{"id":8041,"date":"2018-08-07T15:59:31","date_gmt":"2018-08-07T15:59:31","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8041"},"modified":"2018-08-24T15:25:50","modified_gmt":"2018-08-24T15:25:50","slug":"contra-la-ciencia-sexista-y-su-pensamiento-heterosexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/08\/07\/contra-la-ciencia-sexista-y-su-pensamiento-heterosexual\/","title":{"rendered":"Contra la ciencia sexista y su pensamiento heterosexual"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><em>Los discursos que particularmente nos oprimen a todas nosotras y a todos nosotros, lesbianas, mujeres y homosexuales, son aquellos que dan por sentado que lo que funda una sociedad, cualquier sociedad, es la heterosexualidad.<\/em><\/p>\n<p><em> Monique Wittig, \u201cEl pensamiento heterosexual\u201d (1992)<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El feminismo nunca es uno, sino que es m\u00faltiple: no existe <em>el feminismo<\/em>, sino que existen <em>los feminismos<\/em>, as\u00ed, con s, en plural. Puede sonar repetitivo decir esto en el contexto de efervescencia pol\u00edtica feminista que vivimos, pero es imperioso nunca olvidarlo porque tenerlo presente nos ayuda a descifrar las m\u00faltiples extensiones, infiltraciones y tomas de posici\u00f3n que esta teor\u00eda pol\u00edtica y movimiento social llamado feminismo, une. Porque al igual que los nudos que podemos hacer con una lana, son tanto m\u00e1s firmes si se ligan entre ellos hasta formar un tejido resistente, el feminismo requiere siempre desafiar los g\u00e9neros (sexuales, literarios, disciplinares) con el objetivo de conectarse y establecer alianzas que constituyan una cr\u00edtica com\u00fan al canon masculino. Porque si bien el feminismo es una pol\u00edtica que nace de las mujeres, tambi\u00e9n es un espacio para las disidencias sexuales que no est\u00e1n de acuerdo con una integraci\u00f3n social bajo los c\u00f3digos que la heterosexualidad permite. Con heterosexualidad no me estoy refiriendo simplemente a una pr\u00e1ctica, sino que sobre todo, a un r\u00e9gimen pol\u00edtico y epistemol\u00f3gico que compromete modos de pensar, conocer, amar y vivir en sociedad. Monique Wittig, pensadora feminista y poeta lesbiana escribi\u00f3 en el a\u00f1o 1992 un decisivo libro que llam\u00f3 <em>El pensamiento heterosexual<\/em>. En este ensayo descifra los modos en los que las lesbianas y homosexuales hab\u00edan sido expulsados del orden simb\u00f3lico, de las disputas ling\u00fc\u00edsticas, psicoanal\u00edticas y cient\u00edficas de la \u00e9poca. Producto de esto, se interna en la cr\u00edtica a la escasa producci\u00f3n de significados por parte de personas que no piensan en las ideas de familia o reproducci\u00f3n como horizonte de vida y en c\u00f3mo el no fabricar discursos propios tiene repercusiones pol\u00edticas profundas, porque invisibilizan modos alternativos de habitar en esta sociedad. Las cosas no han cambiado tanto en este aspecto desde Wittig. Hay un pensamiento heterosexual que nos recorre en cada etapa de nuestra vida y que nos hace creer que es en el matrimonio y en la adopci\u00f3n de hijos, la monogamia, la sexualidad \u00abresponsable\u00bb y la competencia entre pares, donde los disidentes sexuales encontraremos proyectos v\u00e1lidos para integrarnos con fuerza en el campo social, pol\u00edtico y cultural. Pero el problema es que la sexualidad no siempre es tan gobernable, a pesar de ser un territorio donde se nos imponen r\u00edgidos comportamientos. Las pr\u00e1cticas del sexo creativo y no reproductivo, la prostituci\u00f3n, la masturbaci\u00f3n e inclusive el aborto son penados en nuestra sociedad con severidad. Debemos defender como derecho b\u00e1sico al sexo y a la sexualidad como un espacio de experimentaci\u00f3n y creaci\u00f3n. Es en este debate donde las ciencias naturales adquieren particular importancia al ser las reproductoras de verdades sociales que sostienen, por ejemplo, la diferencia sexual como relato \u00fanico y fundante.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Soy un bi\u00f3logo que<em> zigzaguea <\/em>entre las cl\u00e1sicas y asfixiantes estructuras heterosexuales de la ciencia y el mundo del activismo de la disidencia sexual tratando de correr los marcos de lecturas con teor\u00edas trans-feministas, esto es, con teor\u00edas encarnadas y pol\u00edticamente peligrosas que desaprueban la visi\u00f3n positivista de la ciencia. Es as\u00ed que en esta actual activaci\u00f3n masiva del feminismo he participado de varias instancias de discusi\u00f3n en los paros de las facultades de farmacia, qu\u00edmica, medicina y teatro tratando de pensar en conjunto cu\u00e1nto mal nos ha hecho la visi\u00f3n lineal del mundo, la idea de que es \u00abel hombre\u00bb la c\u00faspide de todos los troncos evolutivos. Como consecuencia de esto es posible observar c\u00f3mo uno de los principales abusos que ha sido el detonante de esta emergencia feminista, de este oleaje pol\u00edtico que sacude nuestras aquietadas aguas neoliberales, es el acoso: pr\u00e1ctica base del comportamiento de la heterosexualidad como r\u00e9gimen. Hay que hablar y denunciar el acoso sexual, el acoso laboral, el acoso que por siempre han recibido las mujeres y todos los sujetos minoritarios pero tambi\u00e9n hay que hablar del acoso epist\u00e9mico y androc\u00e9ntrico que han sufrido las disciplinas en las que nos movemos.\u00a0Los cient\u00edficos no son los portadores de una verdad transparente y no contaminada, sino m\u00e1s bien son los reproductores de un conocimiento que otros decretaron como lo correcto, eliminando a las diferencias o a las disidencias dentro de su proceso de construcci\u00f3n de conocimiento. Aunque a algunos les cueste mucho entenderlo, la ciencia no es un conocimiento puro y no contaminado por lo social, a pesar que pueda partir de presupuestos abstractos. La ciencia es una pr\u00e1ctica que act\u00faa de forma material en nuestros cuerpos, en particular contra quienes nos queremos escapar de su pensamiento heterosexual. Cuestionar su signo androc\u00e9ntrico es urgente en este contexto de \u201cmayo feminista\u201d, porque como dec\u00eda Monique Wittig, nosotrxs [note]No hablamos desde un nosotros, sino desde un nosotrxs. Creemos que esa \u201cx\u201d es una estrategia para marcar una molestia con aquel binario que nos recorre en cada etapa de nuestras vidas, que nos marca, que nos impide acceder a ciertos mundos, una \u201cx\u201d que se burla de la gr\u00e1fica occidental y que es a la vez la inc\u00f3gnita de una ecuaci\u00f3n. Quiz\u00e1s esa misma que dice que hay una coherencia entre las categor\u00edas de sexo, g\u00e9nero y deseo. Una ecuaci\u00f3n que a diferencia de aquellas que resolv\u00edamos en la escuela, no nos interesa resolver, no nos importa saber cu\u00e1l es espec\u00edficamente el valor de esa \u201cx\u201d.[\/note], los disidentes sexuales necesitamos crear tambi\u00e9n nuestras propias categor\u00edas para mirar el mundo y as\u00ed intervenir sus diversos espacios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El signo androc\u00e9ntrico de la ciencia.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabemos que la ciencia contempor\u00e1nea en sus diversas vertientes ha profundizado de manera muy precisa en diferentes \u00e1mbitos de lo biol\u00f3gico y lo social aportando de manera significativa con sus investigaciones. Esto lo ha hecho cercando la comunicaci\u00f3n s\u00f3lo en el interior de sus propias disciplinas y creando un interlocutor cada vez m\u00e1s especializado y, por lo mismo, menos abierto a otras conexiones y saberes. Esto es posible verlo en las mismas facultades que albergan diversas carreras del \u00e1rea de la ciencia, donde las investigaciones est\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s atomizadas y cerradas en sus protocolos y \u00abfactores de impacto\u00bb que privilegian el \u00e9xito individual y la (descarnada) competencia entre pares para recibir un precario fondo dentro de las pocas posibilidades de financiamiento que existen. Pienso que para poder transformar el \u00absigno androc\u00e9ntrico\u00bb de las ciencias y abrir las investigaciones al feminismo es fundamental promover espacios que fomenten la conexiones inter-facultades entre los investigadores y as\u00ed tambi\u00e9n abrir espacios de contacto con los ciudadanos. Para esto es importante una desjerarquizaci\u00f3n de las ciencias (permitir un contacto y <em>feedback <\/em>m\u00e1s efectivo entre los distintos niveles de formaci\u00f3n en la investigaci\u00f3n, que sea posible un di\u00e1logo entre un investigador de planta y un estudiante de pregrado en los seminarios por ejemplo), un replantamiento de la forma de la escritura (promover otras escrituras para transmitir las investigaciones y no s\u00f3lo el \u00abpaper\u00bb indexado en ingl\u00e9s) y una urgente incorporaci\u00f3n de la teor\u00eda feminista de la ciencia, en particular el trabajo de feministas cient\u00edficas que han insistentemente interrogado los postulados contempor\u00e1neos de la ciencia en relaci\u00f3n con la idea de diferencia sexual y su relato de lo endocrinol\u00f3gico o lo neuronal. Nombres como Anne Fausto Sterling, Donna Haraway y Catherine Malabou completan sus investigaciones agudizando el nexo entre lo cient\u00edfico, lo social y lo pol\u00edtico. As\u00ed, desde una perspectiva feminista de la ciencia, habr\u00eda que dar cabida a investigaciones como las de la bi\u00f3loga israel\u00ed Daphna Joel [note]En este trabajo la bi\u00f3loga Daphne Joel, mediante diversas t\u00e9cnicas, desde biolog\u00eda celular hasta electrofisiolog\u00eda midi\u00f3 en hombres y mujeres la materia gris en \u00e1reas del cerebro relacionadas a la producci\u00f3n de hormonas, como el hipot\u00e1lamo. Se demostr\u00f3 que no hay diferencias significativas de activaci\u00f3n lo que la llev\u00f3 a proponer su teor\u00eda del cerebro como mosaico. Para m\u00e1s informaci\u00f3n buscar el art\u00edculo \u201cSex beyond the genitalia:The human brain mosaic\u201d publicada por la revista PNAS en diciembre del a\u00f1o 2015.[\/note]quien, junto a su laboratorio y con variadas t\u00e9cnicas biol\u00f3gicas y de las ciencias sociales, demostr\u00f3 que no existe el \u00abcerebro masculino\u00bb ni el \u00abcerebro femenino\u00bb sino que una especie de mosaico fluido activ\u00e1ndose en cada cuerpo de manera diferente. \u00bfQui\u00e9n nos dijo o qui\u00e9n demostr\u00f3 que los cerebros del hombre y la mujer son diferentes? Nunca se nos dijo, pero los supuestos de la cultura cient\u00edfica en la que vivimos lo hicieron real. Hay una evidencia genital de la diferencia sexual, pero eso no significa que cada uno de nuestros \u00f3rganos sean diferentes. Por eso mismo la idea que los hombres y las mujeres tienen distintos cerebros est\u00e1 tan imbricando en nuestra cultura que se da por dado. La hip\u00f3tesis b\u00e1sica del conocimiento occidental es que hay s\u00f3lo dos sexos. Esta investigaci\u00f3n tiene repercusiones muy importantes porque rompe con el estigma de que \u201clas ni\u00f1as son buenas en lenguaje\u201d o \u201clos ni\u00f1os son buenos en matem\u00e1ticas\u201d. Con todo esto quisiera afirmar que antes que todo, la ciencia es una pr\u00e1ctica pol\u00edtica y social. Yo trabajo en un activismo que busca la presencia de una ciencia parcial, lateral, que no tema en incorporar los recursos del lenguaje y de la cultura cotidiana en su manera de ver el mundo. Una ciencia feminista ser\u00eda una que se atreva a desmantelar las divisiones binarias y las construcciones culturales que jam\u00e1s se han puesto entredicho como, por ejemplo, el binomio hombre\/mujer. Para esto un lenguaje semi\u00f3tico-material que no tema a la experimentaci\u00f3n de la escritura ni a la formulaci\u00f3n de espacios alternativos de difusi\u00f3n de sus resultados y discusiones es fundamental. Pienso cu\u00e1nto hemos perdido por utilizar el lenguaje s\u00f3lo como un \u00abmedio para\u00bb y no como un sustrato de producci\u00f3n de conocimiento. Porque escribir de otra manera te permite a su vez pensar de otra manera, leer de otra manera, mirar de otra manera, \u00abthinking otherwise\u00bb dicen las feministas postcoloniales. Porque no hay que ser ingenuos: la manera en que actualmente leemos y escribimos est\u00e1 \u00edntimamente implicada con un sistema patriarcal que describe el mundo bajo ciertas ret\u00f3ricas, si no machistas siempre conservadoras y jer\u00e1rquicas. Tenemos un mundo que describir que est\u00e1 embebido de las met\u00e1foras que marcaron nuestros \u00faltimos siglos sobre la tierra: la inmunolog\u00eda bajo los signos de la guerra, la endocrinolog\u00eda y el mundo de las hormonas bajo las narrativas de la diferencia del sexo, el sexismo y el control de la natalidad, la gen\u00e9tica como un discurso que muchas veces legitima el racismo, la ecolog\u00eda bajo los presupuestos antropoc\u00e9ntricos y androc\u00e9ntricos de la competencia y la evoluci\u00f3n humana. As\u00ed como lo trans no s\u00f3lo significa no binario, sino que sobre todo abierto y no anquilosado, una ciencia trans-feminista podr\u00eda establecer lugares de conexi\u00f3n que partan desde los conocimientos espec\u00edficos de sus disciplinas pero que terminen en la producci\u00f3n de informaci\u00f3n colectiva que pueda ser divulgada al amplio espectro de la sociedad. No se trata de construir un espacio donde cada uno hable \u201ccomo bi\u00f3logo\u201d o \u201ccomo cientista social\u201d sino que es la conformaci\u00f3n de un lugar pl\u00e1stico donde se est\u00e9 dispuesto a exponer las tramas de su conocimiento espec\u00edfico y abrirse al conocimiento del otro para profundizar en sus objetivos y modos de conocer. El cient\u00edfico Humberto Maturana dec\u00eda que en el acto de conocer, uno nunca llega vac\u00edo, por el contrario, uno conoce con un mundo en la mano. Abrir las investigaciones cient\u00edficas a nuevos derroteros, incorporando los conceptos de la cultura popular, de las ciencias sociales y naturales, de la literatura y el arte es un objetivo urgente y necesario en un mundo donde la informaci\u00f3n est\u00e1 cada vez m\u00e1s cerrada por barreras econ\u00f3micas y pol\u00edticas. Esto es un llamado a desafiar las normas acad\u00e9micas que muchas veces atomizan los espacios del conocimiento dentro de la universidad. No es para hablar s\u00f3lo desde las disciplinas sino para establecer puentes comunicantes entre conocimientos y pensar juntos. Es tambi\u00e9n el inicio de algo que est\u00e1 por comenzar, una aventura cr\u00edtica que nos lleva a salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos en construir alejados de los privilegios que nos otorga la especializaci\u00f3n para establecer puentes con el activismo feminista y los estudios culturales de la tecno-ciencia con el objetivo de disminuir el sesgo androc\u00e9ntrico que portan actualmente las ciencias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un congreso de biolog\u00eda <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En octubre del a\u00f1o 2017, poco antes del mayo feminista, se realiz\u00f3 la XXXI Reuni\u00f3n anual de la Sociedad de Biolog\u00eda Celular de Chile, uno de los m\u00e1s importantes eventos del mundo de la investigaci\u00f3n en ciencias biol\u00f3gicas de nuestro pa\u00eds. Esta sociedad que se form\u00f3 el a\u00f1o 1978 s\u00f3lo ha contado con dos mujeres como presidentas en sus m\u00e1s de 15 autoridades hasta la fecha. Ese a\u00f1o la doctora Francisca Bronfman, segunda presidenta de la sociedad, dio un giro al evento y propuso discutir, en plenaria abierta, entremedio de las charlas y las presentaciones, un asunto complejo y que jam\u00e1s hab\u00eda visto se pusiera en el centro de la discusi\u00f3n, esto es, la baja participaci\u00f3n de las mujeres en cargos y dirigencias de la investigaci\u00f3n en Chile. Dejamos por un minuto nuestras rutas moleculares y nos enfocamos en discutir una problem\u00e1tica que no ha sido relevada ni solucionada como merece. El desarrollo del problema es el siguiente: en el inicio de las carreras cient\u00edficas ingresan la misma cantidad de mujeres que hombres (s\u00f3lo se leen esos par\u00e1metros) pero luego en los altos cargos de representaci\u00f3n y toma de decisiones el n\u00famero de hombres es casi el doble que el de mujeres. Fue interesante hacer el ejercicio, observar c\u00f3mo esto se repet\u00eda, ah\u00ed mismo en el auditorio, al contabilizar estudiantes de doctorado y post-doctorado, investigadores j\u00f3venes de la universidad y profesores titulares separados en tres grupos distribuidos en el sal\u00f3n. Yo que soy un joven investigador de post-doctorado y activista feminista de la disidencia sexual, pude observar c\u00f3mo en estos tres grupos distribuidos en la sala, el n\u00famero de mujeres iba disminuyendo dr\u00e1sticamente a medida que avanzaban los a\u00f1os en becas, reconocimientos y fondos para la investigaci\u00f3n. Una de las explicaciones y que concentr\u00f3 la discusi\u00f3n fue el tema de la maternidad. Esta fue la aclaraci\u00f3n del por qu\u00e9 hay una merma en la carrera de muchas mujeres cient\u00edficas. Se estableci\u00f3 un interesante debate donde se expusieron ideas y medidas para afrontar este problema. Se habl\u00f3 del menosprecio de algunos jefes a las mujeres cient\u00edficas, de lo costoso que era tener una estudiante embarazada, de lo estricto que son los plazos para recibir financiamiento entre el t\u00e9rmino del doctorado y el inicio de un proyecto independiente, del poco cuidado que realizan las parejas de estas cient\u00edficas (todas heterosexuales) a las labores del cuidado de los hijos, e inclusive de c\u00f3mo mujeres que han llegado a cargos importantes, rechazan o hacen la vida m\u00e1s compleja a otras mujeres en sus laboratorios. Parece que hasta hace poco en la ciencia comenzaron a existir las mujeres, algo que claramente no es cierto. Las brujas y curanderas fueron las primeras cient\u00edficas que de la mano de la investigaci\u00f3n del \u00abpensar a trav\u00e9s del hacer\u00bb iniciaron un camino de largo aliento. No todos los alquimistas fueron hombres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras ocurr\u00eda esta discusi\u00f3n, pensaba que hay un problema con la representaci\u00f3n y los modelos que existen porque de alguna manera todas quieren ser madres o ser madres es un problema. Hay una trampa reproductiva en la diferencia sexual. El mundo no se compone s\u00f3lo de hombres y mujeres [note]La problem\u00e1tica de la diferencia sexual, es quiz\u00e1s una de las principales preocupaciones de las bi\u00f3logas feministas que trabajan en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Anne Fausto Sterling, bi\u00f3loga estadounidense, ha trabajado profundamente la figura del intersexo como cr\u00edtica a la normalizaci\u00f3n binaria porque estos cuerpos representan el sincretismo de los g\u00e9neros, lo que los convierte inmediatamente en cuerpos peligrosos que deben dominarse. Los intersexuales son un disturbio en la p\u00e9trea separaci\u00f3n sexual que la ciencia \u201cquiere\u201d presentarnos como lo \u201cnatural\u201d. En sus investigaciones aborda la obligaci\u00f3n contempor\u00e1nea de normalizar con cirug\u00eda a cualquier ser humano intersexual a uno de los dos sexos establecidos como \u201cnormales\u201d. Con esta operaci\u00f3n quir\u00fargica cuaja el proceso de erradicaci\u00f3n de los intersexuales puesto en marcha por la maquinaria de la ciencia y sus grupos de inter\u00e9s: ya no existen ni cultural ni legal ni m\u00e9dicamente. Para m\u00e1s informaci\u00f3n revisar su libro Cuerpos Sexuados: la poli\u0301tica de ge\u0301nero y la construccio\u0301n de la sexualidad. Editorial Melusina, 2006.[\/note] ni tampoco s\u00f3lo de heterosexuales. Fue extra\u00f1o porque al decirle eso a mis compa\u00f1erxs de generaci\u00f3n en ese auditorio, qued\u00e9 con la abrumadora sensaci\u00f3n de estar hablando solo, que no hay pares ni otros modos de afrontar el mundo de la biolog\u00eda. Una cient\u00edfica dijo que mi planteamiento corresponde al de una \u00abminor\u00eda\u00bb (t\u00e9rmino muy de las pol\u00edticas p\u00fablicas de los a\u00f1os 90&#8217;s) y que las medidas deben realizarse pensando en las mayor\u00edas reproductivas y heterosexuales. Algunos otros se me acercaron entre pasillos y dijeron que me encontraban raz\u00f3n, pero que no pod\u00edan decirlo en p\u00fablico. Por ahora se discute la representaci\u00f3n y los problemas de las mujeres que quieren tener hijos y lo dem\u00e1s no es prioridad. Tampoco se ha hecho mucho, porque reci\u00e9n ahora se est\u00e1 visibilizando el problema, en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI [note]Hay que recordar que fue Elo\u00edsa D\u00edaz en el a\u00f1o 1887, la primera mujer en Chile y en Am\u00e9rica Latina que ingres\u00f3 a la Universidad a estudiar medicina, es decir, reci\u00e9n hace 131 a\u00f1os. El sexismo en la educaci\u00f3n con este dato es m\u00e1s que expl\u00edcito.[\/note], aunque parezca incre\u00edble. Vi\u00e9ndolo as\u00ed, y en la lentitud con la que avanza la pol\u00edtica identitaria, primero discutiremos sobre las mujeres educadas con deseos de hijos, luego las mujeres proletarias que no tienen acceso a la educaci\u00f3n y en \u00faltima instancia, los disidentes a la norma sexual. Creo que el problema sigue siendo la diferencia sexual, la manera de mirar el mundo de a dos, la escasa representaci\u00f3n de otros modos de vida en la ciencia y en los espacios de producci\u00f3n de conocimiento. Importa mucho no desviarse, no perder el camino. Siempre he visto que la idea de contaminaci\u00f3n es algo que rechazan la gran mayor\u00eda de los cient\u00edficos con los que he trabajado, quiz\u00e1s porque les atemoriza la idea de no vivir seguros, en identidades fijas y con vidas pre-fabricadas. Porque para quienes hemos vivido en un mundo no binario, transgeneracional, no jer\u00e1rquico, sin la necesidad de hijos, con la violencia ejercida sobre nuestros gustos o formas de expresi\u00f3n, el contaminarnos es una estructura de vida que ya hemos aprendido a incorporar y en cierta medida a desear tambi\u00e9n. Estos afanes contaminantes los he cre\u00eddo siempre necesarios. Y pienso en todas las feministas que siempre han sido consideradas como locas, locas por pensar que el mundo no se divide en dos. Pero nunca estamos solos. Siempre hay alguien con quien resistir. Al terminar la conferencia, se present\u00f3 la bi\u00f3loga chilena B\u00e1rbara Saavedra, una brillante ec\u00f3loga que trabaja en la conservaci\u00f3n de especies de nuestro sur austral. Ella cerr\u00f3 con una conferencia donde hablaba que nuestras historias como cient\u00edficas latinoamericanas deben ser contadas, que precisamos de ellas, que las necesitamos. Present\u00f3 una charla muy diferente a las que escuchamos durante esos d\u00edas, precisamente como una provocaci\u00f3n a la adormecida y muy preparada audiencia del congreso a las 10 de la noche. Me gust\u00f3 mucho escucharla en su rebeld\u00eda, me sent\u00ed un poco menos solo. Habl\u00f3 de Bruno Latour, de Virginia Woolf y de Hannah Arendt, record\u00e1ndonos aquel episodio en el que la autora asiste al juicio de un criminal nazi que era el encargado de llenar carros con jud\u00edos para su exterminio. Este hombre siempre dijo que era inocente y apel\u00f3 a que \u00e9l s\u00f3lo cumpli\u00f3 al pie de la letra las \u00f3rdenes que le fueron impuestas, mostr\u00e1ndose responsable, cumplidor y organizado. Algo muy similar a lo que nos ense\u00f1an en el camino cient\u00edfico donde el cuestionamiento a las bases de lo que hacemos casi no es permitido. B\u00e1rbara nos habl\u00f3 de la conservaci\u00f3n de las especies end\u00e9micas, del cuidado que debemos hacer de los ecosistemas donde no habitan humanos, record\u00e1ndonos que en Chile no s\u00f3lo existe la <em>Escherichia coli,<\/em> esa bacteria gram-negativa que es el modelo bacteriano m\u00e1s estudiado a nivel mundial. Apel\u00f3 a una ciencia situada, mostr\u00e1ndonos im\u00e1genes con una belleza sobrecogedora de plantas, sistemas acu\u00e1ticos y danzas migratorias. Se refiri\u00f3 e interpel\u00f3 a las cient\u00edficas mujeres, a aquellas ni\u00f1as que ya ordenan conchitas en sus viajes a la playa y dijo que el futuro de la ciencia es femenino. Yo, que tengo nombre de var\u00f3n, me sent\u00ed absolutamente interpelado por su visi\u00f3n de mundo, siento que me habl\u00f3 a m\u00ed tambi\u00e9n, en mi devenir mujer sostenido. Dijo que este cambio en el paradigma masculino de la ciencia requiere \u201cde mirar m\u00e1s all\u00e1 de su quehacer propio y de su mandato del momento. Requiere mirar desde d\u00f3nde vienen sus preguntas, y hacia d\u00f3nde se dirige el resultado de sus investigaciones. Requiere aspirar el aire que existe fuera de la burbuja burocr\u00e1tica de las ciencias, y sus perversos y miopes sistemas de financiamiento y calificaci\u00f3n, para conectar con el resto del mundo\u201d [note]Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la bi\u00f3loga B\u00e1rbara Saavedra, revisar su p\u00e1gina web: http:\/\/www.barbarasaavedra.com.[\/note]. Observ\u00e9 que su charla caus\u00f3 escozor y me alegr\u00e9 de ello porque el feminismo est\u00e1 siempre para causar molestia, para hacer las cr\u00edticas que nos permitir\u00e1n replantear los comportamientos entre los sexos y las formas de transmisi\u00f3n del conocimiento. Para redefinir los mapas de la ruta social como ha ocurrido ahora, para hacer una pausa y un paro en conjunto. Porque as\u00ed como en la novela <em>Fahrenheit 451<\/em> del escritor de ciencia ficci\u00f3n Ray Bradbury donde se quemaban los libros por considerarlos peligrosos, estas reflexiones sobre un congreso de biolog\u00eda celular, el androcentrismo de la ciencia y su pensamiento heterosexual resistido por un bi\u00f3logx feminista como yo, quiz\u00e1s tambi\u00e9n deber\u00edan ser quemadas porque parten y terminan desde el fracaso de quien est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s perdiendo el camino.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>__________<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>*Este texto es parte del libro \u00abMayo feminista. La rebeli\u00f3n contra el patriarcado\u00bb (Lom ediciones), de Faride Zeran, editor. \/ [Portada] Las c\u00e9lulas que pueden verse son astrocitos: c\u00e9lulas del sistema nervioso central que dan soporte metab\u00f3lico a las neuronas. Fue capturada con el microscopio confocal C2\/C2si PLUS en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una  ciencia  feminista  ser\u00eda  una  que  se  atreva  a  desmantelar  las  divisiones  binarias  y  las  construcciones  culturales  que  jam\u00e1s  se  han  puesto  entredicho  como,  por  ejemplo,  el  binomio  hombre\/mujer.<\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":8042,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[1105,52,1107,177,37,1106],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-ciencia","tag-critica","tag-heteronormatividad","tag-jorge-diaz","tag-raza-comica","tag-sexismo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8041\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8041"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8041"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}