{"id":4781,"date":"2017-07-12T02:50:51","date_gmt":"2017-07-12T02:50:51","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=4781"},"modified":"2017-08-21T02:10:46","modified_gmt":"2017-08-21T02:10:46","slug":"lo-que-cambio-en-las-periferias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/07\/12\/lo-que-cambio-en-las-periferias\/","title":{"rendered":"Lo que cambi\u00f3 en las periferias"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por<a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/author\/jaime-pinos\/\"> Jaime Pinos<\/a><\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n puede decir algo de las poblaciones, que se han \/ agrupado, esa manga de seres que no saben qui\u00e9nes son, \/ que cada noche pasan llevando sus ata\u00fades \/ sac\u00e1ndoles la lengua a las c\u00e1maras?\u00bb Estos versos del poema \u00abAviso\u00bb en <em>Maxim<\/em> de Jos\u00e9 \u00c1ngel Cuevas me parecen adecuados para iniciar estas notas. De alguna manera, <em>Lumpen <\/em>(Tacto, 2016) de C\u00e9sar Cabello se hace cargo de esa pregunta. Indaga sobre esa larga marcha f\u00fanebre frente a las c\u00e1maras. Pregunta qu\u00e9 o qui\u00e9n es lo que ha muerto. Por el sentido de esta romer\u00eda. La acompa\u00f1a en su recorrido que es tambi\u00e9n el de un mundo, una \u00e9poca y una biograf\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De \u00ab50 Aniversario de la Poblaci\u00f3n Sta. Olga, Lo Espejo\u00bb<em>, <\/em>el texto que abre el libro:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Celebro la sombra de mi infancia en una toma de terrenos,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">al grupo de ni\u00f1os con el que jug\u00e1bamos a explorar<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">la f\u00e1brica abandonada, el hospital inconcluso,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">las fronteras de los aeropuertos<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Celebro al homo faber,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">a las dirigentes del comit\u00e9 Sta. Olga de Kiev<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">y al pol\u00edtico desconocido que \u2013sin pedir nada a cambio\u2013<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">convenci\u00f3 al propietario de esos manzanares<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">para que firmara la expropiaci\u00f3n.<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Celebrar la infancia en una toma de terrenos. La ocupaci\u00f3n ilegal como patio de juegos. Crecer all\u00ed. En medio de quienes no tienen nada, ni un lugar donde vivir. Pero han tenido el coraje de conquistar, a\u00fan por la violencia, su derecho a uno. Crecer en medio de sus trabajos. Sus luchas. Su dignidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed comienza este libro. Celebrando en la memoria ese mundo popular. Un mundo de trabajadores. Celebrando en el recuerdo al <em>Homo Faber. <\/em>Aqu\u00e9l que sabe ocupar sus manos para construirse un lugar, a pesar de la miseria y la desesperanza. Gente de esfuerzo. Gente de oficio. Gente como la que describen estos versos del poema \u00abMano de obra\u00bb:<em> \u00ab<\/em>Esta casa tiene la forma de la noche. \/ La construy\u00f3 mi padre sin ser arquitecto. \/ En ella puso en juego sus horas robadas al trabajo \/ y la liquidez de un auto que por necesidad \/ tuvo que venderse\u00bb.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>La memoria, la sombra de la infancia, se proyecta en estas im\u00e1genes. Las im\u00e1genes de gente que vive dando la pelea. Invent\u00e1ndose un futuro a pesar de la intemperie. La poblaci\u00f3n como el lugar original, aquel donde se aprendi\u00f3 el \u00abArte de pobres\u00bb: \u00abMi casa de infancia \/ El cerco de madera atravesado por gatos callejeros \/ que ven\u00edan en busca de comida\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, a esta primera estaci\u00f3n del cortejo, sigue otra bien distinta. Aquella que relata la violenta destrucci\u00f3n de ese mundo. El arrase de sus esperanzas y sus formas cotidianas de solidaridad ante el empuje incontenible del dinero. Ante el poder de la econom\u00eda que, como una marea t\u00f3xica, va permeando la vida y el coraz\u00f3n de la gente en los barrios. Que les inocula, como un virus, el nuevo lenguaje de la codicia, la competencia y el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La historia real de la implantaci\u00f3n del Modelo Chileno vista desde lo que sus mentores llamaron, as\u00e9pticamente, externalidades negativas. Sus consecuencias en las vidas reales de quienes fueron condenados a la exclusi\u00f3n y a la precariedad. Poemas como \u00abLos modelos\u00bb, \u00abEsperando a los chinos\u00bb, \u00abJardinero de Palacio\u00bb o \u00abDiario de un cesante\u00bb dibujan, a trav\u00e9s de situaciones y retratos, esta historia del nuevo capitalismo chileno contada en primera persona por quienes no fueron convidados a la fiesta: \u00abEl jefe de recursos humanos \/ de una empresa de carnes y embutidos, \/ te entrevista. Dice que te llamar\u00e1 \/ si encuentra una vacante \/ en el matadero\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una vacante en el matadero. Eso es ahora todo a lo que puede aspirar el Pueblo Trabajador. Una met\u00e1fora radical del proceso irreversible que ha tenido como resultado su cuasi desaparici\u00f3n. Las formas de vida impuestas por el neoliberalismo que lo han llevado a la extinci\u00f3n paulatina y han construido en su lugar un sujeto social y cultural precarizado al extremo. Carente, ya no s\u00f3lo en el plano material, sino en uno m\u00e1s profundo. Carente de conciencia e identidad propias. Una<em> manga de seres que no saben qui\u00e9nes son, <\/em>como escribe Cuevas. Lumpen, en los t\u00e9rminos de la cl\u00e1sica definici\u00f3n de Marx en <em>La ideolog\u00eda alemana. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00daltima estaci\u00f3n del cortejo: a la desaparici\u00f3n del Pueblo sigui\u00f3 la emergencia del Lumpen. Su mundo ya no es el del trabajo, sino el de la delincuencia, la droga, sus c\u00f3digos, sus ritos. Sin ilusiones de una vida mejor basada en el esfuerzo y el esp\u00edritu de superaci\u00f3n, la violencia es su estrategia y su forma de vida. Textos como \u00abV\u00eda Crucis\u00bb, \u00abLumpen\u00bb, \u00abPasta base\u00bb, \u00abDe c\u00f3mo nace un delincuente\u00bb o \u00abCarceleros\u00bb podr\u00edan leerse como escenas de una pel\u00edcula filmada al interior de ese mundo. Un recorrido por esa zona muerta de la que se habla en <em>Lumpen: <\/em>\u00abAquella es la zona muerta \/ que no est\u00e1 en los expedientes\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abFui parido en medio \/ de un ajuste de cuentas\u00bb. El Lumpen, su lugar de origen. El de aquellos que fueron paridos en medio de la violencia. Los que crecieron en ella como en su patio de juegos. Los que aprendieron la gram\u00e1tica de la sangre como lengua materna. Ese lugar, esa zona muerta, es tambi\u00e9n para ellos una \u00e9tica y una pol\u00edtica. Esa perspectiva queda muy clara en el texto titulado \u00ab\u00bfQu\u00e9 cambi\u00f3 en las periferias?\u00bb En \u00e9l se reproducen las declaraciones a la prensa del jefe narco brasile\u00f1o Marcos Camacho quien responde con elocuencia a esa pregunta: \u00abMangos. Nosotros ahora tenemos. \u00bfUsted cree que quien tiene 40 millones de d\u00f3lares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de d\u00f3lares la c\u00e1rcel es un hotel, un escritorio\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo que cambi\u00f3 en las periferias es un mundo, una vida. La desaparici\u00f3n de un pueblo y la irrupci\u00f3n de otro sujeto que se form\u00f3 en el duro aprendizaje de la jerga del poder y la violencia. Un proceso de d\u00e9cadas en las que tuvo lugar lo que Pasolini, situado en la Italia de los setentas, llam\u00f3 una mutaci\u00f3n antropol\u00f3gica. Pasolini en <em>Escritos corsarios<\/em>: \u00abPara entender los cambios de la gente, hay que amarla. Yo, lamentablemente, a esta gente italiana la hab\u00eda amado, tanto desde fuera de los esquemas de poder (al contrario, en oposici\u00f3n desesperada a ellos) como desde fuera de los esquemas populistas y humanitarios. Se trataba de un amor real radicado en mi modo de ser. De modo que vi, &#8216;con mis sentidos&#8217;, c\u00f3mo el comportamiento impuesto por el poder del consumo rehac\u00eda y deformaba la conciencia del pueblo italiano, hasta una degradaci\u00f3n irreversible\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La degradaci\u00f3n de un pueblo vista con los sentidos, dice Pasolini. Creo que este libro trabaja con la historia social desde un \u00e1ngulo similar. Lo hace con los sentidos, a diferencia de la historiograf\u00eda y la ciencia social. Integra en su comprensi\u00f3n de un proceso cultural a gran escala como es este, la subjetividad de la experiencia personal y la sensibilidad por las tramas del lenguaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Lumpen<\/em> habla de la cat\u00e1strofe sentimental y pol\u00edtica, del cortejo f\u00fanebre de lo que alguna vez fue un Pueblo. Un lugar desaparecido, al que ya no es posible volver: \u00abcelebro el d\u00eda en que me alej\u00e9 de ti \/ y solo regres\u00e9 para cargar el ata\u00fad \/ en el funeral de un amigo\u00bb. Ni siquiera la poes\u00eda es un camino de regreso. Porque tambi\u00e9n ella es parte del desastre: \u00abY desde arriba, escuchas decir a un traficante de drogas \/ que el poema es un paquete de marihuana \/ de cinco mil pesos: dos o tres cogollos \/ como versos relucientes \/ sobre una cama de hojas secas \/ que han perdido su poder de alucinaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Lumpen<\/em><\/p>\n<p>C\u00e9sar Cabello<\/p>\n<p>Tacto Editorial, 2016<\/p>\n<p>Poes\u00eda, 99 p\u00e1gs<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup>[Portada] Fotograf\u00eda de Alejandro Olivares<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Celebrar la infancia en una toma de terrenos. La ocupaci\u00f3n ilegal como patio de juegos. Crecer all\u00ed. 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