{"id":5103,"date":"2017-08-25T12:46:20","date_gmt":"2017-08-25T12:46:20","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=5103"},"modified":"2017-09-05T02:48:47","modified_gmt":"2017-09-05T02:48:47","slug":"la-an-arquia-de-michel-foucault","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/08\/25\/la-an-arquia-de-michel-foucault\/","title":{"rendered":"La An\u2013arqu\u00eda de Michel Foucault"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Rodrigo Karmy Bolton<\/strong><\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A veces, hay interpretaciones que se ponen de moda. En Chile, un pa\u00eds muy dado a las modas de todo tipo que hace honor de ser la \u201ccopia feliz del Ed\u00e9n\u201d, ha surgido la moda de decir que Michel Foucault se habr\u00eda sentido \u201catra\u00eddo\u201d por el neoliberalismo al haber dictado su curso de 1979 en el Coll\u00e8ge de France titulado <em>El nacimiento de la biopol\u00edtica<\/em>. En su columna del 3 de enero del 2017, publicada en <a href=\"http:\/\/ciperchile.cl\/2017\/01\/03\/crisis-actual-del-socialismo-y-gobernamentalidad-segun-foucault\/\">CIPER<\/a>, Arturo Fontaine rese\u00f1a el excelente libro compilado por Gonzalo Bustamante y Diego Sazo, <em>Democracia y Poder Constituyente<\/em>, sugiriendo en varios pasajes la supuesta \u201catracci\u00f3n\u201d foucaultiana por el neoliberalismo. Tal hip\u00f3tesis sigue la recepci\u00f3n del tema que ya hab\u00eda hecho Eugenio Tironi en <em>Sin miedo, sin odio, sin violencia. Una historia personal del NO, <\/em>donde el soci\u00f3logo se comparaba con Foucault por haber sido un intelectual de izquierdas que, como el franc\u00e9s, habr\u00eda terminado por sentirse enormemente atra\u00eddo por el neoliberalismo sin renunciar, supuestamente, a sus principios pol\u00edticos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fontaine hace dos gestos: en primer lugar, intenta mostrar la atracci\u00f3n foucaultiana al neoliberalismo como una renuncia a sus posiciones de izquierda y, en segundo lugar, pretende advertir que la izquierda sin gubernamentalidad (que para \u00e9l es equivalente a neoliberalismo) simplemente no podr\u00eda gobernar. La operaci\u00f3n de Fontaine intenta despojar a las izquierdas del nombre Foucault para mostrar que la gubernamentalidad de la izquierda, en rigor, no era m\u00e1s que la de la derecha (y de la derecha neoliberal, por cierto). Si gubernamentalidad y neoliberalismo se identifican (es lo que hace Fontaine), entonces las izquierdas \u2013si no quieren replicar a Podemos o a Maduro, dos figuras que Fontaine identifica como equivalentes\u2013\u00a0deber\u00edan dejar el \u201cpopulismo\u201d y asumir la necesidad de ejercer una gubernamentalidad neoliberal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n de Fontaine \u2013pero, de alg\u00fan modo, tambi\u00e9n la de Tironi\u2013\u00a0no deja de sorprender, aunque se arraigue en una lectura que proviene de algunos autores franceses cuyos trabajos han aparecido en los \u00faltimos a\u00f1os. Me refiero a dos comentarios a las famosas lecciones de Foucault de 1979 que intentan explicar esa \u201catracci\u00f3n\u201d: la de Geoffroy de Lagasnerie y la de Daniel Zamora.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para de Lagasnerie, Foucault se habr\u00eda sentido atra\u00eddo por el neoliberalismo puesto que su modelo le habr\u00eda permitido adoptar una anal\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 del modelo pol\u00edtico\u2013estatal: \u201cFoucault vio en los conceptos de \u00abmercado\u00bb, \u00abracionalidad econ\u00f3mica\u00bb, <em>homo oeconomicus<\/em>, etc. instrumentos cr\u00edticos sumamente poderosos que permit\u00edan descalificar el modelo del Derecho, la Ley, el Contrato, la Voluntad General, etc. Ese paradigma abre paso a la posibilidad de hablar un lenguaje que no sea el del Estado\u201d.<sup>[1]<\/sup> Seg\u00fan \u00e9l , Foucault habr\u00eda encontrado en el neoliberalismo un paradigma que le posibilit\u00f3 pensar m\u00e1s all\u00e1 del l\u00e9xico pol\u00edtico\u2013estatal. Su hip\u00f3tesis no plantea que Foucault haya abrazado ideol\u00f3gicamente al neoliberalismo en contra de la izquierda, sino tan s\u00f3lo que lo habr\u00eda adoptado estrat\u00e9gicamente \u201ccontra la sociedad disciplinaria\u201d, en orden a elaborar nuevas pr\u00e1cticas de \u201cdesujeci\u00f3n\u201d. En este sentido, diremos que de Lagasnerie sostiene que la atracci\u00f3n foucaultiana por el neoliberalismo habr\u00eda sido una \u201cestrategia\u201d para re\u2013inventar a la propia izquierda, pero en ning\u00fan caso suscribir\u00eda el que tal estrategia terminara en una adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En una posici\u00f3n levemente m\u00e1s radical, Zamora afirma que la atracci\u00f3n foucaultiana por el neoliberalismo no ser\u00eda una simple \u201cestrategia\u201d, como plantea de Lagasnerie, sino que constituir\u00eda una adscripci\u00f3n mucho m\u00e1s de fondo. Dice Zamora: \u201cFoucault estuvo altamente atra\u00eddo al liberalismo econ\u00f3mico: \u00e9l vio all\u00ed la posibilidad de una forma de gubernamentalidad\u00a0que era mucho menos normativa y autoritaria que la de la izquierda socialista y comunista, a la que \u00e9l ve\u00eda como totalmente obsoleta. \u00c9l vio especialmente en el neoliberalismo una forma de pol\u00edtica \u00abmucho menos burocr\u00e1tica\u00bb y \u00abmucho menos disciplinaria\u00bb que aquella ofrecida por el estado de bienestar de la posguerra [\u2026] Nuestra perspectiva es que \u00e9l lo usa (al neoliberalismo) como m\u00e1s que s\u00f3lo una herramienta: \u00e9l adopta la visi\u00f3n neoliberal para criticar a la izquierda\u201d<em>.<\/em><sup>[2]<\/sup><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Digamos que ambas lecturas (la \u201cestrat\u00e9gica\u201d de Lagasnerie y la \u201cideol\u00f3gica\u201d de Zamora) obliteran una referencia foucaulteana clave: Nietzsche. Cuando Foucault propuso en sus lecciones de 1976 la famosa \u201chip\u00f3tesis Nietzsche\u201d para ir m\u00e1s all\u00e1 de los an\u00e1lisis \u201chobbesianos\u201d del poder (contractualistas y orientados al problema de la soberan\u00eda) transversales al liberalismo y al marxismo, a diferencia del planteamiento de de Lagasnerie y Zamora, no esper\u00f3 a Hayek ni a los ordoliberales, ni a Friedmann y los neoliberales para asestar un golpe a la sociedad disciplinaria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como fil\u00f3sofo del presente, Foucault no se siente \u201catra\u00eddo\u201d por el neoliberalismo, sino por la mutaci\u00f3n en los reg\u00edmenes, constatando una discontinuidad en la historia de las pr\u00e1cticas gubernamentales: el capitalismo europeo est\u00e1 transformando al Estado de bienestar en un Estado subsidiario, articulado en base a un modo de acumulaci\u00f3n flexible que inaugura otro \u201cr\u00e9gimen de veridicci\u00f3n\u201d en el que ser\u00e1 la econom\u00eda y no el derecho, el problema del \u00e9xito y no el de la legitimidad lo que d\u00e9 la medida. A esta luz, Foucault es fiel a la discontinuidad de las racionalidades pol\u00edticas, advirtiendo a la izquierda de su tiempo que los problemas no pasan necesariamente por una cr\u00edtica al fascismo de Estado sino, m\u00e1s precisamente, por trazar una cr\u00edtica a la nueva articulaci\u00f3n gubernamental de corte neoliberal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n puesta de moda por cierta intelectualidad <em>chilensis<\/em> intenta llevar a Foucault al confesionario: le incita a decir la verdad de s\u00ed mismo, a confesar lo que supuestamente es y sujetarle a su poder. El sintagma \u201cFoucault neoliberal\u201d no dice m\u00e1s que la marca de una identidad respecto del pensador que, precisamente, puso en cuesti\u00f3n los dispositivos por los que tal marca pod\u00eda funcionar. \u201cNo me pregunten quien soy \u2013dec\u00eda un joven Foucault hacia el final de la introducci\u00f3n a la <em>Arqueolog\u00eda del saber<\/em>\u2013\u00a0ni me pidan que permanezca invariable: es una moral de estado civil la que rige nuestra documentaci\u00f3n. Que nos deje en paz cuando se trata de escribir.\u201d Resistente respecto del saber\u2013poder que orienta sus garras hacia la captura de los cuerpos, la escritura foucaultiana se sustrae a la econom\u00eda de la confesi\u00f3n con la que funcionan gran parte de los dispositivos (jur\u00eddico, m\u00e9dico, psicol\u00f3gico, medi\u00e1tico, etc.) en la modernidad, llevando a esas formas de identificaci\u00f3n que subrayan la figura del autor hacia su ruina. Como una<em> experiencia<\/em> radicalmente singular, la escritura se resiste a responder a la demanda de la confesi\u00f3n de una determinada identidad. Porque nada hay \u201cdetr\u00e1s\u201d del nombre Foucault, nada hay \u201cdetr\u00e1s\u201d sino un \u201cdesgarro\u201d en el campo del lenguaje \u2013para decirlo en el l\u00e9xico de <em>Las Palabras y las Cosas<\/em>\u2013,\u00a0una discontinuidad en el flujo discursivo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los diferentes intentos pastorales por neoliberalizar a Foucault \u2013como aquellos que intenta Fontaine\u2013,\u00a0quisiera reivindicar un Foucault <em>an\u2013\u00e1rquico,<\/em> en el sentido de constituir un pensador que articula una operaci\u00f3n riesgosa, que consiste en asumir radicalmente al pensamiento despu\u00e9s de la consigna nietzscheana sobre la \u201cmuerte de Dios\u201d. En efecto, como ocurr\u00eda con el Nietzsche de Georges Bataille, Foucault se reduce si se lo piensa al interior del clivaje moderno del humanismo. Que el pensamiento sea <em>an\u2013\u00e1rquico<\/em> significa que la verdad no es m\u00e1s que un conjunto de procedimientos, que el sujeto es un efecto de superficie y la historia un conjunto de fuerzas singulares exentas de principio o final. No hay sujeto, no hay fundamento, no hay principios: el pensar foucaultiano se mueve, pues, como experiencia. Sin fondo y, sin embargo, con una voz, Foucault resiste todo juego de saber\u2013poder cuya vocaci\u00f3n se apreste a capturar a un nombre, cuerpo o fuerza. No puede haber sido \u201catra\u00eddo\u201d por el neoliberalismo, sino, m\u00e1s bien, fue concernido por la fuerza del acontecimiento. Por la mutaci\u00f3n que est\u00e1 teniendo lugar, por la singularidad de un ensamble gubernamental que est\u00e1 horadando desde dentro a los diversos y cl\u00e1sicos ensambles disciplinarios del Estado de bienestar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Tras lo singular. Foucault y el ejercicio del filosofar hist\u00f3rico <\/em>de Tuillang Yuing es un libro clave en este sentido. Contra la operaci\u00f3n de Fontaine, que hace de confesor para tranquilizar a las buenas conciencias diciendo, en el fondo, que Foucault no era m\u00e1s que lo que <em>nosotros, los neoliberales,<\/em> <em>ya hab\u00edamos descubierto<\/em>, Yuing, en un gesto clave, nos propone otra operaci\u00f3n: deteng\u00e1monos, escuchemos a Foucault y veamos c\u00f3mo su extra\u00f1a articulaci\u00f3n entre filosof\u00eda e historia redunda en una <em>experiencia<\/em> acerca de nosotros mismos. \u201cLa permanente referencia al presente \u2013dice Yuing\u2013\u00a0permite dar cuenta de uno de los prop\u00f3sitos m\u00e1s gravitantes del filosofar hist\u00f3rico: hacer de la historia algo \u00fatil, espec\u00edficamente, algo que contribuya a modificar el modo en que los sujetos habitan su propia actualidad\u201d (370). No se trata de un filosofar hist\u00f3rico recluido en los cuadr\u00edculos de una academia destruida internamente, sino de una reflexi\u00f3n cuya articulaci\u00f3n arqueol\u00f3gica o geneal\u00f3gica traza los contornos de una ontolog\u00eda acerca de nosotros mismos, en la que el pensamiento desactiva la idea de que habr\u00edan \u201cgrandes problemas\u201d que aquejar\u00edan a los hombres desde el principio de la humanidad para devenir en una filosof\u00eda de lo singular orientada a dilucidar la inmanencia de las pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El sintagma \u201contolog\u00eda acerca de nosotros mismos\u201d trastoca lo que habitualmente entendemos por \u201contolog\u00eda\u201d: no se trata de una disciplina orientada a indagar el car\u00e1cter perenne del ser, sino de una experiencia que, tal como funciona en las genealog\u00edas, intenta dilucidar el modo en que nos hemos constituido en sujetos de saber, poder y agentes morales. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 ser\u00eda relevante una operaci\u00f3n como esa? Ante todo, porque s\u00f3lo si sabemos c\u00f3mo nos hemos constituido, podemos comenzar un \u201ctrabajo de recreaci\u00f3n infinita de nosotros mismos\u201d en el que podamos devenir otros, en orden a mostrar la fisura de una forma de sujeci\u00f3n y plantear la posibilidad de no ser gobernados de esta forma.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por cierto, la ontolog\u00eda hist\u00f3rica foucaultiana se trata de una forma de \u201cilustraci\u00f3n\u201d (<em>Aufkl\u00e4rung<\/em>) que no se reducir\u00eda a ser una \u00e9poca hist\u00f3rica determinada, orientada al \u201cuso de la raz\u00f3n\u201d por parte del experto que habla bajo la estridente bota de Federico II, como ocurre con Kant, sino mas bien constituye la <em>actitud <\/em>de un \u201ccoraje de la verdad\u201d expresado en la arremetida de un cuerpo ind\u00f3cil que, como el de los c\u00ednicos (es la figura que Foucault usa en su \u00faltimo curso de 1984), desaf\u00eda al <em>n\u00f3mos <\/em>de la ciudad. Ah\u00ed donde los defensores de la ciudad pretenden encasillar, clasificar, cesurar la vida entre el \u00e1mbito privado y el p\u00fablico, el fil\u00f3sofo ejercer\u00e1 su \u201cdecir veraz\u201d bajo el riesgo de su cuerpo que se resiste a ser encasillado, clasificado y cesurado. El c\u00ednico funciona en Foucault como quien ejerce esa actitud transhist\u00f3rica contra los poderes de turno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lectura de un cierto S\u00f3crates materialista (a contrapelo del S\u00f3crates espiritualista adjudicado a Plat\u00f3n), por cierto, que se orienta a transformarnos a nosotros mismos y a promover el <em>cuidado de s\u00ed<\/em> antes que el <em>conocimiento de s\u00ed<\/em>. Y un <em>cuidado de s\u00ed<\/em> jam\u00e1s puede ser asimilado a la figura del <em>empresario de s\u00ed<\/em> fomentada por el discurso neoliberal. El primero implica una <em>est\u00e9tica de la existencia<\/em> orientada a transformarse permanentemente, mostrando el car\u00e1cter no sustancial del sujeto; el segundo, supone subjetivarse \u00fanica y exclusivamente bajo la forma empresa. <em>Cuidado de s\u00ed<\/em> no puede ser una figura del <em>empresario de s\u00ed<\/em>. M\u00e1s bien, la figura de un S\u00f3crates materialista desaf\u00eda la lectura cl\u00e1sica de Kant: de un modo inverso al pensador de K\u00f6nigsberg, Foucault hace de la filosof\u00eda una experiencia de transformaci\u00f3n de nosotros mismos, situando no a la raz\u00f3n, sino al cuerpo; no al experto, sino al <em>parresiasta<\/em> (aqu\u00e9l que dice la verdad) que desactiva las pretensiones de los poderes establecidos. El pensamiento \u2013insiste Yuing\u2013\u00a0se articula en Foucault por la \u201cgram\u00e1tica que le asigna su \u00e9poca\u201d. En eso consiste el talante de su historicidad, el peso de su \u201cactualidad\u201d. Porque lejos de implicar una simple determinaci\u00f3n hist\u00f3rica, en Foucault <em>el pensamiento se escombra justamente cuando una \u00e9poca no puede de s\u00ed misma<\/em>, abri\u00e9ndose en el abismo entre los cuerpos y la historia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el pensar es un gesto <em>an\u2013\u00e1rquico<\/em> que abraza la discontinuidad de lo singular, de lo hist\u00f3rico si se quiere, ah\u00ed donde sus tramas no pueden apelar a un origen al que volver, ni a un principio sobre el cual fundamentar. S\u00f3lo superficies, abiertas de carne en carne, lejos del discurso universitario que, en su permanente vocaci\u00f3n pastoril, intenta <em>identificar<\/em> qui\u00e9n es Foucault. La importancia del libro de Yuing reside en atender la \u201catracci\u00f3n\u201d foucaultiana por lo singular, no por el neoliberalismo. En ese sentido, Foucault es lo que jam\u00e1s calza con Foucault, lo <em>an\u2013\u00e1rquico<\/em> por excelencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Tras lo singular. Foucault y el ejercicio del filosofar hist\u00f3rico<\/em><\/p>\n<p>Tuillang Yuing<\/p>\n<p>Cenaltes, 2017<\/p>\n<p>Ensayo, 388 p\u00e1gs<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup>[1] Geoffroy de Lagasnerie, <em>La \u00faltima lecci\u00f3n de Michel Foucault. Sobre neoliberalismo, la teor\u00eda y la pol\u00edtica<\/em>, FCE: Buenos Aires, 2015, p\u00e1g. 97.<\/sup><\/p>\n<p><sup>\u00a0<\/sup><\/p>\n<p><sup>[2] Daniel Zamora, \u201c\u00bfPodemos criticar a Foucault? Foucault como neoliberal\u201d en <em><a href=\"https:\/\/andoenpando.wordpress.com\/2015\/01\/07\/podemos-criticar-a-foucault-foucault-como-neoliberal\/\">Ando en Pando<\/a>.<\/em><\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yuing, en un gesto clave, nos propone otra operaci\u00f3n: deteng\u00e1monos, escuchemos a Foucault y veamos c\u00f3mo su extra\u00f1a articulaci\u00f3n entre filosof\u00eda e historia redunda en una experiencia acerca de nosotros mismos. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":5104,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[521,520,523,522,316,519,524],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-5103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-cenaltes","tag-foucault","tag-gubernamentalidad","tag-neoliberalismo","tag-rodrigo-karmy","tag-tras-lo-singular","tag-tuillang-yuing"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5103\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5103"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=5103"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=5103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}