os de recopilaci\u00f3n adquieren forma en este volumen cuya edici\u00f3n chilena estuvo a cargo de Proyecci\u00f3n Editores (Santiago de Chile, 2016). Ahora bien, esta oscilaci\u00f3n entre g\u00e9neros no se sostiene desde un lugar c\u00f3modo ni tampoco dado, sino que resulta de la b\u00fasqueda de una escritura capaz de contener la densidad hist\u00f3rica de los espacios sociales del norte. Tal ejercicio funciona, al decir de su autor, como una contrahistoria o contraantropolog\u00eda; al fin y al cabo, como un texto sumergido en la memoria oral que no naufraga a la hora de exhibir sus solidaridades, sus compromisos y, tambi\u00e9n, sus privilegios.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La invisibilidad de las insurgencias es una interrogante que instala el libro, pero que lo trasciende. As\u00ed, encara las contiendas desprendidas por el contexto posteleccionario que hoy vivimos, esa implacable reactivaci\u00f3n de los conocidos imaginarios de los \u201cotros\u201d, el discurso de la civilizaci\u00f3n y la barbarie que, como fantasmas de una guerra declarada, corre de norte a sur. Reaparecen entonces los muros que ya conoc\u00edamos: \u201cel tajo abierto\u201d que constituye la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos, el bloqueo de Cuba, la falsa promesa de una era postracial con Obama. Triunfa Trump. Una vez m\u00e1s estamos ante la escena del monstruo y no necesitamos volver a Mart\u00ed para verlo a rostro descubierto: una vez m\u00e1s la amenaza contra la comunidad latina, la comunidad de los sobrevivientes (como dir\u00eda Junot D\u00edaz), es apremiante.\u00a0 En el libro y en la vida social, la invisibilidad se manifiesta de modo sintom\u00e1tico: la invisibilidad de quienes hoy luchan cotidianamente y de quienes lo hicieron en el pasado; pero tambi\u00e9n de los polos organizativos que habitan hace bastante tiempo un territorio cuyo multiculturalismo democr\u00e1tico fagocita gran parte de la pol\u00edtica de \u201coposici\u00f3n\u201d. El libro atraviesa el trabajo cotidiano de la insurgencia, sus horizontes y sus contradicciones, esa larga duraci\u00f3n que es invisible a las pantallas.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La primera de las tres grandes tramas que despliega Mart\u00edn\u2013Cabrera, \u201cRacismo y lucha de clases\u201d, postula que la clase constituye s\u00f3lo una de las contingencias hist\u00f3ricas a la hora de enfrentar los reg\u00edmenes de opresi\u00f3n contempor\u00e1neos. De ese modo, la intersecci\u00f3n entre raza, clase y g\u00e9nero gu\u00eda el primer tercio del libro mediante una entrevista a Roberta Alexander (militante de Panteras Negras, del movimiento por la libertad de expresi\u00f3n en Berkeley, miembro del Partido Comunista y \u201cprofesora y agitadora social\u201d, seg\u00fan leemos) y dos cr\u00f3nicas: una sobre la violencia en Atlanta, otra sobre los esfuerzos de crear una organizaci\u00f3n inter\u00e9tnica contra la \u201csegregaci\u00f3n y el terror racial\u201d en la Universidad de California en San Diego; textos que siguen la pesquisa de aquella sostenida \u201crelaci\u00f3n entre las pol\u00edticas de privatizaci\u00f3n de bienes comunes y la perpetuaci\u00f3n del racismo\u201d (41).<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cFronteras y militancias migrantes\u201d, la segunda secci\u00f3n, acoge la \u201cherida abierta\u201d por la frontera San Diego\/Tijuana. Frontera multiforme que \u201ces m\u00e1s que el dispositivo tecnol\u00f3gico militar que separa Estados Unidos de M\u00e9xico, la realidad f\u00edsica de c\u00e1maras infrarrojas, la doble barda de metal o los <em>check point<\/em>\u201d, nos dice Mart\u00edn\u2013Cabrera. \u201cLa frontera es tambi\u00e9n una estructura de terror psicol\u00f3gico impuesta sobre la vida interior del migrante [\u2026] tambi\u00e9n dentro de los cuerpos y las mentes [\u2026] de los once millones de personas que vienen indocumentadas sin derecho a la ciudadan\u00eda [\u2026] atrapados en la &#8216;jaula de oro&#8217;\u201d (95). Esa misma frontera es el escenario de donde emerge la crudeza de la industria maquiladora \u2212uno de los paradigm\u00e1ticos modelos de esclavitud contempor\u00e1nea\u2212, que leemos a partir de la entrevista a Enrique D\u00e1valos. Desde la maquila, en tanto <em>tropo<\/em> de frontera, accedemos a los testimonios de experiencias organizativas en el radio de Tijuana (el CITTAC), pero tambi\u00e9n a algunas de las miles de vidas truncadas y familias dispersas a causa del f\u00e9rreo engranaje entre deportaci\u00f3n, migraci\u00f3n econ\u00f3mica y precariedad. Es el \u00e1rido paisaje de una violencia sistem\u00e1tica que interpela incluso a quienes hacen \u201cciencia\u201d a partir de ella.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">No es casual que Mart\u00edn\u2013Cabrera se\u00f1ale que la tercera parte de su libro es \u201cdeudora y producto\u201d del <em>Discurso sobre el colonialismo<\/em> del martinique\u00f1o Aim\u00e9 C\u00e9saire. Este ensayo anticolonial cl\u00e1sico, que desmantel\u00f3 a medios de siglo XX la l\u00f3gica del colonialismo moderno, conserva una actualidad asombrosa si de hablar de neocolonialismo o colonialismo interno se trata. De all\u00ed que \u201cImperialismo y sus enemigos internos\u201d aborde la din\u00e1mica de colonizaci\u00f3n interna (el silenciamiento genocida de la desaparici\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena) y externa (la extensi\u00f3n de pol\u00edticas abiertamente coloniales) en y desde los Estados Unidos, con el fin de reconstruir las paradojas que rondan aquellos ya conocidos modos de ocupaci\u00f3n f\u00e1ctica y sus estrategias para crear \u201cotros\u201d internos a partir de narrativas maniqueas (como las que muy bien se expusieron en el 9\/11). En ese panorama se inscribe la entrevista a los militantes de la Uni\u00f3n del Barrio (Rozamel D\u00edaz, Adriana Jasso y Harry Sim\u00f3n), organizaci\u00f3n de latinos en \u201clas entra\u00f1as del monstruo\u201d, cuya perspectiva internacionalista impresiona, como tambi\u00e9n su compromiso con el \u201ccentralismo democr\u00e1tico\u201d. Y es que habitar una frontera imperial es estar en una permanente \u201czona de guerra\u201d, nos dicen. All\u00ed toman voz tanto la Uni\u00f3n del Barrio como los afroamericanos que se levantan cada vez que la polic\u00eda asesina a uno de los suyos.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Hace m\u00e1s de medio siglo Fanon sentenciaba que \u201cuna sociedad es racista o no lo es\u201d. Precisamente, uno de los grandes logros de <em>Insurgencias invisibles<\/em> es continuar la pista de esa infatigable l\u00ednea de color que atraviesa la historia de Estados Unidos. No hay mayores ni menores grados de racismo, sino el constante despliegue de una estructura social racializada que opera transversalmente: transitar de un lado y otro esa l\u00ednea de color es, de alg\u00fan modo, ir contra la historia. Por ello, dimensiones del racismo que parecieran ser de distinto orden afloran en el libro como parte de una maquinaria perfecta. Y es que la \u201cextensi\u00f3n y modernizaci\u00f3n de los sistemas de dominaci\u00f3n de la l\u00ednea de color\u201d aument\u00f3 en un 450% los presos tras la privatizaci\u00f3n de las c\u00e1rceles en 1980, l\u00ednea de continuidad sin ruptura que muy bien Angela Davis, Michelle Alexandre y Ruth Gilmore se esfuerzan por extender desde el genocidio esclavista hasta hoy, nos dice el autor. \u201cCualquiera que piense que estas afirmaciones son exageradas tiene que recordar [\u2026] que en la actualidad hay proporcionalmente m\u00e1s afroamericanos bajo control de las autoridades penitenciarias que el n\u00famero total de esclavos que exist\u00eda en 1850, una d\u00e9cada antes de la guerra civil\u201d(39). No basta con solidarizar. La l\u00ednea de color impregna tambi\u00e9n las luchas y resistencias, e incluso extiende una barrera naturalizada hacia quienes desean integrar la lucha antirracista.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Existe en <em>Insurgencias invisibles<\/em> una dimensi\u00f3n no del todo declarada que resuena m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00facida negociaci\u00f3n que hace entre el an\u00e1lisis de casos, las entrevistas, las experiencias cotidianas descritas y su arsenal te\u00f3rico (que felizmente nunca cobra real protagonismo). Me refiero a la permanente aparici\u00f3n en segundo plano de una \u00e9tica del trabajo que intenta saldar la vieja inc\u00f3gnita sobre c\u00f3mo reunir teor\u00eda y pr\u00e1ctica. El qu\u00e9 hacer y el quehacer est\u00e1n movilizados en esta voz autoral que corre junto a las otras e interroga el sentido de las actividades, los deseos, la militancia y el trabajo asalariado. Hay aqu\u00ed una utop\u00eda l\u00facida que no teme mirarse la espalda, volver significativas las opacidades, hacer suyas las heterodoxias. Es el trazo de un qu\u00e9 hacer sin recetas; m\u00e1s bien, de un quehacer y un qu\u00e9 hacer que estriban en la premisa de un \u201cse luche donde se est\u00e9, donde sea\u201d, porque \u201csin verg\u00fcenza no hay \u00e9tica\u201d y \u201cel cuerpo es un lenguaje que hay que aprender a escuchar\u201d. En definitiva, el libro despliega una heterogeneidad escritural y cr\u00edtica que intersecta la militancia con un pensamiento que desborda el quehacer acad\u00e9mico. Su desembocadura no es resolver las contradicciones que afloran a la hora de circular entre ambos espacios y en los l\u00edmites representativos del lenguaje. M\u00e1s bien es el ensayo de una <em>posible<\/em> autor\u00eda colectiva cuyo programa sea \u201calzar la voz\u201d, all\u00e1 y ac\u00e1, en tanto motor de aquella \u201cescritura del futuro\u201d que el libro explora incansablemente:<\/span><\/h6>\n<p class=\"align-right\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00abSomos un r\u00edo desbordado, un error del sistema, un cuerpo lleno de palabras y gritos, un \u00e1rbol carnal, generoso y cautivo, bocas que sue\u00f1an espadas como labios, pero sobre todo somos un silencio en lucha, el silencio de los miles de deportados, de las y los muertos de la frontera, el ruido y la furia de los cuerpos rotos en la maquiladora, en los jardines de La Jolla\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Insurgencias invisibles: resistencias y militancias en Estados Unidos<\/em><\/p>\n<p>Luis Mart\u00edn\u2013Cabrera<\/p>\n<p>Proyecci\u00f3n Editores, 2016<\/p>\n<p>Ensayo, 340 p\u00e1gs<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><b>Por Mar\u00eda Yaksic<\/b> \/ En el libro y en la vida social, la invisibilidad se manifiesta de modo sintom\u00e1tico: la invisibilidad de quienes hoy luchan cotidianamente y de quienes lo hicieron en el pasado; pero tambi\u00e9n de los polos organizativos que habitan hace bastante tiempo un territorio cuyo multiculturalismo democr\u00e1tico fagocita gran parte de la pol\u00edtica de \u201coposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":2675,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[315,307,73,239],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2674","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo","tag-insurgencias-invisibles","tag-luis-martin-cabrera","tag-maria-yaksic","tag-proyeccion-editores"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2674\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2675"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2674"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2674"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}