{"id":7115,"date":"2018-04-27T02:57:26","date_gmt":"2018-04-27T02:57:26","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=7115"},"modified":"2025-05-15T18:02:18","modified_gmt":"2025-05-15T18:02:18","slug":"si-violetika-hiciera-una-pelikula-apuntes-sobre-un-arte-populariko-y-moderniko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/04\/27\/si-violetika-hiciera-una-pelikula-apuntes-sobre-un-arte-populariko-y-moderniko\/","title":{"rendered":"Si Viol\u00e9tika hiciera una pel\u00edkula; apuntes sobre un arte popul\u00e1riko y mod\u00e9rniko"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><strong>Violeta Vibra.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Violeta vibra invencible en todo lo bajo, en todo lo alto. Por los siglos de los siglos. Vive y reina. Incandescente. En todo lo que merezca llevar por nombre pueblo. Pueblo y pobla, pueblo y puerto, pueblo y plaza. En cielo de arpillera, donde Latinoam\u00e9rica entra en conjunci\u00f3n con su sino popular, es donde hay que ubicar la sustancia de su canto; barruntar los palos de su casa. Latitud exacta donde echa fuego su lucero. Longitud precisa donde brilla rec\u00f3ndito su mineral. En todo lo bajo, en todo lo alto. Entr\u00f3 en la expresi\u00f3n cabal de la sangre. Nos ment\u00f3 la m\u00e9dula: \u201cTodo el pueblo de Chile es artista. Es el m\u00e1s artista que nadie, y nosotros somos del pueblo\u201d, dijo la Violeta alguna vez. Aprendi\u00f3 espina y p\u00e1jaro. Habit\u00f3 el tu\u00e9tano. Trabaj\u00f3 en la materia hasta remontarle el esp\u00edritu. Entr\u00f3 y sali\u00f3. Revent\u00f3 el espejo. Nos oblig\u00f3 a mirarnos las manos. Y ya nunca volvimos a mir\u00e1rnoslas igual, asomados al cause de sus l\u00edneas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como Altazor, Violeta no mide su vuelo. Ni tampoco su ca\u00edda. Qu\u00e9 importa, si c\u00e9nit y nadir son lo mismo cuando el canto es inmenso. Vibrante, multifac\u00e9tica, tremenda, Violeta no es moderna, desborda el t\u00e9rmino, \u201cla creaci\u00f3n es un p\u00e1jaro sin plan de vuelo\u201d, su trayectoria, por tanto, no es la del \u201cprogreso\u201d; en el predicado vital de Violeta no existe la l\u00ednea recta. Rectil\u00ednea es la m\u00e1quina, la patada del patr\u00f3n o los barrotes de la cana. Lo vivo ondea, oscila, y traza un tirabuz\u00f3n antes de sumergirse en la tolvanera de su propio v\u00f3rtice. No es moderna dijimos, es sudaka, y por lo mismo es profundamente mod\u00e9rnika, enf\u00e1ticamente mor\u00e9nika.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Joven, como jam\u00e1s dej\u00f3 de ser, se interna en los meandros de la cultura popular. Lo hace sin las antiparras del antrop\u00f3logo. C\u00f3mo podr\u00eda hacerlo si entra siempre a su casa, a compartir la mesa puesta con los suyos. Sabe que la estampida comercial que moldea la producci\u00f3n est\u00e9tica global a su imagen y semejanza, amenaza con devorar de una sola dentellada una formidable porci\u00f3n de nuestra plebeya y proverbial identidad. Violeta viaja, recopila, investiga, interpreta y aviva con sus brasas los rescoldos del canto popular. Es, de cierta forma, una meica que le \u201crecompone los huesos\u201d a la cultura explotada, como dir\u00eda su hijo \u00c1ngel Parra.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Popul\u00e1rika y Mod\u00e9rnika <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y, sin embargo, de ninguna manera se trata de una batalla que se sostenga de espaldas al siglo. Al contrario, Violeta logra que los avances de la t\u00e9cnica se pongan al servicio de la clase popular. Recorre con una cinta magnetof\u00f3nica los lugares que visita y aunque no siempre encuentra la electricidad necesaria para encenderla cuando lo consigue registra la voz de una tradici\u00f3n viva, que extiende un espectro de composici\u00f3n desde lo humano hasta lo divino. Desde la Cueca del Balance, que las cantoras improvisan a partir de los comensales que a\u00fan no se animan a salir a bailar, hasta el Rin del Angelito que se canta en los velorios de las guaguas para que el alma del reci\u00e9n nacido ascienda ligera al cielo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta incorporaci\u00f3n de las herramientas tecnol\u00f3gicas a su proyecto art\u00edstico fue tan constante como fruct\u00edfera. En 1954, la artista incursiona en radio a trav\u00e9s del programa \u201cCanta Violeta Parra\u201d transmitido por radio chilena. Aqu\u00ed, como en toda su obra, los avances t\u00e9cnicos no hacen otra cosa que estimular la creaci\u00f3n de nuevas f\u00f3rmulas para comunicar el \u201ccanto de todos\u201d que es, a fin de cuentas, \u201csu propio canto\u201d. Como es de esperar su paso por el formato radial explora nuevas y originales modulaciones y lo hace dentro de un medio relativamente joven (lo que tiene a\u00fan mayor m\u00e9rito). No es dif\u00edcil imaginar el entusiasmo con que Violeta desempe\u00f1a este rol, consciente del explosivo auge de la radiodifusi\u00f3n. Sobre todo, tomando en cuenta el innegable impacto que la radio produce en la audiencia masiva y popular, lugar desde el que surge y retorna la raz\u00f3n de sus materiales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre las novedades que la autora introduce en su programa est\u00e1 la de grabar en exteriores. As\u00ed, varios episodios de \u201cCanta Violeta Parra\u201d son transmitidos desde El Sauce, la fuente de soda que su madre, Clara Sandoval, ten\u00eda en lo que hoy es la comuna de Pudahuel. Por otro lado, la participaci\u00f3n de cantores y cantoras populares en el espacio radial ya no s\u00f3lo archiva y compila la riqueza de la \u201ctradici\u00f3n\u201d, sino que difunde de forma anal\u00f3gica el momento exacto de su gerundio. Es en este ciclo donde se da el gusto de entrevistar a Rosa Lorca, personaje clave en el periodo formativo de Violeta, que entre otras cosas propicia el primer acercamiento de la autora a la tradici\u00f3n de velar al angelito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De este modo, locutorio y espacio p\u00fablico se funden en una alianza significativa. Se produce un hecho in\u00e9dito, una anomal\u00eda fundamentalmente pol\u00edtica en la forma de entender la relaci\u00f3n entre cultura y medios. Violeta reconcilia t\u00e9cnica y pueblo mediante la inserci\u00f3n de la dimensi\u00f3n popul\u00e1rika en la mediatizaci\u00f3n moderna.\u00a0 El resultado de este \u201cSituarse en el lugar donde se desarrolla el hecho folcl\u00f3rico\u201d que deriva del salir de la sala de locuci\u00f3n, pero tambi\u00e9n las formas de concebir el trabajo en el estudio permiten desarrollar una actividad \u201c(\u2026) sin jerarqu\u00edas de producci\u00f3n sobre entrevistados, ni de distancia r\u00edgida emisor-receptor, sino nutrido precisamente por el intercambio, horizontal y siempre colectivo\u201d tal como apunta Marisol Garc\u00eda en <em>El coro de la tradici\u00f3n\u00a0<\/em>[note]\u00c9ste estudio citado corresponde a \u201cVioleta Parra, despu\u00e9s de vivir un siglo\u201d. Libro de libre acceso y descarga en: http:\/\/www.cultura.gob.cl\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/violeta_parra_despues_de_vivir_un_siglo.pdf[\/note].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta perspectiva colectiva que imprime en su trabajo, y la particular forma que adquiere ese compromiso en el resultado de la materialidad de su oficio, conforman un n\u00facleo soberano y aut\u00f3nomo alrededor del cual los elementos t\u00e9cnicos y comunicacionales orbitan. A contrapelo de la cultura dominante que entabla relaciones de traslaci\u00f3n y rotaci\u00f3n en torno a los valores que el mercado impone, Violeta se mueve no s\u00f3lo en direcci\u00f3n contraria y resueltamente antag\u00f3nica, sino que adem\u00e1s invierte las jerarqu\u00edas de un modo tal que su posici\u00f3n resulta inequ\u00edvocamente fortalecida en la trayectoria. Esa es, por cierto, la perspectiva, la voluntad y la f\u00f3rmula que lega Violeta al arte subversivo nacional y latinoamericano [note]Si se piensa en un fen\u00f3meno de conjunci\u00f3n plena y sobre todo afortunada entre tecnolog\u00eda, t\u00e9cnica y expresi\u00f3n popular hoy, ese debiese ser por derecho propio el del hip hop. La masificaci\u00f3n de la inform\u00e1tica y de los programas de grabaci\u00f3n caseros durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas es un hecho material y cultural de clase tan consolidado como masivo. Resulta interesante tambi\u00e9n pensar en la m\u00fasica como el canal id\u00f3neo para ligar estas convergencias entre arte, t\u00e9cnica y pueblo en nuestra historia sudaka y modernika.[\/note].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de su obra ya no se puede hablar de una tradici\u00f3n folcl\u00f3rica entendida como un conjunto de expresiones y pr\u00e1cticas que deben ser preservadas en formol. Violeta entendi\u00f3 antes, y mejor que nadie, que para asegurar la supervivencia de un acervo cultural amenazado por los acelerados procesos de homogenizaci\u00f3n que instaur\u00f3 el siglo XX, era necesario desplazar el enfoque creativo desde el pasado hacia el futuro. Esa sola alteraci\u00f3n del esquema, que no elide el elemento tradicional, sino que contrapesa e inclina el polo a favor del porvenir, proyectada en todos los planos de la producci\u00f3n, abre un surco en la historia. Es decir, modifica cualitativamente lo que entendemos por presente. Esta erosi\u00f3n es tan profunda y definitiva que traza un camino. Este sendero ya no es m\u00e1s para el \u201cturist\u201d, tal como percib\u00eda V\u00edctor Jara el folclor antes de la irrupci\u00f3n de Violeta, sino para y a partir del pueblo.<\/p>\n<p><sub><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Cuando Viol\u00e9tika so\u00f1\u00f3 con hacer una pel\u00edkula. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dicho todo esto, el ejercicio maz\u00farquico de preguntarse, de manera un poco infant\u00edlika (aunque no por eso friv\u00f3lika ni batacl\u00e1nika) por la relaci\u00f3n de Violeta y el cine, y mucho m\u00e1s preciso a\u00fan, sobre la posibilidad de imaginar qu\u00e9 pasar\u00eda si Viol\u00e9tika hubiese hecho una pel\u00edcula, se torna inminente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y entonces, otra vez \u00bfpor qu\u00e9 no la hizo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Violeta se fue a los cielos <\/em>\u00c1ngel Parra comenta sard\u00f3nico \u201cque no tuvo la infraestructura\u201d a prop\u00f3sito de la alucinante visi\u00f3n del carnaval de La Tirana que tuvo la artista y su inmediata impotencia de \u201cno tener una c\u00e1mara cinematogr\u00e1fica para poder filmar esas im\u00e1genes \u00fanicas\u201d. La an\u00e9cdota es sabrosa porque a trav\u00e9s de ella podemos constatar que el aguzado instinto art\u00edstico de Violeta le indicaba que el formato id\u00f3neo para transmitir las \u201ccofrad\u00edas con sus bailes desmesurados en coreograf\u00eda, en duraci\u00f3n, en consumo de alcohol; alucin\u00f3genos de todo tipo, para poder resistir los siete d\u00edas de fiesta\u201d como lo describe con avidez su hijo en el libro, era el audiovisual. A\u00fan hoy, entrados ya al primer cuarto de siglo XXI, el cine contin\u00faa siendo una actividad privativa por los altos costos que implica su producci\u00f3n. Y, sin embargo, la profusi\u00f3n de sonido e im\u00e1genes que provoca en Violeta el gent\u00edo del carnaval despierta en ella la certeza de que ese espect\u00e1culo debe ser capturado en celuloide y desarrollado (ya no hacemos m\u00e1s que conjeturar) en un g\u00e9nero cercano al documental. Cuando la c\u00e1mara cinematogr\u00e1fica por fin llegue a las manos de Violeta la envolver\u00e1 en papel de regalo y se la obsequiar\u00e1 a su \u00faltima pareja, Gilbert Favre, pues entre las inquietudes y anhelos art\u00edsticos del \u00abtocador afuerino\u00bb estaba precisamente dedicarse al cine.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Viol\u00e9tika de pel\u00edkula<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que la m\u00edtica colaboraci\u00f3n musical que Violeta Parra realizar\u00eda con el cineasta Pedro Sienna para rodar una pel\u00edcula inspirada en Manuel Rodr\u00edguez nunca se concret\u00f3, s\u00ed podemos escucharla componer e interpretar la m\u00fasica de los documentales <em>Trilla<\/em>, <em>D\u00eda de organillo<\/em> (1959) y <em>Mimbre<\/em> (1957) de Sergio Bravo. Esta \u00faltima, que se puede ver en YouTube, registra el material incidental que prepar\u00f3 la artista para el metraje del cineasta. Las escenas ocurren en Calle Abtao 275. Ah\u00ed vive Alfredo Manzano, tejedor de mimbres. Entre las varillas remojadas que el maestro trenza con ma\u00f1a, Violeta traslapa acelerados arpegios que transmiten la laboriosidad incesante de la jornada. La compositora chilena es h\u00e1bil en otorgar expresividad al proceso de dar forma a las piezas de artesan\u00eda. El tiempo de la producci\u00f3n manual del artesano encuentra en cada acorde un compa\u00f1ero de viaje en la laboriosa construcci\u00f3n del arte popular. A ratos pareciera como si la cuerda y el mimbre vibraran a una misma velocidad; y como si las manos de Manzano y Violeta ejecutaran una sola pulsaci\u00f3n sobre los materiales que trabajan. Luego, cuando la c\u00e1mara dirigida por Sergio Bravo (a qui\u00e9n adem\u00e1s debemos la primera filmaci\u00f3n que existe de la artista) descubre el volumen de las obras terminadas, la m\u00fasica tambi\u00e9n alcanza el sosiego de la producci\u00f3n concluida. Pronto, el taller se puebla de una fauna de formidables figuras: gallinas, peces, cabezas de toro, y una inmensa paloma, que la m\u00fasica acompa\u00f1a con asombro cristalino y juguet\u00f3n.\u00a0 Melod\u00eda y Cester\u00eda van busc\u00e1ndose las voces al interior de las im\u00e1genes grabadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Flexible, pero al mismo tiempo robusto, el mimbre se convierte en met\u00e1fora de la belleza y profundidad del alma popul\u00e1rika. De modo consonante las tres hebras que convergen en el trabajo que plasma el film, me refiero a la de Manzano en situaci\u00f3n de referente, Violeta componiendo la m\u00fasica y Bravo en la direcci\u00f3n, exponen esa tersa trasposici\u00f3n entre la t\u00e9cnica mod\u00e9rnika y la producci\u00f3n manual. El resultado traslada la tensi\u00f3n conceptual entre los polos, su permanente y viva pugna, a la tirantez del tejido (que de cierta forma remite etimol\u00f3gicamente al texto, al signo, al lenguaje). El arte no como s\u00edntesis conciliadora, sino como una est\u00e9tica de la contradicci\u00f3n y el movimiento, de lo viviente e incesante y en \u00faltima instancia a la transformaci\u00f3n permanente de la materia a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n humana.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Violeta en celuloide <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, sobre la relaci\u00f3n p\u00f3stuma de la artista con el cine hay que hablar de <em>Violeta <\/em>(2011) de Andr\u00e9s Wood. Basada en el texto ya antes mencionado de \u00c1ngel Parra, la pel\u00edcula pareciera provocar tres tipos de reacciones en el p\u00fablico: la de los detractores ac\u00e9rrimos, la de los defensores indiferentes sino es que ab\u00falicos, y la de un remanente de espectadores confusos por el montaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una particularmente enconada cr\u00edtica es la que le dedic\u00f3 el profesor e investigador Luis Horta del Instituto de Comunicaci\u00f3n e Imagen de la Universidad de Chile. En un art\u00edculo publicado en la revista <em>R7A, Revista de s\u00e9ptimo arte<\/em> despedaza el film:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa deconstrucci\u00f3n de \u00abVioleta se fue a los cielos\u00bb es un ejercicio que devela una pel\u00edcula profundamente tibia y mezquina, con una lectura no s\u00f3lo parcial, sino que sesgada y que se esmera en proponer un universo idealizado, rom\u00e1ntico y coherente con la imagen dominante de lo popular, exportado a un fin netamente comercial\u00bb [note]<a href=\"http:\/\/www.r7a.cl\/article\/violeta-se-fue-a-los-cielos-lecturas-dominantes-sobre-el-pais-2\/\">http:\/\/www.r7a.cl\/article\/violeta-se-fue-a-los-cielos-lecturas-dominantes-sobre-el-pais-2\/<\/a>[\/note].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante de este texto, adem\u00e1s del grado de erudici\u00f3n que le imprime Horta al espectro de referencias que despliega la pel\u00edcula, es el debate en torno a la representaci\u00f3n de lo popular. Dice ah\u00ed que bajo la direcci\u00f3n de Wood este \u00e1mbito \u201cadquiere un car\u00e1cter publicitario, precisamente porque es un film c\u00f3modo, que no documentar\u00e1 ni cuestionar\u00e1 una historia oficial sobre la artista revolucionaria m\u00e1s importante del siglo XX, lamentablemente utilizada como imagen blanqueada que representa un supuesto ideal del campesinado: sensible, trabajador, autosuficiente y emprendedor, virtudes y alabanzas dignas de una franja electoral\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1ade que la figura de la artista que construye en su cinta disminuye \u201csu discurso subversivo, intercambiado en el film por sus dramas pasionales. Optar por un film con los c\u00f3digos del melodrama, relegando el sentido social de la actividad art\u00edstica de Violeta Parra\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque sin intenci\u00f3n de clausurar el debate y, consciente de que resolver alguno de los \u00e1ngulos que propone el texto requerir\u00eda una columna de an\u00e1lisis aparte, no estar\u00eda de m\u00e1s discutir al menos uno de los puntos expuestos. Hablo de la incomodidad, comprensible por lo dem\u00e1s, pues siempre es un tema que recalienta las tripas, ante la representaci\u00f3n popular que denotan los m\u00e1s encarnizados pasajes de la cr\u00edtica. Si se observa la cartelera nacional, no ya de hace cinco a\u00f1os atr\u00e1s, sino del a\u00f1o pasado, y se examina la est\u00e9tica que propone <em>Cabros de mierda<\/em> de Justiniano o, en un registro mucho m\u00e1s contempor\u00e1neo, la apuesta de <em>Mala Junta<\/em> de la joven directora Claudia Huaiquimilla, s\u00f3lo para jugar a los contrastes de trayectoria entre un realizador experimentado y una debutante, no es dif\u00edcil caer en cuenta de que el problema de una representaci\u00f3n \u201cgenuina\u201d o por lo menos \u201chonesta\u201d del diverso y complejo mundo popular permanece en suspenso. Adem\u00e1s de poseer no s\u00f3lo una, como se puede deducir de los ejemplos, sino un sinn\u00famero de formas de enfrentarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De cualquier modo, hay que decir que Francisca Gavil\u00e1n en el papel de Violeta (elemento extra\u00f1amente ausente en el an\u00e1lisis de Horta) no decepciona, y entrega una interpretaci\u00f3n que consigue encaramarse a la altura de la figura que exige el rol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pel\u00edcula de Wood, sin embargo, tiene un inter\u00e9s de universalizar la imagen de la artista y en ocasiones para lograrlo contiene su localismo. Sin embargo, no hay ninguno de los periodos importantes de su trayectoria art\u00edstica que est\u00e9 escamoteado en el film. Incluso, a trav\u00e9s de una entrevista televisiva ficticia que hilvana los distintos fragmentos de su vida, los guionistas consiguen transcribir p\u00e1rrafos enteros de sus m\u00e1s importantes intervenciones radiales, como la que la artista grab\u00f3 para Radio Concepci\u00f3n en 1960 [note]www.youtube.com\/watch?v=NAPmZNdd2tg[\/note].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las referencias a la posici\u00f3n pol\u00edtica de la artista por otro lado son espor\u00e1dicas pero contundentes. La vemos referirse al sentido latente del \u201cGavil\u00e1n\u201d como una representaci\u00f3n del ominoso y depredador capitalismo, por ejemplo. Es probable que en el corte final esos detalles pudieran haberse difuminado frente a otras escenas trabajadas con mayor \u00e9nfasis dram\u00e1tico. Por eso recomiendo ver la versi\u00f3n que Wood prepar\u00f3 para la tele que es por supuesto el mismo rodaje con distinta edici\u00f3n, segmentados en tres cap\u00edtulos que construyen una unidad narrativa m\u00e1s tradicional [note]https:\/\/www.cntv.cl\/violeta-se-fue-a-los-cielos\/cntv\/2016-03-11\/115725.html[\/note].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, la pel\u00edcula podr\u00eda haber, por ejemplo, profundizando la relaci\u00f3n que Violeta logr\u00f3 entablar con la tradici\u00f3n profunda del pueblo chileno y latinoamericano (pero que, sin embargo, de todas formas, el film indaga) a trav\u00e9s de sus estudios en terreno. Ahora bien, la pretensi\u00f3n de abarcar no un periodo, sino la vida completa de la artista, estructura de forma inevitable una narraci\u00f3n biogr\u00e1fica que se desarrolla, como se acostumbra a hacerlo, en torno al plano individual. Para ser justos esa perspectiva centrada en el sujeto es la f\u00f3rmula intr\u00ednseca del g\u00e9nero biogr\u00e1fico. De ah\u00ed que, para huir, o al menos contrarrestar esa imantaci\u00f3n, la direcci\u00f3n eche mano al recurso del set de televisi\u00f3n. La funci\u00f3n de esta escena que vertebra y compagina los episodios de la vida de la artista a trav\u00e9s de los acentos que marca la entrevista es, en el plano sem\u00e1ntico, un recordatorio de la dimensi\u00f3n p\u00fablica de su figura y, tal vez, una puesta en abismo que funciona como advertencia de que no hay intensi\u00f3n naturalista detr\u00e1s del retrato que se le hace. Al mismo tiempo, que el programa pertenezca a la televisi\u00f3n argentina desliza una cr\u00edtica a la recepci\u00f3n irregular y no pocas veces indiferente que el medio chileno tuvo frente a la propuesta art\u00edstica y pol\u00edtica que Violeta plante\u00f3 al pa\u00eds, muy lejos del complaciente tono \u201coficial\u201d que detecta Horta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De cualquier forma, la del profesor e investigador de la U. de Chile es una cr\u00edtica que despliega una problem\u00e1tica puntual a partir de la cual se posiciona desde una perspectiva pol\u00edtica resuelta. Su importancia trasciende la antipat\u00eda que genera en Horta el film y adquiere valor documental al cartografiar el desarrollo de vetas cr\u00edticas que proponen enfoques comprometidos con una lectura clasista de la representaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica. Observar una de las primeras expresiones pronunciadas desde la academia del cine nacional frente a la primera pel\u00edcula, y esperemos que no la \u00faltima, que se realiz\u00f3 inspirada en la monumental figura de la artista, es en s\u00ed mismo un ejercicio interesante para explorar la inagotable y tutelar figura que contin\u00faa siendo, por los siglos de los siglos, Violeta Parra.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de su obra ya no se puede hablar de una tradici\u00f3n folcl\u00f3rica entendida como un conjunto de expresiones y pr\u00e1cticas que deben ser preservadas en formol. Violeta entendi\u00f3 antes, y mejor que nadie, que para asegurar la supervivencia de un acervo cultural amenazado por los acelerados procesos de homogenizaci\u00f3n que instaur\u00f3 el siglo XX, era necesario desplazar el enfoque creativo desde el pasado hacia el futuro.<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":7116,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16,922],"tags":[939,255,855,949,37,923],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[3818],"class_list":["post-7115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","category-violeta-cosmika","tag-cine-latinoamericano","tag-gustavo-ramirez","tag-la-ciudad-letrada","tag-musica-popular","tag-raza-comica","tag-violeta-parra","archivo-especiales-violeta-cosmika"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7115"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17608,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7115\/revisions\/17608"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7115"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=7115"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=7115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}