{"id":7577,"date":"2018-06-06T04:30:01","date_gmt":"2018-06-06T04:30:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=7577"},"modified":"2018-06-11T16:20:26","modified_gmt":"2018-06-11T16:20:26","slug":"la-historia-la-hacen-las-mujeres-pobladoras-en-dictadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/06\/06\/la-historia-la-hacen-las-mujeres-pobladoras-en-dictadura\/","title":{"rendered":"\u201cLa historia la hacen las mujeres\u201d. Pobladoras en Dictadura."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El conocimiento ha sido constantemente un campo de producci\u00f3n desde hombres y para hombres intelectuales, quienes han instalado un discurso oficial con l\u00f3gicas patriarcales. Las ciencias y el conocimiento debido a su inherente racionalidad son asociados a lo masculino, en cambio lo femenino, m\u00e1s subjetivo y emocional, es relegado al \u00e1mbito dom\u00e9stico. La historia, ya sea como ciencia social o como disciplina, no est\u00e1 excluida de estas pr\u00e1cticas de producci\u00f3n de conocimiento patriarcal y hegem\u00f3nico que se ha encargado de invisibilizar las acciones de mujeres a lo largo de la historia. Las construcciones sociales con respecto a la perspectiva de g\u00e9nero se han comenzado a ampliar recientemente, por lo que se observa un desaf\u00edo en el campo historiogr\u00e1fico para suplir los vac\u00edos que el discurso oficial ha instalado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha invisibilizado la figura de las mujeres en la historia? \u00bfC\u00f3mo las mujeres nos reconocemos como actoras y sujetas de acci\u00f3n dentro de las din\u00e1micas sociales? \u00bfC\u00f3mo construimos una historia de mujeres? Son algunas de las preguntas que articulan el desarrollo de este trabajo. Las mujeres somos sujetas de acci\u00f3n y reflexi\u00f3n que hemos sido invisibilizadas por el patriarcado, y la organizaci\u00f3n de nuestras ancestras ha sido fundamental tanto para los procesos hist\u00f3ricos pasados como para nuestra actualidad. La construcci\u00f3n de nuestra propia historia debe realizarse desde nuestras experiencias, nuestras reflexiones y nuestras memorias, como un saber a contrapelo del saber instituido por las clases dominantes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este trabajo nos enfocaremos en realizar una sistematizaci\u00f3n de la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica sobre la participaci\u00f3n de las mujeres pobladoras en Chile en el per\u00edodo de Dictadura, debido principalmente a que es el per\u00edodo que contiene m\u00e1s informaci\u00f3n sobre organizaciones colectivas de mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><strong>1. El patriarcado como modelo social<\/strong><\/h5>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de las sociedades a lo largo de la historia se ha establecido mediante un \u201csistema que estructura la parte masculina de la sociedad como un grupo superior al que forma la parte femenina, y dota al primero de autoridad sobre el segundo. Las sociedades industriales avanzadas presentan numerosas formas de estructurar y reforzar la superioridad y el control de los hombres sobre las mujeres.\u201d[note]Mc Dowell, Linda, <em>G\u00e9nero, identidad y lugar. Un estudio de las geograf\u00edas feministas<\/em>. Ediciones C\u00e1tedra, Madrid, 1999, p. 32-33.[\/note].<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este proceso se ha visto evidenciado en diferentes din\u00e1micas de la sociedad: pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica e intelectual. En t\u00e9rminos pol\u00edticos, la organizaci\u00f3n de las sociedades en cuanto a la legislaci\u00f3n y la institucionalidad ha sido vinculada con los hombres y su capacidad de liderazgo. En t\u00e9rminos econ\u00f3micos y sociales, los hombres han sido los detentores de la capacidad de producci\u00f3n y riqueza, es decir, desde ah\u00ed viene su patrimonio. Sin embargo, las mujeres han sido relegadas, mediante el matrimonio, a cuidar el patrimonio del hombre y a mantenerse en el lado dom\u00e9stico del espacio social [note]Entenderemos que un espacio social se constituye mediante din\u00e1micas y relaciones sociales, es decir, el territorio en disputa constante, se estructura mediante los intereses de los grupos hegem\u00f3nicos, en este caso, los hombres.[\/note]<\/p>\n<p>. En t\u00e9rminos intelectuales esta din\u00e1mica de subordinaci\u00f3n femenina no cambia. El racionalismo instaurado en la \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n ocasion\u00f3 que esta dicotom\u00eda entre lo femenino y lo masculino se hiciera m\u00e1s evidente. Lo masculino ligado a lo racional y lo femenino a lo emocional. La producci\u00f3n de conocimiento se estructur\u00f3 de esta manera desde un m\u00e9todo racionalista y cient\u00edfico. El hombre, como ser capaz de utilizar la raz\u00f3n para sus acciones, es quien ha producido el conocimiento cient\u00edfico desde la objetividad y la neutralidad, lo que se ha considerado \u00f3ptimo para las ciencias absolutas. La mujer, difundido como un ser emocional (menos de usar la raz\u00f3n para sus acciones), fue excluida de esta din\u00e1mica debido a la poca objetividad que pod\u00edan demostrar en sus investigaciones, marginada a\u00fan m\u00e1s al espacio dom\u00e9stico de cuidado y reproducci\u00f3n, se distanci\u00f3 de la producci\u00f3n de conocimiento, no s\u00f3lo porque era mal visto, sino porque adem\u00e1s era castigado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este tradicionalismo ha seguido las bases de un modelo patriarcal que estructura las relaciones sociales con din\u00e1micas de subordinaci\u00f3n de los sectores subalternos, es decir, sectores que est\u00e1n en condici\u00f3n de \u201csubordinaci\u00f3n en el contexto de la dominaci\u00f3n capitalista.\u201d [note]Modonesi, Massimo, <em>Subalternidad, antagonismo y autonom\u00eda. Marxismo y subjetivaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>. CLACSO, Buenos Aires, 2010, p. 26.[\/note]<\/p>\n<p>Las mujeres forman parte de este grupo subalterno dominado por las condiciones de patriarcado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Continuando con la idea de la intelectualidad desde el patriarcado, no s\u00f3lo la producci\u00f3n de conocimiento ha sido instaurada desde las din\u00e1micas masculinas, sino adem\u00e1s, este mismo conocimiento hegem\u00f3nico se ha encargado de invisibilizar a estos sectores subalternos que mencionamos anteriormente, especialmente a las mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n en que se encuentran las mujeres, como parte de este sector subalterno, ha surgido recientemente (hace no m\u00e1s de ochenta a\u00f1os) un movimiento que se ha encargado de suplir y desnaturalizar estas acciones patriarcales. La perspectiva de g\u00e9nero surge para contar estas historias desde otras veredas, para evidenciar la dominaci\u00f3n que el hombre ha ejercido en los grupos subalternos durante siglos, brota desde una reflexi\u00f3n feminista que es capaz de cuestionarse \u201clos roles asignados a las mujeres, a la distribuci\u00f3n espacial desigual de hombres y mujeres, todo lo cual determina las posibilidades de aparici\u00f3n, desplazamientos, movilidad y la construcci\u00f3n de imaginarios simb\u00f3licos.\u201d [note]Soto, Paula, <em>Sobre g\u00e9nero y espacio: una aproximaci\u00f3n te\u00f3rica<\/em>. Sin editorial, Sin ciudad, Sin a\u00f1o, p. 89.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos historiogr\u00e1ficos el vac\u00edo con respecto a la teorizaci\u00f3n sobre las mujeres es igual de deficiente. La historia ha sido relatada constantemente desde hombres, sobre otros hombres para otros hombres, en sus hechos y en sus procesos de conquista de sociedad y de territorio. Este discurso oficial instalado en las memorias de las personas \u2013y que se ense\u00f1a activamente en los centros educacionales menores- tambi\u00e9n ha apartado las acciones de construcci\u00f3n de un relato hist\u00f3rico de las mujeres. Sin embargo, en el caso de Chile, podemos encontrar estudios recientes sobre acciones y organizaciones de mujeres en el per\u00edodo de la Dictadura, comprendido desde 1973 a 1989. A partir de una sistematizaci\u00f3n de estos estudios observaremos c\u00f3mo se ha construido este relato con perspectiva de g\u00e9nero para esta \u00e9poca, ya que es importante destacar que es el per\u00edodo que consta con mayor informaci\u00f3n sobre las mujeres en la historia la que, en cierta medida, a\u00fan es reducida.<\/p>\n<p><\/p>\n<h5><strong>2. Historia de las mujeres en Chile<\/strong><\/h5>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El patriarcado, como un sistema de relaciones sociales de dominaci\u00f3n, no ha sido profundamente analizado en la teor\u00eda chilena, debido principalmente a que los movimientos feministas y con perspectivas de g\u00e9nero han obtenido mayor fuerza recientemente. En Chile, una muestra fehaciente de que esta categor\u00eda de <em>patriarcado<\/em> se mantiene arraigada en nuestra sociedad es que la \u201cviolencia contra las mujeres contin\u00faa legitimada en la cotidianeidad, invisibilizada en sus diversas expresiones, y sostenida en el orden patriarcal que, a trav\u00e9s de una multiplicidad de formas, mantiene y recrea el ordenamiento jer\u00e1rquico que marca a las mujeres en un estatus inferior.\u201d [note]Observatorio de Equidad de G\u00e9nero en Salud: Violencia de G\u00e9nero en Chile, Biblioteca OPS\/OMS, Santiago, 2013, p. 15.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La perspectiva de g\u00e9nero evidencia y desnaturaliza estas diferencias sociales. \u201cEl g\u00e9nero ofrece una buena manera de pensar sobre la historia, sobre la forma en que se han constituido las jerarqu\u00edas de la diferencia \u2013inclusiones y exclusiones\u2013 y de teorizar la pol\u00edtica (feminista).\u201d [note]Apuntes sobre la clase. Cita de Joan Scott en <em>G\u00e9nero e Historia<\/em>.[\/note]Los movimientos de mujeres y las acciones colectivas con perspectiva de g\u00e9nero brotan en respuestas a formas y expresiones violentas y patriarcales, ya que son capaces de observar la situaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n en la que est\u00e1n inmersas. Sin embargo, no cualquier movimiento de mujeres tiene perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Chile, las formas de participaci\u00f3n de las mujeres, a comienzos del siglo xx, se traducen en una acci\u00f3n pol\u00edtica por parte de mujeres pertenecientes a la \u00e9lite terrateniente, es decir, mujeres letradas e ilustradas que eran capaces de discutir, pero desde el tradicionalismo en cuanto a los roles de g\u00e9nero. Entonces debemos hacer la distinci\u00f3n entre: movimiento de mujeres y movimiento feminista. Los movimientos de mujeres son todas aquellas acciones colectivas y p\u00fablicas levantadas por mujeres a lo largo del siglo xx. Los movimientos feministas son acciones, tambi\u00e9n colectivas, pero que requieren de un proceso de conciencia sobre las condiciones subordinadas que instala el patriarcado en su cotidianeidad. De este modo evidencian y desnaturalizan la problem\u00e1tica y buscan la transformaci\u00f3n de la realidad oprimida. En ambos casos, en especial el segundo, es fundamental que la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n sean las articuladoras de los movimientos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La concientizaci\u00f3n de la condici\u00f3n cotidiana de subordinaci\u00f3n es la reflexi\u00f3n inicial para la articulaci\u00f3n de un movimiento de mujeres con perspectiva de g\u00e9nero, lo que derivar\u00eda en la acci\u00f3n colectiva para la transformaci\u00f3n social. Los movimientos de mujeres con perspectiva de g\u00e9nero en Chile surgen en momentos relevantes de la historia. Si bien no ten\u00edan las bases te\u00f3ricas feministas para una lucha directa contra los roles de g\u00e9nero, la conciencia sobre la condici\u00f3n de subordinaci\u00f3n por parte de las l\u00f3gicas institucionales y sociales es fundamental para la articulaci\u00f3n de aquellas acciones. En este punto de articulaci\u00f3n y organizaci\u00f3n la praxis es esencial para el reconocimiento de las mujeres como sujetas de acci\u00f3n de transformaci\u00f3n, con potencialidad de cambio de sus realidades oprimidas. La praxis es lo que mencion\u00e1bamos anteriormente sobre la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n. Se vuelve primordial que las mujeres tengan las instancias de reflexi\u00f3n colectiva para enlazar y reconocer experiencias comunes en torno a la condici\u00f3n subordinada en la que se encuentran, ya que mediante esta comunicaci\u00f3n ellas ser\u00e1n capaces de definir los lineamientos para una acci\u00f3n en el cambio social, ya sea para cubrir necesidades del momento o para un cambio estructural, m\u00e1s macro, pensado a largo plazo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Chile las formas de participaci\u00f3n de mujeres comenzaron en las primeras d\u00e9cadas del siglo xx. Las organizaciones iniciales surgieron principalmente en torno a la tem\u00e1tica del trabajo y a las precarias condiciones de vida que se evidenciaban por la denominada cuesti\u00f3n social, que afect\u00f3 a gran parte del pa\u00eds por las malas condiciones econ\u00f3micas en las que eran mantenidas las mujeres obreras y sus familias. En las d\u00e9cadas de los veinte y treinta el movimiento sufragista ampl\u00eda la base pol\u00edtica y la lucha por mejores condiciones de vida. La presencia del Frente Popular y su ascenso a la institucionalidad gubernamental gener\u00f3 mayores puestos de trabajo para las mujeres, aument\u00f3 el acceso de espacios de poder y el crecimiento de los sectores medios de la sociedad, pero el clima de crisis econ\u00f3mica y social propici\u00f3 el surgimiento de movimientos como el sufragista, que logra el voto municipal para las mujeres en el a\u00f1o 1934. En el a\u00f1o siguiente se funda el Movimiento Pro Emancipaci\u00f3n de la Mujer Chilena (MEMCH de ahora en adelante) \u201cpara luchar por la igualdad de derechos de las mujeres\u201d[note]Movimiento Pro Emancipaci\u00f3n de la Mujer Chilena, MEMCH, http:\/\/memch.cl\/[\/note],\u00a0proponen la formaci\u00f3n de una \u00abmujer nueva\u00bb, emancipada pol\u00edtica, econ\u00f3mica y biol\u00f3gicamente. De este modo el MEMCH durante las d\u00e9cadas de los treinta, cuarenta y cincuenta \u2013momento en el que se extingue- lucha por los derechos pol\u00edticos y civiles femeninos (logran el Derecho a voto femenino en el a\u00f1o 1947), la igualdad en temas laborales, la educaci\u00f3n sexual, el aborto legal y el derecho a la No maternidad. Si bien el Movimiento Pro Emancipaci\u00f3n no postula un discurso antipatriarcal expl\u00edcitamente, se evidencia una concientizaci\u00f3n en cuanto a la condici\u00f3n de desigualdad, dominaci\u00f3n y a las pr\u00e1cticas sociales e institucionales. Durante los a\u00f1os cincuenta el MEMCH decay\u00f3 en su participaci\u00f3n debido a la persecuci\u00f3n pol\u00edtica que sufrieron muchas mujeres pertenecientes al Partido Comunista despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de la Ley Maldita en el a\u00f1o 1949. A partir de esto en aquella d\u00e9cada y la siguiente los movimientos de mujeres se vieron claramente disminuidos, funcionando s\u00f3lo con acciones pol\u00edticas concretas y de ciertas mujeres. Sin embargo, tambi\u00e9n se hizo m\u00e1s presente una distinci\u00f3n de corte clasista en estas acciones. A mediados de los sesenta, la disputa pol\u00edtica entre el Frente de Acci\u00f3n Popular y los sectores m\u00e1s conservadores de la sociedad, ocasion\u00f3 la polarizaci\u00f3n de estas acciones de mujeres, de izquierda y de derecha. Las mujeres de derecha se instalaron en la escena pol\u00edtica mediante un discurso tradicionalista y conservador en cuanto a lo que respecta a los roles de g\u00e9nero, y anticomunista. As\u00ed tambi\u00e9n, los sectores de izquierda tuvieron su articulaci\u00f3n en torno a la defensa del FRAP por mejoras en las condiciones de vida. Esta tensi\u00f3n se vio profundizada en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los setenta, por el triunfo obtenido por Salvador Allende, perteneciente a la Unidad Popular, donde las concurridas marchas, tanto de derecha como de izquierda, aumentaban el clima de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La Dictadura militar llega en el a\u00f1o 1973 a romper con todas las din\u00e1micas anteriormente descritas, mediante el autoritarismo y la imposici\u00f3n de nuevas l\u00f3gicas sociales y pol\u00edticas el clima nacional, principalmente para los sectores subalterno de la sociedad, fue de violencia y represi\u00f3n constante. Es en este momento en el que se articula una relevante organizaci\u00f3n femenina desde los sectores populares reprimidos, el movimiento de pobladoras, que logr\u00f3 estructurar un espacio social en contexto de lucha social.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este movimiento de mujeres ha sido uno de los m\u00e1s relevantes a lo largo de la historia chilena, siendo el que cuenta con mayor cantidad de producci\u00f3n hist\u00f3rica con respecto al movimiento de pobladoras. A continuaci\u00f3n realizaremos una revisi\u00f3n sobre esa teorizaci\u00f3n, observando c\u00f3mo se ha construido un relato hist\u00f3rico a partir de las experiencias femeninas en la lucha social y pol\u00edtica desde las poblaciones en contexto de represi\u00f3n y violencia social.<\/p>\n<p><\/p>\n<h6><sub>El Movimiento Pro Emancipaci\u00f3n de la Mujer Chilena (MEMCH).<br \/>\nElena Caffarena dando un discurso.<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n<h5><strong>3. El movimiento de mujeres pobladoras en Dictadura<\/strong><\/h5>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El movimiento de pobladores a lo largo del siglo xx ha sido uno de los temas de an\u00e1lisis m\u00e1s relevantes para los historiadores e historiadoras del pa\u00eds, debido a que modific\u00f3 las l\u00f3gicas de los actores sociales en la lucha contra la dominaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n que usualmente hab\u00edan sido protagonizadas por obreros y obreras. \u201cLos procesos a trav\u00e9s de los cuales los pobladores o \u2018los pobres de la ciudad\u2019, modificaron sus formas de pertenencia a \u00e9sta, expandieron sus capacidades organizativas e interactuaron con el sistema de partidos pol\u00edticos y el Estado, hasta constituirse en un actor social, capaz de influir en la satisfacci\u00f3n de sus necesidades.\u201d[note]Garc\u00e9s, Mario,<em> Tomando su sitio, El movimiento de pobladores de Santiago 1957-1970<\/em>, LOM Ediciones, Santiago, 2002, p.13.[\/note]Es as\u00ed como los sectores populares en Chile durante el siglo xx lograron adquirir conciencia con respecto a su situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n. Las tomas de terreno y la configuraci\u00f3n de un nuevo imaginario espacial y social por medio de la acci\u00f3n de los pobladores, ocasion\u00f3 gran revuelo durante las d\u00e9cadas de los sesenta y setenta, principalmente por la organizaci\u00f3n pol\u00edtica que estos adquirieron en conjunto con los partidos pol\u00edticos de izquierda. Sin embargo, estas acciones se vieron escindidas con el Golpe de Estado y la posterior Dictadura instalada en el gobierno de Chile desde el a\u00f1o 1973. Los pobladores en general sufrieron un ambiente de represi\u00f3n constante, con torturas, desapariciones y ejecuciones de hombres militantes por parte del aparato estatal, precarizando a\u00fan m\u00e1s las condiciones de miseria en las que habitaban. Hombres y mujeres que participaban activamente en pol\u00edtica fueron fuertemente reprimidos, sin embargo, \u201cpara las mujeres es menos peligroso que para los hombres involucrarse en organizaciones porque el gobierno las considera menos politizadas, por tanto, menos peligrosas y esto produce que dispongan de mayor espacio de maniobra.\u201d [note]Van Dam, Anke, <em>El encuentro entre ONG y pobladoras: las organizaciones de mujeres en Santiago de Chile<\/em>, Santiago, p.86.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A ra\u00edz de todo este proceso de violencia sistem\u00e1tica, las mujeres dedicadas a las labores dom\u00e9sticas se ven en la necesidad de una nueva articulaci\u00f3n para la subsistencia de sus familias y cercanos. \u201cEn el caso de los problemas de sobrevivencia y de derechos humanos son las mujeres las primeras que se sintieron afectadas, son ellas quienes tienen la primera responsabilidad hacia la familia y quienes se vieron confrontadas con la muerte o desaparici\u00f3n del marido, hijo, hermano, padre, etc\u00e9tera. En la decisi\u00f3n de organizarse tambi\u00e9n influye el papel que juega la mujer en la sociedad, rol asumido por las organizaciones de base que \u00abse dedicaban a problemas que ten\u00edan que ver con las tareas tradicionales de las mujeres\u00bb.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como podemos observar en el movimiento de pobladoras un movimiento de lucha y resistencia en contra de las avasalladoras din\u00e1micas dictatoriales del momento, las que profundizaron sus condiciones de explotaci\u00f3n y marginaci\u00f3n en la sociedad chilena. Las mujeres pobladoras lograron establecer un camino fundamental desde su organizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n para proyectar las bases de un siguiente proceso democr\u00e1tico en el pa\u00eds[note]Vald\u00e9s, Teresa, Weinstein, Mar\u00eda, <em>Organizaciones de pobladoras y construcci\u00f3n democr\u00e1tica en Chile<\/em>, FLACSO, Santiago, 1989.[\/note]. \u00bfC\u00f3mo se ha construido este relato hist\u00f3rico del movimiento de mujeres pobladoras durante las \u00faltimas d\u00e9cadas?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La sistematizaci\u00f3n de las experiencias de las mujeres pobladoras ha sido fundamental para la construcci\u00f3n de libros y textos sobre su movimiento, as\u00ed lo describe Rosa Quintanilla: \u201ctratando de rescatar la palabra escrita para nosotras, apropi\u00e1ndonos de algo que hasta el momento nos estaba vedado [\u2026] Aqu\u00ed hablamos de nuestra experiencia de vida, de nuestras luchas, de c\u00f3mo hemos sobrevivido en estos a\u00f1os de opresi\u00f3n, ideando y ganando espacios para desarrollarnos como personas, creando organizaciones, ayudando a que \u00e9stas se consoliden, aportando con nuestra creatividad, sabidur\u00eda y sensibilidad.\u201d[note]Quintanilla, Rosa, <em>Yo soy Pobladora<\/em>, Taller PIRET, Santiago, p. 15.[\/note] Ante la ausencia de una metodolog\u00eda (debido principalmente a la ausencia de la historia sobre las mujeres), se vuelve fundamental rescatar testimonios y experiencias de aquellas mujeres pobladoras que lograron articularse para la sobrevivencia. \u201ces necesario retomar, como antecedente de su organizaci\u00f3n, las formas hist\u00f3ricas de acci\u00f3n colectiva que se han dado las mujeres en nuestro pa\u00eds y desde las cuales arraigan las experiencias analizadas. El quehacer de las pobladoras organizadas recupera diversos modos de acci\u00f3n, anclados en un desarrollo que ya es memoria hist\u00f3rica.\u201d[note]Vald\u00e9s, Teresa, Weinstein, Mar\u00eda, <em>Mujeres que sue\u00f1an: Las organizaciones de pobladoras en Chile 1973-1989<\/em>. FLACSO, Santiago, 1993, p. 26.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es importante recalcar que el movimiento de mujeres pobladoras durante el per\u00edodo de dictadura tuvo tres ejes fundamentales de acci\u00f3n y organizaci\u00f3n, que son establecidos por Marisa Revilla: organizaciones de subsistencia, organizaciones reactivas y organizaciones con reivindicaciones de g\u00e9nero.[note]Revilla, Marisa, <em>Las organizaciones de mujeres en Chile: entre la subsistencia y la construcci\u00f3n de una identidad<\/em>, p.28.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las primeras se ligan principalmente con las ideas de sobrevivencia desde los roles tradicionales de g\u00e9nero, donde la mujer tuvo que velar por organizarse para satisfacer las necesidades m\u00ednimas de sus familias:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMi marido estuvo seis a\u00f1os sin trabajo. Llegamos a pedir pan duro porque no hab\u00eda qu\u00e9 darle a los cabros chicos. Fue desesperante. Est\u00e1bamos tan desesperados que a veces \u00e9l ten\u00eda ganas de salir a cogotear. Despu\u00e9s yo tuve una neurosis que pasaba todo el d\u00eda dopada [\u2026] El comedor infantil se form\u00f3 a principios del 75. Los de la comunidad cristiana averiguaban qui\u00e9nes estaban mal y la iban a visitar para que pusiera a los ni\u00f1os en el comedor. [\u2026, pero] los ni\u00f1os no se acostumbraban al comedor. No quer\u00edan ir. No quer\u00edan ir [\u2026] El taller era la \u00fanica esperanza. Todo era desconocido, nunca hab\u00eda estado en una organizaci\u00f3n [\u2026] Decidimos ser lavanderas porque pensamos que aunque todo el pa\u00eds estaba como la mona, la gente de una manera u otra ten\u00eda que mandar a lavar.\u201d [note]Taller de Lavander\u00eda, Taller de Acci\u00f3n Cultural, <em>Lavando la Esperanza<\/em>, Vivencias populares, Santiago, 1986.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El segundo tipo de organizaci\u00f3n definido por Revilla se enfoca en los actos en defensa de los derechos humanos debido a los constante atropellos que se hab\u00edan realizado desde el Estado mediante persecuciones, detenciones, torturas, desaparici\u00f3n y ejecuciones de familiares y personas cercanas:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPas\u00f3 el tiempo y lleg\u00f3 el a\u00f1o 1983, a\u00f1o en que el pueblo sali\u00f3 a la calle a gritar el sufrimiento acumulado por 10 a\u00f1os. Protestas, paros, movilizaci\u00f3n social, radios que se atreven a decir lo que pasa, revistas que anunciaban en la portada que el pueblo hab\u00eda despertado, que los atropellos a los derechos humanos se manten\u00edan, que los desaparecidos son miles, miles tambi\u00e9n los presos pol\u00edticos, los ejecutados en falsos enfrentamientos, los exiliados, la cesant\u00eda, etc. Las necesidades que nuestro pueblo ten\u00eda que denunciar eran muchas [\u2026] En el a\u00f1o 1976 viv\u00eda en Pe\u00f1alol\u00e9n Alto, cuando me hice miembro de la Iglesia, o sea, me confirm\u00e9 y pas\u00e9 tener voz y voto. A partir de esta decisi\u00f3n, fui encauzando mi vida dentro de todo lo que es la Iglesia y su compromiso social.\u201d[note]Quintanilla, Rosa, <em>Yo soy Pobladora<\/em>, Taller PIRET, Santiago.[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La tercera organizaci\u00f3n refiere a pr\u00e1cticas que se acogieron a reflexiones feministas para reivindicar la identidad de las mujeres:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- Impulsar con el esfuerzo mancomunado de diversas entidades femeninas y mujeres individuales, la lucha del pueblo chileno por el restablecimiento de la institucionalidad democr\u00e1tica, el respeto y plena vigencia de los derechos de la persona humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Promover una vasta acci\u00f3n comunitaria a nivel de las distintas organizaciones de mujeres y de la comunidad entera, de denuncia y eliminaci\u00f3n de todas las formas de discriminaci\u00f3n que se ejercen sobre la mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Vincular a las mujeres chilenas con el movimiento femenino internacional, no s\u00f3lo con el que se refiere a reivindicaciones espec\u00edficas, sino tambi\u00e9n en su aspecto m\u00e1s universal: la lucha por todas las formas de la paz, y la lucha por la armon\u00eda de la vida humana con el ambiente natural.\u201d [note]Declaraci\u00f3n de Principios de la Constituci\u00f3n del Movimiento Pro Emancipaci\u00f3n de la Mujer MEMCH\u201983. Santiago de Chile, 13 de Julio de 1983. http:\/\/www.archivomuseodelamemoria.cl\/index.php\/186488;isad[\/note]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De este modo observamos que en su mayor\u00eda, el relato estructurado en torno a la historia de las mujeres ha sido levantado mediante la recopilaci\u00f3n de experiencias y testimonios de las pobladoras en los a\u00f1os de dictadura. En ellos se evidencia c\u00f3mo la concientizaci\u00f3n (mediante la reflexi\u00f3n compartida y colectivizada) de una situaci\u00f3n com\u00fan, como la represi\u00f3n, la violencia, la pobreza, la marginaci\u00f3n, las llevaron a conformar una organizaci\u00f3n colectiva para el cambio y la acci\u00f3n social transformadora de la realidad autoritaria y represora del momento. \u201cInsertas en este marco, muchas mujeres, buscando soluciones a sus problemas, se dieron cuenta que la mejor manera de vender el miedo era junt\u00e1ndose con otras, pues todas sufr\u00edan lo mismo. Otras, por si lado, se dieron cuenta que las organizaciones a las que pertenec\u00edan no les eran de utilidad: la situaci\u00f3n hab\u00eda cambiado. Se sintieron inc\u00f3modas en ellas (como ocurri\u00f3 con muchas de las mujeres que participaban en centros de madres), de modo que comenzaron a buscar nuevas formas de organizaci\u00f3n.\u201d [note]Toro, Mar\u00eda Stella, <em>Fragmentos de una historia por contar: Las coordinaciones de talleres de la mujer pobladora Lilith y San Rafael (Comunas de San Joaqu\u00edn y La Pintana, Santiago 1974-1995<\/em>, p.1.[\/note].<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>Revista Nos\/otras. Fondo Isis Internacional. Archivo Mujeres y G\u00e9neros.<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n<h5><strong>3. Insistimos<\/strong><\/h5>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El patriarcado como el sistema social de superioridad del hombre sobre la mujer, cal\u00f3 hondo en todas las dimensiones de las sociedades. La limitaci\u00f3n de la acci\u00f3n femenina a un espacio dom\u00e9stico y de reproducci\u00f3n ocasion\u00f3 la permanente invisibilizaci\u00f3n de la mujer como una actora social dentro de las distintas din\u00e1micas tanto econ\u00f3micas como culturales y pol\u00edticas. El discurso historiogr\u00e1fico oficial se encarg\u00f3 de profundizar este fen\u00f3meno, omitiendo de la historia a las mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ante ello la articulaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de las mujeres ha sido fundamental para construir una nueva identidad en la que ellas mismas se consideres actoras sociales y gestoras de la transformaci\u00f3n social. Para ello, las acciones colectivas de reflexiones han evidenciado que la situaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n y marginaci\u00f3n en las mujeres es una experiencia com\u00fan, lo que las ha llevado a las acci\u00f3n concreta del cambio social. La praxis colectiva en las mujeres es el pilar fundamental de sus pr\u00e1cticas sociales de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La historia reciente ha intentado demostrar este fen\u00f3meno mediante la historizaci\u00f3n del movimiento de mujeres pobladoras que se desarroll\u00f3 en Santiago de Chile en el per\u00edodo de Dictadura militar entre los a\u00f1os 1973 y 1989. Esta producci\u00f3n de conocimiento en su mayor\u00eda se ha realizado por las mismas mujeres militantes del movimiento, quienes han pretendido rescatar sus experiencias y memorias a partir del testimonio, en una forma de construir un conocimiento a contrapelo del discurso oficial, tomando la voz que durante tantos siglos se les hab\u00eda negado desde la hegemon\u00eda social e institucional. Queda un gran desaf\u00edo por delante para llenar los vac\u00edos que en cuanto a historia de mujeres respecta. Es nuestro rol como historiadoras comenzar a unir hilos, memorias y experiencias que den cuenta de la acci\u00f3n y la reflexi\u00f3n de nuestras mujeres pasadas y presentes.<\/p>\n<p><\/p>\n<h6><sub>__________<\/sub><br \/>\n<sub>[Portada] Rayado Mujeres Creando, La Paz &#8211; Bolivia.<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa construcci\u00f3n de nuestra propia historia debe realizarse desde nuestras experiencias, nuestras reflexiones y nuestras memorias, como un saber a contrapelo del saber instituido por las clases dominantes.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":126,"featured_media":7578,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[219,51,50,1002,37,983],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-7577","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-dictadura","tag-feminismo","tag-mujeres","tag-pobladoras","tag-raza-comica","tag-yo-la-peor-de-todas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/126"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7577\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7577"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=7577"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=7577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}