{"id":8759,"date":"2019-01-18T03:58:41","date_gmt":"2019-01-18T03:58:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8759"},"modified":"2019-01-18T04:09:54","modified_gmt":"2019-01-18T04:09:54","slug":"freddy-al-peloton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/01\/18\/freddy-al-peloton\/","title":{"rendered":"Freddy al pelot\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>Un nuevo r\u00e9gimen, una sentencia forzada y un destino algo escrito con antelaci\u00f3n desembocaron en la desaparici\u00f3n total de su cuerpo delgado y alto, el que fue acribillado el 30 de octubre de 1973 en los roquer\u00edos de Pisagua<\/em><em>, dejando huellas en esas piedras que\u00a0<\/em><em>hasta el d\u00eda de hoy no han sido borradas por el tiempo.<\/em><\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">11 de septiembre de 1973. Se ha consumado lo que muchos ya present\u00edan; las Fuerzas Armadas representan todo con el ataque a La Moneda y con ello a los cimientos de una sociedad que comenzaba a ver nuevos horizontes; deteniendo un proyecto nacional y personal para algunos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana los medios informan los comunicados oficiales de la Junta, llaman a los militantes de partidos pol\u00edticos de izquierda a bajar las armas y simplemente entregarse, entre otras cosas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy Taberna, 27 a\u00f1os, ge\u00f3grafo, esposo y padre de dos ni\u00f1os, era por entonces un hombre de izquierda de conciencia guerrillera, funcionario del gobierno de Salvador Allende y secretario regional del Partido Socialista, tres condiciones que lo hacen parte de la convocatoria de los militares. Por supuesto rechaz\u00f3 el llamado para pasar a la clandestinidad ese mismo d\u00eda, dejando atr\u00e1s a su familia e hist\u00f3ricas amistades.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Uno de los principales desaf\u00edos de esta empresa era esconder su particular aspecto, reconocible a leguas. Esta tarea no s\u00f3lo consistir\u00eda en recortar cabellos y barba para conseguir un aspecto m\u00e1s formal, sino que obligar\u00eda a Freddy a refugiarse en la casa de un sacerdote canadiense, quien luego de saberse que le tendi\u00f3 la mano a Taberna, fue tomado, llevado y abandonado en la frontera con Per\u00fa en un exilio mediado por su condici\u00f3n de cura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de este intento, el perseguido debe entregarse. No fueron s\u00f3lo los llamamientos p\u00fablicos de las nuevas autoridades los que hicieron que \u00e9ste se acercara a los recintos del terror: su esposa Jinny hab\u00eda sido detenida. Los militares hicieron correr el rumor de que estaba siendo abusada y que sus dos ni\u00f1os, Nacho de tres a\u00f1os y Daniela de uno, estaban abandonados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy se entrega, a pesar de que ambas cosas no eran verdad. Jinny s\u00f3lo estaba detenida y fue liberada luego de que \u00e9l se entregara, situaci\u00f3n que gener\u00f3 una disputa en los cuarteles. Ignacio estaba siendo cuidado por su gran amigo \u00d3scar Varela y su esposa, mientras que Daniela estaba en casa de la ni\u00f1era, mientras llegaban desde La Serena familiares de su esposa para atenderlos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se vuelve insostenible. Todo ha cambiado, pero cambiado de verdad. Ya no son s\u00f3lo amedrentamientos fallidos de los grupos paramilitares de derecha y de los militares. Ahora realmente tienen el poder y lo est\u00e1n usando. El cuerpo de Freddy es uno de los lienzos donde las torturas escribieron huellas de desaz\u00f3n y de una historia ominosa, impensada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy estaba en el Regimiento Telecomunicaciones, ubicado al lado del Cementerio N\u00b0 3 de Iquique, en una de las salidas de la ciudad hacia los pueblos del interior; una avenida que en el siglo siguiente se llamar\u00eda Salvador Allende Gossens. Jinny s\u00f3lo pod\u00eda ir a dejarle ropa limpia, nada de comida ni menos una nota. Freddy ha pasado d\u00edas encerrado y sus familiares no han podido verlo. Mientras esto pasa, muchas otras personas est\u00e1n siendo llevadas a Pisagua, como ocurriera con la Ley Maldita de Videla en 1948. La historia se repet\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jinny fue nuevamente detenida, acusada de estar haciendo activismo pol\u00edtico en las poblaciones: \u201cvend\u00eda tomates y lechugas de una parcelita que ten\u00edamos en Alto Hospicio, pero la verdad es que sab\u00edan que iban a matar a Freddy y no quer\u00edan que tuviera defensa alguna\u201d. Pero antes de eso, en sus d\u00edas de libertad a cambio de su esposo, s\u00f3lo quer\u00eda verlo. Se acerc\u00f3 arriesgadamente a la zona del Regimiento para tratar de divisarlo en uno de sus traslados a los interrogatorios, espacios de tormento donde las preguntas sobre armas y\u00a0 otros compa\u00f1eros van y vienen, respondidas con negativas y contestadas con fr\u00edas agresiones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo vi una vez, que lo llevaban, ahora despu\u00e9s supe, a la sala de tortura. Lo vi y \u00e9l tambi\u00e9n me vio a m\u00ed, esa fue la \u00faltima vez que lo vi\u201d, recuerda Jinny cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy fue trasladado a Pisagua, lugar donde ya hay cientos de prisioneros. Fue dejado en una celda, incomunicado del resto de las personas. Continuaron los interrogatorios de \u00e9l y de muchos otros, entre ellos\u00a0 su hermano H\u00e9ctor Pich\u00f3n Taberna y \u00d3scar Varela, pescador sin afiliaci\u00f3n pol\u00edtica, detenido s\u00f3lo por ser su amigo m\u00e1s cercano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Se ha ido septiembre y la poblaci\u00f3n se exalta ante los primeros fusilamientos injustificados, entre ellos, el del joven conscripto Miguel Nash, simpatizante del gobierno de la UP. Por ello, y para apegarse fragmentariamente a la legalidad, las autoridades militares, encabezadas por el general Carlos Forestier y el comandante Larra\u00edn, han instituido seg\u00fan la normativa institucional la creaci\u00f3n de una instancia parcial de ajusticiamiento: Consejo de Guerra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El primero de ellos fue contra representantes del Partido Socialista y estuvo integrado por los militares Pedro Collado Mart\u00ed, Sergio Espinoza Davies, Ricardo Ibarra Ceballos, Harold Williams Vega, Ciro Casanueva \u00c1guila, Manuel Vega Collao, Jos\u00e9 Higueras Barrientos, Arturo Rocco V\u00e9liz, Juan Aguirre Guaringa y Enrique Adones Zuloaga. Dirimen por el futuro de los presos, a los que s\u00f3lo dejan enviar correspondencia en hojas formateadas para se\u00f1alar el buen estado en que se encuentran y as\u00ed tranquilizar a sus familiares, dejando espacios entre l\u00edneas intermitentes para que escriban qu\u00e9 enseres deben enviarles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El fiscal a cargo del caso es nada menos que Mario Acu\u00f1a, personaje con quien Freddy ya ten\u00eda una enemistad conocida por todos los iquique\u00f1os. As\u00ed lo recuerda su amigo, actual Premio Nacional de Historia 2002, Lautaro N\u00fa\u00f1ez: \u201cEn ese mismo a\u00f1o, que preludia los acontecimientos m\u00e1s cruciales del mes de septiembre de 1973, Freddy se envolvi\u00f3 en una pol\u00e9mica p\u00fablica de extraordinaria consecuencia, que cada vez se hace m\u00e1s evidente ya en esta\u00a0 \u00e9poca, que toda la primera regi\u00f3n estaba infiltrada por un tr\u00e1fico de coca\u00edna a trav\u00e9s de los pasos fronterizos chileno-bolivianos\u201d. Ariel Dorfman agrega: \u201cMario Acu\u00f1a, a quien Freddy hab\u00eda tachado p\u00fablicamente de delincuente pocas semanas antes del golpe, era un conocido traficante de drogas que tambi\u00e9n se dedicaba al contrabando y al mercado negro en esos tiempos de turbulencia econ\u00f3mica\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNadie podr\u00eda olvidar su discurso en la Plaza Condell, cuando expuso una a una la participaci\u00f3n de destacados juriconsultos en el negocio clandestino de las drogas\u201d, entre los que estaba mencionado Mario Acu\u00f1a, hecho que sin duda sienta un precedente y condiciona todo el\u00a0 proceso. Lo anterior, como se\u00f1ala N\u00fa\u00f1ez, \u201ctendr\u00eda relaci\u00f3n con el ins\u00f3lito fusilamiento de andinos apol\u00edticos\u201d. Estas ejecuciones fueron presenciadas por \u00d3scar Varela, quien por su experticia en la recolecci\u00f3n de mariscos, era llevado al mar de Pisagua para sacar esos manjares para los altos cargos de la prisi\u00f3n. En una de esas salidas pudo presenciar \u201cde pura casualidad al otro lado de la bah\u00eda la ejecuci\u00f3n de cuatro presos, cuyo \u00fanico pecado hab\u00eda sido ser c\u00f3mplices de Acu\u00f1a en el narcotr\u00e1fico y testigos de sus cr\u00edmenes\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero hay otros antecedentes que prescriben esta historia de final conocido, o m\u00e1s bien, desaparecido. Ariel Dorfman logr\u00f3 recolectar en su recorrido por el norte una serie de pistas, algunas luces.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de todo lo bueno en la historia de Freddy, no se puede \u201csuponer que \u00e9l fuera d\u00f3cil o amable con los enemigos de la revoluci\u00f3n. En esos tiempos tensos y agresivos, cuando el golpe militar era inminente, Freddy se cre\u00f3 muchos enemigos y se le consideraba uno de los militantes m\u00e1s temibles del gobierno local. De hecho, un amigo de Antofagasta \u2015Eugenio Ruiz Tagle, que sufrir\u00eda torturas y mutilaciones espantosas despu\u00e9s del golpe\u2015 le hab\u00eda advertido que el ej\u00e9rcito planeaba matarlo si\u00a0 tomaban el poder. Eugenio hab\u00eda escuchado en un avi\u00f3n al general Forestier, el comandante regional, mencionar a Freddy como el primero que tendr\u00edan que eliminar\u201d. Un punto en contra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Contin\u00faa Dorfman: \u201ccuando o\u00ed esa historia, primero de boca de Jinny y m\u00e1s tarde por Lautaro N\u00fa\u00f1ez, me pregunt\u00e9 si Pinochet no habr\u00eda estado detr\u00e1s de esa decisi\u00f3n, si no habr\u00eda alguna prueba o rumor de la participaci\u00f3n del dictador en la ejecuci\u00f3n de Freddy. Y tanto Jinny como Lautaro respondieron que lo \u00fanico que ten\u00edan eran sospechas\u201d. El general evidentemente \u00a0lo conoc\u00eda ya que compartieron la predilecci\u00f3n por la misma ciudad, a la que el dictador lleg\u00f3 en 1969, dos a\u00f1os despu\u00e9s del retorno definitivo de Freddy, en calidad de General de Divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero result\u00f3 cierto que Pinochet hab\u00eda dado la orden de asesinar a Freddy\u201d, responsabilidad que Dorfman y su esposa descubrieron \u201cpor pura casualidad en este viaje\u201d. Ariel Dorfman iba a Iquique no s\u00f3lo tras la huella de Freddy, sino que tambi\u00e9n tras los rastros de la familia de su mujer, Ang\u00e9lica Malinarich, quien fuera sobrina de Laura M\u00fcller, jueza de la Corte de Apelaciones de Iquique y amiga de los Pinochet Ugarte, a quienes \u201cvisitaba con frecuencia y jugaba brigde\u201d con la esposa del futuro dictador.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s tarde, cuando Pinochet era el hombre m\u00e1s fuerte de Chile y viajaba a Iquique \u2015\u00a1su ciudad favorita en el mundo!\u2015 a mediados de los setenta, Laura y el dictador se reun\u00edan, al parecer en t\u00e9rminos cordiales\u201d, seg\u00fan le contaron amigos de ella, a pesar de que el hijo de Laura, Fernando, hab\u00eda sido asesinado por los militares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fue en una de esas visitas, seg\u00fan les contaron a Ariel y a Ang\u00e9lica, en las que Laura le pregunt\u00f3 a Pinochet, en vez de por Fernando, por Freddy Taberna. \u201cAprovech\u00e9 la oportunidad para preguntarle otra cosa a Pinochet \u2015dijo ella. Le pregunt\u00e9: \u00bfPor qu\u00e9 mat\u00f3 usted a Freddy Taberna?\u201d, a lo que el dictador, quien no era afecto a las sutilezas de interpretaci\u00f3n respondi\u00f3: \u201c\u00bfY qu\u00e9 quer\u00edas que hiciera, Laurita? \u00bfEsperar que se pusiera al frente de la resistencia, que se alzara en armas y dirigiera una revuelta contra m\u00ed? T\u00fa sabes la clase de dirigente en la que se hab\u00eda transformado. <em>Tuve que matarlo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero es preciso volver a Pisagua. De nada cuentan esas explicaciones cuando el destino estaba en mano de los militares y su vendetta. Freddy segu\u00eda preso y torturado en esa celda, en esa c\u00e1rcel, la que d\u00e9cadas m\u00e1s tarde fue transformada en el hotel de ese puerto muerto hasta el 2005, cuando el terremoto que afect\u00f3 la zona termin\u00f3 por lapidar la habitabilidad de aquel lugar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTaberna Plan Andino\u201d, como lo llamaban los ind\u00edgenas de los pueblos del interior, estaba en una situaci\u00f3n muy diferente a la de meses atr\u00e1s, estaba siendo enjuiciado. Seg\u00fan la reflexi\u00f3n de Lautaro N\u00fa\u00f1ez, \u201ccuando se inici\u00f3 el juicio de guerra conducido por el Fiscal Militar y despu\u00e9s de un largo periodo de torturas sin esclarecerse la existencia de dep\u00f3sitos clandestinos de armas, s\u00f3lo ten\u00edan entre manos al hombre m\u00e1s valiente, el \u00fanico capaz de hacer p\u00fablico el tr\u00e1fico de coca\u00edna. Era sin duda el <em>chivo<\/em> <em>expiatorio<\/em> hacia quien todos los que se sintieron perseguidos, molestados y ajusticiados por el gobierno popular pod\u00edan lanzar la gran vendetta<em>\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dorfman, en su recorrido por el puerto de Pisagua \u2015glorioso en su tiempo, visitado incluso por personajes como Charles Darwin y el pirata mercenario Francis Drake; hoy sumido en una decadencia absoluta\u2015, sale la primera noche a reflexionar y concentrarse en su amigo de los tiempos universitarios. \u201c\u00bfC\u00f3mo era posible que Freddy hubiera terminado aqu\u00ed, escuchando este mismo mar en sus \u00faltimas horas, en este planeta que hab\u00edamos compartido con tanta alegr\u00eda y esperanza?\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed estaba el Freddy Taberna de 1973, esperando la sentencia del Consejo de Guerra. Este hab\u00eda dirimido s\u00f3lo diez a\u00f1os de presidio, pero la sentencia fue cambiada a fusilamiento tras las presiones de superiores, entre ellos, Acu\u00f1a y Forestier. Freddy, junto a nueve hombres m\u00e1s, estaban condenados a muerte. Seg\u00fan la investigaci\u00f3n que se lleva a cabo en tribunales, el ex auditor del Ej\u00e9rcito, capit\u00e1n en retiro Enrique \u00a0Sinn, \u00a0\u201crevel\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01973, \u00a0mandos \u00a0superiores obligaron, bajo amenaza, a los miembros de ese Consejo de Guerra a cambiar la sentencia ya fallada\u201d, como relata la misiva enviada a la Corte de Apelaciones por Adil Brkovic, abogado de la familia de Freddy.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nada pudo hacer el abogado Enrique Sottile, enviado desde Santiago a Iquique por el padre de Jinny, y luego trasladado en avioneta a Pisagua para ser la contraparte en el proceso judicial. La instancia era s\u00f3lo para tratar de darle sustento jur\u00eddico a una decisi\u00f3n que para Freddy y los otros fusilados de ese funesto 30 de octubre, Rodolfo Fuenzalida, Juan Ruz y Jos\u00e9 Sampson, ya estaba sellada. S\u00f3lo los otros procesados por el consejo, entre ellos Haroldo Quinteros y Jorge Soria, pudieron salir con vida de la prisi\u00f3n, pero s\u00f3lo para ser trasladados a otros centros de reclusi\u00f3n. Soria posteriormente ser\u00eda relegado a Mulch\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl 29 de octubre de 1973, a las diez en punto, el teniente coronel Ram\u00f3n Larra\u00edn le habl\u00f3 a los prisioneros para leerle las sentencias tomadas por el Consejo de Guerra. Larra\u00edn grit\u00f3 los nombres de los diez rehenes que ser\u00edan ejecutados al d\u00eda siguiente. Larra\u00edn luego de esto volvi\u00f3 a informar que hab\u00eda logrado conmutar seis de las sentencias a cadena perpetua\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un momento de esperanza el que, como cont\u00f3 \u00d3scar Varela a Ariel Dorfman, recibieron con emoci\u00f3n. Igualmente ese d\u00eda lleg\u00f3 el capell\u00e1n militar a Pisagua para rendir una misa en nombre de los cuatro que ser\u00edan acribillados, entre los que m\u00e1s tarde, como volvi\u00f3 a informar Larra\u00edn, estaba Freddy.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ya sabida la noticia, \u00d3scar y Pich\u00f3n Taberna recuerdan que esa noche se escuch\u00f3 cantar a Freddy. En medio de toda una ritualidad, el mismo Larra\u00edn les hizo llegar a los condenados una hoja y un l\u00e1piz para que les escribieran una carta a sus familiares, propuesta que Freddy no acept\u00f3: eso habr\u00eda sido condenar a Jinny y a sus ni\u00f1os a aferrarse a un documento, a leerlo locamente por el resto de su vida, por lo que m\u00e1s bien s\u00f3lo quiso dejar un mensaje por medio de su hermano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pich\u00f3n lo supo, tal como le cont\u00f3 a Ariel Dorfman, cuando un soldado fue por \u00e9l hasta su celda. H\u00e9ctor Taberna baj\u00f3 corriendo las escaleras para aferrarse a los brazos de \u00a0su hermano. Freddy nuevamente intent\u00f3 reconfortar en vez de ser consolado. Pich\u00f3n recuerda que cuando pudo separarse de ese estrecho abrazo, \u201cle vi la cara y las marcas de las torturas, pero a \u00e9l lo vi tan entero, tan lleno de dignidad, tan <em>\u00edntegro<\/em>, y \u00e9l me dijo que todo estaba bien, que la lucha continuar\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde otro punto de la c\u00e1rcel, un preso escrib\u00eda lo acontecido. Posteriormente logr\u00f3 recopilar esos recuerdos. Se\u00f1ala: \u201che visto a un condenado a muerte hablar mirando fijamente a su hermano, lo he visto mover los labios como aconsejando, los he visto abrazarse como despedida por un viaje largu\u00edsimo, los he visto besarse en ambas mejillas y al menor sollozar\u2026\u201d. Luego de esto, Freddy le dio a su hermano un mensaje para Jinny, que supiera lo mucho que la amaba, y uno para su madre, para que supiera que no olvidaba su cumplea\u00f1os, que era justamente al d\u00eda siguiente. Le regal\u00f3 su reloj a su hermano menor y le dijo, pensando en el final: \u201cojal\u00e1 que no me duela\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freddy sigui\u00f3 cantando toda esa noche. El mismo testigo relata: \u201che escuchado muy de madrugada el sonar de una cadena y el abrir de puertas\u2026, ha llegado el cura a dar la misa para los condenados\u201d. Luego fue llevado al cementerio de Pisagua junto a sus otros tres compa\u00f1eros de partido, lugar ubicado a unos kil\u00f3metros de la c\u00e1rcel para enfrentarse a un pelot\u00f3n de conscriptos, inexpertos tiradores. El observador vuelve a recordar: \u201che visto abrazarse a los condenados a muerte entre s\u00ed y con los otros\u2026\u201d. Freddy sali\u00f3 de la prisi\u00f3n con un nuevo gesto de insolencia, con su pu\u00f1o elevado en se\u00f1al de rebeld\u00eda. Como relata Lautaro N\u00fa\u00f1ez, \u201cfue fusilado el 30 de octubre de 1973, atado a un durmiente con el poder de fuego concentrado en un disco de cart\u00f3n y sus ojos libres y claros, gatillados atr\u00e1s del \u00faltimo grito, lanzado con valent\u00eda pura, terminando por destruir a los que all\u00ed representaban a los vencedores de la guerra de los escorpiones: \u201c\u00a1que mueran los verdaderos traidores!\u201d. Pero esa no es la \u00fanica versi\u00f3n sobre lo \u00faltimo que dijo, otras coinciden en que las \u00faltimas palabras de Freddy fueron, seg\u00fan recolecta Dorfman, \u201cno nos acallar\u00e1n. Venceremos\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El fusilamiento se realiz\u00f3 en un roquer\u00edo de espaldas al mar. Freddy, a pesar de que no acept\u00f3 tener los ojos vendados ni ser inyectado de una sustancia adormeciente, no pudo ver las olas. S\u00f3lo enfrentarse cara a cara con quienes siguieron al \u201c\u00a1Fuego!\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como recuerdan Pich\u00f3n y \u00d3scar, y seguro otros muchos presos, Larra\u00edn volvi\u00f3 luego de la misi\u00f3n, para hablar desde el patio central de la c\u00e1rcel, desde donde lograba proyectar su voz a todas las celdas. En la ocasi\u00f3n les dijo, como relata Ariel Dorfman en <em>Memorias del desierto<\/em>, que \u201cFreddy Taberna era el hombre m\u00e1s valiente que \u00e9l hab\u00eda conocido y que todos los soldados chilenos deber\u00edan tener ese coraje\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Iquique, Jinny estaba nuevamente detenida en la c\u00e1rcel de mujeres Buen Pastor. El militar a cargo de las presas ten\u00eda una noticia que darle. No lleg\u00f3 solo: \u201cLleg\u00f3 con mi mam\u00e1 y con un se\u00f1or que no conoc\u00eda, con el abogado Sottile. Ah\u00ed me dicen que lo hab\u00edan matado, que lo fusilaron. Me acuerdo que me inyectaron algo, porque me tir\u00e9 al cogote del milico. Me llevaron a dormir con mi mam\u00e1, no a mi celda y de ah\u00ed no me acuerdo m\u00e1s y me dijeron que en 48 horas ten\u00eda que salir de la ciudad. De ah\u00ed tengo borrado ocho meses de mi vida, que por sanidad creo que no recuerdo\u201d. Jinny viaja con sus ni\u00f1os y su madre a La Serena. Al a\u00f1o siguiente se instalan en Santiago.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mucho se ha se\u00f1alado sobre el paradero de su cuerpo. Hoy el caso se encuentra en un proceso judicial que se arrastra desde el retorno a la democracia. Hay versiones que hablan de que ese mismo d\u00eda los cuatro cuerpos fueron lanzados a un pique el que posteriormente dinamitaron; otras dicen que fueron tirados al mar y otras se\u00f1alan que fueron enterrados en los cementerios ya existentes en Pisagua. A pesar de eso hay algo que no ha logrado desaparecer y es que la memoria de Freddy se extralimita a todas esas barreras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>*Fotograf\u00eda de Miguel Herberg<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo r\u00e9gimen, una sentencia forzada y un destino algo escrito con antelaci\u00f3n desembocaron en la desaparici\u00f3n total de su cuerpo delgado y alto, el que fue acribillado el 30 de octubre de 1973 en los roquer\u00edos de Pisagua.<\/p>\n","protected":false},"author":63,"featured_media":8761,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8759\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8759"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8759"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}