{"id":8697,"date":"2018-12-28T03:32:49","date_gmt":"2018-12-28T03:32:49","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8697"},"modified":"2018-12-28T03:33:31","modified_gmt":"2018-12-28T03:33:31","slug":"las-peripecias-de-un-academico-fuera-de-lugar-catedras-paralelas-de-andres-gallardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2018\/12\/28\/las-peripecias-de-un-academico-fuera-de-lugar-catedras-paralelas-de-andres-gallardo\/","title":{"rendered":"Las peripecias de un acad\u00e9mico fuera de lugar: C\u00e1tedras Paralelas de Andr\u00e9s Gallardo"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Para muchos, Andr\u00e9s Gallardo ha sido un descubrimiento, todo gracias a las reediciones que ha realizado Overol de <em>Obituario<\/em> y <em>C\u00e1tedras paralelas, <\/em>este \u00faltimo reci\u00e9n puesto en circulaci\u00f3n luego de su primera edici\u00f3n en 1985. Y si en el primer libro est\u00e1bamos ante la lucidez y el humor de Gallardo en breves piezas sobre la vida y, sobre todo, la muerte, en esta desopilante novela somos testigos de una voz narrativa que se destaca por lo peculiar de su perspectiva. Bombardeados el \u00faltimo tiempo por narradores en primera persona que no hacen sino mirarse al ombligo, en <em>C\u00e1tedras paralelas <\/em>nos encontramos con un personaje \u2015Juan Pablo Rojas Cruchaga, \u201cRojitas\u201d\u2015 que es construido por una voz lo suficientemente distanciada del protagonista como para poder tratarlo con iron\u00eda y crueldad. Pero, al mismo tiempo, lo suficientemente cercano para que nos encari\u00f1emos con el personaje. Esa inflexi\u00f3n permite que el lector se r\u00eda y se compadezca al mismo tiempo de Rojitas; profesor de teor\u00eda literaria v\u00edctima de sus propias expectativas. El autor revela un manejo notable del tono de la novela que se manifiesta desde el inicio, cuando recibe un sobre que le informa de su despido de la universidad: \u201cEl sobre se ve\u00eda un sobre blanco com\u00fan y corriente, pero estaba claro que se trataba de un sobre azul. [\u2026] Era un sobre azul, sin duda alguna. La certidumbre de que se trataba de un sobre azul oscurec\u00eda la normal extra\u00f1eza que deber\u00eda haberle producido recibirlo sin que hubiera habido ninguna raz\u00f3n especial, ning\u00fan rumor, ninguna alusi\u00f3n velada\u201d. La noticia inesperada le hace inmediatamente repensar su vida. Cae en cuenta que no sabe hacer nada m\u00e1s que hablar ante un auditorio de estudiantes sobre teor\u00eda literaria. Se percata de lo in\u00fatil que es su saber ante un mundo ajeno al acad\u00e9mico, que se vuelve hostil de inmediato por no tener un espacio de seguridad para \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sin rendirse, orgulloso, Rojitas decide llevar su trabajo fuera de la academia, disfraz\u00e1ndolo de tarea \u00e9pica de culturizaci\u00f3n del pa\u00eds cuando lo \u00fanico que quiere es dinero para sobrevivir. Para cumplir esta misi\u00f3n no se le ocurre otra idea mejor que encabezar un taller de semi\u00f3tica: \u201cLa Semi\u00f3tica, Taller de Integraci\u00f3n de Medios, era la salvaci\u00f3n, era el negocio redondo, era la culminaci\u00f3n natural de una vocaci\u00f3n, era un trabajo honesto; Rojitas ya era independiente, ya ten\u00eda algo s\u00f3lido; Rojitas era, por lo menos, Rector de su propio Taller de Integraci\u00f3n de Medios\u201d. Es esta parte del libro en la que resalta m\u00e1s lo pat\u00e9tico \u2015con toda la densidad sem\u00e1ntica que involucra esta \u00faltima palabra\u2015 del personaje, logrando que todo lector(a) que conozca un poco del \u00abmundillo literario y acad\u00e9mico\u00bb se r\u00eda a carcajadas de las iron\u00edas que plantea el narrador a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n de los personajes que se acercan a ese taller. Todos ellos con la intenci\u00f3n de que los dem\u00e1s sean mero p\u00fablico de sus asombrosas ideas y creaciones, y sin ninguna intenci\u00f3n de crear un verdadero di\u00e1logo, o la triste constataci\u00f3n de que el \u00e9xito del taller no est\u00e9 tanto en manos de Rojitas sino en las \u00abvoces autorizadas\u00bb del campo cultural chileno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sumado a la fiel representaci\u00f3n de las din\u00e1micas que adquieren tales espacios (que causan risas en un lector familiarizado con ese entorno) es notable tambi\u00e9n el uso del lenguaje de Gallardo, que hace hablar a los personajes con una grandilocuencia que contrasta con la peque\u00f1ez de los mismos, en donde la distancia entre sus autoestimas, sus expectativas y la realidad, les da un portazo en la cara. Todo esto no hace sino aumentar la empat\u00eda que despiertan los personajes, sobre todo Rojitas. A trav\u00e9s de \u00e9l, el autor nos muestra lo dif\u00edcil que es hacerse de un camino dentro de un inmenso eriazo inf\u00e9rtil, como lo demuestra el mismo Taller de Integraci\u00f3n de Medios cuyo inminente fracaso hace que el protagonista se vaya a tratar de productivizar un pedazo de tierra \u2015heredado y olvidado\u2015 que ten\u00eda en el campo. Ah\u00ed se percata de que su saber acad\u00e9mico es tan inf\u00e9rtil como el campo al que llega, donde lo sigue esperando Don Venancio, un hombre que ya formaba parte del paisaje de la hacienda y que Rojitas conoc\u00eda desde sus vacaciones de infancia en el lugar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los intentos de Rojitas por sobrevivir en el campo, tratando de hacer un negocio rentable usando la tierra y las conversaciones que tiene con el anciano vienen a ser el remate de una sucesi\u00f3n de intentos en los que el protagonista deja de ser el catedr\u00e1tico y se convierte en un alumno, para de esa forma aprender un estilo de vida que queda por fuera de la comodidad de la universidad:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201c-\u00bfCu\u00e1nto se demoran en comenzar a producir los paltos?<\/p>\n<p>-Depende.<\/p>\n<p>-Depende de qu\u00e9.<\/p>\n<p>-Cu\u00e1les paltos.<\/p>\n<p>-Los paltos comunes.<\/p>\n<p>-Depende de d\u00f3nde.<\/p>\n<p>-Don Venancio, \u00bfpor qu\u00e9 siempre que abre la boca me tiene que cagar?\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el estar alejado de ese mundo acad\u00e9mico \u2015que se constituye en el eje de su propia identidad y autoestima\u2015 lo hace vulnerable a las sencillas preguntas de un \u201csimple campesino\u201d, sobre todo en esas tardes en donde Rojitas, tratando de seguir conectado con su tarea pedag\u00f3gica, le lee cuentos de su propio canon a Don Venancio, que no entend\u00eda la utilidad y el sentido de dichas lecturas:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201c-\u00bfY por qu\u00e9 quiere que yo le crea esos cuentecitos?<\/p>\n<p>-Pero si no hay nada que creer, don Venancio.<\/p>\n<p>-Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 los leemos?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Rojitas no contestaba. Rojitas segu\u00eda leyendo con dedicaci\u00f3n ejemplar, aunque quiz\u00e1s no se trataba de empuje pedag\u00f3gico, quiz\u00e1s no se trataba de defender el honor de la literatura chilena, sino de mantener la propia imagen dentro de los l\u00edmites de lo decoroso\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estamos entonces ante un personaje que se ve expuesto a una noticia inesperada que revela c\u00f3mo lo arbitrario de una decisi\u00f3n que no estaba en sus manos puede poner en jaque toda su vida y lo lleva a vivir un sinf\u00edn de aventuras err\u00e1ticas que terminan en un lugar tan inesperado como el despido \u2015que deber\u00e1n descubrir ustedes mismos\u2015, narrado con un tono par\u00f3dico que destaca entre tantas voces homog\u00e9neas que ofrece el panorama de la literatura chilena actual.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>[Portada]\u00a0Imagen extra\u00edda de Tele13Radio.<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor revela un manejo notable del tono de la novela que se manifiesta desde el inicio, cuando recibe un sobre que le informa de su despido de la universidad: \u201cEl sobre se ve\u00eda un sobre blanco com\u00fan y corriente, pero estaba claro que se trataba de un sobre azul. 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