{"id":4559,"date":"2017-06-20T13:37:44","date_gmt":"2017-06-20T13:37:44","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=4559"},"modified":"2017-07-04T00:09:51","modified_gmt":"2017-07-04T00:09:51","slug":"fernando-martinez-heredia-herencias-futuras-del-pensamiento-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/06\/20\/fernando-martinez-heredia-herencias-futuras-del-pensamiento-critico\/","title":{"rendered":"Fernando Mart\u00ednez Heredia: herencias futuras del pensamiento cr\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Mat\u00edas Marambio<\/strong><\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las noticias del fallecimiento de Fernando Mart\u00ednez Heredia me llegaron con rapidez. A pesar de la infame precariedad en las comunicaciones con Cuba, las notas period\u00edsticas \u2013primero informativas, luego m\u00e1s reflexivas\u2013 aparecieron con apenas horas de diferencia. Los \u00faltimos a\u00f1os han visto varios decesos de figuras cuya impronta en el pensamiento latinoamericano ameritar\u00eda mucho m\u00e1s que la nota necrol\u00f3gica que ensayo en este momento: Ferreira Gullar, Josefina Ludmer, el mismo Fidel Castro y, m\u00e1s recientemente, Antonio Candido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mart\u00ednez Heredia tiene en la lista anterior un lugar m\u00e1s que merecido, y ello puede asociarse a su participaci\u00f3n en dos instancias que hablan, a su vez, de la historia intelectual de Cuba. La primera es la direcci\u00f3n de <em>Pensamiento cr\u00edtico<\/em> (1967-1971), revista vinculada al Departamento de Filosof\u00eda de la Universidad de La Habana. En un lapso breve \u2013muestra de las intensidades y pasiones pol\u00edticas que animaron tanto a Cuba como al resto del continente\u2013, <em>Pensamiento cr\u00edtico<\/em> cubri\u00f3 un rango amplio de problem\u00e1ticas que hoy resultan imprescindibles para comprender ese momento agitado de la historia que, a falta de un t\u00e9rmino m\u00e1s sugerente, denominamos los a\u00f1os 60\u00b4s.<sup>[1]\u00a0<\/sup>Autores como Andr\u00e9 Gunder Frank, Herbert Marcuse, Paul Sweezy y Paul Baran, Paul Ricoeur, Ho Chi Minh, Am\u00edlcar Cabral, Stokely Carmichael, Mario Benedetti y An\u00edbal Quijano (continuar la lista ser\u00eda rozar una pomposidad ajena a los prop\u00f3sitos de la revista) aparecieron en sus p\u00e1ginas. El camino que traza una lectura de ellas nos lleva por las luchas de descolonizaci\u00f3n en perspectiva tercermundista; la comprensi\u00f3n del capitalismo en sus dimensiones imperiales, dependientes y subdesarrollantes; la estrategia socialista desde La Habana hacia el resto de Am\u00e9rica Latina; la producci\u00f3n art\u00edstica experimental y sus claves de lectura, entre otros t\u00f3picos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En reiteradas ocasiones, Mart\u00ednez Heredia aludi\u00f3 al trabajo de este per\u00edodo usando la frase \u201cel ejercicio de pensar\u201d. Las altas expectativas que desat\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cubana se contagiaron por distintos segmentos del campo intelectual de la isla, y llevaron a la profundizaci\u00f3n de una praxis te\u00f3rica heterodoxa que exist\u00eda en Cuba desde hace largo tiempo. De alg\u00fan modo, el \u00edmpetu de <em>Pensamiento cr\u00edtico\u00a0<\/em>por difundir ideas radicales y de avanzada se hace eco de varias tendencias previas en el mundo de las revistas cubanas. Quiz\u00e1s sea una derivada revolucionaria del esp\u00edritu erudito de Jos\u00e9 Lezama Lima, una forma de \u201ccosmopolitismo socialista\u201d cuya primera manifestaci\u00f3n estar\u00eda en Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1971 fue un a\u00f1o turbulento para la intelectualidad en Cuba, marcado en lo internacional por las repercusiones del arresto de Heberto Padilla y, en el \u00e1mbito interno, por las resoluciones adoptadas por el Congreso de Educaci\u00f3n y Cultura.<sup>[2]\u00a0<\/sup>Fue en esa coyuntura que ocurri\u00f3 el cierre de <em>Pensamiento cr\u00edtico<\/em> y el relegamiento de Mart\u00ednez Heredia a un lugar m\u00e1s que secundario en la institucionalidad cultural. Promover l\u00edneas te\u00f3ricas que eran consideradas poco ortodoxas no resultaba un empe\u00f1o muy af\u00edn a las nuevas orientaciones del r\u00e9gimen revolucionario, y las diversas sanciones (muchas de ellas en el plano informal) que cayeron sobre el grupo de <em>Pensamiento cr\u00edtico<\/em> s\u00f3lo se levantaron hacia los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A inicios de los noventa se produce el segundo hito al que hice referencia m\u00e1s arriba: la llegada de Mart\u00ednez Heredia al Instituto Cubano de Investigaci\u00f3n Cultural Juan Marinello, primero como responsable de la C\u00e1tedra Antonio Gramsci y, luego, como director del Instituto. La coyuntura en que se produjo este arribo fue tan curiosa como desafiante, pues responde al encabalgamiento entre la llamada \u201crectificaci\u00f3n de errores y tendencias negativas\u201d de los ochenta (momento de prosperidad relativa y de florecimiento de iniciativas culturales) y el \u201cper\u00edodo especial\u201d de los noventa (\u00e9poca marcada por la contracci\u00f3n econ\u00f3mica posterior al colapso de los socialismos reales). Resulta notable la insistencia de Mart\u00ednez Heredia por reavivar el estudio de la tradici\u00f3n heterodoxa del marxismo, especialmente de sus referentes latinoamericanos, en una \u00e9poca en que la izquierda se encontraba tensionada por el pragmatismo, el abandono y el sentido de derrota. Cuando varios en la izquierda revolucionaria de los 60&#8217;s corr\u00edan los cien metros planos para despojarse de sus anteriores credenciales de lucha por el socialismo para la patria grande, Cuba logr\u00f3 conformar un peque\u00f1o refugio para una tradici\u00f3n plural, revisitada hoy desde distintos \u00e1ngulos por segmentos de la juventud de la isla, en b\u00fasqueda de respuestas m\u00e1s pertinentes que el marxismo sovietizado y estrecho que a\u00fan circula por all\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dudo que Mart\u00ednez Heredia haya dise\u00f1ado su labor pensando en la posteridad, pero me parece que en sus iniciativas hay un pensamiento legado hacia el futuro. Problem\u00e1ticas y gestos que hoy nos parecen urgentes se encuentran alojados en varias de las p\u00e1ginas escritas o coordinadas por \u00e9l. Su inter\u00e9s por mantener viva la heterodoxia como principio creador de la pol\u00edtica y el pensamiento socialista tiene hoy una actualidad innegable. Resulta, entonces, triste constatar que esta nueva coyuntura hist\u00f3rica de Cuba no contar\u00e1 con sus anticipaciones inesperadas ni con el esfuerzo por mantener vivas las vetas transformadoras de ese \u201cejercicio de pensar\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>[1] La profusi\u00f3n de estudios sobre el per\u00edodo en la \u00faltima d\u00e9cada hace dif\u00edcil pensar en una s\u00edntesis de referencias bibliogr\u00e1ficas. De entre ellos, valdr\u00eda la pena destacar dos: el de \u00d3scar Ter\u00e1n, <em>Nuestros a\u00f1os sesentas. La formaci\u00f3n de la nueva izquierda intelectual argentina<\/em> (Siglo XXI, 2013) y el de Claudia Gilman, <em>Entre la pluma y el fusil. Dilemas y debates del escritor revolucionario en Am\u00e9rica Latina<\/em> (Siglo XXI, 2012).<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>[2] Ver Jorge Fornet, <em>El 71. Anatom\u00eda de una crisis<\/em> (Letras Cubanas, 2013). Fornet realiza un recorrido que ayuda a poner en perspectiva la amplia trama de transformaciones culturales acontecidas ese a\u00f1o, muchas veces olvidadas a la sombra del <em>affaire<\/em> Padilla.<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dudo que Mart\u00ednez Heredia haya dise\u00f1ado su labor pensando en la posteridad, pero me parece que en sus iniciativas hay un pensamiento legado hacia el futuro. <\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":4560,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[171,168,169,170],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-4559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-cuba","tag-fernando-martinez-heredia","tag-matias-marambio","tag-pensamiento-critico"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4559"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4559\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4559"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=4559"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=4559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}