{"id":2786,"date":"2017-01-02T23:31:55","date_gmt":"2017-01-02T23:31:55","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2786"},"modified":"2017-07-02T02:48:59","modified_gmt":"2017-07-02T02:48:59","slug":"el-ballet-nacional-de-cuba-alicia-alonso-y-la-danza-como-metafora-de-otras-hierbas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/01\/02\/el-ballet-nacional-de-cuba-alicia-alonso-y-la-danza-como-metafora-de-otras-hierbas\/","title":{"rendered":"El Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso y la danza como met\u00e1fora de otras hierbas"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\/ por <a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/author\/loreto-quiroz\/\">Loreto Quiroz<\/a><\/strong><\/span><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La revoluci\u00f3n cubana no s\u00f3lo ensanch\u00f3 las percepciones de lo posible en lo relativo a las formas de poder pol\u00edtico, sino que se hizo eco en dimensiones mucho m\u00e1s rec\u00f3nditas donde las relaciones de poder apenas se cuestionan, pero vaya que est\u00e1n.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Uno de esos \u00e1mbitos es la danza cl\u00e1sica. Justamente en Cuba se forja la primera y hasta ahora \u00fanica escuela latinoamericana de ballet. Hasta antes de la escuela cubana de ballet, los otros modos distinguibles y reconocibles de bailar la danza cl\u00e1sica se identificaban con la escuela italiana, la francesa, la danesa, la antigua escuela rusa, la escuela sovi\u00e9tica y, la m\u00e1s reciente, junto a la cubana, la escuela estadounidense.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero el cuerpo latino tambi\u00e9n reclamaba su cuarto propio en la escena mundial de ballet, y para ello al parecer las estrellas decidieron alinearse con el son, y lo hicieron engalanando con zapatillas rojas el arte de Alicia Alonso.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Nacida en La Habana en 1920, ya cerca de los 20 a\u00f1os le hab\u00edan prohibido bailar a causa del desprendimiento de retina. Porfiada, sigui\u00f3 bailando y para cuando lleg\u00f3 la revoluci\u00f3n ya estaba un poco ciega y sin embargo hab\u00eda sido la primera bailarina occidental que se present\u00f3 con el Bolsh\u00f3i de Mosc\u00fa, estaba consagrada en el American Ballet Theatre y ya hab\u00eda fundado el Ballet Alicia Alonso en la Habana.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1960, y a pesar de ser una de las bailarinas m\u00e1s cotizadas en Estados Unidos, a pesar de haber trabajado con Fokin, Balanchine y Tudor, tres de los core\u00f3grafos m\u00e1s importantes del siglo XX,<sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/sup>\u00a0le niegan la visa para entrar en ese pa\u00eds. Seg\u00fan ella misma ha contado, en aquel momento le plantearon que le daban la visa si se quedaba a vivir all\u00e1, con la advertencia de que si regresaba a Cuba no le volver\u00edan a permitir la entrada. Su respuesta fue un escueto NO, el resultado fue la prohibici\u00f3n de su entrada a los Estados Unidos durante 15 a\u00f1os. Cu\u00e1ndo le preguntan por c\u00f3mo fue su retorno a los escenarios de ese pa\u00eds, ella responde que fue emocionante, inolvidable y que hab\u00eda vencido en sus principios.<sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup><\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, su cercan\u00eda con la revoluci\u00f3n tampoco estuvo libre de ripios. Al inicio del proceso estuvo 3 a\u00f1os sin que le permitieran salir de Cuba. Seg\u00fan ella ha contado, durante ese per\u00edodo se dedic\u00f3 a dar charlas y a aprender, viajando por el interior de la isla y, por supuesto a bailar, bailar y bailar. Frente a la pregunta por aquel per\u00edodo indica que fue un momento muy triste para ella, \u00abme pararon el tiempo\u00bb, dijo, agregando que las personas que estaban frente a la cultura en aquellos a\u00f1os de la revoluci\u00f3n no ten\u00edan cercan\u00eda con su arte, no comprend\u00edan la relevancia que el bailar en escenarios extranjeros ten\u00eda para su desarrollo y las posibilidades que ello abr\u00eda para el pueblo cubano. Sin embargo, afirmaba estar consciente que no era un problema de la revoluci\u00f3n, sino de la falta de visi\u00f3n de algunos funcionarios.<sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup><\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante este desencuentro inicial, la revoluci\u00f3n se puso a la altura de su propia fortuna, la de contar con una mujer excepcional, que siendo exponente de un bello oficio que tradicionalmente se identifica con las clases privilegiadas, ten\u00eda la voluntad y la sabidur\u00eda para encarnar en s\u00ed misma un proceso de expropiaci\u00f3n\/apropiaci\u00f3n\/transformaci\u00f3n de los m\u00e1s profundos que pueden darse, un proceso de creaci\u00f3n de una forma de expresi\u00f3n, una \u00edntima y densa revoluci\u00f3n.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Con la voluntad que la revoluci\u00f3n puso a su disposici\u00f3n, Alicia hizo maravillas, la posibilidad de encontrarse con la danza cl\u00e1sica ya no estaba reducida a ciertas elites urbanas privilegiadas. La fuente de talentos entonces se multiplic\u00f3 y el Ballet Alicia Alonso de la Habana no s\u00f3lo se transform\u00f3 en el Ballet Nacional de Cuba, sino que a su alero se forj\u00f3 una nueva escuela, la escuela cubana de ballet, que como cuenta la misma Alicia Alonso toma para s\u00ed la riqueza de la cultura danzaria universal, la t\u00e9cnica, los modos expresivos que se han ido forjando con la acumulaci\u00f3n de experiencias de siglos, pero adem\u00e1s encuentra un camino propio, estrechamente unido a lo cubano, superando as\u00ed el estadio de buenos imitadores y liber\u00e1ndose del complejo de colonizados.<sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/sup><\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">La existencia de una escuela de ballet implica no s\u00f3lo una determinada forma de entrenamiento, la forma en que se ordenan los pasos o los \u00e9nfasis de los movimientos, se trata de la afirmaci\u00f3n de un gusto propio, la posici\u00f3n y la coordinaci\u00f3n del cuerpo, la forma como pies y manos hablan. Seg\u00fan la misma Alicia Alonso, en el texto <em>Di\u00e1logos con la Danza,<\/em><sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/sup>\u00a0la escuela cubana se caracteriza por un fraseo (el modo de unir los pasos) que m\u00e1s que seguir el ritmo sigue la melod\u00eda, un acento en el movimiento hacia arriba, el balance y la lentitud de los giros, la rapidez en la bater\u00eda del movimiento de pies, la disposici\u00f3n hacia el compa\u00f1ero por sobre la disposici\u00f3n para el p\u00fablico en el <em>pas de deux<\/em>, la importancia del cuerpo de baile equiparable a la de los solistas, destaca tambi\u00e9n que sus principios de selecci\u00f3n de bailarines y bailarinas est\u00e1n desprejuiciados de complejos raciales, no existen caracter\u00edsticas \u00e9tnicas insalvables para el ballet, la homogeneidad del grupo que requieren ciertas piezas no est\u00e1n dadas por los cuerpos de los danzantes, lo que pasa al primer plano es la interpretaci\u00f3n\u2026 cu\u00e1ntas met\u00e1foras hay aqu\u00ed.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Hoy, cuando la revoluci\u00f3n cubana acaba de cumplir 58 aniversarios, cuando la isla est\u00e1 en un proceso de profundos y vertiginosos cambios, cuando las fuerzas progresistas del sur del continente parecer estar en una fase de repliegue, recordar lo que significa la escuela cubana de ballet, esta simbiosis entre recepci\u00f3n de una cultura expresiva que viene de otros lares, esfuerzos descolonizadores y creaci\u00f3n propia, adquiere un nuevo sentido. No se trata de venerar la revoluci\u00f3n cubana cual fetiche zurdo, no se trata de apelar a la restauraci\u00f3n de lo que fue el 59, ni tampoco de resignarse a su imposibilidad, sino de interpelar el presente, a trav\u00e9s de otro de los desbordes del pasado, a trav\u00e9s de una de las huellas de la revoluci\u00f3n. Se trata de impedir que las hegemon\u00edas se recompongan como si nada, se trata de poner, a trav\u00e9s de otra historia, los significados y sentidos de la revoluci\u00f3n al alcance de la mano.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Hace algunos a\u00f1os, consultada por la fuga de talentos, Alicia Alonso dec\u00eda no estar preocupada: en Cuba se siembran los \u00e1rboles y los frutos se reparten.<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u2013\u2013\u2013<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/h6>\n<p class=\"align-right\"><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub>[Foto portada]\u00a0Alicia Alonso bailando \u2018La avanzada\u2019, 1964<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> L\u00e9ster Tom\u00e9 en entrevista para la Secci\u00f3n Artes y Letras de El Mercurio, noviembre del 2000.<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Entrevista incluida en el Libro <em>Los que se quedaron<\/em>. Editora Pol\u00edtica La Habana, 1993. Luis Ba\u00e9z.<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Entrevista incluida en el Libro <em>Los que se quedaron<\/em>. Editora Pol\u00edtica La Habana, 1993. Luis Ba\u00e9z.<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Discurso de Alicia Alonso al recibir el t\u00edtulo de Doctora Honoris Causa en Arte Danzario por el Instituto Superior de Arte de Cuba. Publicado en <em>Cuba en Ballet<\/em>, N\u00b0 4, 1987.<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p><sup><span style=\"color: #000000;\"><sub><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Alicia Alonso (2010) Di\u00e1logos con la Danza. Editorial Letras Cubanas: La Habana.<\/sub><\/span><\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toma para s\u00ed la riqueza de la cultura danzaria universal, la t\u00e9cnica, los modos expresivos que se han ido forjando con la acumulaci\u00f3n de experiencias de siglos, pero adem\u00e1s encuentra un camino propio, estrechamente unido&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":2788,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[231,232,233,234,286],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2786","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-alicia-alonso","tag-ballet-nacional-de-cuba","tag-danza-cubana","tag-dialogos-con-la-danza","tag-loreto-quiroz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2786\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2788"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2786"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2786"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}