{"id":8788,"date":"2019-01-30T04:39:26","date_gmt":"2019-01-30T04:39:26","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=8788"},"modified":"2019-03-21T15:50:50","modified_gmt":"2019-03-21T15:50:50","slug":"morir-en-una-playa-del-infierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/01\/30\/morir-en-una-playa-del-infierno\/","title":{"rendered":"Morir en una playa del infierno"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Seg\u00fan consigna un diario local, esta semana finaliza la cuarta ola de calor del mes de enero. En t\u00e9rminos objetivos, se registraron 38 grados. En t\u00e9rminos subjetivos, los d\u00edas fueron una lenta transici\u00f3n en la antesala del infierno. En las horas peak, cualquier tarea se vuelve doblemente tediosa y pesada. Caminar por la calle es caminar tambi\u00e9n entre una masa de aire espeso, viscoso, casi palpable. El movimiento de los ventiladores parece la mueca idiota de una m\u00e1quina que ha perdido su funci\u00f3n original: en ciertos lugares \u2015pienso en el cuarto donde escribo esto, cuyas paredes de madera parecen retener todo el calor del d\u00eda\u2015, sus aspas se mueven sin finalidad. Un gesto repetitivo en el teatro de las horas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay por lo menos dos famos\u00edsimas novelas en donde el calor es un elemento tan potente que casi es un protagonista m\u00e1s de las mismas. El viaje de Juan Preciado a Comala, ese pueblo del infierno, parte con estas frases que podr\u00edan ser material para los climat\u00f3logos del futuro: \u201cHace calor aqu\u00ed \u2015dije. \u2015S\u00ed, y esto no es nada \u2015me contest\u00f3 el otro. C\u00e1lmese. Ya lo sentir\u00e1 m\u00e1s fuerte cuando lleguemos a Comala. Aquello est\u00e1 sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno. Con decirle que muchos de los que all\u00ed se mueren, al llegar al infierno regresan por su cobija\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era, dice Juan Preciado, \u201cese tiempo de la can\u00edcula, cuando el aire de agosto sopla caliente\u201d. Aunque el fen\u00f3meno de la can\u00edcula no aplica para el hemisferio sur, la idea del \u00abcalor abrasivo\u00bb coincide con estas <em>olas de calor, <\/em>que m\u00e1s que olas se parecen a esas lenguas de fuego de los castigos b\u00edblicos. A ratos uno parece estar metido en las tripas de Comala, con sus muertos desapareciendo tras escaparates o vitrinas. Uno mismo es un espectro brillando, achicharrado, bajo el sol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajo un sol igual de endemoniado, Mersault, el protagonista de <em>El Extranjero, <\/em>comete el crimen que lo confronta al absurdo. \u201cEl sol estaba ahora abrasador. Se romp\u00eda en pedazos sobre la arena y sobre el mar\u201d escribe Camus. La escena es conocida e incluso inspir\u00f3 una canci\u00f3n de The Cure. Mersault avanza por una playa argelina que es tambi\u00e9n una playa del infierno. Al encontrarse con un \u00e1rabe con el que tuvo, momentos antes, un amague de ri\u00f1a, ese calor parece intensificarse. Ya saben: la sensaci\u00f3n como de lava que nos brota del fondo del cuerpo cuando entramos en estado de alerta. \u201cMe pareci\u00f3 que el cielo se abr\u00eda en toda su extensi\u00f3n para dejar que lloviera fuego\u201d, dice Mersault.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y dispara.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cinco disparos y luego la c\u00e1rcel, el rostro imp\u00e1vido de Mersault ante los jueces. \u00bfCree en Dios? No creo en Dios, dice Mersault. Hace calor. El sol de desparrama. Mersault suda. Los jueces sudan. Todo parece ocurrir en el fondo de una olla hirviendo. Tanto Juan Preciado como el citado personaje de Camus suelen citarse como met\u00e1foras de algo m\u00e1s. Pero lo cierto es que mi memoria insiste en ellos cada vez que el sol cuelga del cielo como un ojo rabioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ni Camus ni Rulfo tuvieron la mala fortuna de conocer el lento y calamitoso ascenso de temperaturas que amenaza con borrarnos del planeta. No borrarnos, quiz\u00e1, pero s\u00ed dejarnos calcinados o al menos afiebrados, idiotizados por sobredosis de grados Celsius. Ni Camus ni Rulfo tuvieron, a prop\u00f3sito de lo mismo, la mala fortuna de conocer fen\u00f3menos con nombres tan apocal\u00edpticos como aberrantes: la sexta extinci\u00f3n de las especies o el deshielo de los polos. Cuestiones que, por cierto, parecen pasar desapercibidas para todos o al menos ganarse nuestra m\u00e1s absoluta indiferencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos parecemos un poco a Mersault en sus horas finales, cuando le dice al capell\u00e1n que busca incitarlo al arrepentimiento y la expiaci\u00f3n: \u201c\u00a1Qu\u00e9 me importaban la muerte de los otros, el amor de una madre! \u00a1Qu\u00e9 me importaban su Dios, las vidas que uno elige, los destinos que uno elige, desde que un \u00fanico destino deb\u00eda de escogerme a m\u00ed y conmigo a millares de privilegiados, como \u00e9l, se dec\u00edan hermanos m\u00edos!\u201d. Nos parecemos un poco a Mersault, quiz\u00e1, matando a un \u00e1rabe que en el fondo somos nosotros mismos, en una playa del infierno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>O puede que no, por supuesto. Una cosa es muy probable: volveremos del averno a buscar una cobija.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni Camus ni Rulfo tuvieron, a prop\u00f3sito de lo mismo, la mala fortuna de conocer fen\u00f3menos con nombres tan apocal\u00edpticos como aberrantes: la sexta extinci\u00f3n de las especies o el deshielo de los polos. Cuestiones que, por cierto, parecen pasar desapercibidas para todos o al menos ganarse nuestra m\u00e1s absoluta indiferencia. <\/p>\n","protected":false},"author":170,"featured_media":8791,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[950,1268,57,1269,37],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-8788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-civilizacion-y-barbarie","tag-jonnathan-opazo","tag-literatura","tag-morir-en-una-playa-del-infierno","tag-raza-comica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/170"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8788"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8788\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8791"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8788"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=8788"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=8788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}