{"id":7439,"date":"2018-05-30T04:08:06","date_gmt":"2018-05-30T04:08:06","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=7439"},"modified":"2018-05-30T05:59:47","modified_gmt":"2018-05-30T05:59:47","slug":"la-quintrala-bajo-el-peso-de-la-noche-larga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/05\/30\/la-quintrala-bajo-el-peso-de-la-noche-larga\/","title":{"rendered":"La Quintrala bajo el peso de la noche larga"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">La noche es uno de esos espacios que, por la ausencia de luz, pareciera tener duraciones ma\u00f1osas. La falta de claridad obstaculiza poder encontrar referentes que nos permitan tener un control del tiempo y de las cosas, haciendo de ella un momento de pesada quietud e inercia. As\u00ed fue m\u00e1s o menos c\u00f3mo concibi\u00f3 la met\u00e1fora Diego Portales, cuando se refer\u00eda al \u201cpeso de la noche\u201d para describir los problemas que ten\u00eda el pa\u00eds para alcanzar un grado civilizatorio que superara las arcaicas costumbres del pueblo chileno (como tambi\u00e9n de su \u00e9lite). Desde un lugar diametralmente opuesto, m\u00e1s de 160 a\u00f1os despu\u00e9s, el Subcomandante Marcos us\u00f3 la expresi\u00f3n \u201cla larga noche de los 500 a\u00f1os\u201d para referirse al despojo de los siglos de colonialismo, se\u00f1alando que \u00e9ste no termin\u00f3 ni con las luchas emancipatorias decimon\u00f3nicas ni con ning\u00fan proceso de cambio social que no se haya puesto como tarea desmontar las relaciones de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n que hacen andar al capitalismo. Sintetizando; la luz de la <em>R\u00e9publique<\/em> ha sido apenas una ampolletita que ha alumbrado a unos pocos, los de siempre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ci\u00f1\u00e9ndonos a la figura nocturna, y dichas lecturas, las mujeres podr\u00edamos tambi\u00e9n reclamar por la injusta, asfixiante y alienante duraci\u00f3n de esta noche nuestra, tan pero tan pesada. \u00bfC\u00f3mo hemos podido vivir en la oscuridad? Pienso inmediatamente en la V\u00edrgen Mar\u00eda, en Pen\u00e9lope y en los pocos referentes que, avara y arteramente, ha elaborado el occidente colonialista masculino para nosotras, para ense\u00f1arnos \u201chist\u00f3ricamente\u201d a c\u00f3mo ser mujeres. Pero no; esta vez quiero pensar en el negativo de esa imagen. La mujer mala, diab\u00f3lica, cuya perversidad atraviesa siglos de oscuridad para recordarnos que, sin el amparo de la subordinaci\u00f3n, al diablo lo tenemos sentadito a nuestro lado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hay que ir muy lejos: tenemos nuestro referente local.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antiguos esp\u00edritus del mal: transformen este cuerpo decadente en La Quintrala, la inmortal!<\/p>\n<p> <\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><sub>Catrala la Mala<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n<p>Primero, record\u00e9mosla por su nombre: Catalina de los R\u00edos y Lisperguer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que Catalina era un personaje denso y problem\u00e1tico. Era criolla, mestiza, rica y poderosa. Por herencia legal, se constituy\u00f3 como una de las empresarias m\u00e1s acaudaladas de Santiago. Su ascendencia no era cosa menor: el origen del clan se remontaba a la Conquista, cuando el alem\u00e1n Bartolom\u00e9 Blumen \u2015quien tradujo su apellido a \u201cFlores\u201d\u2015, compa\u00f1ero de Pedro de Valdivia, se emparej\u00f3 con la ind\u00edgena Elvira de Talagante. De esta uni\u00f3n naci\u00f3 \u00c1gueda Flores, heredera de una de las primeras grandes fortunas del Reyno de Chile, y cuyas hijas, Mar\u00eda y Catalina Lisperguer, comenzaron a ser se\u00f1aladas tempranamente de sostener pactos con el diablo e intentar envenenar al gobernador Alonso de Ribera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para sumarle poder adquisitivo a las Lisperguer, Catalina se cas\u00f3 con Gonzalo R\u00edos, heredero de las tierras de La Ligua y Longotoma. Las depositarias de la suma centenaria de estas uniones fueron \u00c1gueda y Catalina de los R\u00edos y Lisperguer, quienes detentaban adem\u00e1s el peso aristocr\u00e1tico de un pasado inc\u00e1sico y conquistador. As\u00ed figuraba la temida Quintrala, en su reino personal al norte de Santiago (y con sede en el centro de la capital), concebida como una suerte de semilla del mal para su bi\u00f3grafo principal \u2015y no autorizado\u2015, Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Mackenna:<\/p>\n<p> <\/p>\n<p>\u201c\u2026<em>conviene notar desde luego que, aparte de la educaci\u00f3n viciosa, de los malos ejemplos del hogar i de las propensiones generatrices de su ser i de su sexo, tuvo do\u00f1a Catalina de los Rios una estra\u00f1a i terrible mixti\u00f3n de sangre, porque, si por su padre i su abuela, la Encio, era de estirpe jenuina de Espa\u00f1a, por su madre do\u00f1a Catalina Lisperguer i Flores (<\/em>Blumen<em>) era dos veces alemana i una vez india chilena. Do\u00f1a Elvira de Talagante fue su bisabuela materna. \u00bfHabia en esta mezcla de razas fundidas r\u00e1pidamente en un solo tipo algo que predispon\u00eda al cr\u00edmen i al mal?<\/em>\u201d<\/p>\n<p><\/p>\n<p>De ah\u00ed en adelante, el historiador comienza a enumerar los cr\u00edmenes de La Quintrala, acusando el poder de los Lisperguer para salvar impune frente a la justicia. Habr\u00eda comenzado envenenando a su padre a trav\u00e9s de un pollo, estando este enfermo (\u201cLa madre le hab\u00eda ense\u00f1ado bien su infame oficio!\u201d). Luego, en su juventud licenciosa y desenfrenada, dio muerte en su alcoba a un an\u00f3nimo caballero de la orden de Malta, sin motivo aparente, y del cual culp\u00f3 a uno de sus esclavos quien fue ajusticiado en la plaza p\u00fablica de la ciudad. Hasta el sacrilegio llegaron las pasiones de Catrala, cuando atac\u00f3 con un pu\u00f1al al sacerdote Juan de la Fuente Loarte, que le solicit\u00f3 audiencia con el fin de apartarla del camino del mal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de morir do\u00f1a \u00c1gueda Flores, busc\u00f3 encarrilar a su nieta Catalina cas\u00e1ndola con Alonso Campofr\u00edo Carvajal, cuando ella ten\u00eda entre 23 y 24 a\u00f1os. Sin embargo, su c\u00f3nyuge se habr\u00eda convertido en un c\u00f3mplice m\u00e1s, como ya lo hab\u00edan sido los monjes agustinos con la familia Lisperguer anteriormente. Seg\u00fan las acusaciones del obispo Salcedo, se llev\u00f3 a cabo un intento de asesinato a un cura que doctrinaba a la encomienda de Catalina en las tierras de La Ligua, perpetrado por un fraile agustino y un esclavo a quienes la pareja les hab\u00eda encargado el crimen.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Dentro del relato tenebroso de los demon\u00edacos instintos de La Quintrala (sumados catorce asesinatos, en total), Vicu\u00f1a Mackenna inscribe el relato popular de la defenestraci\u00f3n del Cristo de Mayo, que fuera legado a la orden de los agustinos y que a\u00fan se erige en la iglesia ubicada en la calle Estado con la esquina de Agustinas. Cuando a\u00fan alojaba el \u00edcono en la casa de Catalina de los R\u00edos, este habr\u00eda desatado la ira de la mujer al volver sus ojos sobre el rostro de ella, quiz\u00e1 porque luc\u00eda \u201cun escesivo descote\u201d (sic), o ya fuera porque torturaba a alg\u00fan esclavo en su presencia. Catrala mand\u00f3 quitarlo, pronunciando la hist\u00f3rica sentencia: \u201cYo no quiero en mi casa hombres que me pongan mala cara. Fuera!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mitificaci\u00f3n oscura de Catalina tiene antiqu\u00edsimos precedentes, incluso especificados en su biograf\u00eda, donde la denominan la Lucrecia Borgia y Margarita de Borgo\u00f1a de la era colonial. La primera (1480-1519), hija del papa Alejandro VI, figura hist\u00f3ricamente asociada a cr\u00edmenes, incestos y conductas lascivas, mientras que la segunda (1290-1315) fue asesinada por orden de su esposo, el futuro rey de Francia, bajo la acusaci\u00f3n de adulterio. En ambos casos, hasta el d\u00eda de hoy, no se ha esclarecido la veracidad de las acusaciones, y no existe fuente documental que acredite, por lo menos en el caso de Lucrecia, los numerosos delitos que se le imputan.<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><sub>Lucrecia Borgia<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><sub>Margarita de Borgo\u00f1a<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n<p><em>Tal como a Catalina.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las palabras de Emma de Ram\u00f3n, podemos deducir que gran parte de la leyenda negra de La Quintrala proviene de la cabeza de Vicu\u00f1a Mackenna. Entrevistada en Radio La Clave, la directora del Archivo Nacional asegur\u00f3 no conocer las fuentes en las que se bas\u00f3 el historiador, pues en dicho espacio no figuran documentos que acrediten la supuesta maldad de Catalina de los R\u00edos (vale decir que al momento de publicarse el libro de Vicu\u00f1a Mackenna, a\u00fan no hab\u00eda sido fundado el centro archiv\u00edstico).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed figuran registros judiciales del proceso que se inici\u00f3 contra la mujer, y que concluy\u00f3 en la absoluci\u00f3n de los cargos. \u00bfDe qu\u00e9 acusaban a la hacendada? De maltrato a ind\u00edgenas y esclavos de origen africano, delito bastante com\u00fan en tiempos coloniales \u2015perpetrado generalmente por hombres. Adem\u00e1s, en la instituci\u00f3n dirigida por De Ram\u00f3n, figuran el testamento de do\u00f1a Catalina y el famoso libro de don Benjam\u00edn. M\u00e1s nada. Este \u00faltimo documento ha sido la base desde donde han emanado todos los insumos que han contribuido para construir el perfil de La Quintrala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gran parte de las imputaciones de Vicu\u00f1a Mackenna se fundamentan en las acusaciones que hiciera el obispo Salcedo en 1634, supuestamente alertado por las fechor\u00edas pasadas de Catalina de los R\u00edos, que vieron silenciosa continuidad en las largas estad\u00edas en sus tierras de La Ligua. Viuda, sin descendencia (su \u00fanico hijo muri\u00f3 siendo ni\u00f1o), desat\u00f3 su sevicia contra sus indios de encomienda: \u201cten\u00eda por deleite el l\u00e1tigo i por entretenimiento la muerte\u201d. Casi treinta a\u00f1os pasaron desde que las urgencias de Salcedo hicieran efecto y se iniciara una investigaci\u00f3n. En enero de 1660 se dio inicio a la causa, que se extendi\u00f3 por cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, el final de sus d\u00edas La Quintrala los vio en libertad. Al parecer la llegada en 1664 de Francisco de Meneses a la presidencia de la Real Audiencia dio por concluido el proceso. Muri\u00f3 el 15 de enero de 1665 en Santiago, cuando daba por finalizado su testamento: orden\u00f3 que se dijeran 20 mil misas por su alma, pagando dinero para ello. Adem\u00e1s de legar ciertas cantidades a familiares y a la orden de los agustinos, destaca la gran suma destinada al Cristo de la Agon\u00eda, o de Mayo, para costear la tradicional procesi\u00f3n del 13 de mayo en conmemoraci\u00f3n del fatal terremoto de 1647.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ci\u00f1\u00e9ndonos al libro de Vicu\u00f1a Mackenna, la historia de Catalina con suerte abarca un tercio del libro. En un repaso r\u00e1pido de la obra en su totalidad, esta se presenta como una f\u00e1bula sobre una estirpe maldita, que sostuvo poder y fama en una sociedad sumergida en el oscurantismo del siglo XVII, y que a trav\u00e9s de sus nexos con lo demon\u00edaco vio tambi\u00e9n decaer el apellido Lisperguer cien a\u00f1os despu\u00e9s, sin una segunda oportunidad sobre la tierra. \u00bfPor qu\u00e9, o c\u00f3mo, es que Catalina de los R\u00edos cobra las proporciones b\u00edblicas de ser el nudo de la maldad de la pesada y oscura noche colonial?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vuelvo nuevamente a las agudas palabras de Emma de Ram\u00f3n. Con lucidez, pone atenci\u00f3n en una cuesti\u00f3n fundamental: Catalina, en tanto mujer, es un personaje tremendamente conflictivo en relaci\u00f3n a la construcci\u00f3n de lo femenino en las culturas judeocristianas: la mujer es elaborada a partir de lo que el hombre <em>hace<\/em> de ella; madres o esposas. Cualquier otra figura que escape a esta esfera, es concebida por esa masa oscura que engendra brujas y mujeres diab\u00f3licas. Esto nos recuerda tambi\u00e9n las investigaciones de Silvia Federici, que ha puesto la atenci\u00f3n respecto a c\u00f3mo se persigui\u00f3 a las mujeres en los albores del capitalismo: las primeras sospechosas y v\u00edctimas de violencia \u201cestatal\u201d \u2015un Estado que preparaba su futura ontolog\u00eda moderna en el control de los cuerpos femeninos y la subordinaci\u00f3n de las comunidades campesinas sin terrateniencia\u2015 fueron parteras, ancianas y mujeres que manejaban cierta independencia de la figura masculina. Transport\u00e1ndonos a la colonia en Am\u00e9rica, podemos imaginar la odiosidad que provocaba la figura de la Quintrala, acusada de bruja, y la impotencia de las autoridades coloniales al enfrentarse a una mujer que detentaba poderes y derechos masculinos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Quintrala fue una madre frustrada; su hijo pr\u00e1cticamente no figura en su biograf\u00eda como algo fundamental. Su matrimonio no le vino a sumar poder ni fortuna alguna, pues estas condiciones le sobraban por derecho de cuna. Para qu\u00e9 hablar de sus supuestos instintos lascivos que irrespetaban la inmaculada reputaci\u00f3n de la mujer, ya fuera \u00e9sta soltera, casada o viuda. Catalina era extremadamente rica y poderosa, en una sociedad en que ninguna mujer pod\u00eda darse el lujo de detentar tal perfil sin ser odiada o juzgada por sus pares (siempre, todos, del sexo opuesto). Si La Quintrala perpetr\u00f3 los cr\u00edmenes que le imput\u00f3 Vicu\u00f1a Mackenna no lo sabemos, no existen tales registros. Pero s\u00ed existe la documentaci\u00f3n necesaria como para suponer que las supuestas fechor\u00edas que cometi\u00f3, tambi\u00e9n las comet\u00edan (\u00a1extensamente!) los hombres de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguramente la historia de Catalina fue traspasada de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n por narraciones contadas a la luz de las velas, novelas y quien sabe qu\u00e9 m\u00e1s. Los a\u00f1os de vida republicana, tecnologizaci\u00f3n y globalizaci\u00f3n no han borrado de la memoria santiaguina las fechor\u00edas de esta encarnaci\u00f3n del diablo. En los cimientos de lo que se supone que fue su casa en la capital, residen a\u00fan historias paranormales que hablan sobre lamentos, ruidos de cadenas, y objetos que se mueven sin ninguna raz\u00f3n. En ese lugar por mucho tiempo aloj\u00f3 el famoso y extinto restaurante El Pollo Dorado (\u201cel rinc\u00f3n de la chilenidad\u201d), y que actualmente recibe oficinistas que buscan almuerzo en La Plaza de las Agustinas. En ese mismo edificio \u2015para ponerle m\u00e1s enjundia\u2015 se ubicaba el \u201cSportsmen\u201d, club de amantes del deporte y vedado para mujeres, donde encontr\u00f3 su muerte el connotado periodista Tito Mundt en 1971, quien cay\u00f3 de una de sus terrazas desde el piso 12. Tr\u00e1gico acontecimiento, que no falta quien lo asocie al maligno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero a cu\u00e1nta vieja pincha-pelotas y envenena-gatos no le habr\u00e1n apodado \u201cQuintrala\u201d en alguna poblaci\u00f3n, manteniendo vivo el mito. Lo cierto, es que encontr\u00f3 en el gran invento del siglo pasado (la tele [note]Vale mencionar, adem\u00e1s, la pel\u00edcula <em>La Quintrala<\/em>, del director argentino Hugo del Carril, estrenada en mayo de 1955 en el pa\u00eds trasandino. La censura del director (por motivos pol\u00edticos) y la p\u00e9rdida de las copias la releg\u00f3 al olvido durante d\u00e9cadas, siendo recuperada el 2002 y exhibida en el MALBA ese mismo a\u00f1o.[\/note]) el lugar para encarnarse en una mujer conocida, tal como Catalina, por su belleza y antipat\u00eda. Doce a\u00f1os despu\u00e9s de ser nombrada Miss Chile, Raquel Argando\u00f1a dio rostro televisivo a la serie La Quintrala, dirigida por Vicente Sabatini (el mismo que har\u00eda una segunda versi\u00f3n el 2011, sin el mismo \u00e9xito) y transmitida por TVN, con gran nivel de audiencia. Cabe decir que a La Raca la renombraron f\u00e1cilmente por el rol que dramatiz\u00f3 en 1987: su talento para ganarse enemigos en todos lados deviene del desplante de confrontar a quien sea, inclusive a don Francisco. Fue expulsada del canal cat\u00f3lico por decir que tendr\u00eda un hijo \u201ccon o sin libreta\u201d (pecado), a pesar de que en el transcurso de los a\u00f1os hasta uno de sus reto\u00f1os (muy leg\u00edtimamente registrado) la acus\u00f3 de mala madre. Fue tambi\u00e9n alcaldesa de Pelarco, y es hasta la actualidad rica, empresaria y rostro de televisi\u00f3n. Si tan s\u00f3lo cambiara la tintura rubia por el rojizo, tendr\u00edamos una Quintrala remasterizada, vivita y coleando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no fue necesario. La Quintrala farandulizada fue eclipsada por una versi\u00f3n que le hac\u00eda m\u00e1s justicia en su malignidad. Hac\u00eda tres siglos que la ilustre sociedad santiaguina no despertaba con el esc\u00e1ndalo de un crimen tan alevoso, vil, tremendo\u2026 y orquestado por una mujer: Mar\u00eda del Pilar P\u00e9rez.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>La Quintrala Next Generation<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuevamente, el aura demon\u00edaca rondaba la \u00e9lite de la capital. Una serie de asesinatos sin resoluci\u00f3n fueron descubiertos cuando accidentalmente la perversi\u00f3n cobr\u00f3 la vida del hijo del economista Klaus Schmidt-Hebbel, Diego. Jos\u00e9 Ruz, sicario pagado por P\u00e9rez, ten\u00eda la misi\u00f3n de asesinar a la familia de la prometida de Diego, quien se interpuso en su camino la ma\u00f1ana del 4 de noviembre de 2008 cuando se dispon\u00eda a buscar a su novia Bel\u00e9n. Lo que en un principio pareci\u00f3 un asalto com\u00fan, tres d\u00edas despu\u00e9s horrorizar\u00eda a la opini\u00f3n p\u00fablica: un crimen premeditado, cuyo m\u00f3vil era una herencia familiar. Demasiada sangre fr\u00eda como para correr por las venas de un tierno cuerpo femenino, quien adem\u00e1s se descubri\u00f3 que meses antes hab\u00eda mandado matar a su ex marido y su pareja homosexual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Apenas aconteci\u00f3 el asesinato del hijo del ex gerente del Banco Central, la prensa hizo eco de la noticia. La Segunda, aprovechando la ventaja de ser un diario vespertino, el mismo martes 4 relat\u00f3 con romanticismo heroico la forma en que Diego Schmidt-Hebbel muri\u00f3 por su novia. Al d\u00eda siguiente, los otros peri\u00f3dicos clamaron por la inseguridad de las calles santiaguinas, exigiendo el fin a la puerta giratoria. Sin embargo, en cuanto cayeron las sospechas sobre Mar\u00eda del Pilar, fue nuevamente La Segunda el primer peri\u00f3dico en exhibir en su portada que a la mujer le apodaban \u201cLa Quintrala\u201d los vecinos del barrio Seminario. Los d\u00edas siguientes, otros peri\u00f3dicos har\u00edan lo mismo. El s\u00e1bado 8, La Cuarta titulaba \u201cLa do\u00f1a que mandaba a matar por dinero\u201d. Al otro d\u00eda, el diario popular asumi\u00f3 el apodo de sus vecinos y comenz\u00f3 a llamarla as\u00ed, renombrando para siempre a la mujer: \u201cEngrillaron a La Quintrala\u201d. De ah\u00ed en adelante, los peri\u00f3dicos se peleaban por analizar el perfil de la asesina: \u201cLa incre\u00edble pel\u00edcula de terror de La Quintrala\u201d (La Cuarta, 11\/11); \u201cC\u00f3mo La Pochi se transform\u00f3 en La Quintrala\u201d (La Segunda, 14\/11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuevamente, la maldad en persona. Contra Mar\u00eda del Pilar atestiguaron sus propios hijos, hermanas y nuera, quienes la perfilaron como una madre desnaturalizada, perversa, manipuladora y con un excesivo inter\u00e9s por el patrimonio heredado de su padre (al parecer, la \u00fanica persona a quien P\u00e9rez am\u00f3 de verdad). Por supuesto, las acusaciones no estuvieron exentas de menciones a pr\u00e1cticas de brujer\u00eda y esoterismo; fotograf\u00edas quemadas con cigarrillos, mu\u00f1ecos vud\u00fa y videntes pagadas por Mar\u00eda del Pilar para hacer da\u00f1o a los suyos. El juicio oral contra esta nueva Quintrala comenz\u00f3 en septiembre del 2010, que vino a ser tan dram\u00e1tico y espectacularizado por la prensa como si fuese una nueva serie de televisi\u00f3n, en que la protagonista recib\u00eda acusaciones tremendas sin ninguna expresi\u00f3n, apenas con una ir\u00f3nica sonrisa. Del terror.<\/p>\n<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/giphy.com\/embed\/5L2efJ7ew5sDFi7J7o\" width=\"480\" height=\"319\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/giphy.com\/gifs\/maria-pilar-perez-diablo-5L2efJ7ew5sDFi7J7o\">via GIPHY<\/a><\/p>\n<p><\/p>\n<p>A pesar de la memoria a corto plazo que padece la sociedad chilena en la actualidad, la prensa se ha encargado de mantener vivo el recuerdo de esta nueva Quintrala, tanto as\u00ed que no faltar\u00e1 quien olvide el referente original, pasando inadvertido el hecho de que este es, sobre todo, un arquetipo criollo. La Quintrala es la mujer antip\u00e1tica, que adolece de la ternura del bello sexo, que asesina sin los cl\u00e1sicos m\u00f3viles femeninos que son los de la defensa propia o los de una pasi\u00f3n irracional (como los celos); mata como, hist\u00f3ricamente, lo hacen los hombres, y eso la pone en un lugar de monstruosidad. Es bella y cruel, poderosa y ambiciosa. Podr\u00eda ser una <em>femme fatale<\/em>, sin embargo, su desapego por la complacencia masculina la deja fuera del follet\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La figura de La Quintrala ha trascendido hasta nuestros d\u00edas, reactualiz\u00e1ndose y reencarn\u00e1ndose en distintas figuras femeninas. Todo lo que se encuentra bajo su influjo, est\u00e1 te\u00f1ido de una espectacular perversi\u00f3n. Tal como predijo Vicu\u00f1a Mackenna, el alma de do\u00f1a Catalina no ha encontrado descanso en m\u00e1s de 350 a\u00f1os; generaciones de ni\u00f1os jugando a la <em>ouija<\/em> en alg\u00fan pasaje, invocando su espectro para que mueva una moneda, un vaso, o haga ladrar a un perro. De nada sirvieron las 20 mil misas. Ni el Cristo de Mayo encontr\u00f3 sosiego, entre tanto ocioso que ha pretendido subirle la corona de espinas para ver si temblaba el suelo de la capital. Por suerte para ambos, la vida ha cambiado; los ni\u00f1os mudaron el rudimentario tablero por la consola de <em>playstation<\/em>, y la comunidad peruana eclips\u00f3 al \u00edcono local con su devoci\u00f3n al Se\u00f1or de los Milagros, que es invocado durante todo octubre mientras su primo por fin descansa dos esquinas al sureste.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el peso de la noche tan portaliano como machista, no ve la hora de amanecer; esa noche de 500 a\u00f1os, que tal como lo advirti\u00f3 el Subcomandante Marcos encontr\u00f3 la forma de actualizarse en el neoconservadurismo neoliberal, nos arroja cada cierto tiempo una nueva Quintrala, pesada e inexpiable, como la corona de espinas del Cristo de Mayo. La f\u00e1bula criolla que nos pone en la encrucijada de la dicotom\u00eda perversa, que nos empuja a los brazos asfixiantes del \u00c1ngel del Hogar, de la buena mujer, la buena amante, la buena madre, y que adem\u00e1s no se queja del exiguo pago a honorarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son las otras? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n, en la memoria popular? Inicio con esta primera entrada (e invito a quien le interese participar) esta serie de Mujeres Asesinas, Criminales, Malas y Recontra Malas. Se reciben autobiograf\u00edas.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>__________ <\/sub><\/p>\n<p><sub>[Portada] Distintas representaciones de La Quintrala.<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Quintrala es la mujer antip\u00e1tica, que adolece de la ternura del bello sexo, que asesina sin los cl\u00e1sicos m\u00f3viles femeninos que son los de la defensa propia o los de una pasi\u00f3n irracional (como los celos); mata como, hist\u00f3ricamente, lo hacen los hombres, y eso la pone en un lugar de monstruosidad.<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":7440,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[991,379,51,990,992,37,983],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-7439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-bajo-el-peso-de-la-noche-larga","tag-daniela-machitg","tag-feminismo","tag-la-quintrala","tag-raquel-argandona","tag-raza-comica","tag-yo-la-peor-de-todas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7439\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7439"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=7439"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=7439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}