{"id":871,"date":"2016-02-02T05:15:32","date_gmt":"2016-02-02T05:15:32","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=871"},"modified":"2018-03-15T00:59:50","modified_gmt":"2018-03-15T00:59:50","slug":"quinceanero-a-los-treinta-o-el-despertar-a-la-fuerza-vol-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/02\/02\/quinceanero-a-los-treinta-o-el-despertar-a-la-fuerza-vol-1\/","title":{"rendered":"Quincea\u00f1ero a los treinta o el despertar a la fuerza.  Vol. 1"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Un mito grecolatino relata el singular castigo que sufre la ninfa Eco de manos de la diosa Era. La grave afrenta cometida por la desafortunada beldad fue haber servido de celestina a Zeus, el esposo de aquella. Su principal cometido era distraer a la siempre suspicaz deidad, mientras el dios del trueno sal\u00eda a perseguir a j\u00f3venes mortales, su pasatiempo favorito. Una vez descubierto el ardid, la col\u00e9rica divinidad, que pose\u00eda un especial talento para infligir escarmientos, conden\u00f3 a Eco, quien la deleitara con sus dotes de narradora, no a la mudez, sino peor a\u00fan, a ser incapaz de articular una frase por cuenta propia, limit\u00e1ndose a repetir la \u00faltima palabra de su interlocutor. Pero esa no ser\u00eda la \u00fanica calamidad que padecer\u00eda la ninfa. Un buen d\u00eda, el joven Narciso se intern\u00f3 en el bosque en el que moraba la desdichada. Incapaz de poder expresar el violento sentimiento de amor que le inspira el bello efebo, Eco se va consumiendo poco a poco, hasta que su piel se deshilacha en el aire como una voluta de humo, y lo \u00fanico que queda de su desolada figura, es aquella tediosa condena ac\u00fastica de replicar la palabra ajena. Narciso en tanto, descubre su reflejo en la superficie del agua y se enamora de su imagen. Intensa, desgarradora, e imposible, la pasi\u00f3n lacerante que profesa hacia s\u00ed mismo, lo lleva ahogarse en la posa, sumergido en la contemplaci\u00f3n de esa ondulante m\u00e1scara l\u00edquida.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-877 size-full\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Narciso-y-Eco.jpg\" alt=\"Narciso y Eco\" width=\"700\" height=\"384\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El mito resulta interesante para observar las din\u00e1micas mim\u00e9ticas que adoptan ciertos creativos, no ya creadores, en la industria del entretenimiento en nuestro pa\u00eds. Recientemente, el canal cat\u00f3lico se vio envuelto en una pol\u00e9mica al darse a conocer la investigaci\u00f3n que realiza la brigada de delitos intelectuales de la PDI, tras la acusaci\u00f3n hecha contra su \u00e1rea dram\u00e1tica de haber plagiado la idea de su \u00faltima teleserie Veintea\u00f1ero a los cuarenta. M\u00e1s all\u00e1 de la discusi\u00f3n, para nada est\u00e9ril, de c\u00f3mo la noci\u00f3n de propiedad intelectual es un evidente ap\u00e9ndice de la de propiedad privada, la querella, bajo las leyes de mercado que rigen el lucrativo negocio de las teleseries, no carece de sustento. Los guionistas que la presentaron, integraban un taller de escritura dram\u00e1tica organizado por la estaci\u00f3n, dentro del cual su idea fue rechazada y posteriormente inscrita por quienes dirig\u00edan dicho espacio de creaci\u00f3n. Frente a sus narices comenz\u00f3 la promoci\u00f3n de la nueva teleserie que, en t\u00e9rminos monetarios, no s\u00f3lo significa un gran negocio para el canal, sino que adem\u00e1s incide en el crecimiento del capital personal de los protagonistas, que podr\u00edan llegar a convertirse en bien cotizados rostros comerciales. Hoy por hoy, la colusi\u00f3n de los grandes capitales, posee tambi\u00e9n una podrida complicidad con los actores m\u00e1s populares de la pantalla chica. Ni hablar ya, de la sostenida publicidad a las tarjetas de cr\u00e9dito que la pl\u00e9yade televisiva anuncia con una sonrisa truculenta y zalamera. Es cierto, no son la causa del endeudamiento que sufre la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n chilena, pero en ning\u00fan caso son entes imparciales de ese flagelo, a estas alturas, end\u00e9mico. Ahora bien, regresemos al asunto que nos convoca. Uno de los argumentos en contra de esta acci\u00f3n legal, consisti\u00f3 curiosamente en uno que podr\u00eda esgrimirse contra toda forma de propiedad intelectual. \u00c9ste manifestaba que la idea de un personaje principal que despertaba de un coma despu\u00e9s de muchos a\u00f1os era una historia de ficci\u00f3n que no le pertenec\u00eda a nadie, puesto que existen muchas pel\u00edculas, en su mayor\u00eda malas cabr\u00eda agregar, que han echado mano a ese mismo recurso. De pronto, pareciese como si los habilidosos asesores legales del canal cat\u00f3lico hubiesen descubierto la intertextualidad. Imagino que un abogado aficionado a la literatura podr\u00eda incluir en el alegato que el reconocimiento, o la anagn\u00f3risis, en griego, que es el elemento central que anima este tipo de relatos, se remonta hasta la Odisea, en donde Ulises regresa a \u00cdtaca despu\u00e9s de una larga traves\u00eda para recuperar tanto su patrimonio como a Pen\u00e9lope, su esposa (bienes indistinguibles para los antiguos griegos y para los actuales miembros del opus dei). Una vez ah\u00ed, basta reemplazar la f\u00f3rmula \u00a8coma profundo\u00a8 por \u00a8viaje lleno de vicisitudes a la guerra de Troya\u00a8 y \u00a1caso cerrado! La doctora polo no lo podr\u00eda hacer mejor. Incluso, se podr\u00eda ir m\u00e1s lejos, a decir verdad, siempre se puede, y citar en la audiencia a Paul de Man o a Derrida, y deconstruir por completo el espurio sustrato que anima la noci\u00f3n de origen.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Para ser honestos, digamos que la idea no es s\u00f3lo manida, sino que en manos de cualquiera de los poco ocurrentes guionistas chilenos resulta ins\u00edpida. Y no se trata de que un concepto trillado se convierta a priori en un bodrio. No hace mucho El reemplazante demostr\u00f3 c\u00f3mo con una estructura rayana en el clich\u00e9, en la que un profesor novato se hace cargo de un grupo de estudiantes conflictivos, se pod\u00edan hacer grandes cosas. Y, sin embargo, apuesto mi h\u00edgado, o aquel peque\u00f1o tejido que a\u00fan no ha hecho necrosis, a que ninguno de los escritores, ni los demandantes ni los demandados, estaban dispuestos a ocupar el recurso desde una perspectiva semejante a como lo hizo la alemana <em>Good bye Lenin<\/em> (2003). El enorme potencial que poseen los juegos narrativos que involucran a la temporalidad y sus respectivas oscilaciones entre la desilusi\u00f3n y el porvenir son desperdiciados. No por nada el protagonista cae en coma el 89, escamoteando as\u00ed cualquier alusi\u00f3n a la dictadura. Pese a esto, a\u00fan podr\u00eda haber sido interesante formular la cr\u00edtica acerba sobre el neoliberalismo edulcorado y supuestamente democr\u00e1tico que instal\u00f3 la clase pol\u00edtica a costa del pueblo chileno. Ese, sin m\u00e1s, ser\u00eda el principal extrav\u00edo del personaje: c\u00f3mo el excesivo individualismo, el af\u00e1n privatizador, la competencia como valor absoluto y el aspiracionismo como patolog\u00eda extendida, afectan incluso nuestras relaciones interpersonales. Ese ser\u00eda un conflicto que dado los acontecimientos que hemos presenciado durante los \u00faltimos a\u00f1os, deber\u00eda ser capaz de interpelarnos a todos. Pero no, todo se diluye en una melosa e infumable historia de amor que, sin embargo, exhibe una t\u00edmida, y m\u00e1s bien intuitiva, pugna de clases, al interior eso s\u00ed, de aquella masa informe que llamamos clase media. El protagonista pertenece a una familia con poses aristocr\u00e1ticas, sumida en una decadencia irreversible y exponencial, mientras la de su amada se sostiene gracias a un emprendimiento. Resulta f\u00e1cil observar c\u00f3mo se pretende dar la impresi\u00f3n de una dicotom\u00eda aguda entre estratos sociales m\u00e1s que dis\u00edmiles, incompatibles. Sin embargo, aquel antagonismo no es tal, pues ambas estructuras, una obsoleta \u2013que, poco sutil, emula el tiempo detenido que caracteriza la condici\u00f3n del personaje principal- y la otra en ascenso, pertenecen al imaginario de la clase dominante. Esta falsa escisi\u00f3n no es m\u00e1s que la fantas\u00eda de una suerte de evoluci\u00f3n al interior del devenir hegem\u00f3nico. Estos cambios repletos de slogans vac\u00edos est\u00e1n hechos desde una perspectiva econ\u00f3mico\/moral que su posici\u00f3n les permite adoptar como \u00fanico par\u00e1metro: atr\u00e1s el rancio conservadurismo de sus padres, aqu\u00ed el radiante liberalismo de los hijos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Tele3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-879 size-large\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Tele3-1024x427.jpg\" alt=\"Tele3\" width=\"1024\" height=\"427\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Los guionistas, que de seguro pertenecen a mi generaci\u00f3n, est\u00e1n en su mayor\u00eda empantanados con una cultura gringa ochentera, que fue la que vieron, al igual que yo, en esas interminables horas frente al televisor durante su ni\u00f1ez y juventud. No dudo que la generaci\u00f3n de recambio de Sabatini, que fue despu\u00e9s de todo, un autor mucho m\u00e1s cercano a la literatura en general, y al realismo m\u00e1gico en particular, se nutre de ese tipo de referencias. La gran mayor\u00eda de ellas provienen de una cultura pop hoy por hoy indisociable a ese mercado que tiene a la nostalgia como principal se\u00f1a de identidad de sus productos. No hay nada extra\u00f1o en eso, pertenecemos a la generaci\u00f3n que est\u00e1 poco a poco ubic\u00e1ndose en el centro del p\u00fablico con capacidad de compra, o endeudamiento, que viene siendo lo mismo, y bien lo saben los comerciantes, que conocen de sobra nuestros descomunales h\u00e1bitos de consumo cuando de bienes culturales se trata (desde un concierto hasta el dise\u00f1o de la carcasa del celular). Es esa matriz comercial la que subyace en las tramas de muchas de las teleseries que ha transmitido la tv abierta durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Pareciera que ha logrado instalarse el indigesto refrito de una nostalgia de \u201ccine en su casa\u201d, que no apela a nada m\u00e1s que a ser reconocible a partir de un torpe gui\u00f1o a la ni\u00f1ez y a la adolescencia, pero que no logra reapropiarse de manera inteligente de aquella evocaci\u00f3n sentimental. Hablo de un tipo de apuesta que fuese capaz de revelar alg\u00fan elemento medianamente interesante de nuestra sociedad. No hace mucho, una teleserie de TVN protagonizada por Diego Mu\u00f1oz, ese fallido h\u00edbrido entre Benjam\u00edn Vicu\u00f1a y Gonzalo Valenzuela, contaba la historia de un due\u00f1o de casa desempleado, que soltero y con tres hijas a cuesta, deb\u00eda disfrazarse de mujer para conseguir trabajo. La idea, subsidiaria de pel\u00edculas como <em>Tootsie<\/em> y <em>Pap\u00e1 por siempre<\/em>, abordaba la precaria situaci\u00f3n laboral del personaje principal, de la peor forma posible. Por supuesto, no me refiero al tono de la teleserie, faltaba m\u00e1s, por m\u00ed que la hubiesen hecho musical. Me refiero a la empresa donde, por exigencia de la trama, deb\u00eda transcurrir la peripecia. Se trataba de una gran cadena de supermercados (un Tottus, filial de Falabella, para ser m\u00e1s exactos). Es decir, los guionistas se las hab\u00edan ingeniado, y eso quiz\u00e1s debamos reconoc\u00e9rselo, para transmitir de lunes a viernes, un comercial de poco m\u00e1s de una hora, por la otrora se\u00f1al estatal.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Biselemos esta \u00faltima punta y digamos que, respecto a la cultura global, de fuerte influjo estadounidense, los creativos de la televisi\u00f3n abierta, se comportan como Eco frente a Narciso. Embobados ante una belleza superflua, son incapaces de proferir una palabra original, condenados a repetir todo aquello que pronuncian los labios de aquella cultura metropolitana que ignora por completo su existencia. De modo similar, la monstruosa industria norteamericana no permanece indemne dentro de esta relaci\u00f3n asim\u00e9trica que establece con las expresiones de los dem\u00e1s pa\u00edses que, sino ignora, subvalora o desprecia. Al igual que Narciso, su perdici\u00f3n consiste en esa enfermiza y obsesiva fijaci\u00f3n que sostiene con s\u00ed misma. Es esa aflicci\u00f3n la que le impide levantar la vista del di\u00e1fano charco en que inclina el rostro y observar alrededor suyo. Ese solo gesto le permitir\u00eda descubrir esa preciosa dial\u00e9ctica creativa que permite entablar di\u00e1logos con otras voces y territorios. Se trata de una lecci\u00f3n que los buenos artistas del tercer mundo han comprendido a partir de una reflexi\u00f3n surgida desde las condiciones siempre precarias y relegadas de su oficio.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Queda todav\u00eda por preguntarse si es posible extrapolar estas arteras provocaciones a un campo menos obvio que el de la televisi\u00f3n criolla. En ese sentido, podr\u00eda leerse ese fil\u00f3n del cine nacional que goza del reconocimiento en el extranjero como una variante m\u00e1s sofisticada de este mito. Pienso en las propuestas de ciertas apuestas cinematogr\u00e1ficas como las de Mat\u00edas Bize, interpret\u00e1ndolas como un Eco de los circuitos independientes que, para nada marginales, han sabido conquistar un espacio en la cultura metropolitana. Mencionaba la sutileza de este tipo de transacci\u00f3n de imaginarios porque ya el g\u00e9nero independiente es en s\u00ed mismo una respuesta a la industria masiva y comercial. Se trata entonces de un Narciso ma\u00f1oso, que es plenamente consciente, desde una perspectiva posmoderna si se quiere, de que es su propio reflejo el que llena de mimos y atenciones. \u00bfEs esta sensibilidad capitalista global la que premian los festivales de cine independiente en el extranjero, y de la que Chile es un aventajado alumno? De ser as\u00ed, todo es halago en ese juego de espejos, en donde la superficie tercermundista en la que deliberadamente se refleja la escena independiente, es la mejor garant\u00eda de su espurio multiculturalismo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-883 size-full\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/pacos.jpg\" alt=\"pacos\" width=\"730\" height=\"350\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Mientras tanto, en lo que a teleseries se refiere, parece ser que la \u00fanica apuesta realmente original es la que est\u00e1 haciendo Megavisi\u00f3n. La estaci\u00f3n privada, fundada por el empresario c\u00f3mplice de la dictadura Ricardo Claro, destaca como la leg\u00edtima heredera de la ideolog\u00eda de la UDI popular. Y que no nos extra\u00f1e si incluso sobrevive al partido. Sus propuestas dram\u00e1ticas parecen estar empe\u00f1adas en orquestar una apolog\u00eda a las fuerzas armadas en un pa\u00eds demudado por los pactos de silencio. <em>Pap\u00e1 a la deriva<\/em>, giraba en torno a los marinos, y<em> Pobre gallo<\/em>, hace lo propio con los carabineros por estos d\u00edas. En esta \u00faltima, uno de los personajes que pertenece a la instituci\u00f3n vive un conflicto cuando recibe la visita de sus padres mapuches (no hay comentarios, o quiz\u00e1s s\u00ed, uno cifrado en una onomatopeya muy chilena: \u00a1plop!).<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Que esas sean las apuestas que le est\u00e9n dando una vuelta a una idea nacional en las ficciones televisivas es muy, muy, vergonzoso. Y, por cierto, para nada sorpresivo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Continuar\u00e1&#8230;<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Metralleta en mano repasa al mundo de las teleseries nacionales y no deja \u00abt\u00edtere\u00bb con cabeza. A trav\u00e9s del mito de Eco y Narciso apunta a plagiadores y creativos dispuestos a sumergirse en las profundas aguas del charco.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1028,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[81,295,457,456],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-871","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo","tag-chico-jarpo","tag-critica-cultural","tag-ideologia","tag-teleseries"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/871\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1028"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=871"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=871"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}