{"id":5638,"date":"2017-11-08T00:30:27","date_gmt":"2017-11-08T00:30:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=5638"},"modified":"2017-11-17T03:46:52","modified_gmt":"2017-11-17T03:46:52","slug":"el-poema-como-organismo-desalienante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/11\/08\/el-poema-como-organismo-desalienante\/","title":{"rendered":"El poema como organismo desalienante"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Gaspar Pe\u00f1aloza<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><sup>\u00abNac\u00ed un primero de enero, un cambio de fecha <\/sup><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><sup>y desde ah\u00ed tengo una sensaci\u00f3n muy fuerte con el tiempo\u00bb<\/sup><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><sup>Gonzalo Mill\u00e1n<\/sup><\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cambi\u00e9 el t\u00edtulo de este ensayo. Se iba a llamar \u201cProcedimientos para decir lo imborrable pero irrepresentable en <em>Relaci\u00f3n Personal<\/em>\u201d. Pens\u00e9 que Gonzalo Mill\u00e1n apostaba por la contenci\u00f3n en un m\u00ednimo de significantes, lo que mueve al desborde del secreto que el poeta nunca es capaz de nombrar (como desarrolla Waldo Rojas en el pr\u00f3logo a <em>Trece Lunas<\/em>). Todo indicaba que a partir de su primer libro, <em>Relaci\u00f3n Personal <\/em>(1968), se pod\u00edan sacar un par de operaciones formales con las que agrandar el listado de los m\u00e9todos para hablar de las experiencias irrepresentables. Sigo creyendo que esto sucede. Pero luego de reflexionar y escribir sobre ello, veo que no es m\u00e1s que un procedimiento en miras a un fin mayor: ir hacia el pasado en la escritura de un poema, reproducir la experiencia enraizada en un recuerdo. La forma compleja y prol\u00edfica en que se da la percepci\u00f3n sirve para recuperar el tiempo y su uso hist\u00f3rico, uso del cual \u2013siguiendo a Guy Debord\u2013 el capitalismo espectacular reniega, porque pone en jaque la mercantilizaci\u00f3n de este y su insistencia sobre el hecho de que estamos en una \u00e9poca insuperable. La memoria nos revela el pensamiento hist\u00f3rico. Y la poes\u00eda logra hacer memoria por su organicidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En las primeras sesiones de su taller en Santiago, Floridor P\u00e9rez realiz\u00f3 durante a\u00f1os la misma performance: sacaba de un estuche un l\u00e1piz mina al que le han sacado tanta punta que estaba muy peque\u00f1o y con la otra mano una goma rid\u00edculamente grande y dec\u00eda que lo importante no era escribir mucho sino que borrar harto. Contaba tambi\u00e9n c\u00f3mo fue el proceso de edici\u00f3n de <em>Relaci\u00f3n Personal<\/em> en el taller de la Universidad de Concepci\u00f3n: esos poemas, esas borraduras, a\u00fan le conmov\u00edan. Alejandro Zambra, en el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n de la UDP, especula que en la forma del libro se puede observar el tr\u00e1nsito del poeta desde la prosa narrativa de su primera obra <em>Chumbeque <\/em>hacia el verso, donde todo se trata de borrar: se borra en la prosa hasta que queda lo imborrable, y eso imborrable es el poema. Asumo que cuando Floridor y Zambra hablan de borrar se est\u00e1n refiriendo meton\u00edmicamente a editar, es decir, tachar, revisar el ritmo, cambiar palabras o el orden de los versos, preguntarse a fin de cuentas por la pertinencia de cada palabra, por la necesidad de cada una de las partes tensionadas en la unidad. Uno podr\u00eda preguntarse cu\u00e1l es el l\u00edmite de lo borrable y donde comienza lo imborrable, en funci\u00f3n de lo cual el montaje se da por terminado. Me detengo aqu\u00ed, porque me parece que es imposible contestar esta pregunta sin entrar en el problema de la experiencia, del recuerdo y su posibilidad de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mill\u00e1n declara que en un principio su objetivo era comprobar que todo era expresable. Pero se da cuenta que esto es imposible y comienza a preocuparse por aquellos espacios irrepresentables del lenguaje. En el ensayo <em>El poema como aberraci\u00f3n significante<\/em>, Mario Montalbetti afirma que en un poema siempre hay un resto entre lo representado y el representante. A este resto revelador algunos autores lo han llamado \u201cel secreto\u201d. El poema no busca decir el secreto del objeto, sino envolverlo, conservar la manera en que procede, mostrar c\u00f3mo sucede y c\u00f3mo es percibido en la experiencia, es decir, mantenerlo vivo. El secreto no es m\u00e1s que la manifestaci\u00f3n de esa vida. El recuerdo de la experiencia se va descomponiendo, y en ese proceso se corre el riesgo de que sea narrada por cualquiera de las im\u00e1genes alienantes de la sociedad espectacular y que el secreto termine elidido. Como se\u00f1ala Debord: \u201cla cuesti\u00f3n no es constatar que la gente vive m\u00e1s o menos pobremente sino que siempre vive de una manera que se le escapa\u201d. Insistir en los espacios irrepresentables es insistir, de cierto modo, en la imposibilidad de una interpretaci\u00f3n cerrada, insistir en que no todo es categorizable, estandarizable o cambiable. Por otro lado, pensar a partir de ese hecho irrepresentable genera una contenci\u00f3n que prolifera en la lectura y no satura el paisaje del texto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo ensayo, Montalbetti define al poema como \u201caquello que se resiste a ser signo\u201d. Podemos pensar que esta fase de resistencia a la cristalizaci\u00f3n en un signo o idea es el h\u00e1bitat del secreto que el poema conserva. En el texto homenaje a Walter Benjamin, <em>El Pescador de Perlas, <\/em>Hannah Arendt vincula la condici\u00f3n de coleccionista de objetos sin valor de Benjamin con su preocupaci\u00f3n por el pasado. La colecci\u00f3n de citas abandonadas por el rastrillo del tiempo como una forma de alterar el presente. Y es que la verdad para Benjamin no es \u201cuna revelaci\u00f3n que destruye el secreto, sino una revelaci\u00f3n que le hace justicia\u201d. Adem\u00e1s, agrega Arendt, es un fen\u00f3meno puramente ac\u00fastico<em>. <\/em>Para Debord, por otro lado, ninguna idea puede trascender a la sociedad del espect\u00e1culo; incluso las cr\u00edticas m\u00e1s radicales son cooptadas por su maquinaria. Por ello la acci\u00f3n es la \u00fanica posibilidad de lograr algo verdadero en el mundo de lo falso. Para Debord y Benjamin la verdad es entonces algo que sucede, es coronar el proceso de reflexi\u00f3n con una experiencia y no cristalizarlo en un signo o una idea. Desde el texto de Godofredo Iommi <em>\u00bfPor qu<\/em><em>\u00e9<\/em><em>, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo hay arte?<\/em> emerge como una perla esta cita de Braque: \u201cEl cuadro est\u00e1 listo cuando se apaga la idea\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el l\u00edmite de lo borrable? La descomposici\u00f3n de la experiencia genera el riesgo de que sea narrada por un otro o que simplemente sea fijada fuera del margen del presente absoluto que esconde e interviene los significantes que permitir\u00edan representarla. Tal riesgo se combate escribiendo poemas en los que pueda operar el tiempo. Donde la forma en que opera le corresponda a esa experiencia; de lo contrario, no podr\u00eda encapsularla. Dicho de otro modo, la \u00fanica forma de representar la experiencia es en un ser vivo, en un organismo, ya que s\u00f3lo all\u00ed se puede observar la influencia del tiempo en un objeto, como si fuera el paso de la historia en nuestra especie. La \u00fanica forma de lograr esto es creando poemas org\u00e1nicos. Hay que borrar y borrar hasta crear un montaje donde pueda operar el tiempo: tiempo en figura, organismo. Al parecer, hacerle justicia al secreto se relaciona con ser capaz de mostrar c\u00f3mo los hechos y objetos son desplegados en el tiempo. Entonces el secreto ser\u00eda algo as\u00ed como las operaciones que subyacen al montaje de la realidad que lleva a cabo la percepci\u00f3n durante la experiencia. Por eso, no es raro que cuando a Tulio Mora, gran obrero de la poes\u00eda hist\u00f3rica, le preguntan sobre la correcci\u00f3n, conteste aludiendo a la palabra resentimiento: corregir es re\u2013sentir, coordinar el tiempo individual con el de ese primer evento escritural, ese recuerdo catastr\u00f3fico o no. El resentimiento como una forma de memoria que busca un montaje m\u00e1s adecuado para expresar esa experiencia espec\u00edfica ubicada en el pasado. No hay nada m\u00e1s org\u00e1nico que un poema, escribe C\u00e9sar Vallejo, porque a un humano le puedo sacar un brazo y sigue siendo humano, pero si a un poema le saco un verso, deja de ser poema. Ello es as\u00ed porque las partes de un poema org\u00e1nico est\u00e1n conjugadas por un tiempo que las hace necesarias para esa unidad. Los poemas de <em>Relaci\u00f3n Personal <\/em>de Gonzalo Mill\u00e1n logran transmitir una experiencia antes de transformarse en signo y permean al lector del ejercicio de la memoria y el recuerdo, porque contienen el movimiento de la experiencia desplegada en el tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el libro <em>Guy Debord, <\/em>Anselm Jappe realiza un recorrido en torno a la vida y, sobre todo, a las ideas del artista y te\u00f3rico franc\u00e9s. Le dedica especial atenci\u00f3n a la visi\u00f3n que ten\u00eda Debord del tiempo: reinterpretando la visi\u00f3n tradicional marxista de las clases definidas en cuanto a su relaci\u00f3n espec\u00edfica con el trabajo, Debord plantea que el proletariado se conforma por aquellos que no pueden disponer libremente del tiempo y del espacio. Esto es fundamental, porque pone el foco en la manera como el capitalismo considera el tiempo. Para el capitalismo espectacular el tiempo siempre es presente. El capitalismo se presenta a s\u00ed mismo como el fin de la historia. Bajo el dominio de la mercanc\u00eda, todos los momentos son abstractamente iguales entre s\u00ed, porque son considerados s\u00f3lo en su valor de cambio. El capitalismo debe negar la historia y, por tanto, la memoria, pues la historia demuestra que nada es ley, que todo es proceso y lucha. Para Jappe, en los pa\u00edses del espect\u00e1culo el mecanismo es destruir todas las ocasiones en que los individuos puedan intercambiar \u2013sin intermediarios\u2013 sus experiencias y proyectos. Tanto es as\u00ed, dice Jappe, que el mercado vende \u201cunidades de tiempo\u201d, alienantes, por supuesto, como por ejemplo en un paquete vacacional. Comparemos esta imagen publicitaria de un <em>all inclusive<\/em>\u00a0con el poema \u201cEl mar y tu axila\u201d de<em> Relaci\u00f3n Personal<\/em>:<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">La oscuridad procaz<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">en el doblez de tu brazo<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">y la arena ardiente<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">cociendo los caracoles.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Mir\u00e9 tu axila<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">asombrosamente blanca,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">luego el mar<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">asombrosamente azul,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">y reflexion\u00e9 taciturno:<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Hoy vi en el lavatorio<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">la m\u00e1quina sucia de pelos<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">y en la arena mojada<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">un pescado muerto que hed\u00eda.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Tu axila, asombrosamente blanca;<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">el mar, asombrosamente azul.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Las algas pudri\u00e9ndose verdes<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">entre las rocas.<\/h6>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Como afirma Jorge Polanco en \u201cHablar de poes\u00eda\u201d<em>, <\/em>no se puede hablar de un poema sin decir una trivialidad. Sin embargo, quiero detenerme en la quir\u00fargica e inmaculada imagen publicitaria en contrapunto con el poema de Mill\u00e1n, donde la operaci\u00f3n temporal fundamental es la descomposici\u00f3n \u2013<em>la insidia del sol sobre las cosas. <\/em>Aun as\u00ed, su texto es profundamente er\u00f3tico. De hecho, pareciera que el motor de ese erotismo es justamente la descomposici\u00f3n: el paso del tiempo, es decir, la historia. Lo mismo se puede observar en el poema \u201cEn blancas carrozas viajamos\u201d, que termina as\u00ed<em>: <\/em>\u201cYo me humedezco un dedo \/ y en el muslo trazo con saliva \/ las iniciales de tu nombre. \/ T\u00fa les echas tierra. \/ Despu\u00e9s el polvo cae\u201d. O este otro:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">BAUTISMO DEL POLVO<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\"><em>\u00a0<\/em><\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">Soy un ni\u00f1o de escasos a\u00f1os<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">y meses, precozmente pr\u00f3digo,<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">jugando como los gorriones<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">con el polvo de los siglos<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">que en segundos me encanece.<\/h6>\n<h6 style=\"padding-left: 60px;\">\u00a0<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En <em>Relaci\u00f3n Personal<\/em>\u00a0Mill\u00e1n colecciona experiencias. Su criterio de selecci\u00f3n es justamente ese sedimento irrepresentable y, por tanto, ch\u00facaro a ser usado en base al valor de cambio. Ese matiz invisible, envuelto en un fen\u00f3meno ac\u00fastico, es el paso del tiempo que la sociedad del espect\u00e1culo no puede aceptar, porque se desarmar\u00eda. Y porque se pondr\u00eda en riesgo la imposici\u00f3n que tenemos todos de contemplar las unidades de tiempo que vende para complementar la explotaci\u00f3n del trabajo, estandarizando el uso del tiempo y el espacio. \u201cLa historia tira por la ventana sus botellas vac\u00edas\u201d dice Chris Marker. \u201cLa poes\u00eda es la antimateria del capitalismo\u201d escribe Mill\u00e1n. En esas botellas vac\u00edas, invisibles por su irrepresentabilidad, viven todas las experiencias desechadas. Son invisibles por su nulo valor de cambio, y es eso lo que las transforma en la antimateria del capitalismo. Esperan ah\u00ed, bajo el r\u00edo, a ser pescadas en forma de perlas que alteren el presente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup>\u2013\u2013\u2013<\/sup><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sup>[Portada] Fragmento de la primera edici\u00f3n de\u00a0<em>Relaci\u00f3n personal<\/em><\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa historia tira por la ventana sus botellas vac\u00edas\u201d dice Chris Marker. \u201cLa poes\u00eda es la antimateria del capitalismo\u201d escribe Mill\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":5640,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[548,710,713,711,380],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-5638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-gaspar-penaloza","tag-gonzalo-millan","tag-guy-debord","tag-relacion-personal","tag-walter-benjamin"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5638\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5638"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=5638"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=5638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}