{"id":4761,"date":"2017-07-10T04:32:37","date_gmt":"2017-07-10T04:32:37","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=4761"},"modified":"2017-07-18T05:23:13","modified_gmt":"2017-07-18T05:23:13","slug":"la-epica-de-la-sobrevivencia-entrevista-a-diego-zuniga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/07\/10\/la-epica-de-la-sobrevivencia-entrevista-a-diego-zuniga\/","title":{"rendered":"La \u00e9pica de la sobrevivencia: entrevista a Diego Z\u00fa\u00f1iga"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Nicol\u00e1s Lazo<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"align-right\">Pese a su juventud, Diego Z\u00fa\u00f1iga (Iquique, 1987) ya practica una triple militancia como escritor, periodista y editor. A partir de 2011 colabora regularmente en revista <em>Qu\u00e9 Pasa <\/em>y, desde el a\u00f1o siguiente, co\u2013dirige el sello Montacerdos junto a Juan Manuel Silva y Luis L\u00f3pez\u2013Aliaga. Asimismo, ha publicado dos novelas y un volumen de cuentos, trayectoria que este 2017 lo tiene entre los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 40 a\u00f1os seleccionados por el Hay Festival Cartagena de Indias (Colombia). Por ello, conversar con \u00e9l implica transitar necesariamente los terrenos de la ficci\u00f3n y la no ficci\u00f3n, as\u00ed como los m\u00faltiples intersticios que los conectan. En esta entrevista Z\u00fa\u00f1iga aborda el fen\u00f3meno de las editoriales independientes, algunas circunstancias que inspiraron su \u00faltimo libro, <em>Ni\u00f1os h\u00e9roes <\/em>(Literatura Random House, 2016), y el poder de lo que denomina la \u201cdictadura del \u00e9xito\u201d en Chile.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h4><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Ni\u00f1os h\u00e9roes<\/em><\/strong><strong>: un <em>making off<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014 \u00bfTen\u00edas el prop\u00f3sito previo de escribir un libro sobre ni\u00f1os y j\u00f3venes o te pas\u00f3 que advertiste posteriormente que ten\u00edas suficiente material en esa direcci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Me gusta que los libros de cuentos que leo tengan una cierta unidad, que puede ser estil\u00edstica, tem\u00e1tica o en relaci\u00f3n a alg\u00fan personaje que se repite. Pero tambi\u00e9n me parece s\u00faper dif\u00edcil hacer algo as\u00ed. Lo que pas\u00f3 con <em>Ni\u00f1os h\u00e9roes <\/em>fue que, cuando empec\u00e9 a escribir, quer\u00eda hacer novelas. Con un compa\u00f1ero reabrimos el taller literario del colegio donde estudi\u00e1bamos y, claro, me di cuenta ah\u00ed que yo no pod\u00eda mostrar una novela en un taller. Entonces, me puse a escribir cuentos. Descubr\u00ed m\u00e1s o menos r\u00e1pido que era muy dif\u00edcil, que se trataba un g\u00e9nero con ciertos l\u00edmites muy marcados. Uno puede empujarlos, tratarlos de llevar un poquito m\u00e1s all\u00e1, pero es muy concreto todo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Escrib\u00eda cuentos muy malos. Al a\u00f1o, produc\u00eda un cuento m\u00e1s o menos legible. Pero despu\u00e9s de un buen tiempo de haber sacado <em>Camanchaca <\/em>(2009) y <em>Racimo <\/em>(2014), me di cuenta que ten\u00eda un par de cuentos que funcionaban o que, mucho despu\u00e9s, todav\u00eda ten\u00edan algo. Entonces vi de manera un poco intuitiva que en esos cuentos dialogaban ciertas cosas, y dije: \u00abYa tengo cinco o seis cuentos, es momento de poder armar un libro m\u00e1s grande\u00bb. Para el libro escrib\u00ed cuatro, si no me equivoco, o cinco quiz\u00e1s. Como el primer cuento es del 2005 y han pasado m\u00e1s de diez a\u00f1os, el libro pas\u00f3 a ser una especie de registro involuntario de ese paso. Entre esos cuentos nuevos est\u00e1 el que cierra, \u201cTierra bald\u00eda\u201d, y \u201cUn mundo de cosas fr\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Luego sigui\u00f3 revisar los cuentos antiguos y reescribir muchas veces. Es una situaci\u00f3n extra\u00f1a. T\u00fa el 2005 eras otra persona. Yo ten\u00eda 18. No hab\u00eda le\u00eddo nada. Me interesaban otras cosas. Yo rele\u00eda y dec\u00eda: \u00abYo no soy este, pero s\u00ed lo soy\u00bb. Un libro de cuentos hace darte cuenta que uno es muchos autores a la vez. Esa idea del estilo \u00fanico y las obsesiones es rara. Tambi\u00e9n tiene que ver con las lecturas. Cuando m\u00e1s chico era muy fan\u00e1tico de la tradici\u00f3n de cuentistas norteamericanos y hoy d\u00eda me interesa otra cosa, como la literatura argentina, que fue algo que descubr\u00ed ahora m\u00e1s grande; una tradici\u00f3n completa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me interesa mucho utilizar materiales autobiogr\u00e1ficos, pero en el fondo convertirlos en otra cosa, o desordenarlos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 El cuento \u201cLa ciudad de los ni\u00f1os\u201d deriva de una historia real que o\u00edste sobre un colegio suspendido por planear asaltar el banco de <em>Kidzania<\/em>. \u00bfLa vida ajena tambi\u00e9n te entrega material? \u00bfC\u00f3mo se vincula aquello con tu condici\u00f3n de periodista?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El periodismo me salv\u00f3 de estar mir\u00e1ndome el ombligo todo el rato. Es estar escuchando al otro, estar atento al mundo. Eso yo lo agradezco y se traduce un poco en las cosas que he escrito. <em>Camanchaca<\/em> fue un libro que se me apareci\u00f3 con materias biogr\u00e1ficas expuestas. <em>Racimo <\/em>fue salirme de ese lugar y ponerme a escribir desde otro. Yo estoy s\u00faper atento. Adem\u00e1s, uno es chico todav\u00eda: tampoco nos han pasado tantas cosas. Es raro estar escribiendo todo el rato de uno mismo. Qu\u00e9 fome.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 Por otra parte, est\u00e1 el caso del poeta Claudio Bertoni, quien escribe en uno de sus cuadernos: \u201cVivo poco, as\u00ed el d\u00eda me cabe en el diario\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay gente que tiene el talento de hacer magia con muy poquita vida. S\u00ed, me ocurre a m\u00ed que, cuando leo un texto, me doy cuenta si est\u00e1 atravesado por la experiencia. Hay gente muy talentosa que logra camuflar eso, pero yo creo que, a la larga, cuando uno lee algo, de pronto dice: \u00abEsta hue\u00e1 pas\u00f3\u00bb. No tiene que ver con contar tu vida, sino con contar una experiencia, que es m\u00e1s complejo a\u00fan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 Entre la intertextualidad y la biograf\u00eda propia o ajena, \u00bfreconoces una fuente que te provea m\u00e1s materia prima que otra? \u00bfO es un poco todo?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 esa frase muy bonita de Pitol: \u00abUno es los libros que ha le\u00eddo, las pel\u00edculas que ha visto, las personas que ha conocido\u00bb. Uno funciona un poco as\u00ed; a veces ve cosas y esas cosas detonan im\u00e1genes misteriosas que te llevan a escribir algo. Y yo creo que en los cuentos ocurre mucho. Yo tengo mucha claridad de c\u00f3mo nacieron algunos cuentos. Por ejemplo, \u201cUn mundo de cosas fr\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 La trama de \u201cUn mundo de cosas fr\u00edas\u201d se asemeja a la de la pel\u00edcula <em>Hierro 3 <\/em>de Kim Ki<\/strong><strong>\u2013duk<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>S\u00ed. Yo no la hab\u00eda visto, aunque fue una pel\u00edcula que tuvo mucha circulaci\u00f3n en su tiempo. En realidad, fue tan simple como que me hab\u00edan invitado a la Feria del Libro de Vi\u00f1a y, no s\u00e9 por qu\u00e9, ped\u00ed que al otro d\u00eda me sacaran un pasaje a las nueve de la ma\u00f1ana. Era un domingo, yo no quer\u00eda levantarme, me atras\u00e9 y sal\u00ed del hotel cinco para las nueve. Iba corriendo al terminal y, de repente, vi en la avenida la construcci\u00f3n de un edificio muy grande y a dos tipos, que no s\u00e9 si eran dos vagabundos o una mujer y un hombre que ven\u00edan llegando de un carrete, mirando el edificio como con deseo. Los vi y dije: \u00abEllos est\u00e1n imaginando c\u00f3mo es vivir ah\u00ed\u00bb. Y segu\u00ed corriendo. Paralelo a eso, en mi vida real yo justo estaba cambi\u00e1ndome de casa, lo que fue un proceso s\u00faper largo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 En ese cuento tambi\u00e9n emerge la impostura de dos ni\u00f1os que intentan vivir la vida de otros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Yo creo que es un cuento s\u00faper clase media. El libro tiene un discurso sobre la clase, pero me importaba que ese discurso no fuera autocomplaciente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Literatura y clase<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Respecto al v\u00ednculo entre literatura y clase, por estas semanas parece ineludible recordar lo que el escritor Rafael Gumucio declar\u00f3 en abril pasado a <em>La Tercera<\/em> sobre algunos autores j\u00f3venes de clase media, quienes, seg\u00fan \u00e9l, \u201clloran en las entrevistas y escriben libros para alabarse y para alabar su clase social. Se tienen un amor a s\u00ed mismos casi infinito\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 La pregunta cae de caj\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merece lo que dijo Rafael Gumucio sobre la \u201cautoindulgencia\u201d de los autores j\u00f3venes?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Ni\u00f1os h\u00e9roes<\/em>, as\u00ed como tambi\u00e9n otros libros, tiene un discurso social s\u00faper expl\u00edcito, que b\u00e1sicamente consiste en la conciencia del lugar desde donde estamos escribiendo. Obviamente, yo me situ\u00e9 en la clase de donde vengo. Esto es rabia, no es \u00abqu\u00e9 bien que pudiste surgir\u00bb, porque si hay algo que nos caracteriza es que si el d\u00eda de ma\u00f1ana a m\u00ed me echan del trabajo o me empieza a ir mal, yo me voy a la mierda. Entonces, no hay una verdadera movilidad social.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 O apenas la hay sobre una base extremadamente precaria.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entiendo lo que dice Gumucio desde la figura del que polemiza y le gusta llevar la contra o generar desconcierto con sus opiniones. Tambi\u00e9n lo entiendo como un llamado de atenci\u00f3n. \u00bfEstamos tan orgullosos de la clase a la que pertenecemos? Es raro enaltecer una clase media como la chilena, que es tan particular, a la que la educaci\u00f3n s\u00f3lo le interesa en el sentido del \u00e9xito econ\u00f3mico y no tiene problema en votar a la derecha. Trato de tomar lo que dec\u00eda Gumucio desde ese lugar. Incluso, puedo estar sobreleyendo la cuesti\u00f3n o siendo generoso con la mirada, pero es como cuando est\u00e1s orgulloso de ser chileno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 Algo que no constituye un defecto ni una virtud, sino una condici\u00f3n que te toc\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La clase media ilustrada no existe. No como en Argentina, donde existe una clase media que tiene acceso a la educaci\u00f3n gratuita hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, Z\u00fa\u00f1iga se ve optimista y admite que \u201choy estamos en un panorama muy particular: hablamos de literatura joven, est\u00e1n las editoriales. Es otro paisaje. Cuando publiqu\u00e9 <em>Camanchaca<\/em>, no hab\u00eda tantas editoriales independientes y los medios no rese\u00f1aban libros que no fueran de las transnacionales. El concepto de escritor joven hab\u00eda sido Fuguet y probablemente alguno de la <em>Zona de Contacto<\/em>. Luego vienen Zambra y Bisama, que ten\u00edan m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Con ellos, el mapa social de la narrativa chilena empieza a desordenarse un poco, pero en los noventa la narrativa era s\u00faper clase alta; s\u00faper acomodaticios, con mucho privilegio todos, excepto uno que otro. Y nosotros crecimos leyendo esos libros que no ten\u00edan nada que ver con lo que uno era\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a sus contempor\u00e1neos, relata que \u201ccuando entr\u00e9 a la universidad, me dieron ganas de leer literatura chilena actual y fue loco porque, en ese momento, entre el 2005 y el 2006, no hab\u00eda mucho con lo que pudieras encontrar alg\u00fan eco\u201d, a excepci\u00f3n de la poes\u00eda chilena joven. \u201cEstaba la poes\u00eda de Andr\u00e9s Anwandter; estaba el Leo Sanhueza, la Alejandra del R\u00edo, Germ\u00e1n Carrasco. Ah\u00ed encontr\u00e9 como algo. Era una \u00e9poca rara en que no exist\u00eda narrativa joven, pero s\u00ed poes\u00eda. El rollo es mirar todo cr\u00edticamente. Es raro y sospechoso un discurso muy autocomplaciente\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h4><strong>Editoriales emergentes<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 A prop\u00f3sito de la visibilizaci\u00f3n de la poes\u00eda y luego de la narrativa joven, \u00bfse produce, en efecto, un c\u00edrculo virtuoso con el florecimiento de las editoriales \u201cindependientes\u201d? \u00bfSer\u00e1 que ahora es m\u00e1s f\u00e1cil publicar porque hay m\u00e1s espacios donde intentarlo?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay un v\u00ednculo que no podr\u00eda definir tan claramente todav\u00eda. Yo creo que hoy las editoriales buscan autores j\u00f3venes como un valor de mercado. Hay una sobrevaloraci\u00f3n de la juventud que, obviamente, me parece absurda. Pero s\u00ed: en t\u00e9rminos concretos, para un autor es much\u00edsimo m\u00e1s f\u00e1cil publicar, en el sentido de que tienes muchas posibilidades. Ahora, de los 200 libros que se publican al a\u00f1o, t\u00fa sabes que los valiosos son 10.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u2014 En ese panorama, \u00bfd\u00f3nde y c\u00f3mo se instala Montacerdos, la editorial que co<\/strong><strong>\u2013fundaste?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hemos aprendido sobre la marcha. Ahora estoy haciendo el Mag\u00edster en Edici\u00f3n de la Diego Portales y me he dado cuenta que s\u00e9 muchas cosas solo a partir del d\u00eda a d\u00eda. Partimos queriendo hacer circular algunos libros latinoamericanos que no se pod\u00edan conseguir ac\u00e1. Despu\u00e9s aparecieron los proyectos chilenos. El problema de toda editorial independiente es que se trata de una empresa. Tiene cierto funcionamiento que hay que respetar. T\u00fa est\u00e1s entrando a un mercado. Yo pod\u00eda publicar libros de afuera; algunos funcionaban, pero nunca tan bien. Entonces, hemos tratado de ir explorando m\u00e1s cosas. Uno de mis mayores orgullos es haber publicado un libro de Marcelo Cohen que se llama <em>M\u00fasica prosaica<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h4><strong>La dictadura del \u00e9xito<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 \u00bfCu\u00e1l es el concepto de hero\u00edsmo que se propone en el cuento \u201cNi\u00f1os h\u00e9roes\u201d y en el libro en general?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Son esas vidas grises de la clase media donde hay cierta \u00e9pica. No hay que andar grit\u00e1ndolo, pero creo que, en un contexto social como el nuestro, donde la clase te determina pr\u00e1cticamente, un hue\u00f3n que logra encontrar felicidad en ciertas cosas peque\u00f1as me parece muy valioso. Cuando escrib\u00ed \u201cNi\u00f1os h\u00e9roes\u201d me gust\u00f3 esa idea de un personaje que es medio perdedor y al que no le pasan grandes cosas. Siento que, como nos hemos mirado tanto el ombligo y esta generaci\u00f3n es una que estudi\u00f3 en la universidad, abandon\u00f3 la casa de los padres y vive m\u00e1s cerca de los centros neur\u00e1lgicos de la ciudad, tambi\u00e9n nuestra vida se volvi\u00f3 un aburrimiento medio privilegiado. Te olvidas de esos otros mundos donde puede haber una belleza. El libro se llama as\u00ed porque a todos los siento como alguien que sobrevive a un mundo s\u00faper hostil.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vivimos en la dictadura del \u00e9xito y el \u00e9xito aqu\u00ed se traduce en una hue\u00e1 muy concreta: tienes o no tienes plata, la hiciste o no la hiciste. Es una mierda. No por tener m\u00e1s plata vas a ser m\u00e1s feliz. Lo \u00e9pico ahora es otra cosa: comprarte un departamento, viajar por el mundo. Y, chucha, no. Suena un poco ingenuo decirlo, pero uno se alegra con otras hue\u00e1s. La felicidad es un poquito m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u2014 Es curioso pensar que incluso esa idea ya ha sido apropiada por la narrativa de la industria cultural. Me refiero al paradigma de \u00abla felicidad est\u00e1 en las cosas peque\u00f1as\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s que cosas peque\u00f1as, yo pensar\u00eda en las cosas inesperadas. \u00bfQu\u00e9 es una cosa peque\u00f1a? \u00bfPor qu\u00e9 la \u00e9pica de esos ni\u00f1os es m\u00e1s chica que otras \u00e9picas? Creo que la poes\u00eda, que para m\u00ed es muy importante, logra indagar en ciertos objetos o escenas que parecen nimias o cotidianas y de pronto encuentra la fractura y lo convierte en otra cosa. Eso es incre\u00edble.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 \u00bfAlguna vez has explorado ese registro?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Alguna vez, cuando chico, y me di cuenta r\u00e1pido que no ten\u00eda talento. Por lo mismo, <em>Camanchaca<\/em> nace un poco del deseo de que el lector agotara la lectura. \u00abEs poquito texto, entonces ojo. Cada palabra vale. Te paso una imagen. M\u00edrala con atenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 Aun cuando en <em>Ni\u00f1os h\u00e9roes <\/em>tu regi\u00f3n natal est\u00e1 menos presente, se nota que, de alg\u00fan modo, no has \u201cperdido el norte\u201d. Por lo pronto, ah\u00ed encontramos personajes a la deriva en un contexto vital inh\u00f3spito, como en el cuento \u201cLa tierra bald\u00eda\u201d o el propio \u201cNi\u00f1os h\u00e9roes\u201d. \u00bfCrees que la generaci\u00f3n actual de j\u00f3venes tiene menos certezas o referencias, como ocurre en el desierto, donde todo se parece entre s\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En t\u00e9rminos personales, siempre he vivido con una doble sensaci\u00f3n: yo sab\u00eda que alguna vez iba a publicar un libro, pero dudo todo el rato de lo que hago porque da miedo. La certeza es una palabra que puede morir muy r\u00e1pido. En general, la juventud es una etapa de muchas dudas, pero tambi\u00e9n de certezas muy peligrosas. Hay gente que est\u00e1 muy segura de lo que sabe, de lo que va a hacer; que tiene respuesta para todo: esa gente no me interesa nada. Adem\u00e1s, las certezas tambi\u00e9n son sociales: si nazco en una familia que me asegura una buena vida, voy a crecer lleno de certezas. Bac\u00e1n que haya gente que las tenga, pero mucho m\u00e1s de la mitad de Chile no las tiene. Y me gusta que los personajes est\u00e9n as\u00ed. El personaje de \u201cLa tierra bald\u00eda\u201d est\u00e1 siempre deambulando. S\u00ed, somos una generaci\u00f3n muy pendiente de lograr el \u00e9xito, s\u00faper competitiva. Adem\u00e1s, es muy est\u00fapido buscar lo competitivo en la literatura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u2014 \u00bfLo hay en la literatura?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mucho, pero en niveles poco expl\u00edcitos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u2014 \u00bfSientes que la l\u00f3gica de la competencia se ha cuestionado a partir de las movilizaciones de 2011? Me parece que, desde entonces, en Chile se habla con la misma intensidad de m\u00e9rito e igualdad.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fue muy bueno lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s del 2011. Volvi\u00f3 a existir la conciencia de que pod\u00edamos ser una comunidad y que los valores como la solidaridad y el compa\u00f1erismo no son tan raros, no son cristianos necesariamente. Uno mira con cierto idealismo ciertas \u00e9pocas de Chile como la Unidad Popular. Por lo que uno lee, ah\u00ed hab\u00eda una sensaci\u00f3n de no competitividad en el sentido en que estamos hoy d\u00eda. Creo que el 2011 se volvi\u00f3 a tomar una cierta conciencia de eso. Pero, insisto, la transici\u00f3n marc\u00f3 tanto ciertos valores del capitalismo que me siguen pareciendo raras muchas cosas. En la presentaci\u00f3n del libro fue bonito: las dos personas que participaron hablaron de la b\u00fasqueda de comunidades por parte de los personajes. Uno se siente guacho. Si llegamos a tener educaci\u00f3n gratuita, \u00bfdespu\u00e9s qu\u00e9 pasa? Igual sales al mundo salvaje y no hay ninguna protecci\u00f3n social. En el libro, el mundo de los adultos est\u00e1 a la intemperie. No hay respuestas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2014 Se podr\u00eda formular la misma pregunta en torno a muchas otras materias.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 va a pasar con Iguales cuando exista matrimonio igualitario y las parejas homoparentales puedan adoptar? \u00bfSe acabaron las luchas? Obvio que no. Esto s\u00ed es una certeza: todas las discusiones sobre las minor\u00edas o el feminismo, por ejemplo, tienen que ver con las diferencias sociales porque se relacionan, finalmente, con un problema de educaci\u00f3n. Si t\u00fa lograras tener una clase media educada, todas estas discusiones podr\u00edan ser muy distintas. Podr\u00edamos avanzar en muchas hue\u00e1s. Pero el rollo es que todas est\u00e1n siendo muy atomizadas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup>[Portada] Fotograf\u00eda de Gustavo Torrijos<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en la dictadura del \u00e9xito y el \u00e9xito aqu\u00ed se traduce en una hue\u00e1 muy concreta: tienes o no tienes plata, la hiciste o no la hiciste.<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":4766,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[359,98,205,360],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-4761","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-diego-zuniga","tag-entrevista","tag-nicolas-lazo","tag-ninos-heroes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4761"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=4761"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=4761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}