{"id":5981,"date":"2018-01-25T14:34:27","date_gmt":"2018-01-25T14:34:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=5981"},"modified":"2018-03-09T06:11:33","modified_gmt":"2018-03-09T06:11:33","slug":"a-un-ano-de-la-womens-march","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/01\/25\/a-un-ano-de-la-womens-march\/","title":{"rendered":"A un a\u00f1o de la Women\u00b4s March"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Hace cuatro meses que vivo en Estados Unidos, despu\u00e9s de haberlo hecho toda mi vida en Chile, espec\u00edficamente en la \u201cempalmerada\u201d ciudad de San Diego. Inmunizada frontera con Tijuana, en donde se levantan los ocho muros prototipos de la administraci\u00f3n de Trump. Violenta <em>hibrys<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> de la supremac\u00eda blanca, es esta la que sirve para sustentar el discurso que hizo presidenciable la misoginia y el racismo blanco, capitalista e imperialista, recrudecido y legitimado en el p\u00falpito estatal (\u00a1cu\u00e1ndo no ha sido as\u00ed!). Por supuesto que la historia de Estados Unidos, su propia constituci\u00f3n como Estado, ha demostrado en m\u00faltiples ocasiones la fuerza que esa <em>hibrys<\/em> posee para perpetuar la voluntad de poder entendida como dominaci\u00f3n (\u00a1cu\u00e1ndo no ha sido as\u00ed!, again). Sin embargo, la embestida trumpista ha puesto en juego nuevamente las reaccciones m\u00e1s mortuorias del pasado, pero ahora engolosinadas frente y en contra de la cr\u00edtica p\u00fablica de medios masivos ante soportes del poder o de las afirmaciones de incapacidad mental del presidente por parte de agrupaciones psiqui\u00e1tricas, como tambi\u00e9n entre otras, pero principalmente, de la reactivaci\u00f3n de la calle.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy marchamos en San Diego como lo hacen tambi\u00e9n casi la totalidad de las ciudades del pa\u00eds para celebrar el primer aniversario de la Women\u00b4s March, convocada en Washington contra el nombramiento de Donald Trump en enero de 2017. Aquella marcha que se replic\u00f3 por todo el pa\u00eds y su significaci\u00f3n actual, presentifica la memoria feminista de Estados Unidos, sobre todo pienso en su formaci\u00f3n interseccional. El feminismo negro de los setenta nos leg\u00f3 esa importante noci\u00f3n surgida desde el activismo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, a veces olvidada su genealog\u00eda se vuelve tan vac\u00eda en los circuitos acad\u00e9micos del norte y el sur (\u00a1arena para otro debate!), y que me parece sumamente relevante para comprender el triunfo de la supremac\u00eda blanca y la violencia mis\u00f3gina y clasista que la cruza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La calle se viste de rosa y p\u00farpura, bello gesto del Pink Powers<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, no solo en rechazo a Trump \u2013todo lleno de \u201cpussy hats\u201d como signo de revuelta en su contra\u2013, sino para volver a reivindicar demandas hist\u00f3ricas para las mujeres, la disidencia LGTBI, derechos civiles y educativos, pol\u00edticas ecologistas y antirracistas. Un llamado con unidad feminista a la acci\u00f3n y en un clima general de demanda contra el patriarcado en todas sus formas. Pensemos que este es un a\u00f1o en que han cobrado fuerza movimientos como el #<em>MeToo<\/em>, iniciado tambi\u00e9n desde el territorio del feminismo afroamericano a trav\u00e9s de la figura de Tarana Burke, que simb\u00f3licamente se expande a partir de los casos de abuso sexual en Hollywood. Siempre en una escena tambaleante est\u00e1 Trump con todas las acusaciones que pesan sobre \u00e9l, recordemos que la palabra \u201cpussy\u201d hace referencia a los audios de 2005 que se filtraron en la prensa mientras era candidato y en donde se\u00f1alaba que la fama le permit\u00eda hacer lo que quer\u00eda con las mujeres, incluso agarrarlas \u201cby the pussy\u201d . Toda la marcha llena de \u201cpussy hats\u201d con orejas de gato (aunque la cosa se est\u00e1 volviendo un poco comercial, tan propio de este pa\u00eds), mueca brava en el juego de palabras gatito\/vagina.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este aniversario me hace pensar en la importante reactivaci\u00f3n de los feminismos a un lado y al otro del R\u00edo Bravo, sabernos m\u00e1s feministas que nunca en los \u00faltimos a\u00f1os es un logro que debemos conmemorar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Marcho con toda esta gente en una ciudad sin anclaje familiar a\u00fan para m\u00ed, y la analog\u00eda me asalta como el modo m\u00e1s silvestre de aprehender lo ajeno. Recuerdo la celebraci\u00f3n del 8 de marzo de 2004 en Santiago de Chile. Hoy por hoy las marchas en Chile son multitudinarias, pero a comienzos de los 2000 cuando el feminismo se hab\u00eda replegado a la universidad y las ONG \u2015aunque desapareciendo estas a\u00fan reun\u00edan a las mujeres feministas de la resistencia a la Dictadura\u2015, las marchas del D\u00eda Internacional de la Mujer eran peque\u00f1as en Santiago y su recorrido solo iba por el Paseo Ahumada hasta la Catedral, a diferencia de la ocupaci\u00f3n que hoy hacemos de la Alameda. Las marchas son fundamentales para la composici\u00f3n de lugar feminista, nos ayudan a discernir de modo ostensible la expresi\u00f3n del deseo feminista. La simb\u00f3lica que las viste anuda los debates hist\u00f3ricos y actuales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las marchas, podr\u00edamos decir recordando a la feminista chilena Julieta Kirkwood, son nudos para los feminismos. Al reconocer una rearticulaci\u00f3n mundial del feminismo, pienso tambi\u00e9n en sus tensiones, reacciones, discusiones: \u00bfson marchas feministas o marchas de mujeres? Kirkwood en los ochenta propon\u00eda la distinci\u00f3n entre feministas y pol\u00edticas para pensar en el nudo de los lugares comunes entre mujeres provenientes de la pol\u00edtica m\u00e1s tradicional de izquierda y las mujeres feministas en Am\u00e9rica Latina. Operatoria anal\u00f3gica que utilizo para leer ahora esta Marcha de la Mujeres en Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El feminismo es el significante que agrupa mayoritariamente a todas las subjetividades devenidas en diversidad y disidencia para no seguir pensando solo en una noci\u00f3n heteronormativa y muchas veces racista de mujer. Ampara una nueva fase, este movimiento que orbita su novedad en la apertura cr\u00edtica frente al fascismo hist\u00f3rico de un Estado y del patriarcado colonialista capitalista que necesita nuevos ciclos de quema de brujas, como dir\u00eda quiz\u00e1s Silvia Federici. Esta marcha convoca multitudes y multiplicidad de miradas, corporalidades, ideolog\u00edas, pero es la \u201cgriter\u00eda\u201d feminista la que se escucha m\u00e1s potente, la que se lee en los carteles, la hoja de ruta de esta jornada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>&#8212;<\/sub><\/p>\n<p><sub><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Recurro al uso que alguna vez ha hecho Santiago Castro-G\u00f3mez de este concepto griego.<\/sub><\/p>\n<p><sub><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Hist\u00f3ricamente es posible atribuir al colectivo feminista negro Combahee River Collective y su manifiesto de 1977 la conceptualizaci\u00f3n de una simultaneidad entre las opresiones de clase, raza, g\u00e9nero y sexualidad, como tambi\u00e9n las estrategias de resistencia feminista. M\u00e1s tarde, a fines de la d\u00e9cada de 1980, desde el campo del derecho, Kimberl\u00e9 Williams Crenshaw populariz\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cintersectionality\u201d.<\/sub><\/p>\n<p><sub><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El color rosa ha sido emblema de las marchas en contra el c\u00e1ncer de mamas hist\u00f3ricamente, sin embargo, ahora se reviste de un nuevo sentido de la mano del activismo feminista.<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy marchamos en San Diego para celebrar aquella marcha que se replic\u00f3 por todo el pa\u00eds y presentifica la memoria feminista de Estados Unidos. <\/p>\n","protected":false},"author":101,"featured_media":5985,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[820,783,822,51,824,823,821],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-5981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo","tag-carol-arcos","tag-donald-trump","tag-estados-unidos","tag-feminismo","tag-julieta-kirkwood","tag-san-diego","tag-womens-march"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5981"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5981\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5981"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=5981"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=5981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}