{"id":2690,"date":"2016-12-15T18:06:03","date_gmt":"2016-12-15T18:06:03","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2690"},"modified":"2017-07-08T04:05:09","modified_gmt":"2017-07-08T04:05:09","slug":"la-ultima-leccion-de-josefina-ludmer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/12\/15\/la-ultima-leccion-de-josefina-ludmer\/","title":{"rendered":"La \u00faltima lecci\u00f3n de Josefina Ludmer"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Luis Mart\u00edn\u2013Cabrera<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Profesores hay muchos, maestros hay muy pocos, cada vez menos. Los primeros transmiten conocimientos, informaci\u00f3n, datos; los segundos ense\u00f1an a pensar, abren horizontes y sobre todo transforman a las personas. Josefina Ludmer era una Maestra en toda la extensi\u00f3n de la palabra, era portadora de un \u201censeignement\u201d, como lo llamaba Lacan: \u00a0un estilo, un lenguaje, un don del que nadie pod\u00eda salir indemne. Por eso, sus clases provocaban rupturas epistemol\u00f3gicas, desgarros \u00edntimos, epifan\u00edas o cat\u00e1strofes, pero al final del camino siempre nos aportaba su lucidez de jud\u00eda errante porte\u00f1a, su vagar intelectual que abr\u00eda horizontes para pensar la literatura y el mundo siempre de manera original y provocadora.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Recibo la noticia del fallecimiento de Josefina Ludmer \u00a0a trav\u00e9s de un correo de mi amiga Luz Horne y se me agolpan los recuerdos en el pecho. Llegu\u00e9 a Yale una primavera de 1998 para observar una de sus clases y me dej\u00f3 completamente deslumbrado. Yo no era m\u00e1s que un joven de provincias con una formaci\u00f3n cl\u00e1sica en filolog\u00eda, esa atrabiliaria disciplina que todav\u00eda da nombre a la carrera de letras en Espa\u00f1a, y con un conocimiento m\u00e1s bien exiguo de Am\u00e9rica Latina. En aquella clase, Josefina Ludmer cuestion\u00f3 todas mis certezas: preguntaba a sus alumnos c\u00f3mo le\u00edan literatura latinoamericana, porque hay muchas maneras de leer \u2013muchas \u201cposiciones de lectura\u201d dec\u00eda ella\u2013 y cada una de ellas implica riesgos, motivos y efectos pol\u00edticos diferentes, armaba constelaciones de textos impensables para m\u00ed -Bol\u00edvar con el Subcomandante Marcos, Borges con un Foucault puesto patas arriba desde las orillas del R\u00edo de la Plata y hecho carne en los id\u00edlicos pastos de la Universidad de Yale\u2013 y, sobre todo, hac\u00eda que la literatura importara para el mundo, que leer literatura latinoamericana fuera una manera de entender las vicisitudes del continente, la relaci\u00f3n entre econom\u00eda, pol\u00edtica, cultura, historia\u2026 en una hora me llev\u00f3 para siempre a a\u00f1os luz de las clases de la Universidad de Salamanca, en tres a\u00f1os me dio un lenguaje para hablar de Am\u00e9rica Latina del que carec\u00eda hasta ese momento.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">A Josefina Ludmer le preced\u00eda su leyenda. \u201cLa china\u201d como la llamaban en Argentina, y como nosotros \u2013Luz Horne, Daniel Noemi, sus estudiantes de Yale\u2013 nunca osamos llamarla. Hab\u00eda sido la \u201cprofesora compa\u00f1era\u201d en los a\u00f1os montoneros, \u00a0disc\u00edpula de David Vi\u00f1as, junto a Beatriz Sarlo (de qui\u00e9n se distingui\u00f3 en tantas cosas que no vale mencionar ahora); particip\u00f3 del m\u00edtico grupo de la revista \u201cContorno\u201d, donde conoci\u00f3 a su primer marido, Ram\u00f3n Alcalde; fue profesora de la \u201cUniversidad de las Catacumbas\u201d cuando la dictadura la expuls\u00f3 de la c\u00e1tedra de literatura latinoamericana de la UBA y, desde su casa, decidi\u00f3 sostener el pensamiento cr\u00edtico en una serie de lecciones que sus estudiantes de entonces no han olvidado. Era tambi\u00e9n la profesora exiliada que viajo a San Diego primero y a Princeton m\u00e1s tarde con Ricardo Piglia. Era, sobre todo, la autora ya entonces de tres libros imprescindibles:\u00a0 <em>Cien a\u00f1os de soledad: una interpretaci\u00f3n <\/em>(1972), <em>Onneti. Los procesos de construcci\u00f3n del relato <\/em>(1973) y <em>El g\u00e9nero gauchesco: un tratado sobre la patria <\/em>(1988).<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer seminario que tom\u00e9 con ella fue su fundacional \u201cindios, gauchos y negros: alianzas y voces en las culturas latinoamericanas\u201d. La premisa fundamental del seminario \u2013la \u201dhip\u00f3tesis de lectura\u201d en su terminolog\u00eda\u2013 era que las literaturas indigenista, gauchesca y anti-esclavista surgieron en momentos de internacionalizaci\u00f3n de las econom\u00edas exportadoras de cada uno de los pa\u00edses en que surg\u00edan. En esa coyuntura econ\u00f3mica los letrados hac\u00edan una alianza con estos Otros \u00a0(indios, negros y gauchos) por la cual \u201cusaban\u201d el cuerpo y la voz de \u00e9stos para construir una literatura que mediaba entre el Estado y las clases subalternas dando voz en la escritura a ese gigantesco repositorio de conocimientos e historias que es la oralidad en Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La hip\u00f3tesis era sugerente, pero lo m\u00e1s interesante es que el \u201ctema\u201d serv\u00eda como pretexto para ense\u00f1ar a leer literatura latinoamericana a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de \u201cm\u00e1quinas de lectura\u201d. En un gesto muy latinoamericano, Ludmer hab\u00eda canibalizado completamente el pensamiento deleuziano para sus propios fines. La m\u00e1quina de lectura deb\u00eda, en primer lugar, construir una constelaci\u00f3n de textos que transcendiera las categor\u00edas cl\u00e1sicas de la teor\u00eda literaria (i.e. <em>autor<\/em>, <em>obra<\/em>, <em>g\u00e9nero<\/em>) poniendo un problema en el centro (\u201caquello que se trataba de conocer en y desde la literatura\u201d). La m\u00e1quina inclu\u00eda temporalidades, conflictos, voces, espacios, problemas, l\u00edneas de fuga desde donde construir un di\u00e1logo cr\u00edtico y anti\u2013totalitario y, sobre todo, relaciones de poder: asimetr\u00edas de raza, g\u00e9nero, clase, los modos de construcci\u00f3n de la ley y su transgresi\u00f3n, los relatos del dinero y su reverso. Creo que si se pudiera resumir la obra de Josefina Ludmer en dos t\u00e9rminos, estos ser\u00edan \u201cliteratura y poder\u201d, y tal vez dependiendo de la \u00e9poca, \u201ccultura y poder\u201d. Para quien no conozca la obra de Josefina Ludmer basta leer \u201cLas tretas del d\u00e9bil\u201d, su art\u00edculo sobre Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, para entender como pensaba la relaci\u00f3n entre cultura letrada y poder a partir de las m\u00e1quinas de lectura que construy\u00f3 y deconstruy\u00f3 toda su vida. \u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero Josefina era adem\u00e1s una gran lectora, due\u00f1a de una imaginaci\u00f3n cr\u00edtica insuperable y de un rigor intelectual que no ced\u00eda ante nada ni ante nadie. En sus clases aprend\u00ed que leer es una forma de creaci\u00f3n, una forma de construir significados a base de asociaciones libres, como en el psicoan\u00e1lisis, que, a la vez, se deben apoyar en un cruce de discursos que las sostengan. Las lecturas de Josefina no dejaban indiferente a nadie, siempre se rehusaba a tomar caminos ya transitados por la cr\u00edtica; buscaba iluminar. Una vez arm\u00f3 una lectura de\u00a0<em>Los Naufragios <\/em>de \u00c1lvar N\u00fa\u00f1ez Cabeza como relato de ciencia ficci\u00f3n: los espa\u00f1oles perdidos en la pen\u00ednsula del Yucat\u00e1n y viviendo entre los indios eran como terr\u00edcolas enfrent\u00e1ndose a una serie de extraterrestres con los que no compart\u00edan lenguaje ni cultura, los tropos del g\u00e9nero ciencia ficci\u00f3n serv\u00edan de pantalla para leer la cr\u00f3nica colonial desde otro lado. Se divert\u00eda, como Borges, usando el anacronismo para desarmar la linealidad de la historia literaria y generar lecturas nuevas de textos viejos.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">A diferencia de otras y otros cr\u00edticos literarios, los escritores la respetaban precisamente por eso, por su imaginaci\u00f3n cr\u00edtica. Cuentan -probablemente sea una an\u00e9cdota ap\u00f3crifa- que Osvaldo Lamborghini se encontr\u00f3 a Ricardo Piglia en el metro tras la publicaci\u00f3n de <em>Respiraci\u00f3n Artificial <\/em>\u00a0y le dijo \u201cChe, qu\u00e9 linda novela te escribi\u00f3 La China\u201d. Como digo, es muy probable que sea una an\u00e9cdota ap\u00f3crifa, pero como todas las historias ap\u00f3crifas contiene una verdad: que para Ludmer la cr\u00edtica y la escritura literaria eran el haz y el env\u00e9s, que hab\u00eda m\u00faltiples puentes entre las dos orillas, que la mejor cr\u00edtica y buena parte de la mejor literatura latinoamericana surg\u00edan de esa lubricidad que desarmaba los l\u00edmites de la autonom\u00eda literaria y subvert\u00eda todos los \u00f3rdenes discursivos heredados de los amos del norte.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero no todo eran d\u00edas de vino y rosas con Josefina. Cualquiera que haya estado en sus seminarios sabe que era una persona dif\u00edcil. Su metodolog\u00eda de ense\u00f1anza se basaba en decir frontalmente las cosas, con una honestidad muchas veces rayana en la crueldad. En sus clases, no era raro que alguien saliera llorando o que te soltara un exabrupto hiriente que te dejaba pensando que no serv\u00edas para nada. Una vez \u2013lo he contado tantas veces\u2013 me solt\u00f3 de improviso un: \u201cVos, el problema que ten\u00e9s es que teoriz\u00e1s demasiado r\u00e1pido y el resultado es un poco simplista\u201d. Me qued\u00e9 una semana angustiado (\u00e9ramos muy dram\u00e1ticos, cosas de la juventud). No era infrecuente tampoco que prohibiera palabras o conceptos: en plena efervescencia de los estudios subalternos, nos prohibi\u00f3 usar la palabra \u00absubalterno\u00bb. Otra vez tambi\u00e9n prohibi\u00f3 la palabra \u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb oblig\u00e1ndonos a hacer piruetas ret\u00f3ricas para hablar de la representaci\u00f3n literaria. Las palabras y los conceptos prohibidos cambiaban de semana en semana, complicando las cosas a\u00fan m\u00e1s. Le cargaba la pereza de pensamiento o las modas te\u00f3ricas, era su manera \u2013tal vez autoritaria\u2013 de ense\u00f1arnos a no caer en los lugares comunes, de exigirnos pensar por nuestra cuenta y no con conceptos prestados.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">No era f\u00e1cil trabajar con ella,\u00a0 yo no fui capaz de hacerlo, tuvimos un desacuerdo antes de escribir la propuesta de tesis, discutimos, decid\u00ed marcharme de la Universidad de Yale y no trabajar con ella. Sus condiciones eran imposibles, su brillantez (eso probablemente lo veo s\u00f3lo ahora) tampoco me dejaba pensar por cuenta propia, s\u00f3lo ser su ep\u00edgono. Hay que matar al padre para contar la historia. Cuando se jubil\u00f3 de Yale, Daniel Noemi me propuso ir al homenaje que le hac\u00edan. Dud\u00e9 un momento, igual que a la hora de escribir estas palabras, si deb\u00eda asistir. Al final fui por respeto a todo lo que me hab\u00eda ense\u00f1ado, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier diferencia. Al entrar en el caf\u00e9 donde estaba con muchos de sus estudiantes, muchos de los cuales no conoc\u00eda, me sonri\u00f3, me dio un abrazo y dijo: \u201cLuis es el estudiante m\u00e1s subversivo que he tenido nunca\u201d. Dado el peso simb\u00f3lico de la palabra le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfY eso es un elogio o una cr\u00edtica?\u201d Me miro fijamente y me respondi\u00f3 \u201cObvio, que es un elogio\u201d. Supe en ese momento que todo estaba perdonado y que todo Maestro, o Maestra en este caso, necesita de uno o m\u00e1s disc\u00edpulos heterodoxos.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">A partir de ese momento nos escrib\u00edamos de vez en cuando. Fui d\u00e1ndome cuenta con el correr de los a\u00f1os de todas las cosas que me hab\u00eda ense\u00f1ado. En el a\u00f1o 2013 la visit\u00e9 en su casa de Buenos Aires, ya estaba enferma. Hab\u00eda publicado recientemente una serie de art\u00edculos sobre la crisis de la autonom\u00eda literaria y su libro-cr\u00f3nica-diario <em>Aqu\u00ed Am\u00e9rica Latina<\/em>. En las entrevistas que concedi\u00f3 dec\u00eda que ya no le interesaba leer s\u00f3lo literatura, sino usar las herramientas de la cr\u00edtica literaria para leer el presente, para destejer los hilos que construyen la realidad, dec\u00eda incluso, como provocaci\u00f3n, que ahora se dedicaba a leer en la borra del caf\u00e9 las claves del presente. En el libro escrito \u2013como todos los suyos\u2013 en un estilo heterodoxo e irreverente se mezclan el presente pol\u00edtico, el neoimperialismo espa\u00f1ol en Am\u00e9rica Latina (un tema que compart\u00edamos y del que hablamos mucho), las series de televisi\u00f3n, las \u00faltimas novelas\u2026 en el libro fue alumbrando una teor\u00eda nueva en la que la literatura como instituci\u00f3n y la autonom\u00eda como dispositivo aparec\u00edan en ruinas, agujereados dec\u00eda ella. La especificidad literaria en Am\u00e9rica Latina se desvanec\u00eda y volv\u00eda a su origen post-aut\u00f3nomo. Ley\u00f3 el Nobel a Vargas Llosa como el canto del cisne, un s\u00edntoma que mostraba una crisis. El \u00faltimo premio Nobel de literatura a Bob Dylan no ha hecho m\u00e1s que darle la raz\u00f3n. Si todav\u00eda estaba consciente cuando se lo dieron se debe haber divertido mucho. Nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n fue serena. Habl\u00f3 ella sobre todo, me dijo que ya no le apetec\u00eda escribir otro libro, pero que si lo hiciera tendr\u00eda que ser sobre series de televisi\u00f3n, pero tendr\u00eda que aprender bien el lenguaje de la televisi\u00f3n, volver a empezar.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La muerte corta el tiempo, vuelve las cosas definitivas, es un tiempo cero, por eso la muerte ha sido lo \u00fanico que ha podido obligar a Josefina Ludmer a dejar de pensar. Nosotras, nosotros las y los que te heredamos seguiremos en, desde y m\u00e1s all\u00e1 de la literatura latinoamericana pensando el presente. Hasta siempre maestra, seguiremos con el trabajo de S\u00edsifo que nos asignaste.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u2013\u2013\u2013<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><sup>[Portada] Fotograf\u00eda de Pablo Carrera Oser\u00a0<\/sup><\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><b>Por LMC<\/b> \/ Para Ludmer la cr\u00edtica y la escritura literaria eran el haz y el env\u00e9s, que hab\u00eda m\u00faltiples puentes entre las dos orillas, que la mejor cr\u00edtica y buena parte de la mejor literatura latinoamericana surg\u00edan de esa lubricidad que desarmaba los l\u00edmites&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":2725,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[309,308,310,55,307],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2690","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-critica-literaria","tag-josefina-ludmer","tag-literatura-argentina","tag-literatura-latinoamericana","tag-luis-martin-cabrera"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2690\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2690"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2690"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}