{"id":8640,"date":"2018-11-20T15:45:36","date_gmt":"2018-11-20T15:45:36","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8640"},"modified":"2018-12-10T04:07:23","modified_gmt":"2018-12-10T04:07:23","slug":"la-tecnologia-del-pensar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/11\/20\/la-tecnologia-del-pensar\/","title":{"rendered":"La tecnolog\u00eda del pensar"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h4 style=\"text-align: right; padding-left: 210px;\"><sub><em>\u201cPara esta postura es decisivo: en primer lugar, hacer sitio al ente en total; despu\u00e9s, soltar amarras, abandon\u00e1ndose a la nada, esto es, libr\u00e1ndose de los \u00eddolos que todos tenemos y a los cuales tratamos de acogernos subrepticiamente: por \u00faltimo, quedar suspensos para que resuene constantemente la cuesti\u00f3n fundamental de la metaf\u00edsica, a que nos impele la nada misma: \u00bfPor qu\u00e9 hay ente y no m\u00e1s bien nada?\u201d.<\/em><\/sub><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right; padding-left: 210px;\"><sub><em>\u00a0<\/em><\/sub><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right; padding-left: 210px;\"><sub><strong>Mart\u00edn Heidegger<\/strong><\/sub><\/h4>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El Carabinero extrae la tarjeta de memoria de la Go Pro que portaba en su casco. Declara que borr\u00f3 el material almacenado, incluida la filmaci\u00f3n que detalla el crimen del joven Mapuche Camilo Catrillanca. Debe quedar en la oscuridad de los hechos, las razones por las que el Comando Jungla vigila de forma constante las comunidades: <strong>La comunidad es un riesgo para la propiedad. All\u00ed todo es impropio<\/strong>. <strong>Todo es de otros, nada es de nosotros<\/strong>. La tecnolog\u00eda est\u00e1 mediando el asesinato. Entre el criminal y su blanco humano, hay una c\u00e1mara.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta muerte es inapropiada. No podemos verla. Las reglas esc\u00e9nicas del r\u00e9gimen visual autorizan ciertas violencias, por ejemplo, la tortura a los ciudadanos ecuatorianos en la c\u00e1rcel (eran delincuentes \u2013en jerga punitiva\u2013 y pueden ser da\u00f1ados), pero la muerte del Mapuche desnuda la facticidad del capitalismo. No hay m\u00e1s motivos que el de disparar contra aquello fenot\u00edpicamente despreciable. La mirilla encuadra la est\u00e9tica Mapuche. No es la bandera sino su cara. Su cara es una bandera enemiga. Ha sido ya enmarcado por las tecnolog\u00edas visuales que fabrican los modos de ver. Los textos que all\u00ed se despliegan organizan el movimiento del cuerpo, disponen sus cadencias y su fluir contingente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La luz de la muerte fue apagada por la impunidad. Es la ley contra s\u00ed misma, lo que le permite ser ley. El problema de la impunidad casi siempre estuvo imbricado a la funci\u00f3n de las tecnolog\u00edas audiovisuales. No sabemos qu\u00e9 hab\u00eda en los calabozos de la dictadura salvo por el testimonio de los torturados que no pod\u00edan representar lo irrepresentable: el horror. Entonces el sistema televisivo debi\u00f3 ficcionalizar y hacer del desgarramiento humano un espacio de entretenci\u00f3n favorable a las estrategias publicitarias. La dictadura tambi\u00e9n puede ser un t\u00f3pico del cual rentar para el mercado televisivo, porque en realidad <strong>\u00bfno es acaso una estrategia pol\u00edtica reforzar la pertinencia de la \u201cdemocracia protegida\u201d denunciando las infamias del pasado que presumiblemente pertenecer\u00edan a otro r\u00e9gimen del que nos hemos emancipado, pero del que nos tenemos que proteger preventivamente, llevando la democracia, a trav\u00e9s del consenso y la tecnificaci\u00f3n pol\u00edtica, a su propia clausura?<\/strong> La modernizaci\u00f3n neoliberal le devolvi\u00f3 los colores a Chile, lo sac\u00f3 de la escena en blanco y negro, floreciendo la est\u00e9tica de sus mercados (el capitalismo como sentido de pertenencia) mediante ese arco\u00edris primaveral detr\u00e1s del que tantas miserias se gestaron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No hay registros visuales salvo esas im\u00e1genes de la vida p\u00fablica en el Estadio Nacional y el fondo invisible y mudo donde no pod\u00edan ingresar los dispositivos f\u00edlmicos. Detr\u00e1s de toda escena audiovisible hay siempre s\u00f3tanos silenciosos y l\u00fagubres a los que el periodismo tristemente ha renunciado, encandilado por la luminosidad del presentismo, cuando nuestra forma de mirar el pasado y comprender el presente est\u00e1 mediada por la tecnolog\u00eda. <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entonces lo que queda es el recurso del cuerpo. Estuvo antes y despu\u00e9s. Un cuerpo uniformado portando una c\u00e1mara en su casco, y un cuerpo siendo grabado por \u00e9sta, mientras recib\u00eda un disparo. Es un cuerpo desnudo de acuerdo a los criterios que definen el contenido de la vida en occidente. Un cuerpo disponible para ser asesinado. Un cuerpo com\u00fan. Los cuerpos se disponen a actuar. Uno huye, otro persigue. Uno presiona el gatillo, el otro es interceptado por el proyectil. El proyectil entra en la cabeza de Camilo y lo lleva a la eterna oscuridad, donde no hay significado. Es lo com\u00fan de la nada, es la nada com\u00fan, porque la muerte es una met\u00e1fora de la que rehuimos, y hemos aprendido a temerle en la medida que ella esconde el secreto de la cosa, que es su propia ausencia, la inexistencia de<em> t\u00e9los<\/em>, y aquello que coloniza la significaci\u00f3n insignificante es la invenci\u00f3n de la esencia de lo que no tiene esencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo que puede ser llenado es el horizonte donde se vislumbra el antecedente del vac\u00edo. Su huella nos persigue en la medida que todo se satura, y que los simbolismos se suturan. El paroxismo del significado es lo que reconduce la experiencia humana a la cat\u00e1strofe de su realizaci\u00f3n definitiva. Nos hemos enmara\u00f1ado en los laberintos del lenguaje que nos esclaviza a las identidades y a las m\u00e1s absolutas convicciones. No dudamos, como el Carabinero no dud\u00f3 en dispararle a Camilo. \u00d3rdenes sagradas, violencias epist\u00e9micas, jerarqu\u00edas inmutables.<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><sup>Imagen extra\u00edda de <em>Funeral de Camilo Catrillanca<\/em>, fotoreportaje publicado en la revista <a href=\"http:\/\/www.primeralineaprensa.cl\/?p=1986\">Primera L\u00ednea<\/a>.<\/sup><\/h6>\n<p><\/p>\n<p>Las convicciones cient\u00edficas y creencias teol\u00f3gicas, los trascendentalismos de la pol\u00edtica y la metaf\u00edsica del saber, son el filo cortante que circunda la vida y la muerte. Nos han dicho que la vida tiene valor cuando porta las m\u00e1scaras que la estandarizan y la vuelven objeto de una ficci\u00f3n que ella misma ha creado. Esas armaduras nos protegen del vac\u00edo al que nos convoca el v\u00ednculo con los otros. Las defensas corporativas que todos conocemos, la reivindicaci\u00f3n de las ideolog\u00edas institucionales, la externalizaci\u00f3n de las causas que desorganizan nuestras identidades y nuestros \u00f3rdenes cognitivos, se inscriben en la superficie sem\u00e1ntica de lo propio, all\u00ed donde se colm\u00f3 de presencia la impropiedad constitutiva de la relaci\u00f3n. La culpamos como un origen del que se reniega, y para evitarlo se mitologiza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La muerte de Camilo Catrillanca es una lecci\u00f3n para nuestros padecimientos. Est\u00e1 todo tan claro que parece impresentable la cr\u00edtica desestabilizadora. Nadie puede aprender all\u00ed donde todo es sabido de antemano. No podremos ser nada m\u00e1s de lo que hemos venido siendo si seguimos aferrados al criterio de los \u201ccontenidos esenciales\u201d que se han expandido como mancha de aceite, contaminando toda forma de reciprocidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Programas, lineamientos, razones, fundamentos, certezas, convicciones, creencias, afirmaciones, identidades, propiedades, soberan\u00edas, particularismo, nos atrapan y nos sacuden en el dominio del ente. Ninguna intersubjetividad nos permitir\u00e1 acercarnos a la muerte que supone la clausura de las subjetividades. Esa muerte puede ser el signo de otro lazo social, donde el contenido ya no se repliega sobre s\u00ed mismo para autoafirmarse sino que se desliza hacia su vaciamiento (como en la amistad), que a fin de cuentas es el lugar de donde proviene.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tecnolog\u00eda podr\u00eda permitirnos acceder a esos impensados? Una en que su luz no fuera lo suficientemente fuerte que encandilar nuestros sentidos, pero que nos regalara destellos de reflexividad para ayudarnos a dudar siquiera una vez. Es decir una tecnolog\u00eda corp\u00f3rea del pensar, porque tal como la pol\u00edtica es impredecible, la acci\u00f3n es irremediable, y puesto que no es posible reescribir la narrativa del acontecimiento luego de consumado como en una novela, s\u00ed podemos disipar el impulso irreflexivo del que se hacen acompa\u00f1ar las convicciones cuando adquieren el car\u00e1cter de sagradas y absolutas, cuyo riesgo es el de disparar el arma nihilista contempor\u00e1nea, que defiende la vida negando su m\u00e1s genuina ausencia de significado, justamente, ahog\u00e1ndola con un exceso del mismo.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta muerte es inapropiada. No podemos verla. Las reglas esc\u00e9nicas del r\u00e9gimen visual autorizan ciertas violencias, por ejemplo, la tortura a los ciudadanos ecuatorianos en la c\u00e1rcel (eran delincuentes \u2013en jerga punitiva\u2013 y pueden ser da\u00f1ados), pero la muerte del Mapuche desnuda la facticidad del capitalismo.<\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":8641,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[1213,1215,1214,166,585],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-camilo-catrillanca","tag-carabineros-de-chile","tag-comando-jungla","tag-mapuche","tag-wallmapu"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8640\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8640"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8640"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}