{"id":8754,"date":"2019-01-16T20:04:12","date_gmt":"2019-01-16T20:04:12","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8754"},"modified":"2019-01-16T20:07:45","modified_gmt":"2019-01-16T20:07:45","slug":"nostalgico-soy-mas-peligroso-disturbio-menor-y-la-memoria-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/01\/16\/nostalgico-soy-mas-peligroso-disturbio-menor-y-la-memoria-del-futuro\/","title":{"rendered":"Nost\u00e1lgico, soy m\u00e1s peligroso. Disturbio Menor y la memoria del futuro"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El punk es siempre una historia de juventud. A los 14 a\u00f1os me dieron una copia de un cassette de los Dead Kennedys,\u00a0<em>Plastic Surgery Disasters\u00a0<\/em>(Alternative Tentacles, 1982). Una de esas copias que inclu\u00edan obsesivamente el listado de canciones, el t\u00edtulo correctamente escrito y cada lado bien identificado. Recuerdo perfectamente mi sensaci\u00f3n al escucharlo. \u201cEsto es punk\u201d, me dije. Esta creatividad, esta potencia, este sarcasmo politizador. Sonaba muy distinto a todo lo que hab\u00eda escuchado hasta ese momento, sonaba como eso que andaba buscando: un ruido que fuera al mismo tiempo una metralleta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yo viv\u00eda en Quillota, una antigua ciudad de provincia en la que no era dif\u00edcil sentirse \u201csolo, pero tan rodeado de gente\u201d (\u201cEscape\u201d). Debe haber sido un a\u00f1o despu\u00e9s de devorarme ese disco de los DK, mientras asist\u00eda \u00e1vido de m\u00fasica nueva a alguna de las emisiones del programa Palta Rock que conduc\u00edan Lilian Navia y Andrea Pe\u00f1a en la Radio Quillota, que recib\u00ed de manos de Andrea un regalo que cambiar\u00eda una vez m\u00e1s mi percepci\u00f3n del punk y su potencial creativo. Se trataba de un original del split\u00a0<em>Vamos bien, ma\u00f1ana mejor<\/em>\u00a0de Disturbio Menor y Enfermos Terminales (Masapunk, 1997). Ignoraba en ese entonces el significado que tendr\u00eda este regalo el resto de mi vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo perfectamente el momento en que, mientras sonaba el lado de Disturbio Menor en el equipo de m\u00fasica, desplegaba el inserto con las letras. Mi mayor asombro fue cuando encontr\u00e9 un listado de sellos, publicaciones, editoriales y organizaciones punks y anarquistas que, al parecer, formaban parte del trasfondo de esta m\u00fasica implacable. Comprend\u00ed inmediatamente que all\u00ed hab\u00eda un mensaje pol\u00edtico que potenciaba la rabia y la cr\u00edtica de las letras. Ese mensaje era la existencia de una comunidad internacional de personas y grupos afines al anarquismo, cuyo hilo conductor era un \u00edmpetu contracultural. A fines de los 90, en Chile, desde la sequ\u00eda cultural de la provincia, cualquiera que so\u00f1ara con una vida intensa, destructiva del r\u00e9gimen y creadora de una vida nueva, no pod\u00eda sino enamorarse de esa idea. Creo que ese mismo d\u00eda me puse a escribir una carta a alguna de las direcciones que sal\u00eda en el inserto. No s\u00e9 si la envi\u00e9 alguna vez. S\u00f3lo s\u00e9 que nunca me volv\u00ed a sentir solo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos aprendimos nuestras primeras lecciones pol\u00edticas en la escena punk. Cre\u00edamos que se trataba del contenido de las letras, pero las m\u00e1s profundas las adquirimos en la vida comunitaria de las tocatas, la solidaridad internacional y la experiencia general de la resistencia contracultural. Ese ha sido el contenido pol\u00edtico m\u00e1s profundo del punk, y la democracia de su m\u00fasica sencilla o la rabia de su performance gritona han sido su forma sublime.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Disturbio Menor, al igual que casi todo lo creado en los 90, supo expresar perfectamente su momento hist\u00f3rico. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros comprendimos la naturaleza de la integraci\u00f3n regional y la ir\u00f3nica posici\u00f3n de Chile en el mercado internacional al escuchar y repetir la letra de \u201cNos est\u00e1 quedando chica, Sudam\u00e9rica\u201d? En plena crisis de 1981-1982, el aparato comunicacional de la dictadura dec\u00eda \u00abVamos bien, ma\u00f1ana mejor\u00bb, y en 1997 este cassette nos recordaba la impecable continuidad entre esos d\u00edas y los de la \u00abcrisis asi\u00e1tica\u00bb. A poco m\u00e1s de 10 a\u00f1os de la Gran Recesi\u00f3n que comenz\u00f3 en 2008, volvemos a encontrarnos a esos gobernantes que, entre decretos y declaraciones indignantes parecen decirnos: \u201cmanejo bien mi arma por salvar nuestra naci\u00f3n\u201d (\u201cArmado y Sin Cerebro\u201d). Son las armas del ataque constante a quienes vivimos de nuestro trabajo, del nacionalismo contra nuestros hermanos y hermanas latinoamericanas, y de la cristiandad contra las mujeres y la disidencia sexual, y su naci\u00f3n es el capital, todos abominables blancos de la cr\u00edtica contracultural de Disturbio Menor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, frases como \u201cl\u00facido soy m\u00e1s peligroso\u201d (\u201cL\u00facido\u201d) interpretaban a la perfecci\u00f3n mi intuici\u00f3n (que era, sin saberlo, tradicionalmente anarcosindicalista) sobre los estragos que causaba en el pensamiento y la acci\u00f3n cr\u00edtica un consumo abusivo de sustancias. Hoy, aunque conservo ese escepticismo por la celebraci\u00f3n evasiva de las drogas, creo que Disturbio Menor, y todo el punk de los noventa, nos hablaban de otro tipo de lucidez, aquella que en la estela de Walter Benjamin, Mark Fisher, y sobre todo del feminismo chileno de estos d\u00edas, no deja nunca de abrir los ojos al pasado de las luchas por el futuro, lo que algunas compa\u00f1eras han llamado \u00abla memoria del futuro\u00bb, que inunda cada tanto las luchas del presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sumergirnos en la nostalgia puede y debe ser una meditaci\u00f3n rabiosa sobre la historia. En una \u00e9poca en que la par\u00e1lisis publicitaria del eterno capitalista nos ofrece un tiempo cultural vac\u00edo y homog\u00e9neo, se vuelve muy valiosa la obra de bandas como Disturbio Menor y Redenci\u00f3n 911, que en esos a\u00f1os fueron la memoria viva de las promesas que ninguna transici\u00f3n democr\u00e1tica pudo haber cumplido sin enfrentar derechamente los rasgos estructurales del capitalismo chileno. Las palabras de \u201cEscape\u201d, la \u00faltima canci\u00f3n, que siempre resonaba mucho m\u00e1s all\u00e1 del fin de la cinta, resumen plenamente lo que quiero decir aqu\u00ed. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, los \u201crecuerdos y esperanzas \/ de un lugar que alberg\u00f3 tus sue\u00f1os\u201d son al mismo tiempo estas canciones infatigables y las dolorosas luchas de los ochenta y noventa. Como si se superpusieran dimensiones de la historia, la nostalgia por la potencia irrecuperable que tuvo el punk en esos a\u00f1os formativos, es al mismo tiempo una nostalgia por el futuro que nos prometimos en cada experiencia colectiva contracultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, no escucho estas canciones como si fueran un artefacto de mi prehistoria. M\u00e1s bien vuelvo a ellas en busca de los mandatos que hered\u00e9 de los entonces j\u00f3venes militantes de esta antigua lucha: \u201ctengo esperanzas y a\u00fan respiro \/ en vez de retroceder voy m\u00e1s al frente\u201d. \u00bfC\u00f3mo iba a imaginar que un cassette rojinegro abrir\u00eda tantos caminos para seguir adelante? Recuerdo haber le\u00eddo detalladamente cada palabra del inserto. Aparec\u00edan los nombres de algunas de las personas que luego se convirtieron en amigos y camaradas muy queridos, de quienes aprend\u00ed lecciones invaluables que me acompa\u00f1an hasta el d\u00eda de hoy: que nuestra meta no era s\u00f3lo crear instancias ef\u00edmeras de placer est\u00e9tico, sino espacios permanentes para la construcci\u00f3n social, que el impulso identitario de la escena punk era pura derrota si no lo transform\u00e1bamos en un mensaje pol\u00edtico para todos y todas, que las pr\u00e1cticas individuales no val\u00edan de nada si no respond\u00edan a las necesidades de nuestro pueblo, que nuestros granos de arena contracultural pod\u00edan y deb\u00edan formar parte de una marea internacional e internacionalista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los riesgos de que la historia la construyan los pueblos es que siempre puede ser peor. No hay garant\u00edas en el horizonte. La actualidad del capitalismo ha destruido los sentidos comunes que acompa\u00f1aron a la idea de futuro durante los siglos XIX y XX: humanidad, progreso y utop\u00eda. Nos hallamos ante un desierto de futuros perdidos, todav\u00eda carentes de las herramientas que nos permitan hallar el agua subterr\u00e1nea que alimentar\u00e1 los prados revolucionarios sobre los que construiremos recuerdos, esperanzas y sue\u00f1os. No hay vuelta atr\u00e1s, no podemos recuperar el futuro tal como sol\u00edamos imaginarlo. S\u00f3lo nos queda, como venimos haciendo desde 1997, detenernos frente al abismo del porvenir y gritar: \u201cme emociono \/ y a\u00fan sonr\u00edo!\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>[Este texto fue publicado de manera an\u00f3nima en un folleto con las letras de Disturbio Menor y otros textos sobre la banda, que volvi\u00f3 al escenario el d\u00eda 5 de octubre de 2018, 21 a\u00f1os despu\u00e9s de sus \u00faltimos conciertos]<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines de los 90, en Chile, desde la sequ\u00eda cultural de la provincia, cualquiera que so\u00f1ara con una vida intensa, destructiva del r\u00e9gimen y creadora de una vida nueva, no pod\u00eda sino enamorarse de esa idea.<\/p>\n","protected":false},"author":167,"featured_media":8755,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8754","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/167"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8754"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8754\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8754"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8754"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}