{"id":8214,"date":"2018-09-03T17:25:29","date_gmt":"2018-09-03T17:25:29","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8214"},"modified":"2018-09-04T03:18:31","modified_gmt":"2018-09-04T03:18:31","slug":"tiempo-y-reflexion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/09\/03\/tiempo-y-reflexion\/","title":{"rendered":"Tiempo y reflexi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">La velocidad es un problema para la reflexi\u00f3n. Su principal consecuencia es la p\u00e9rdida de visi\u00f3n perif\u00e9rica, es decir la capacidad de articular la dispersi\u00f3n de fragmentos y discernirlos como parte de un proceso global. En f\u00edsica, la relaci\u00f3n entre velocidad y visi\u00f3n perif\u00e9rica no admite discusi\u00f3n, sin embargo pol\u00edticamente la situaci\u00f3n es otra. El espectacular desarrollo tecnol\u00f3gico de las \u00faltimas d\u00e9cadas ha impactado de modo significativo en el \u00e1mbito comunicacional y pol\u00edtico, sobre todo si consideramos que los \u201cmedios de comunicaci\u00f3n\u201d son agentes mediadores que nos permiten hacer inteligible la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La transmisi\u00f3n en tiempo real ha facilitado la circulaci\u00f3n cada vez m\u00e1s r\u00e1pida de informaci\u00f3n a escala planetaria, as\u00ed como el mayor acceso a la tecnolog\u00eda supon\u00eda un incremento del conocimiento para la sociedad. Nada de eso ha resultado como era sugerido. Por el contrario, el conocimiento se valora \u00fanicamente en la medida que posibilite la apertura de nuevos mercados, y la mayor disponibilidad de fuentes informativas no ha contribuido a la creaci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s cr\u00edtica, responsable y comprometida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los acuciantes tiempos de la televisi\u00f3n estuvieron precedidos por la l\u00f3gica de la prensa diaria, un fen\u00f3meno de aceleraci\u00f3n que es consustancial a la modernidad capitalista. En esos t\u00e9rminos habr\u00eda que problematizar el concepto de noticia, ya sea porque \u00e9sta no preexiste como positividad sino que es resultado de la mediaci\u00f3n discursiva y porque, en ese mismo sentido, el car\u00e1cter noticioso de un acontecimiento est\u00e1 determinado ideol\u00f3gicamente \u2014que no es la ideolog\u00eda impuesta desde arriba por un inquisidor sino que una condici\u00f3n hegem\u00f3nicamente estatuida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguramente por ello los periodistas, en su mayor\u00eda de grandes estaciones televisivas y radiales (los llamados \u201crostros p\u00fablicos\u201d), defienden de forma vehemente su independencia. Las escuelas de periodismo han tardado mucho en advertir a sus estudiantes que el poder es una relaci\u00f3n social, y que hace bastante tiempo parece haber quedado claro (o no tanto) que no existen lugares de la sociedad que gocen de neutralidad ideol\u00f3gica, si asumimos que las ideolog\u00edas son visiones de mundo en las que estamos implicados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La independencia, si se quiere usar ese t\u00e9rmino, depende de la capacidad cr\u00edtica (de los otros y de uno mismo). La responsabilidad period\u00edstica que debe volver a tomar fuerza es el an\u00e1lisis de escenarios en su singularidad y complejidad, para no ser engullidos por el ritmo vertiginoso de la contingencia policial, del esc\u00e1ndalo p\u00fablico, las condenas medi\u00e1ticas que violan el debido proceso y toda la abrumadora violencia simb\u00f3lica que cada noche exhiben los noticieros en nombre del derecho a la informaci\u00f3n. Quiz\u00e1 sea pertinente que, en alg\u00fan momento, el Colegio de Periodistas se pronuncie con m\u00e1s \u00e9nfasis sobre estas cuestiones tan atingentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por cierto, si la reflexi\u00f3n cr\u00edtica es obstaculizada por la inmediatez \u2013puesto que pensar requiere m\u00e1s tiempo\u2013 se sobrepone la emocionalidad y nos volvemos profundamente reactivos al ser estimulados constantemente por hechos que en su aparente objetividad, merecen irremediablemente nuestra condena, porque \u00bfC\u00f3mo no sentir rabia ante el descuartizamiento de un profesor en Villa Alemana? \u00bfC\u00f3mo no exigir la pena de muerte ante la violaci\u00f3n de un lactante? \u00bfC\u00f3mo no aplaudir el endurecimiento de las penas contra los barristas involucrados en las bengalas que cayeron a la cancha del Estadio Monumental?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso puede explicar la tendencia a proferir insultos a trav\u00e9s de Twitter y Facebook. Es impresionante (e impresentable) leer centenares, miles de comentarios cuyo contenido es altamente refractario, por decir lo menos. Nos hemos vuelto expertos en insultar, porque el garabato, la amenaza y el deseo de castigo como recurso argumentativo, reemplazan las categor\u00edas ausentes que obsequia el pensamiento cr\u00edtico. En un pa\u00eds como Chile \u2013a prop\u00f3sito de lo reciente\u2013 donde las diferencias son concebidas como aspectos nocivos para el orden, no es extra\u00f1o que los barristas se quieran matar entre ellos, incluso los que comparten los mismos colores. Por eso es absurdo insistir en que el problema de la violencia en los estadios consiste en \u201cunos pocos\u201d a los que es preciso individualizar para aplicar condenas ejemplificadoras, como si las constricciones disciplinarias pudieran resolver el asunto de fondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco parecen reflexionar mucho m\u00e1s las autoridades. Los grandes referentes p\u00fablicos casi siempre tropiezan con la reproductibilidad del sentido com\u00fan y hacen de la criminalizaci\u00f3n su impronta comunicacional favorita, contra esos enemigos que atemorizan y de los que ser\u00eda preciso defenderse. Paul Virilio (fil\u00f3sofo franc\u00e9s) asegura sobre esto que: \u201clos Estados se sienten tentados a hacer del miedo, de su difusi\u00f3n medi\u00e1tica, de su gesti\u00f3n, una pol\u00edtica. Los Estados, que se han visto progresivamente despojados por la globalizaci\u00f3n de sus prerrogativas tradicionales (entre otras de las asociadas al Estado de bienestar), tienen que convencer a los ciudadanos de que son capaces de preservar su seguridad f\u00edsica\u201d. Con ello se justifican nuevos y m\u00e1s invasivos mecanismos de control social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces es hasta l\u00f3gico que a los vecinos de la comuna de La Reina les ense\u00f1en a disparar, aunque la delincuencia com\u00fan es la consecuencia y no el origen de un problema de seguridad p\u00fablica. Y esa inversi\u00f3n de perspectiva no es menor, porque podremos masacrarnos mutuamente, incrementar la dotaci\u00f3n policial y sus atribuciones, construir m\u00e1s prisiones y la violencia delictual no perecer\u00e1, en la medida que es resultado del alto valor simb\u00f3lico que se le agrega a los bienes tecnol\u00f3gicos de consumo, constituy\u00e9ndolos como un factor de integraci\u00f3n social respecto a los criterios que miden el \u00e9xito de los individuos (y los bienes de consumo son conmensurables en dinero). En definitiva, una sociedad disciplinada por el dinero no tiene otro resultado posible que no sea \u00e9ste: la violencia desatada por medio de la competencia de un mercado que se ha vuelto omnipresente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En lo que respecta a delitos sexuales y cr\u00edmenes, habr\u00eda que considerar varios aspectos, pero especialmente el concepto instrumental que tenemos acerca del cuerpo, a ra\u00edz de los dispositivos de separaci\u00f3n y\/o categor\u00edas dicot\u00f3micas que ordenan el lenguaje occidental. Castigar la voluntad del individuo es el modo en que se nos priva de la pregunta por la producci\u00f3n de ese individuo y su voluntad. Y es probable que la respuesta est\u00e9 m\u00e1s pr\u00f3xima a la filosof\u00eda del lenguaje que a la psiquiatr\u00eda o a la antropolog\u00eda criminal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La violencia y la velocidad transitan de la mano (\u00bfno obedece acaso el incremento de los accidentes de tr\u00e1nsito, a la necesidad de ir de prisa a alg\u00fan lugar?). Una semana es demasiado tiempo en el Chile contempor\u00e1neo y la hipercontingencia genera una degradaci\u00f3n intelectual, que si le sumamos la fatiga a causa del exceso de rendimiento laboral y el colapso de las ciudades, puede tener (y est\u00e1 teniendo) efectos catastr\u00f3ficos. Hay que detenerse, entonces, agrupar los fragmentos, indagar en lo perif\u00e9rico y lo residual: volver a pensar contra la dictadura del tiempo como eterno presente.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>__________<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Portada: fotograma de la pel\u00edcula <em>They Live<\/em> (1988) de John Carpenter<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces es hasta l\u00f3gico que a los vecinos de la comuna de La Reina les ense\u00f1en a disparar, aunque la delincuencia com\u00fan es la consecuencia y no el origen de un problema de seguridad p\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":8216,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[577,950,1124,611,37,984,1123,1122],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8214","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-capitalismo","tag-civilizacion-y-barbarie","tag-daniel-billiard","tag-filosofia","tag-raza-comica","tag-revista","tag-they-live","tag-tiempo-y-reflexion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8214\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8214"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8214"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}