{"id":5668,"date":"2017-11-15T03:26:43","date_gmt":"2017-11-15T03:26:43","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=5668"},"modified":"2025-05-15T18:04:07","modified_gmt":"2025-05-15T18:04:07","slug":"lef-el-apocalipsis-del-futurismo-ruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2017\/11\/15\/lef-el-apocalipsis-del-futurismo-ruso\/","title":{"rendered":"LEF: el apocalipsis del futurismo ruso"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">La perspectiva que dicta este t\u00edtulo nace de la inquietud de reconocer en los cinco a\u00f1os de trayectoria de la revista <em>LEF<\/em> un momento particularmente signado, donde un objeto difuso logra su m\u00e1ximo despliegue, exposici\u00f3n y autorreconocimiento, en gran medida retrospectivamente y cuando est\u00e1 al borde no s\u00f3lo de su propia extinci\u00f3n, sino que de la extinci\u00f3n de las posibilidades en que pod\u00eda existir. Lo que llamamos futurismo ruso desde el d\u00eda de hoy s\u00f3lo puede concebirse en plenitud, dir\u00edamos, <em>despu\u00e9s <\/em>y <em>a trav\u00e9s <\/em>de <em>LEF<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El vago origen de lo que llamamos futurismo ruso es una suerte de rompecabezas, lo que ha hecho extremadamente dif\u00edcil la reconstrucci\u00f3n de cada hecho que lo constituye como fen\u00f3meno. Pongamos, por ejemplo, el problema de su punto de partida. Este depender\u00e1 de qui\u00e9n sea el que rescate los hechos a\u00f1os despu\u00e9s (especialmente en la \u00e9poca de las defensas y justificaciones ante el poder sovi\u00e9tico) y de c\u00f3mo se entienda la noci\u00f3n de futurismo (como estilo, escuela literaria, tendencia, movimiento o actividad propiamente vanguardista). As\u00ed, tenemos varias fechas posibles: la versi\u00f3n definitiva del poema \u201cZool\u00f3gico\u201d de Velimir Jl\u00e9bnikov, en 1909, el cual no alcanza a publicarse en la revista simbolista <em>Apoll\u00f3n<\/em>, dirigida por el poeta Nikolay Gumilyov; la publicaci\u00f3n a inicios del a\u00f1o 1910 del poema \u201cEncantamiento por la risa\u201d, del mismo autor, en el almanaque <em>Estudio de los impresionistas<\/em>; la publicaci\u00f3n de los veinte ejemplares del almanaque <em>Trampa para jueces<\/em>, inicio de la agitaci\u00f3n cultural en el plano editorial de David Burlyuk, el mismo a\u00f1o en que efectivamente ya aparecen una serie de nombres fundamentales para el desarrollo literario de lo que se conocer\u00e1 como vanguardia futurista; el segundo almanaque publicado por Burlyuk en 1912, <em>La bofetada al gusto p\u00fablico<\/em>, en mejores condiciones de distribuci\u00f3n y donde ya se aprecia una voluntad compacta de manifiesto (con clara influencia del movimiento italiano) y que en rigor no corresponde a uno del futurismo, sino del grupo <em>Hylaea <\/em>(reci\u00e9n ac\u00e1 se nos aparece Mayakovsky).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este lapso de tres a\u00f1os que llega a 1912, el grupo <em>Hylaea<\/em> desarrolla una consciencia propia de su labor: el rechazo violento de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica rusa; el af\u00e1n de investigaci\u00f3n de nuevas posibilidades sonoras y de sentido, atrevi\u00e9ndose a ver esta experimentaci\u00f3n como un tema t\u00e9cnico, cuando no cient\u00edfico (esto particularmente por Velimir Jl\u00e9bnikov y Alexey Kruchy\u00f3nyj en una serie de manifiestos te\u00f3ricos); la opci\u00f3n por el primitivismo como medio de diluir la adscripci\u00f3n a una tradici\u00f3n occidental europea, rastreando en el lenguaje una diferenciaci\u00f3n eficiente del arte ruso con respecto a Europa; y una profunda relaci\u00f3n con las \u00faltimas tendencias del arte visual, particularmente el cubismo. Como consecuencia de lo anterior, su enfoque estuvo puesto en el reordenamiento razonado y t\u00e9cnico de los elementos materiales en nuevas formas tras la destrucci\u00f3n activa de las antiguas. Vemos as\u00ed que no suena de manera tan exacta a lo que conocemos como el futurismo italiano: el t\u00e9rmino \u201cfuturismo ruso\u201d, en sentido estricto, no es evocado en ning\u00fan momento por este colectivo, sino hasta despu\u00e9s que otro grupo de poetas, encabezado por \u00cdgor Severyanin, lanzan a la publicidad su <em>Academia de Egofuturismo<\/em>, a inicios del a\u00f1o 1912. Ejercicio caracterizado por el uso del <em>efecto<\/em> sorpresivo, la preeminencia de la inspiraci\u00f3n por sobre la raz\u00f3n, un ostentoso cosmopolitismo, la afirmaci\u00f3n del yo en una hip\u00f3stasis trascendente (influenciada fuertemente por el movimiento teos\u00f3fico) y una consciente parodia del simbolismo decadentista que llega a ser extremadamente l\u00fadica, incluyendo elementos ex\u00f3ticos como el orientalismo y un permanente elogio al <em>placer<\/em> de la vida moderna (m\u00e1s que a la t\u00e9cnica, la guerra o la capacidad destructiva, como en el caso italiano). No obstante esto \u00faltimo, este grupo de poetas es el que, en un sentido efectivo, acoge en forma abierta al menos parte de la doctrina futurista italiana, no s\u00f3lo manteniendo correspondencia, sino que destacando la relevancia de la figura de Marinetti dentro del medio ruso hasta su disoluci\u00f3n definitiva en 1914 \u2013dos a\u00f1os despu\u00e9s\u2013, tras el intento frustrado de constituir una doctrina coherente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es en una suerte de parad\u00f3jica reacci\u00f3n ante esta abierta adscripci\u00f3n \u201cinfiel\u201d a un movimiento extranjero que el grupo <em>Hylaea<\/em> empezar\u00e1 a ostentar desde 1913, en el almanaque <em>La luna reventada<\/em>, el t\u00e9rmino <em>futuristas<\/em>, y m\u00e1s precisamente, cuando necesiten remarcar la diferencia, <em>cubofuturistas, <\/em>coincidiendo con el inicio de una actividad p\u00fablica abiertamente provocadora que recuerda, esta s\u00ed, a la agitaci\u00f3n de Marinetti y su movimiento con un programa de lecturas y actos po\u00e9ticos. Proyecto extens\u00edsimo en tiempo y geograf\u00eda que utilizaba la calle y ostentaba vestuarios, maquillaje y comportamientos escandalosos, <em>Hylaea <\/em>llegar\u00e1 hasta la creaci\u00f3n de una \u00f3pera en 1914, <em>La victoria sobre el sol<\/em>. El surgimiento de otras tendencias art\u00edsticas organizadas, como el acme\u00edsmo, es el que llega, en fin, a fuerza de diferencia, a definir algo as\u00ed como un futurismo ruso en el imaginario p\u00fablico, con Vlad\u00edmir Mayakovsky convertido en la figura central del movimiento, proponi\u00e9ndose a s\u00ed mismo en textos y en escena como paradigma de una nueva consciencia est\u00e9tica que opone violentamente al artista futuro \u2013un agente t\u00e9cnico, racional y cuya mayor pasi\u00f3n es personificar la voluntad de cambio hist\u00f3rico\u2013 con la chatura de una vida material indigna de ser vivida \u2013un presente que contiene a\u00fan al pasado muerto, amenazante para el artista incluso desde la misma intimidad que le acecha a trav\u00e9s de los viejos sentimientos que este <em>ya no<\/em> <em>deber\u00eda<\/em> sentir. Esta tensi\u00f3n, a nivel de forma como de contenido, engendra el particular sentido de la violencia en la expresividad del futurismo ruso, la que m\u00e1s que desorganizar de modo an\u00e1rquico, produce una direcci\u00f3n explosiva de la energ\u00eda que posibilita la composici\u00f3n eficaz de los materiales. Dicho de otro modo, en palabras de Kruchy\u00f3nyj, \u201cconocemos los rayos de la locura mejor que Dostoyevsky y Nietzsche, pero aquellos no nos tocar\u00e1n jam\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, los pocos car\u00e1cteres comunes, m\u00e1s bien superficiales, entre <em>Hylaea <\/em>y el egofuturismo se asentar\u00e1n dentro del \u00e1mbito literario ruso como rasgos de la literatura futurista<em>:<\/em> el uso casi sistem\u00e1tico del neologismo, la b\u00fasqueda de lo nuevo y actual por sobre la tradici\u00f3n y el desprecio al burgu\u00e9s desde la conciencia art\u00edstica. O, para ser m\u00e1s preciso, el desprecio a su <em>byt<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino <em>byt<\/em> proviene del verbo <em>byt\u2019<\/em>, que significa \u201cser\u201d y \u201cestar\u201d, y quiere denotar lo establecido, pero tambi\u00e9n las costumbres cotidianas y aceptadas; lo cotidiano, aquello que se espera \u201cdebe ser\u201d. Sobra decir que este rechazo desde\u00f1oso hab\u00eda sido una caracter\u00edstica constitutiva de la consciencia art\u00edstica en la modernidad. No olvidemos que el \u201ccomplejo futurista\u201d conformado por <em>Hylaea, <\/em>el egofuturismo y toda una serie de grupos de existencia ef\u00edmera que se sienten m\u00e1s o menos cerca de esta renovaci\u00f3n est\u00e9tica, no pueden evitar tener sus ra\u00edces en el simbolismo decadentista franc\u00e9s, de potent\u00edsima influencia en Rusia. Pero, si bien es caracter\u00edstica, el <em>desde d\u00f3nde <\/em>se dirige la mirada desde\u00f1osa s\u00ed que tiene poderosas consecuencias. En esto resulta fundamental la comprensi\u00f3n de Jl\u00e9bnikov, David Burlyuk y el ahijado art\u00edstico de este \u00faltimo, Vlad\u00edmir Mayakovsky, con respecto a qu\u00e9 exactamente los separa de ese modo de vida normal: ya no es la torre de marfil del artista incomprendido, sino la consciencia de un desfase de la cultura art\u00edstica y social de su pa\u00eds respecto a un momento hist\u00f3rico. Un momento que demanda una nueva noci\u00f3n no s\u00f3lo de la relaci\u00f3n arte\/vida, sino de cada uno de los extremos de la ecuaci\u00f3n: una nueva noci\u00f3n del hombre\u2013artista y una nueva noci\u00f3n de la vida social, nuevos horizontes para el cambio de percepci\u00f3n y registro est\u00e9tico. Sea la eslavofilia como destino de Jl\u00e9bnikov, o el m\u00e1s indefinido \u2013y, por lo mismo, m\u00e1s puro\u2013 \u00edmpetu iconoclasta y desgarrado del Mayakovsky prerrevolucionario, o el fuerte y precursor acento en la investigaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica como medio para descubrir el horizonte de una nueva cultura nacional de Kruchy\u00f3nyj, el inconformismo de los cubofuturistas llega mucho m\u00e1s lejos y m\u00e1s profundo que una simple pose par\u00f3dica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En esto hay que poner atenci\u00f3n, ya que desde la emergencia del fen\u00f3meno que podr\u00edamos llamar futurista, desde 1910 a la revoluci\u00f3n de 1917, hay poco tiempo como para que esta oposici\u00f3n entre arte nuevo y vida vieja adquiera perfiles cr\u00edticos que hagan tambalear toda la incipiente base conceptual de esta escuela art\u00edstica, antes de cualquier teorizaci\u00f3n y reflexi\u00f3n mayor. Porque era dif\u00edcil que estos autores lograran efectivamente espantar al burgu\u00e9s sin haber tenido una revista peri\u00f3dica m\u00e1s all\u00e1 de los almanaques y sin real acceso o apoyo de medios de prensa, en un medio cultural tan incipiente y atrasado de un pa\u00eds agrario con una amplia mayor\u00eda analfabeta. Ser\u00e1n otros los que no s\u00f3lo le espantar\u00e1n, sino que aplicar\u00e1n sistem\u00e1tica y extensivamente contra este viejo enemigo de la vanguardia art\u00edstica la variable pol\u00edtico\u2013cient\u00edfica del vanidoso <em>\u00e9pater<\/em>: el <em>terror.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">*<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Resulta una ficci\u00f3n agradable imaginar que Lenin fuera m\u00e1s all\u00e1 de las relaciones ajedrec\u00edsticas con sus vecinos del Cabaret Voltaire y se impregnara del esp\u00edritu de franca y festiva desmoralizaci\u00f3n, antibelicismo y libertad fren\u00e9tica que se respiraba all\u00ed. Si lo vemos mejor, sabemos bien que a su psicolog\u00eda aquello simplemente \u201cno le pod\u00eda entrar\u201d. La desmoralizaci\u00f3n que s\u00ed le interesaba, de seguro, era la de una Rusia a la que la historia le estaba pasando la cuenta ese a\u00f1o 1916 por una estructura social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica que, once a\u00f1os antes, ya hab\u00eda mostrado grietas que s\u00f3lo esperaban el terremoto de la guerra para echarla abajo. La deserci\u00f3n de soldados y marinos, en vistas a una inminente derrota en el frente, y la agitaci\u00f3n en pro de democracia y derechos sociales y econ\u00f3micos terminan desencadenando la ya conocida doble revoluci\u00f3n, a la que llegar\u00e1 Lenin para esperar la oportunidad de lograr la ansiada toma del poder. Una acci\u00f3n que en su mirada implicaba algo m\u00e1s que un simple cambio de giro de la monarqu\u00eda hacia una democracia a la europea, sino que una revoluci\u00f3n como la que jam\u00e1s antes viera la historia del mundo moderno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aclaremos: a Lenin le interesa ese desorden de 1916. Pero no porque signifique el paso inminente a una libertad y democracia dictadas por un idealismo bienintencionado, y tampoco es que tal movimiento irruptivo no le gustase en ning\u00fan \u00e1mbito. El programa pol\u00edtico que ha desarrollado a trav\u00e9s de su partido bolchevique no tiene nada de idealismo y surge de un hilo del <em>corpus<\/em> de Marx que los partidos marxistas europeos consideraban inaplicable por lo inaudito: la instalaci\u00f3n de una dictadura del proletariado, a trav\u00e9s de un partido de masas que destruyera hasta su base las instituciones burguesas y las relaciones de propiedad v\u00eda movilizaci\u00f3n social y terror estatal. Ello para construir seguidamente una estructura socialista f\u00e9rrea, bajo cuyo seno se desplegara una nueva concepci\u00f3n de justicia social y de desarrollo de la producci\u00f3n: una <em>nueva sociedad<\/em>, que s\u00f3lo se relacionar\u00eda con las sociedades que le anteceden por analog\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El futurismo que llega a la Revoluci\u00f3n de Octubre tiene poco que ver con el impetuoso empuje que rese\u00f1\u00e1bamos del a\u00f1o 1914. Ya al a\u00f1o siguiente, en 1915, el futurismo es una tendencia literaria m\u00e1s, y cada uno de sus autores va tomando caminos separados, algunos irreconciliables. Ya nadie se espanta ante lo que va dejando de ser una extravagancia literaria, para ser objeto de cr\u00edtica especializada, estudio acad\u00e9mico, parodia folletinesca o, lo que es peor en este contexto, una tendencia art\u00edstica leg\u00edtima y socialmente respetada. En diciembre de 1915, el mismo Mayakovsky dir\u00e1 \u00e1cidamente que \u201cel futurismo ha muerto\u201d, pero que en ese mismo momento ha alcanzado su victoria al permear, de una forma u otra, toda la vida cultural de Rusia. Y haber llegado para quedarse. El ensayo de esta cita, atrabiliario y rabioso, se llama \u201cUna gota de alquitr\u00e1n\u201d<em>, <\/em>y aparece en un folleto miscel\u00e1neo de poemas, art\u00edculos y grabados llamado <em>TOMADO, <\/em>que en el mes de diciembre se publica gracias al auspicio de un joven Osip Brik, reci\u00e9n recibido de leyes, y que ya hab\u00eda hecho servicios de editor ese a\u00f1o para el poema \u201cLa nube en pantalones\u201d. Un poema de honda importancia para Mayakovsky, pues lo posicion\u00f3 como un autor respetable y admirado m\u00e1s all\u00e1 de su adscripci\u00f3n futurista, al tiempo que lo consagr\u00f3 como <em>el <\/em>poeta futurista. El impacto se funda en valores formales; se trata de un verso ruso absolutamente renovado, que ha pasado de la experimentaci\u00f3n a la aplicaci\u00f3n de su ventaja expresiva antes de cualquier teorizaci\u00f3n y reflexi\u00f3n mayor. Su tema: la tragedia del poeta ante un mundo fundado en el absurdo y la represi\u00f3n del deseo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Osip Brik, un hombre racional y estudioso, va a ser introducido por Mayakovsky, junto al joven V\u00edktor Shklovsky, asistente editorial en el trabajo de \u201cLa nube en pantalones\u201d, al mundo de los estudios literarios, en los que de manera ins\u00f3lita ya se destaca el a\u00f1o 1916 como miembro y editor de la reci\u00e9n creada <em>Sociedad para el estudio de la lengua po\u00e9tica<\/em>, nacida en buena parte desde las intuiciones de cubofuturistas como Jl\u00e9bnikov y Kruchy\u00f3nyj.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al producirse la toma del poder bolchevique, Anatolii Lunacharski, el comisario de Ilustraci\u00f3n del nuevo r\u00e9gimen, debe entablar relaciones con la Uni\u00f3n de Trabajadores Culturales creada en marzo de 1917 por una enorme y representativa asamblea de artistas, que van desde el conservadurismo hasta los anarquistas: el mediador ser\u00e1 nada menos que el joven Osip Brik. No es raro este especial y estrat\u00e9gico nombramiento, ya que el delegado escogido por los escritores de toda Rusia en el consejo general de esta Uni\u00f3n es nada menos que su amigo y casi hermano Vlad\u00edmir Mayakovsky.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esa mediaci\u00f3n ser\u00e1 el inicio de una cadena de acontecimientos que lleva a la creaci\u00f3n de la revista <em>LEF<\/em> en 1923, un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte precaria del precursor Jl\u00e9bnikov y dos despu\u00e9s del inicio del terror sistem\u00e1tico contra la intelectualidad prerrevolucionaria, con el proceso del Centro T\u00e1ctico y el fusilamiento del poeta acme\u00edsta Nikolay Gumilyov, esposo de Anna Ajm\u00e1tova. Para ese momento, el futurismo se ha convertido en una suerte de denominaci\u00f3n general para el arte vanguardista plegado a la revoluci\u00f3n, usado de una manera que excede a la de un estilo y una tendencia literaria. Ello gracias, en buena parte, a que la acogida de los escritores vanguardistas no se hizo desde la secci\u00f3n literaria del comisariado de Ilustraci\u00f3n, la LITO (donde el predominio del <em>Proletkult<\/em> y su demanda de \u201carte comprensible a las masas\u201d era absoluta), sino desde la secci\u00f3n de arte visual del mismo comisariado, la IZO<em>.<\/em> El a\u00f1o 1923 Mayakovsky es ya reconocido, despu\u00e9s de varios pasos en falso y p\u00fablicas dudas sobre las acciones del naciente poder sovi\u00e9tico, como el poeta m\u00e1s representativo de la intelectualidad partidaria. Y Osip Brik es ya un cr\u00edtico de arte de primera l\u00ednea, alternando sus labores est\u00e9ticas con su posici\u00f3n de funcionario conocido e influyente de la GPU.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El futurismo de la revista <em>LEF<\/em> es la revelaci\u00f3n de las posibilidades de un movimiento de vanguardia literaria de m\u00e1s o menos doce a\u00f1os de existencia, asumiendo un canal hacia posiciones que <em>se revelan<\/em> como an\u00e1logas con el constructivismo, el productivismo y la punta de lanza de los estudios literarios que constitu\u00eda la escuela formalista. El futurismo es reconocible, entonces, a trav\u00e9s y despu\u00e9s de <em>LEF<\/em>, como una praxis compleja para la cual todo el desarrollo prerrevolucionario parece un concienzudo pr\u00f3logo. Apuntando a esto, y mirando retrospectivamente, la revista se esforzar\u00e1 en reconstituir la historia de la vanguardia para hacer calzar sus posiciones con las realidades ideol\u00f3gicas de la construcci\u00f3n del socialismo: a fin de cuentas, \u00bfno resultan an\u00e1logos su af\u00e1n de destrucci\u00f3n de un orden en pos de la constituci\u00f3n de uno nuevo, con el materialismo que apela a los elementos en la composici\u00f3n de una realidad nueva e inaudita m\u00e1s que a principios que existan en el pasado, la tradici\u00f3n u \u201cotro lugar\u201d? \u00bfNo hab\u00eda actuado Lenin tambi\u00e9n adaptando un pensamiento y una voluntad de origen europeo a necesidades propias de comprensi\u00f3n y consciencia nacional, tal como ellos hab\u00edan hallado a nivel local nuevos horizontes para una vanguardia art\u00edstica europea que a menudo se quedaba en el deseo an\u00e1rquico o el rechazo vac\u00edo a las academias? \u00bfEs que el ansia de total hegemon\u00eda pol\u00edtica no es an\u00e1loga al ansia de total hegemon\u00eda est\u00e9tica? \u00bfNo era el burgu\u00e9s biempensante y ansioso de un progreso calmo y gradual de la sociedad hacia objetivos idealistas el enemigo de Mayakovsky en sus poemas, tanto como el de Lenin en sus pol\u00e9micas con el menchevismo?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>LEF<\/em> se preocupar\u00e1 de esto asumiendo una permanente justificaci\u00f3n de la acci\u00f3n de la vanguardia est\u00e9tica de manera retrospectiva, en el mismo sentido que un r\u00e9gimen como el sovi\u00e9tico ganaba, junto con el control espacial y cuantitativo, territorial y productivo, la lucha ideol\u00f3gica en el terreno temporal, rehaciendo su propia memoria hist\u00f3rica. Este pliegue, que en su eficiencia constructiva no puede denominarse falsificaci\u00f3n, sino reconstituci\u00f3n, instala una nueva densidad en la lectura que, m\u00e1s all\u00e1 de la revisi\u00f3n de hechos en un sentido objetual, signific\u00f3 el planteamiento de una nueva consciencia del dif\u00edcil empalme entre desarrollo art\u00edstico y dial\u00e9ctica hist\u00f3rica. Tal <em>apocalipsis<\/em>, en sentido propio, no pod\u00eda terminar sino en el callej\u00f3n sin salida de la contradicci\u00f3n del compromiso. La aplicabilidad de los productos materiales y la efectividad funcional del mensaje en literatura no pod\u00edan dejar de aparecer como soluciones m\u00e1s que v\u00e1lidas ante el vaciamiento te\u00f3rico del arte y la literatura en ausencia de su destinatario tradicional: el burgu\u00e9s preocupado de manera restringida en su propio <em>byt <\/em>y su progreso individual. Para la nueva clase que accede en masa como un nuevo horizonte de demanda, el nuevo arte ya no pod\u00eda ocupar la misma funci\u00f3n y lugar que el futurismo y, quiz\u00e1s, ni siquiera el del realismo socialista, que ya se ve venir desde la \u201cfactograf\u00eda\u201d que Tretyakov tomar\u00eda como estandarte en los \u00faltimos n\u00fameros de <em>LEF<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>LEF<\/em> cierra sus puertas en 1929 sin resolver el dilema de la relaci\u00f3n entre el arte y este reci\u00e9n nacido destinatario. Precisamente, porque naci\u00f3 para resolverlo y lleg\u00f3 a plantearlo en toda su hondura, siendo as\u00ed precursora del generalizado declive de las vanguardias est\u00e9ticas de la primera mitad del siglo ante la exigencia de un presente digno y humano por parte de un mundo que olvidar\u00eda, a la vuelta de unos a\u00f1os, su posibilidad de futuro entre el Gulag, Auschwitz e Hiroshima.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>\u2013\u2013\u2013<\/sub><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sub>Este texto fue le\u00eddo en el ciclo \u201c1917\u20132017: Volver a la revoluci\u00f3n. Arte, T\u00e9cnica y Vanguardia\u201d, organizado por el Centro Social y Librer\u00eda Proyecci\u00f3n, durante el mes de noviembre de 2017.<\/sub><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sub>[Portada] \u201cVencer a los blancos con la cu\u00f1a roja\u201d de El Lissitzky<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que llamamos futurismo ruso desde el d\u00eda de hoy s\u00f3lo puede concebirse en plenitud, dir\u00edamos, despu\u00e9s y a trav\u00e9s de LEF.<\/p>\n","protected":false},"author":89,"featured_media":5673,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16,772],"tags":[729,732,733,730,731,555],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[3819],"class_list":["post-5668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","category-octubre-rojo","tag-carlos-henrickson","tag-futurismo-ruso","tag-mayakovsky","tag-revista-lef","tag-revolucion-rusa","tag-vanguardia","archivo-especiales-octubre-rojo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/89"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5668"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17615,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668\/revisions\/17615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5673"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5668"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=5668"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=5668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}