{"id":9091,"date":"2019-04-24T04:20:18","date_gmt":"2019-04-24T04:20:18","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9091"},"modified":"2019-04-24T04:20:18","modified_gmt":"2019-04-24T04:20:18","slug":"un-viaje-personal-a-la-ciudad-perdida-del-dios-mono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/04\/24\/un-viaje-personal-a-la-ciudad-perdida-del-dios-mono\/","title":{"rendered":"Un viaje personal a La Ciudad Perdida del Dios Mono"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que me top\u00e9 por primera vez con las investigaciones de Charles Mann en 2013 o 2014, cuando llevaba ya un par de a\u00f1os impartiendo algunos cursos para estudiantes de Arqueolog\u00eda. Podr\u00eda decir que fue por entusiasmo o por casualidad, no lo s\u00e9. Lo que s\u00ed s\u00e9, es que el t\u00edtulo me cautiv\u00f3, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">1491: Una nueva historia de las Am\u00e9ricas antes de Col\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. A las pocas p\u00e1ginas descubr\u00ed que las pretensiones de Mann eran algo diferentes a las m\u00edas, que no buscaban m\u00e1s que imaginar la cotidianidad de un Tenochtitl\u00e1n que transformaba las ficciones de Moro y Campanella en narraciones provincianas. Lo de Mann era algo un poco m\u00e1s serio. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Gonzalo Sotomayor, Rub\u00e9n Stehberg y Juan Carlos Cerda publicaron <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mapocho incaico norte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tambi\u00e9n ten\u00edan pretensiones diferentes: eran pretensiones cient\u00edficas, arqueol\u00f3gicas. Las m\u00edas, algo m\u00e1s infantiles: fantasear con la idea de transformar la ciudad de Santiago en la ciudad de Mapocho<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2212<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Maipo, hacer de toda historia de Santiago un relato parcial, tendencioso, inconcluso, deliberadamente insensato; hacer de los relatos de Vicu\u00f1a Mackenna y Ren\u00e9 Le\u00f3n Echaiz causas de disculpas ceremoniales. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el \u00faltimo libro de Douglas Preston sucede algo similar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Ciudad Perdida del Dios Mono<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un relato period\u00edstico que tiene tantos comienzos como narraciones paralelas posibles. Desde las cartas de Hern\u00e1n Cort\u00e9s a su Rey hasta las expediciones contempor\u00e1neas apropiadas por la institucionalizaci\u00f3n del discurso del presidente Juan Orlando Hern\u00e1ndez, la Ciudad Blanca ha fascinado al imaginario colonial occidental constituyendo una red global de fantas\u00edas y pasiones en cuyas fronteras se cruzan el Reino de Saba, la Ciudad de los C\u00e9sares, El Dorado, la Atl\u00e1ntida, los mitos originarios retrospectivos mormones e incluso algunas noches del Cor\u00e1n. En este imaginario los desiertos del Magreb y los cementerios del M\u00e1shreq est\u00e1n a s\u00f3lo unos cuantos d\u00f3lares de distancia del Mayab o Hisarlik. Las distancias globales se contraen en los viajes del romanticismo capitalista, desde Julio Verne popularizando las bananas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vuelta al mundo en ochenta d\u00edas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hasta los viajes en aeroplanos monomotor de Andr\u00e9 Malreaux, todo en un entramado en el que nadie reconoce bien los m\u00e1rgenes del caprichoso sistema de referencias europeo.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las bananas, dec\u00eda Julio Verne, son una fruta \u201ctan sana como el pan, y tan suculenta como la crema\u201d. Eso lo dijo Verne en 1872, sin pretender que tras su relato se fundar\u00eda la United Fruit Company, sin pretender que sin la Compa\u00f1\u00eda los discursos de Fidel habr\u00edan sido algo diferentes, sin pretender que sin la Compa\u00f1\u00eda quiz\u00e1s habr\u00eda que reescribir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cien a\u00f1os de soledad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en un presente paralelo. La Ciudad Blanca, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">perdida<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> en el Mayab no es diferente. Viajeros, delincuentes comunes, narcotraficantes, arque\u00f3logos y periodistas circulando en la Mosquitia hondure\u00f1a desconociendo los alcances de un recorrido infinito. Las expediciones al Mayab recuerdan las puertas del infierno, ese coraz\u00f3n de las tinieblas de uno, dos, tres o cientos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mistah Kurtz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> delirantes. La narraci\u00f3n del largo recorrido y del amplio entramado de azares y decisiones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, ideol\u00f3gicas, acad\u00e9micas que trascienden por mucho las pretensiones formales de cientificidad en la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica es el logro indudable del relato propuesto por Preston. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, hay tambi\u00e9n en el relato una pretensi\u00f3n de objetividad ascendente, como si el fantasma de Heinrich Schliemann destrozando capas civilizatorias buscando Troya s\u00f3lo descansara en un cap\u00edtulo final escrito entre la precisi\u00f3n metodol\u00f3gica y la tecnolog\u00eda del liar satelital. La insistencia en la descripci\u00f3n y experiencias <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">exploratorias<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">tierras v\u00edrgenes\u00bb recuerda las dimensiones del <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">descubrimiento<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> como forma de conquista, a la vez que contradice el entusiasmo y el asombro de las misiones al enfrentar la existencia de la complejidad urbana del Mayab, que de virgen no tiene m\u00e1s que la caracterizaci\u00f3n de Douglas Preston. Por supuesto, la contradicci\u00f3n nunca ha quitado m\u00e9ritos. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los primeros cap\u00edtulos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Ciudad Perdida del Dios Mono<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> parecen una s\u00edntesis de cr\u00f3nicas de saqueadores y aventureros, de self<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2212<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">made men<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">ansiosos por dejar una huella en la historia antes que imaginar un pasado de curso diferente. Freud sosten\u00eda que una de las caracter\u00edsticas ps\u00edquicas del sujeto neur\u00f3tico estaba en la b\u00fasqueda insaciable de un objeto inc\u00f3gnito: el neur\u00f3tico, dec\u00eda Freud, nunca estaba al tanto de haber encontrado lo que por tanto tiempo hab\u00eda buscado. Dudas no resueltas que empujan al sujeto a una b\u00fasqueda sin fin que bien podr\u00eda traducirse en la invenci\u00f3n de sentidos para continuar una aventura existencial que de otra forma decantar\u00eda en un insoportable y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">total fracaso de vivir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Claro que esto \u00faltimo, el tango como narraci\u00f3n en cursiva, no es algo que le haya preocupado a Freud. El neur\u00f3tico vive en el flagelo de una casi ausente tolerancia al fracaso. Algo de esto hay en el trabajo de Preston y su denuncia de las exploraciones de aventureros europeos y estadounidenses que hicieron de la Ciudad Blanca a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX un objeto de consumo cultural patol\u00f3gico, neur\u00f3tico. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es esta neurosis y la ansiedad que supone tener siempre algo que decir. C\u00f3mo era posible que existieran espacios vac\u00edos en un mundo globalizado que se las hab\u00eda ingeniado para conquistar los desiertos y el r\u00edo Congo. C\u00f3mo era posible ya avanzado el siglo XXI que esa vieja se\u00f1ora doblegada hace siglos se las arreglara para esconder y alejar un preciado tesoro arqueol\u00f3gico de las manos de la ciencia, el turismo, los museos y los documentales. La naturaleza purga en el relato de Preston, insinuando a momentos, quiz\u00e1s inconscientemente, que para los navegantes de este Congo el follaje y las culturas del Mayab se mezclan y confunden para condenar a todos los Lope de Aguirre que Herzog osara filmar. <\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La neurosis, la ansiedad, el colonialismo y los negocios, son los motivos de un <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">descubrimiento<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">esquizofr\u00e9nica y magn\u00edficamente descrito por Preston. Esquizofrenia narrativa por el descubrimiento que corta el relato en dos, dos veces. Encontrar la Ciudad Blanca bajo el follaje corta la buena conciencia protestante de Preston y los exploradores, no hay muertos, no hay desastres, no hay derrumbes, y \u201c[\u2026] si no fue a causa de la invasi\u00f3n o conquista espa\u00f1ola\u201d que migraron las culturas del Mayab, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 abandonaron la ciudad y el resto de la Mosquitia?\u201d. \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil relatar residuos de mosquetes? Descubrir ruinas es una fantas\u00eda, descubrir la proyecci\u00f3n de la neurosis intacta, oculta, es un problema, y es aqu\u00ed donde la buena conciencia protestante se vuelca otra vez: \u201cEl dep\u00f3sito organizado suger\u00eda que los \u00faltimos habitantes simplemente dejaron su hogar selv\u00e1tico para ir a lugares desconocidos, por razones desconocidas. Para encontrar la respuesta a esos misterios tenemos que volver a la leyenda, y la maldici\u00f3n, de la Ciudad Blanca\u201d. \u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De aqu\u00ed en m\u00e1s, hasta la \u00faltima p\u00e1gina de su relato, Preston propone un ejercicio de an\u00e1lisis bacteriol\u00f3gico de las enfermedades transmitidas por los insectos de Mayab hondure\u00f1o con la pretensi\u00f3n de precisar razones de salubridad como causa de una migraci\u00f3n masiva en el siglo XVI. La argumentaci\u00f3n es coherente, consistente e incluso convincente, sin embargo, repite la pulsi\u00f3n colonial de todo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bourgeois gentilhomme<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, transformando el relato en un largo episodio cl\u00ednico que a momentos se confunde con una pretensi\u00f3n de biopol\u00edtica precolombina. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, quiz\u00e1s (y s\u00f3lo quiz\u00e1s) el problema sea completamente diferente. Quiz\u00e1s las ciudades del Mayab se <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">pierden<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, se <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">esconden<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> bajo el follaje hondure\u00f1o para no formar parte del circuito arqueol\u00f3gico de la Museumsinsel<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">de Berl\u00edn en las riberas del Spree, resisti\u00e9ndose a compartir la suerte de P\u00e9rgamo y los frescos fenicios. Quiz\u00e1s, s\u00f3lo quiz\u00e1s, el olvido es una forma esquiva y parad\u00f3jica de huella mn\u00e9mica que se resiste a la historia universal de Kant, Herder y Hegel, a la historia universal de arque\u00f3logos y antrop\u00f3logos. No se trata del Dios\u2212Cort\u00e9s quemando Sodoma<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2212<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Tenochtitl\u00e1n, sino de un nudo espacio<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2212<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">temporal en que el Mayab recuerda a los rusos dispers\u00e1ndose y quemando Mosc\u00fa para no concederle a Napole\u00f3n el placer de la conquista. Como si la huella mn\u00e9mica inconsciente del Mayab se la debi\u00e9ramos al Bosco tambi\u00e9n. Al menos, es lo que me gusta imaginar. <\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>*Imagen fragmentada de la portada del libro<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los primeros cap\u00edtulos de La Ciudad Perdida del Dios Mono parecen una s\u00edntesis de cr\u00f3nicas de saqueadores y aventureros, de self\u2212made men ansiosos por dejar una huella en la historia antes que imaginar un pasado de curso diferente. <\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":9092,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[950,448,1353,1354,458,531,37],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9091","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-civilizacion-y-barbarie","tag-cultura","tag-douglas-preston","tag-la-ciudad-perdida-del-dios-mono","tag-latinoamerica","tag-politica","tag-raza-comica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9091\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9092"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9091"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9091"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}