{"id":4707,"date":"2017-07-04T01:24:20","date_gmt":"2017-07-04T01:24:20","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=4707"},"modified":"2017-07-14T04:12:22","modified_gmt":"2017-07-14T04:12:22","slug":"sao-joao-y-las-mujeres-en-el-otro-carnaval-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/07\/04\/sao-joao-y-las-mujeres-en-el-otro-carnaval-brasileno\/","title":{"rendered":"S\u00e3o Jo\u00e3o y las mujeres en el otro carnaval brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Marco Chand\u00eda Araya<\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>desde Camaragibe<\/strong><\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escribo despu\u00e9s del agitado fin de semana de S\u00e3o Jo\u00e3o que ac\u00e1 en el Nordeste brasile\u00f1o viene a ser, con toda su fuerza y colorido, como el dieciocho chileno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil definir esta festividad. Son muchos los ingredientes en juego. Las tradiciones cat\u00f3licas que trajeron consigo los conquistadores, lo que se\u00f1ala la astronom\u00eda en cuanto al movimiento del sol o los solsticios en cada hemisferio, las antiguas costumbres que celebran el ciclo natural de la tierra son todos sin excepci\u00f3n fen\u00f3menos que intervienen al momento de referirse a la fiesta o noche de San Juan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por ejemplo, \u00bfqui\u00e9n se acuerda hoy en Chile de los Juanes? \u00bfQui\u00e9n comprende, aparte del mundo mapuche, el sentido de\u00a0<em>We Tripantu<\/em>? En el Nordeste del Brasil la fecha adquiere connotaciones carnavalescas distintas y, dir\u00eda, m\u00e1s profundas que las del famoso carnaval de febrero donde las escuelas de samba desfilan. Al punto de ser las ciudades interiores de Caruaru y Campina Grande, una del estado de Pernambuco, la otra del de Para\u00edba, los escenarios m\u00e1s importantes del Brasil y del mundo en cuanto a esta celebraci\u00f3n. Y no es para menos si hablamos de una zona cuya presencia <em>sertaneja<\/em> (campesina) sigue tan vigente en sus pr\u00e1cticas cotidianas. Y es que se trata de dos estados apenas regados por el Atl\u00e1ntico; porque su fuerza, su esp\u00edritu y su cultura se hallan en las entra\u00f1as de una suerte de corredor que va desde el mar hacia el\u00a0<em>sert\u00e3o, <\/em>que es una forma de decir de la urbe al campo, y que en la medida que se avanza \u2013como en el infernal viaje de <em>Apocalipsis now<\/em>\u2013 se ingresa a la realidad de un mundo cuyos procesos modernizadores han sido m\u00e1s lentos y, en consecuencia, m\u00e1s resistentes al embate que golpea la costa de Recife y Jo\u00e3o Pessoa, ciudades capitales asentadas en la costa nordestina.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Viv\u00ed el carnaval. Digo viv\u00ed porque ello no admite matices. Se est\u00e1 o no se est\u00e1 en \u00e9l. Carnaval que adem\u00e1s no ha terminado del todo, porque en verdad se trata del mes, la llamada <em>Festa junina,<\/em> basada en las celebraciones de los santos Antonio, Juan, Pedro y Pablo, estos \u00faltimos con los cuales termina. Lo viv\u00ed como viv\u00ed tantos dieciochos chilenos. \u00bfY qu\u00e9 es lo que queda de toda esta fiesta ancestral y profundamente arraigada a las tradiciones del campo? Me queda la imagen de un mundo sobreviviente que conserva en su dinamismo la identidad de nuestra cultura latinoamericana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una sobrevivencia manifiesta en el exuberante <em>milho<\/em> (choclo) y todas las inimaginables formas de comerlo (<em>cuzcuz<\/em>, <em>canjica<\/em> y sobre todo <em>pamonha<\/em>, suerte de humita en hoja); en el consumo de <em>canha <\/em>(<em>cacha\u00e7a)<\/em>, por supuesto; en el ritmo del forr\u00f3 que en el acorde\u00f3n inmortal de Luiz Gonzaga canta al amor y al fest\u00edn de la lluvia que por fin cae en el <em>sert\u00e3o<\/em>; en los trajes t\u00edpicos y coloridos (los hombres parecidos a nuestro huaso pobre o al espantap\u00e1jaros que en la chacra protege el fruto del ma\u00edz y las mujeres a la china de la cueca patronal); en las llamadas <em>simpatias<\/em>, aquello que para nosotros eran los rituales de la noche de San Juan y que en este universo se centran principalmente en las solteras que a trav\u00e9s de m\u00faltiples ritos procuran el amor de su vida. En fin, es esta una cosmovisi\u00f3n que en su desplazamiento urbano revela la fuerza oculta del Brasil agrario. Ac\u00e1 se juntan la religiosidad popular que mezcla el catolicismo que baj\u00f3 de los barcos portugueses con el paganismo <em>sertanejo<\/em>, los excesos de la comida y el trago con el erotismo f\u00e9rreo del forr\u00f3. Todo en un ambiente variopinto y ruidoso de fuegos artificiales y manifiesta alegr\u00eda que gira en torno a los elementos, sobre todo el fuego y el agua: la lluvia copiosa que llega y la <em>fogueira<\/em> que abriga, concentra, celebra la vida y, por qu\u00e9 no, expurga tambi\u00e9n al demonio intruso que busca siempre romper esa armon\u00eda ancestral, divina y humana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La experiencia de estos d\u00edas y de los que siguen no es sino la de vivir inmerso en ese <em>cronotopo<\/em> que el viejo Bajt\u00edn tan bien describi\u00f3: una transgresi\u00f3n o inversi\u00f3n del mundo en base al ciclo natural y donde el cuerpo expone como un todo su principio absoluto de materialidad. Sin embargo, en esta fiesta de S\u00e3o Jo\u00e3o y en los carnavales actuales el mundo primitivo dialoga con nuestra modernidad. Y es en ese contacto que resurge un latinoamericanismo que actualiza vitalmente su totalidad contradictoria. Esa heterogeneidad no\u2013dial\u00e9ctica con la que Cornejo Polar estudia al Per\u00fa y a la regi\u00f3n en su conjunto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El trasfondo es el pasado que en su circularidad le da sentido metaf\u00edsico. Pero lo visible y palpable es el presente que en su novedad le da la fuerza para su continuidad: los viejos que ya no est\u00e1n y los j\u00f3venes que se incorporan con su necesaria energ\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vi abuelos pasivos e indiferentes ya al rito, ni\u00f1os \u00e1vidos y ruidosos con sus fuegos, hombres bebiendo, conversando, distendidos. Otros comprando choclo para que en casa la mujer en su indispensable rol los cueza y <em>mexe<\/em> (revuelva) por horas en la <em>panela<\/em> (olla) para formar la <em>canjica<\/em>\u00a0y as\u00ed hacer, como nadie m\u00e1s puede, de esta fiesta lo que es. Pues si la\u00a0<em>Festa junina<\/em> es eminentemente familiar, es porque la mujer, madre y esposa\u00a0conduce y organiza al grupo en todo el per\u00edodo carnavalesco. Es la mujer la que viste a sus hijos, partiendo por las actividades de la escuela, con trajes de fiesta. Es ella la que decora, compra y trabaja. A ellas son las que vi en cada puesto vendiendo comida, dulces, fuegos, para ganarse unos reales extras. Mujeres y mujeres, hermosas y <em>arrumadas<\/em> (arregladas), bailando forr\u00f3 aferradas al hombre (\u00absu macho\u00bb, dicen ellas mismas), tomando y celebrando. Gastando animadas lo que ganan como cajeras de supermercados, vendedoras en <em>lojas<\/em> (tiendas), farmacias y restoranes. Atendiendo siempre. Peluqueras, <em>faxineiras<\/em> (aseadoras), secretarias. Due\u00f1as de casa. En la fiesta comunitaria del 23 era su nombre el que se le\u00eda en las mesas reservadas y disponibles para cada clan (\u00abDona F\u00e1tima\u00bb, \u00abDona Flavia\u00bb).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una vez o\u00ed decir a Poniatowska que en M\u00e9xico las mujeres son cincuenta m\u00e1s uno y que si un d\u00eda decidieran todas no levantarse ese pa\u00eds se caer\u00eda a pedazos. La advertencia de la autora de <em>La noche de Tlatelolco <\/em>no pudo serme m\u00e1s \u00fatil para comprender este S\u00e3o Jo\u00e3o y el rol fundamental de la mujer nordestina en \u00e9l.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Nordeste del Brasil la fecha adquiere connotaciones carnavalescas distintas y, dir\u00eda, m\u00e1s profundas que las del famoso carnaval de febrero donde las escuelas de samba desfilan<\/p>\n","protected":false},"author":50,"featured_media":4709,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[323,327,322,326,321,320,325,328],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-4707","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana","tag-brasil","tag-campina-grande","tag-carnaval","tag-caruaru","tag-festa-junina","tag-marco-chandia","tag-sao-joao","tag-sertao"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4707\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4707"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=4707"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=4707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}