{"id":7936,"date":"2018-07-17T15:30:07","date_gmt":"2018-07-17T15:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=7936"},"modified":"2018-08-24T19:38:00","modified_gmt":"2018-08-24T19:38:00","slug":"celia-cussen-volver-al-pasado-para-evitar-una-muerte-social-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/07\/17\/celia-cussen-volver-al-pasado-para-evitar-una-muerte-social-moderna\/","title":{"rendered":"Celia Cussen: Volver al pasado para evitar una \u201cmuerte social\u201d moderna"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><em>\u201cAl recibir a estos hombres y mujeres desde otros lados de Am\u00e9rica Latina estamos llamados a replantear nuestra propia historia y entender su conexi\u00f3n con la gran di\u00e1spora africana continental de la cual los migrantes tambi\u00e9n descienden\u201d. As\u00ed se plantea la historiadora Celia Cussen la migraci\u00f3n reciente. Una migraci\u00f3n que ha aumentado en flujo y cantidad \u2015aunque a\u00fan muy por debajo del contexto mundial\u2015 y en la que en la \u00faltima d\u00e9cada ha primado el viaje de latinoamericanos y caribe\u00f1os hacia Chile, un pa\u00eds que se olvida de ser tambi\u00e9n profundamente latinoamericano.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La memoria est\u00e1 construida a partir de v\u00ednculos, relaciones, hechos, percepciones, proyecciones, b\u00fasquedas, utop\u00edas, euforias y dolor. De borramientos y puestas en valor. De eso y m\u00e1s. De ah\u00ed que la historia del presente tenga anclajes en el pasado para descubrir en esa elipsis aquello que es residual, emergente o dominante. Parece f\u00e1cil, pero no lo es. Y si hablamos de una memoria blanqueada, encerrada y secuestrada se complejiza m\u00e1s la emancipaci\u00f3n como proyecto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Celia Cussen \u2015profesora asociada del Departamento de Ciencias Hist\u00f3ricas de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades desde 2002; Phd. en Historia por la University of Pennsylvania y B.A. en Relaciones internacionales y econom\u00eda con honores por la Stanford University, Palo Alto, California\u2015 se ha especializado en historia colonial de Am\u00e9rica espa\u00f1ola, la esclavitud africana en Chile y la religi\u00f3n en la \u00e9poca barroca hispanoamericana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como hoy puede trazar una l\u00ednea entre racismos y migraciones, ampliando el c\u00edrculo de comprensi\u00f3n respecto de qu\u00e9 nos ha pasado como sociedad al despojar la memoria de los afrodescendientes que tambi\u00e9n nos ha constituido.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Autora de numerosos art\u00edculos, Cussen ha escrito los libros <em>Mart\u00edn de Porres. Santo de Am\u00e9rica<\/em>\u00a0(Lima: Instituto de Estudios Peruanos, 2016); <em>Black Saint of the Americas: The Life and Afterlife of Mart\u00edn de Porres<\/em>\u00a0(New York: Cambridge University Press, 2014); ha sido editora de\u00a0<em>Huellas de \u00c1frica en Am\u00e9rica: perspectivas para Chile<\/em>\u00a0(Santiago: Editorial Universitaria, 2009) y co-editora de\u00a0<em>Del nuevo mundo al viejo mundo: mentalidades y representaciones desde Am\u00e9rica<\/em>\u00a0(Santiago: Fondo de Publicaciones Americanistas\/Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades de la Universidad de Chile, 2007).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que como antesala del siguiente di\u00e1logo vuelven sus palabras, escritas en el libro <em>Racismo en Chile. La piel como marca de la inmigraci\u00f3n<\/em> (Editado por la acad\u00e9mica Mar\u00eda Emilia Tijoux en alianza con la Editorial Universitaria y la Vicerrector\u00eda de Extensi\u00f3n y Comunicaciones): \u201c(\u2026) uno de nuestros antepasados, de hace seis generaciones, pudo haber sido africano. Si estos ancestros est\u00e1n desconocidos, olvidados o negados por los chilenos de hoy, no es porque se toparon en la \u00e9poca colonial con un muro insuperable de discriminaci\u00f3n racial. Al contrario, y como hemos visto, la piel oscura fue s\u00f3lo uno de varios factores que determinaban las relaciones sociales de la Colonia, y ninguno de ellos fue un obst\u00e1culo para la integraci\u00f3n de los africanos y afrodescendientes a la sociedad m\u00e1s amplia\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>-Siendo la colonialidad un proceso sin sutura, \u00bfqu\u00e9 es lo que hoy puede persistir en Chile desde la \u00e9poca de la esclavitud y de la construcci\u00f3n que los esclavos libertos pudieron aportar para la construcci\u00f3n de la una naci\u00f3n que a\u00fan \u2015aunque menos\u2015 insiste en su blanquitud?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Encuentro que es imprescindible establecer un di\u00e1logo sostenido entre el presente y el pasado sobre el tema de la migraci\u00f3n afro en Chile. As\u00ed, desde nuestras inquietudes actuales por la migraci\u00f3n actual formulamos preguntas sobre las experiencias e integraci\u00f3n de los africanos esclavizados de los siglos XVI al XIX. A la vez, reflexionamos sobre los v\u00ednculos que puedan existir entre ese pasado, tal como lo reconstruimos desde los archivos y la memoria colectiva, y nuestras formas actuales de reaccionar frente a la llegada de afrodescendientes de otros espacios latinoamericanos. En la Colonia las fronteras entre grupos no se formulaban simplemente en base a sus or\u00edgenes ancestrales. En vez de aplicar cualquier \u00f3ptica biol\u00f3gica o \u201ccient\u00edfica\u201d, se configuraba la posici\u00f3n social de una persona, lo que se conoc\u00eda como su \u201ccalidad\u201d, en base a un conjunto de factores tales como su actividad econ\u00f3mica, la ropa que usaba, su dominio de las costumbres hispanas o su participaci\u00f3n en una milicia o cofrad\u00eda, adem\u00e1s del color de la piel. Luego de acceder a la libertad, los afrodescendientes lograban el ascenso social a trav\u00e9s del uso estrat\u00e9gico de estos factores y las posibilidades bastante amplias de matrimonio con personas de otros or\u00edgenes. Sin embargo, la mancha de la condici\u00f3n de esclavitud de los antepasados fue siempre muy dif\u00edcil de borrar. La construcci\u00f3n de la naci\u00f3n en el siglo XIX involucr\u00f3 eliminar la naturaleza corporativa de la sociedad y produjo una homogeneizaci\u00f3n en el papel de todos los grupos sociales \u2015ya eran todos chilenos\u2015, pero poco o nada aport\u00f3 a terminar con la discriminaci\u00f3n en base a or\u00edgenes africanos o ind\u00edgenas. Se los blanque\u00f3 en la memoria colectiva, creando el mito de la raza chilena que neg\u00f3 los aportes de los afrodescendientes a la conformaci\u00f3n de la sociedad. Esta negaci\u00f3n nos deja mal preparados para valorar la llegada actual de migrantes afro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0-\u00bfQu\u00e9 se ha perdido Chile al no reconocer su negritud constitutiva? \u00bfQu\u00e9 se fortalece al reconocerla cultural y pol\u00edticamente?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La sociedad chilena que se form\u00f3 hace casi 500 a\u00f1os incorpor\u00f3 a la poblaci\u00f3n afro desde sus comienzos. Los archivos est\u00e1n repletos con documentos que hablan de la presencia de africanos esclavizados y libres desde las primeras incursiones europeas en Chile, cuando serv\u00edan como auxiliares de los militares espa\u00f1oles. Son innegables sus aportes en todos los \u00e1mbitos de la vida durante los siglos coloniales y desde entonces. Con sus voces y tambores animaban las actividades religiosas de la ciudad de Santiago; en sus talleres fabricaban los altares que adornaban varias iglesias; y se juntaban en agrupaciones para el bien material y espiritual de sus integrantes. Los negros libres se enrolaban en milicias que patrullaban las ciudades y muchas mujeres tanto esclavizadas como libres preparaban la comida y amamantaban a los ni\u00f1os en las casonas de la \u00e9poca. Excluirlos de la narrativa chilena sobre nuestro pasado es un acto de automutilaci\u00f3n. Significa negar el ADN biol\u00f3gico, social y cultural del pueblo chileno. Rescatar estos aportes, traerlos a la palestra, sirve para guiar nuestros pasos ahora. Si comprendemos el complejo proceso de integraci\u00f3n de los afrochilenos durante los casi 300 a\u00f1os de la Colonia estamos en mejores condiciones para concebir claves para la aceptaci\u00f3n e inclusi\u00f3n de los nuevos migrantes. A la vez, al recibir a estos hombres y mujeres desde otros lados de Am\u00e9rica Latina estamos llamados a replantear nuestra propia historia y entender su conexi\u00f3n con la gran di\u00e1spora africana continental de la cual los migrantes tambi\u00e9n descienden.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 recomendaciones puede hacer sobre la forma de conocer nuestra historia cr\u00edticamente a nivel escolar, universitario, dando cuenta de los relatos coloniales de esclavitud y emancipaci\u00f3n que nos interpelan hoy?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Falta, creo, ponerle cara a la historia de la migraci\u00f3n africana en Chile, tanto del pasado como del presente. El estudio y la ense\u00f1anza de la historia deben incentivar la comprensi\u00f3n y empat\u00eda con los que han sufrido la subyugaci\u00f3n e injusticia. Por eso vale la pena estudiar las vidas de los y las que lograron seguir caminos y superar obst\u00e1culos hasta alcanzar la libertad. Tambi\u00e9n es importante entender la decisi\u00f3n pol\u00edtica de 1823 de emancipar a las personas esclavizadas en todo el territorio. Estar sensibles a estos procesos nos permite comprender las posibilidades de los migrantes de hoy para superar las barreras actuales de idioma, de inserci\u00f3n laboral y de un estado de desigualdad frente al Estado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1l es tu reflexi\u00f3n sobre los aportes que esa gran di\u00e1spora africana continental ha dejado y sigue dejando en Am\u00e9rica Latina y El Caribe? \u00bfQu\u00e9 ejemplos puedes dar?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En un lapso de unos 350 a\u00f1os, 11 millones de personas del continente africano fueron llevadas a la fuerza a Am\u00e9rica en un viaje horroroso de dos o tres meses para trabajar principalmente en las plantaciones de monocultivos de consumo mundial, como el az\u00facar, el algod\u00f3n y el tabaco. Como en el caso de Chile, algunos de ellos terminaron inmersos en la vida urbana del continente, como servidumbre dom\u00e9stica o artesanos. Pero sea como fuera su destino, el trauma de ser arrancados violentamente de sus lugares de origen y las condiciones de sometimiento demolieron su sentido de identidad y pertenencia a sus comunidades. Orlando Patterson llama a esto \u201cla muerte social\u201d; es una de las caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas de la esclavitud. Me parece que la capacidad de sobreponerse de forma activa y creativa a estas circunstancias abyectas constituyen el mayor aporte de la poblaci\u00f3n africana y afrodescendiente al continente. Frente al quiebre definitivo con su pasado empezaron a reformular sus propias identidades. El anhelo de sobreponerse a las circunstancias adversas empez\u00f3 en el mismo viaje donde los hombres y mujeres esclavizados formaron v\u00ednculos con sus compa\u00f1eros. Continuaba en tierra firme a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de relaciones con otros grupos en base al compadrazgo, por ejemplo. Adem\u00e1s, y como parte del proceso de reconstruir sus vidas en Am\u00e9rica Latina, las personas esclavizadas formulaban una resistencia a la violencia y esterilidad de una vida de subyugaci\u00f3n, con expresiones personales o grupales que la di\u00e1spora africana leg\u00f3 al continente. Las religiosidades sincr\u00e9ticas como el candombl\u00e9, la santer\u00eda o el vud\u00fa, los bailes \u201clascivos\u201d de puerto tales como la marinera peruana y su versi\u00f3n chilena, la cueca, son s\u00f3lo las m\u00e1s evidentes reformulaciones del pasado africano que se enraizaron en Am\u00e9rica colonial. Sobre todo en las ciudades y las zonas mineras, los africanos y sus descendientes se esforzaron para conseguir la libertad, pero a pesar de este paso importante hacia la integraci\u00f3n segu\u00edan ligados a las nuevas identidades formuladas en Am\u00e9rica. Estas fueron la base del compa\u00f1erismo en una milicia de \u201cpardos\u201d, por ejemplo, o en la cofrad\u00eda de \u201cmulatos\u201d en el Convento de San Agust\u00edn en el siglo XVII que, a su vez, se articulaban de muchas formas con la sociedad m\u00e1s amplia, en acciones caritativas o celebraciones p\u00fablicas. Tambi\u00e9n hay aportes, y muchos, que se conocieron en las cocinas y en las enfermer\u00edas, donde se apreciaba la mano cuidadora y sanadora de los afrodescendientes, especialistas en la cirug\u00eda y la curaci\u00f3n innovadora en base a elementos espa\u00f1oles, ind\u00edgenas y, presumiblemente, africanos. As\u00ed, en dialogo con otros grupos, los afrodescendientes lograron echar ra\u00edces en geograf\u00edas nuevas. Finalmente, aprovecharon las porosidades de la sociedad colonial tambi\u00e9n, eligiendo un c\u00f3nyuge mestizo, ind\u00edgena e incluso espa\u00f1ol. Esta mezcla explica en buena parte la ausencia de un grupo claramente identificable como afrochilenos. Pero es innegable que los indicios de las huellas africanas permanecen en nuestra materia gen\u00e9tica, como demuestra el estudio conducido por Soledad Berr\u00edos, publicado recientemente en <em>El ADN de los chilenos<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfCrees que esos aportes pueden ser aprendidos y aprehendidos en Chile, un pa\u00eds que ha vivido de espaldas a sus or\u00edgenes?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Las y los chilenos podemos y debemos enriquecer nuestra apreciaci\u00f3n de los origines de esta naci\u00f3n. Saber que el chileno promedio tiene un antepasado que lleg\u00f3 de \u00c1frica en condiciones de esclavitud choca con la narrativa acostumbrada de la formaci\u00f3n de esta naci\u00f3n, es verdad. Pero si aceptamos esa historia alternativa, m\u00e1s compleja pero m\u00e1s ajustada a la verdad, se hace posible, creo, lograr una mayor sensibilidad hacia la historia de la esclavitud de todo el continente, a la cual pertenecemos y de donde provienen los migrantes actuales. Entender las circunstancias y consecuencias de la primera gran di\u00e1spora africana puede llevarnos a una mayor empat\u00eda hacia ellos, quienes por razones ajenas se han visto forzados a buscar nuevos destinos. Su integraci\u00f3n plena en la sociedad chilena evita que sufran aqu\u00ed una suerte de \u201cmuerte social\u201d moderna.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>__________<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>Entrevista publicada en el N\u00famero 9 de la Revista Palabra P\u00fablica \u00abChile, pa\u00eds racista\u00bb, de la Vicerrector\u00eda de Extensi\u00f3n y Comunicaciones de la U. de Chile. \/\u00a0<\/sup><sup>Fotograf\u00edas por\u00a0Felipe PoGa.<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saber que el chileno promedio tiene un antepasado que lleg\u00f3 (&#8230;) mayor sensibilidad hacia la historia de la esclavitud de todo el continente<\/p>\n","protected":false},"author":133,"featured_media":7937,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1119,15],"tags":[1063,298,1064,599,56,969,37],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-7936","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fanon-city","category-piel-negra-mascaras-blancas","tag-celia-cussen","tag-haiti","tag-herencia-africana","tag-migracion","tag-migraciones","tag-piel-negra-mascaras-blancas","tag-raza-comica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7936"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7936\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7936"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=7936"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=7936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}