{"id":8702,"date":"2019-01-02T02:30:41","date_gmt":"2019-01-02T02:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8702"},"modified":"2019-01-02T05:44:25","modified_gmt":"2019-01-02T05:44:25","slug":"los-dos-mundos-de-freddy-taberna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/01\/02\/los-dos-mundos-de-freddy-taberna\/","title":{"rendered":"Los dos mundos de Freddy Taberna"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><em>Ni\u00f1o de mar y hombre pol\u00edtico, mariscador y acad\u00e9mico; en la vida del ejecutado pol\u00edtico m\u00e1s emblem\u00e1tico de la ciudad se conjugaron mundos distintos, experiencia que lo llev\u00f3 a ser un iquique\u00f1o de los amigos, autoridad gubernamental en su tiempo y figura\u00a0<\/em><em>reconocida<\/em> <em>y recordada hasta nuestros d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>A las cuatro y media de la tarde del 20 de enero de 1943, nace en el barrio El Morro de Iquique, el mismo personaje que d\u00e9cadas m\u00e1s tarde legar\u00eda su nombre a la calle donde se ubica la casa en la que se cri\u00f3: Freddy Marcelo Taberna Gallegos, <em>Pete<\/em> para los amigos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Noem\u00ed \u2014Nena\u2014 Gallegos Gallegos, su madre, lo pari\u00f3 esa tarde de verano sin ser acompa\u00f1ada por el padre biol\u00f3gico, quien no reconoci\u00f3 al ni\u00f1o. Fue su posterior esposo, Eduardo Taberna, quien le hered\u00f3 el apellido al menor que creci\u00f3 en la calle Bellavista, casa 114. Vivi\u00f3 junto a sus t\u00edos y su abuela Justina Gallegos Gallegos, quien a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda pasado por la misma historia que su hija, cuando Mateo Rosic, conocido como \u201cel yugoslavo errante\u201d, tampoco reconoci\u00f3 a \u00d3scar, Eduardo, Jos\u00e9, Vicente, Maximiliano ni a Nena.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El ni\u00f1o se cr\u00eda con su abuela Justina y sus t\u00edos paternos en una humilde vivienda, mientras que su madre y sus tres hermanos Marjorie, Mar\u00eda In\u00e9s y H\u00e9ctor Mateo, tambi\u00e9n conocido como \u201cpich\u00f3n\u201d, viv\u00edan junto a Eduardo y Nena. Como se\u00f1ala Lautaro N\u00fa\u00f1ez en su libro <em>Freddy Taberna Gallegos: Desde El Morro a la leyenda iquique\u00f1a<\/em>, pronto se suelta de la mano de su abuela Justina: \u201cya desde los siete a\u00f1os anda tras la <em>nombr\u00e1 <\/em>del d\u00eda, preguntando por todo el barrio, buscando a alguien, siempre con un p\u00e1rpado medio ca\u00eddo y la sonrisa juguetona, dejando una peligrosa sensaci\u00f3n de paz, algo as\u00ed como un ni\u00f1o quieto que r\u00e1pidamente se desvirtuaba por uno de los vozarrones m\u00e1s retumbadores entre todos los <em>pirihuines<\/em> del Morro\u201d; pero para eso faltar\u00edan muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Antes, la ni\u00f1ez de Freddy estuvo enmarcada en uno de los barrios m\u00e1s antiguos de la ciudad, delimitado por la cercana playa Bellavista y el centro c\u00edvico, presidido por la hermosa Plaza Prat. En medio de este Iquique de los cincuenta, Freddy caminaba hasta la Escuela N\u00b03, \u201cuna de las m\u00e1s bravas\u201d, donde fue inscrito para estudiar junto a los hijos de pescadores como \u00e9l, quienes compartimentan su infancia entre el estudio y el trabajo. Entre estos compromisos con el mundo adulto se halla el vender los mariscos recolectados: \u201cagarrar el saco y con todas esas \u00abcosechas\u00bb salir pregonando a grito pelado por las calles, tirando la cabeza hacia atr\u00e1s a ra\u00edz de esa mata porfiada de pelo delgad\u00edsimo que se le ven\u00eda encima por delante con sus primeros gestos de rebeld\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo de labores estaba compuesta la vida del por ese entonces Freddy Gallegos. Como buen iquique\u00f1o se desenvolv\u00eda en m\u00e1s de una rama deportiva, como recuerda un viejo amigo de la ciudad, Haroldo Quinteros, con quien se volver\u00eda a encontrar m\u00e1s adelante. Detalla: \u201cFreddy era conocido como buen futbolista y buen nadador. Incluso salv\u00f3 personas en el mar. En el f\u00fatbol, como Iquique era chico, jug\u00f3 en varios equipos\u201d. Otro espacio de la vida del Pete, el \u201ccabeza de mango <em>chupao<\/em>\u201d, era el Baile Moreno, instituci\u00f3n en la que promesaba y bailaba cada julio en el pueblo de La Tirana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, el peque\u00f1o Freddy se transformar\u00eda en un esbelto adolescente de aspecto \u201cagringado\u201d que lleg\u00f3 hasta las dependencias del Liceo de Hombres, ubicado en la calle Baquedano, para estudiar en las mismas salas por donde pasaron personajes ilustres como Jorge \u201cChoro\u201d Soria y Salvador Allende.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fue en esos a\u00f1os de juventud e infancia donde empieza a emerger el futuro l\u00edder en que se convertir\u00eda durante su etapa universitaria, como cuando, por ejemplo, dirige el Club Deportivo Uni\u00f3n El Morro. Fue tambi\u00e9n en esta \u00e9poca donde forja su personalidad, cargada seg\u00fan Lautaro N\u00fa\u00f1ez, de una \u201cdesconcertante seguridad en s\u00ed mismo, capaz de vender, gritar y re\u00edrse a la vez\u201d, sin importarle, por ejemplo, que su padre, que \u00e9l conoc\u00eda a lo lejos, lo viera haciendo trabajos para ganarse unos pesitos, o m\u00e1s bien, ganarse la vida, sin extenderle reconocimiento alguno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala su amigo de la etapa universitaria, Ariel Dorfman \u2014quien el a\u00f1o 2002 realiz\u00f3 un viaje al norte de Chile para, entre otras cosas, encontrarse con la vida de Freddy\u2014, si desde esta etapa \u201cno hubiera sentido la necesidad (\u2026) de leer todos los libros que pudiera agenciarse\u00bb, Freddy \u00abhabr\u00eda sufrido el destino, como la mayor\u00eda de los ni\u00f1os pobres que lo rodeaban en las calles de Iquique, de pasarse la vida sacando mariscos del mar\u201d. Labor que, a pesar de las mejor\u00edas en las condiciones de su vida, nunca dej\u00f3 de hacer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy entonces comienza a manifestarse como un ser multifac\u00e9tico, capaz de moverse en dos mundos diferentes (y, para algunos, opuestos). Estos dos mundos de Freddy son destacados tanto por Dorfman como por N\u00fa\u00f1ez, se\u00f1alando el \u00faltimo de ellos que \u201ceste joven alto y de aspecto m\u00e1s bien ex\u00f3tico, de ancestros iquique\u00f1o &#8211; peruano &#8211; croata, iba desplaz\u00e1ndose entre los dos mitos que constitu\u00edan su esencia, entre H\u00e9rcules y Wiracocha, tirone\u00e1ndose ambos dentro de su propio ser\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsos eran los mundos que siempre lo acompa\u00f1aban: por un lado, el \u00e1mbito pendenciero de las luchas callejeras y los improperios y el no saber de d\u00f3nde vendr\u00eda la comida al d\u00eda siguiente; y, por el otro, el reino elevado del intelecto y la revoluci\u00f3n. Dos mundos que Freddy nunca tuvo problemas en reconciliar, o, por lo menos, yuxtaponer, desde que era ni\u00f1o\u201d, agrega Dorfman.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Terminado el Bachillerato en 1960, Freddy fue parte de los casi sesenta estudiantes que rindieron el examen de selecci\u00f3n para la universidad. Freddy Taberna Gallegos: \u201cestas eran las palabras que \u00e9l buscaba en la lista publicada en ese verano del a\u00f1o 1961, con el coraz\u00f3n apretado como en un buceo hacia el fondo de su futuro m\u00e1s pleno. Le\u00eda y le\u00eda r\u00e1pidamente los nombres de los veintitr\u00e9s de la fama, uno por uno\u201d, hasta que \u201c\u00a1all\u00ed al final apareci\u00f3 el n\u00famero 23 con Taberna Gallegos, Freddy! el joven m\u00e1s desprove\u00eddo de sustento pero el m\u00e1s lleno de fuerzas por la vida\u201d, como relata N\u00fa\u00f1ez. Por lo mismo, por este \u00faltimo factor, fue que los mismos vecinos de El Morro reunieron algunos fondos que complementaron lo entregado por la Sociedad Protectora de Estudiantes para que Freddy partiera a su primer a\u00f1o en la gran capital.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si bien fue el \u00faltimo de esa lista, fue uno de los primeros ni\u00f1os de su barrio que logr\u00f3 ir a la universidad, por lo que, seg\u00fan recrea Dorfman en su libro <em>Memorias<\/em> <em>del<\/em> <em>Desierto<\/em>, \u201ccada verano, cuando regresaba a su ciudad \u2014para trabajar en oficios menores y continuar sus expediciones al mar en busca de alimento\u2014 un grupo de j\u00f3venes esperaba siempre su tren, lo segu\u00eda a todas partes como si fuera un campe\u00f3n de boxeo\u201d, forjando as\u00ed un reconocimiento, un perfil que se estaba cocinando a casi 1800 kil\u00f3metros, en los prados del Pedag\u00f3gico de la Universidad de Chile en los a\u00f1os sesenta, en la \u00e9poca de la reforma universitaria y las primaveras revolucionarias en Europa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy llega a Santiago a estudiar Pedagog\u00eda en Historia, pero al a\u00f1o siguiente se cambia a la reci\u00e9n inaugurada carrera de Geograf\u00eda, en 1962. En primera instancia vivi\u00f3 en casa de familiares, y luego en la residencia universitaria destinada a los estudiantes becados de las afueras de la capital que estaba dentro del campus. Exactamente llega a vivir al Pabell\u00f3n J, en las cercan\u00edas de la copa de agua, edificio que hoy es parte de uno de los tantos departamentos de la UMCE. Pero antes en esas residencias habitaban al menos mil muchachos y muchachas, seg\u00fan recuerda Mar\u00eda Eugenia Horvitz, estudiante de esos a\u00f1os y ex Vicedecana de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades de la Universidad de Chile. Santiago era, seg\u00fan ella, otra capital. \u201cEl antiguo Santiago, el de la antigua rep\u00fablica como decimos, era m\u00e1s acogedor que hoy d\u00eda para alguien que ven\u00eda de lejos\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00e9poca que conoc\u00ed Freddy, a principios de los a\u00f1os sesenta, eran tiempos de militancia, cuando so\u00f1\u00e1bamos con un orden social m\u00e1s equitativo y una verdadera independencia econ\u00f3mica y cultural para nuestro pa\u00eds y nuestro continente\u201d, describe Ariel Dorfman, destacando el rol de los j\u00f3venes en el debate, en la configuraci\u00f3n de discursos y en las manifestaciones en las que \u201cla temeridad de Freddy en las incesantes escaramuzas y confrontaciones con la polic\u00eda, me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo esa faceta era llamativa en Freddy. Su aspecto tambi\u00e9n lo era, seg\u00fan recuerda Dorfman, quien al rememorar a Taberna lo primero que recuerda eran sus cl\u00e1sicas alpargatas que usaba todos los d\u00edas y que seg\u00fan \u00e9l nunca cambi\u00f3 por otro tipo de calzado. Horvitz complementa este retrato, se\u00f1alando que uno de los rasgos m\u00e1s destacables de su f\u00edsico era su altura y \u201csus movimientos \u00e1giles, siempre muy sonriente y para la estatura de la \u00e9poca bastante alto. Andaba con jeans siempre, con alguna camisa afuera, ya que se usaban menos poleras porque en ese tiempo eran muy caras\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es en este contexto en donde se genera esa amistad con Dorfman y otros estudiantes, se reencuentra con viejos amigos como Haroldo Quinteros, y se hace amigo de otros, como Manuel Fern\u00e1ndez Canque, que ven\u00eda del interior de Arica; todo acordonado por la ideolog\u00eda compartida y debatida, pero que congregaba a ambas personalidades en sus \u201cfervientes planes para la liberaci\u00f3n de todos los oprimidos del mundo\u201d. Compart\u00edan, seg\u00fan recuerda Dorfman, \u201cel mismo sentido del humor, la man\u00eda de bailar rock and roll y una obsesi\u00f3n por la cultura latinoamericana reciente, pero quiz\u00e1 lo que m\u00e1s nos atra\u00eda del otro era el hecho de que proven\u00edamos de extremos opuestos del espectro social\u201d, por lo que Freddy \u201csin lastimarme se burlara del hecho de que yo intentara todo el tiempo ocultar lo que yo era, de donde ven\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es ah\u00ed, en los prados del Peda donde Jinny Arancibia se interesa por aquel personaje que ya resonaba y se hac\u00eda conocido por la comunidad universitaria. \u201cNo ten\u00edamos mucho en com\u00fan, pero me fascinaba, as\u00ed que me empec\u00e9 a fijar en \u00e9l. Me cost\u00f3 much\u00edsimo que me diera pelota, pero a finales del 64 me invit\u00f3 al cine por primera vez, pero parece que no le gust\u00e9 mucho o me hall\u00f3 \u00abni\u00f1ita bien\u00bb, como latera, as\u00ed que no pas\u00f3 nada. Despu\u00e9s ninguno de los dos se acordaba de c\u00f3mo al tiempo empezamos a pololear\u201d, recuerda hoy su esposa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo geograf\u00eda aprende Freddy en su etapa universitaria, sino que tambi\u00e9n se integra y participa en el mundo de la pol\u00edtica, a la Brigada Universitaria Socialista, instancia por la que ir\u00e1 como candidato a presidente del Centro de Estudiantes de Filosof\u00eda y Educaci\u00f3n el a\u00f1o 1965, acumulando un mont\u00f3n de an\u00e9cdotas en el \u00e1mbito. Todo, en un contexto pol\u00edtico en el que las elecciones hab\u00edan sido ganadas anteriormente, seg\u00fan Haroldo Quinteros, por los \u00abbeatos\u00bb o \u00abdemo cristianos\u00bb, militantes de la DC, con la excepci\u00f3n de un a\u00f1o en que ganaron los comunistas por pacto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El periodo de campa\u00f1a estuvo asesorado por compa\u00f1eros de distintas carreras, entre ellos Haroldo Quinteros y Ariel Dorfman. Este \u00faltimo relata que \u201cYo mismo lo vi, en la \u00e9poca de nuestras exitosas campa\u00f1as del Centro de Estudiantes, atacar a sus adversarios con las m\u00e1s flagrantes vulgaridades y de pronto pasar a los m\u00e1s sofisticados argumentos filos\u00f3ficos marxistas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Horvitz, quien recuerda haber sido ayudante de Freddy en el ramo de Historia, cuenta que \u201cera una persona con gran esp\u00edritu de organizaci\u00f3n y gran llegada a los dem\u00e1s por su capacidad, entre otras cosas, de conversaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, factor que fue crucial en las urnas en aquellas elecciones, considerando que, como relata Lautaro N\u00fa\u00f1ez, fue necesaria una creativa y r\u00fastica campa\u00f1a \u201cpara hacerle el peso a la aplastante abundancia de recursos del candidato de la Democracia Cristiana con sus enormes e impecables lienzos\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fueron el ingenio, la creatividad y los slogans los que hicieron lo suyo. Seguramente fueron pensados por el equipo en m\u00e1s de una salida a Il Bosco, centro bohemio de reuni\u00f3n de esos a\u00f1os al que asist\u00edan personas de diferentes espectros de la ciudad, tanto del mundo pol\u00edtico y cultural.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFue maravilloso, esa campa\u00f1a fue fant\u00e1stica. Nosotros haciendo afiches y dibujos a mano; todo era artesanal. Lo pasamos bien poniendo slogans divertidos, adem\u00e1s que fue una instancia muy simb\u00f3lica. En esa \u00e9poca el Pedag\u00f3gico era el centro de la actividad pol\u00edtica universitaria por lo que la gente de todas las escuelas llegaba a los pastos a las discusiones y las conversaciones eternas, entonces esta campa\u00f1a fue muy apoyada con mucho entusiasmo\u201d, agrega Jinny emocionada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sigue N\u00fa\u00f1ez: \u201cSu discurso era in\u00e9dito en el Pedag\u00f3gico: \u00abMi nombre es Freddy Taberna Gallegos, hijo ileg\u00edtimo de familia de pescadores del glorioso barrio el Morro de Iquique. Estudio Geograf\u00eda en esta carrera reci\u00e9n abierta, porque quiero conocer bien a mi patria y el pueblo que la habita. No me pregunten cu\u00e1l es mi pensamiento pol\u00edtico sobre lo que sucede en Vietnam, simplemente no acepto las agresiones imperialistas\u2026 Preg\u00fantenme sobre la tragedia del carb\u00f3n, el fin inevitable de las salitreras, el hambre en las ciudades, la marginaci\u00f3n radical de los pueblos ind\u00edgenas, el alza del costo de la vida que aflige a los pobres de nuestra patria y la necesidad imperiosa de democratizar la universidad\u2026 \u00a1y el que no crea en las reformas, que se vaya a la mierda!\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy, Haroldo Quinteros visita el Peda despu\u00e9s de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Se acuerda de todo, especialmente de los debates previos a las elecciones, cuando en la gran casona morada que da la bienvenida en la puerta principal de la UMCE, Freddy protagoniz\u00f3 una candente disputa de propuestas que lo llev\u00f3 al borde de los combos, como ya hab\u00eda pasado anteriormente, en cada movilizaci\u00f3n y toma. Como en 1961 con la huelga del Magisterio, o en una marcha por avenida Irarr\u00e1zaval, cuando un ocurrente Freddy convoc\u00f3 a cortar la fuente de energ\u00eda de los Trolley que pasaban por esos a\u00f1os y fue fotografiado por la prensa, imagen que lleg\u00f3 hasta Iquique. All\u00ed, \u201clas madres de Freddy y Haroldo, ve\u00edan con preocupaci\u00f3n las gracias de sus querubines universitarios\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cerca del ex Pabell\u00f3n J, Quinteros recuerda que a pesar de que \u201clos beatos dec\u00edan que Freddy no era de Pedagog\u00eda, gan\u00f3 igual\u201d, con la compa\u00f1\u00eda de muchos que ayudaron a preparar al morrino. \u201cCuando Freddy gan\u00f3 fue una celebraci\u00f3n eterna\u201d, agrega Jinny.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Son a\u00f1os de intensos aprendizajes que culminan en su matrimonio con su compa\u00f1era el 27 de abril de 1967, quien recuerda que su pololo no era aceptado por su familia, por lo que \u201cs\u00f3lo avis\u00e9 tres d\u00edas antes que me casaba. Al final, cuando conocieron a Freddy todos lo quisieron montones, s\u00f3lo eran los prejuicios\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otro hito fue la obtenci\u00f3n de la Licenciatura en Geograf\u00eda Humana, sellada con la tesis <em>Los Andes y el Altiplano Tarapaque\u00f1os: una tentativa de evaluaci\u00f3n geogr\u00e1fica<\/em>, trabajo publicado en 1971 por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, sede Iquique, inaugurando una l\u00ednea de trabajo investigativo de problem\u00e1ticas regionales que permanece hasta nuestros d\u00edas a trav\u00e9s de otros esfuerzos acad\u00e9micos. El proyecto tuvo sentido gracias al trabajo que Freddy, acompa\u00f1ado por Lautaro N\u00fa\u00f1ez, realiz\u00f3 recorriendo los pueblos del interior en sus \u00faltimos veranos universitarios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Antes de retornar a Iquique y luego de graduarse, Freddy parti\u00f3 a Texas a un viaje de intercambio estudiantil y Dorfman a Berkeley a continuar sus estudios. Parad\u00f3jicamente, \u201c\u00a1ambos desembocando en la tierra a la que culp\u00e1bamos de la miseria y el subdesarrollo de Chile!\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Luego de esa etapa de formaci\u00f3n, Freddy volvi\u00f3 a su tierra natal acompa\u00f1ado de su esposa, pero las cosas no hab\u00edan cambiado mucho. Recuerda N\u00fa\u00f1ez haberlo visto \u201ccargando cajas de cervezas en la bodega del amigo Sotomayor, siendo ya Licenciado en Ciencias Geogr\u00e1ficas\u201d. Agrega: \u201cDe inmediato lo imagin\u00e9 a cargo de un programa de desarrollo andino o, como dec\u00edamos en esos tiempos, \u00abde los pueblos del interior\u00bb\u201d. Y as\u00ed es que Freddy fue presentado al ya por entonces alcalde \u201cChoro\u201d Soria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tras una reuni\u00f3n y ya hecho el papeleo, al tercer d\u00eda le entrega una Jeep Land Rover para comenzar sus labores. \u201cEl ge\u00f3grafo\u201d, como recuerda su amigo, \u201cllega a los pueblos andinos no como una visita m\u00e1s, ef\u00edmera y burocr\u00e1tica. Ahora por fin arriba a las alturas \u00abTaberna Plan Andino\u00bb, como le dec\u00edan los aymaras\u201d, refiri\u00e9ndose al plan de desarrollo local sustentable y de la mano de la cultura de quienes vieron nacer estas tierras, los ancestros. \u201cMe enamor\u00e9 del altiplano\u201d, recuerda Jinny, que se\u00f1ala que nunca se imagin\u00f3 estar en esos paisajes. \u201cPas\u00e1bamos en el interior con Lautaro y otras personas haciendo expediciones\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero ya hab\u00edan pasado tres a\u00f1os desde que Freddy y Jinny se casaron. \u201cFue planificado porque ten\u00edamos tantas cosas que hacer, y con un hijo no iba a ser posible partir con Freddy a cualquier parte, y esa no era una vida para un beb\u00e9\u201d. El 15 de abril de 1970 nace su primer hijo, Ignacio. Pasar\u00edan dos a\u00f1os para el nacimiento de su hija Daniela.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFreddy fue un padre maravilloso. En esa \u00e9poca los hombres no sol\u00edan hacerle nada a las guaguas, pero Freddy con el poco tiempo que ten\u00eda lavaba los pa\u00f1ales, hac\u00eda papa. Siempre fue un adelantado para todo\u201d, rememora Jinny.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El trabajo continuaba. Salida tras salida a terreno, Taberna segu\u00eda acumulando experiencias sin que eso implicara desligarse del mundo pol\u00edtico. Asumi\u00f3 la presidencia provincial del Partido Socialista, etapa en la que colabor\u00f3 intensamente con la campa\u00f1a de la UP. \u201cFue un trabajo arduo que no par\u00e1bamos, que vivimos muy intensamente, no ten\u00edamos s\u00e1bados ni domingos, pero cont\u00e1bamos con la ilusi\u00f3n que est\u00e1bamos construyendo algo\u201d, detalla su esposa sobre ese momento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tras la elecci\u00f3n del gobierno de la Unidad Popular, fue nombrado Director Regional de la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional, ODEPLAN, a los 27 a\u00f1os. Freddy no despidi\u00f3 a nadie de la unidad y continu\u00f3 trabajando con funcionarios de la gesti\u00f3n anterior, la mayor\u00eda de ellos democratacristianos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un evento realizado en ese periodo fue el Primer Congreso del Hombre Andino, en el que particip\u00f3 como co-organizador. En la instancia \u201cno se hizo otra cosa que recoger nuestro com\u00fan \u00abdescubrimiento\u00bb de un mundo andino oculto en el sistema nacional\u201d, recuerda N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otro hito que le ocurre al <em>Pete<\/em> en este tiempo fue el reencuentro con un ausente. Una ma\u00f1ana de 1972 golpearon su puerta. Abre Jinny quien reconoce de inmediato al personaje que est\u00e1 frente a su casa, aquel hombre que Freddy ya le hab\u00eda mostrado en la calle. Fue \u00e9l, su padre biol\u00f3gico, quien esta vez le pide asistencia al hijo, que como autoridad local pod\u00eda ayudarlo. El bloqueo econ\u00f3mico programado hac\u00eda escasear de todo, entre esto, los repuestos para m\u00e1quinas, las que el progenitor de Freddy requer\u00eda como transportista. Hablaron, seg\u00fan se\u00f1ala Dorfman en su libro, como dos adultos desconocidos, \u201csin alusiones a las numerosas ocasiones en que el padre hab\u00eda visto al hijo limpiar botes de pesca, encerar pisos, limpiar ventanas\u201d. Freddy termin\u00f3 la reuni\u00f3n dici\u00e9ndole a su esposa que ayudar\u00e1 al hombre como lo har\u00eda con cualquier otro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A estas alturas las historias de la vida de Freddy en ese Iquique de la pre dictadura son muchas, entre ellas los hostigamientos de sectores paramilitares de derecha que arrojaron pintura a la casa de los Taberna Arancibia y rayaron la camioneta de la familia. Hoy Jinny reflexiona sobre este periodo: \u201cno nos preparamos, fuimos ingenuos, confiamos en la institucionalidad\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un mont\u00f3n de an\u00e9cdotas han ayudado a mitificar la especial figura de Freddy, pero Dorfman ayuda con una advertencia de cuidarse de las idealizaciones de las personas luego de que \u00e9stas est\u00e1n muertas. Para \u00e9l muchos puntos los separaban, por ejemplo, que \u00e9ste estuviera \u201cexcesivamente obsesionado con la idea de que la violencia armada era la \u00fanica v\u00eda para que los pobres pudieran cambiar su situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de esas diferencias, \u201cas\u00ed era Freddy: popular y cerebral, gracioso y anal\u00edtico, en\u00e9rgico y valiente, amable con la gente modesta y c\u00f3modo en el medio acad\u00e9mico, siempre dispuesto a luchar con los pu\u00f1os y tambi\u00e9n con la boca\u201d, hasta que el 17 de septiembre tuvo que entregarse para que soltaran a su esposa Jinny. Lo llevaron a Pisagua para no dejarlo volver a casa nunca m\u00e1s, historia que sigue abierta hasta hoy.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de este Iquique de los cincuenta, Freddy camina hasta la Escuela N\u00b03, \u201cuna de las m\u00e1s bravas\u201d, donde fue inscrito para estudiar junto a los hijos de pescadores como \u00e9l, quienes compartimentan su infancia entre el estudio y el trabajo.<\/p>\n","protected":false},"author":63,"featured_media":8704,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8702\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8702"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8702"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}