{"id":9330,"date":"2019-05-13T05:02:46","date_gmt":"2019-05-13T05:02:46","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9330"},"modified":"2019-05-13T05:02:46","modified_gmt":"2019-05-13T05:02:46","slug":"el-sublime-suicidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/05\/13\/el-sublime-suicidio\/","title":{"rendered":"El sublime suicidio."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>\u201cMe irritan un poco las sabidur\u00edas que prometen ense\u00f1ar a morir y las filosof\u00edas que dicen c\u00f3mo pensar en ello. Me deja indiferente todo lo que se supone que nos \u00abprepara\u00bb para la muerte. Hay que prepararla, componerla, fabricarla pieza a pieza, calcularla o, mejor, encontrar los ingredientes, imaginar, elegir, recibir consejo y trabajarla para hacer de ella una obra sin espectador que existe \u00fanicamente para m\u00ed, y s\u00f3lo el tiempo que dure el m\u00e1s breve segundo de la vida. Los que sobreviven, lo s\u00e9 bien, no ven en el suicidio m\u00e1s que huellas miserables de soledad, de infelicidad y de llamadas sin respuesta. No pueden plantearse el \u00abpor qu\u00e9\u00bb. \u00c9sta deber\u00eda ser la \u00fanica pregunta que no hay que plantearse a prop\u00f3sito del suicidio\u201d.<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Michel Foucault, <em>Un placer tan sencillo<\/em>.<\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Aunque los estudios sobre el fen\u00f3meno social del suicidio son extensos y variados, y preferentemente podemos localizarlos en los albores de la sociolog\u00eda cl\u00e1sica, debi\u00e9semos considerar c\u00f3mo su enorme carga simb\u00f3lica lo transforma en una acci\u00f3n henchida de politicidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ello implicar\u00eda ubicarlo en un dominio de an\u00e1lisis que rebase la relaci\u00f3n entre las estad\u00edsticas sobre el suicidio (que han aumentado considerablemente en Chile en los \u00faltimos a\u00f1os) y la pol\u00edtica de salud mental. Es decir, comprenderlo ya no como un fen\u00f3meno de poblaci\u00f3n que debe ser regulado, sino como una l\u00ednea de fuga \u2015en los t\u00e9rminos de Deleuze\u2015 que tensiona los contornos del dispositivo y nos permite acceder a una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre el presente, porque se muestra ind\u00f3mito ante las gestiones del biopoder.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aunque es evidente que algunas de las causas del suicidio son la creciente precarizaci\u00f3n en las condiciones de vida, as\u00ed como la sensaci\u00f3n de inseguridad e insatisfacci\u00f3n que le son inherentes, se trata de un acto que desplaza y desdibuja al individuo que lo protagoniza. \u00a0Y esto, porque habr\u00eda una nueva pr\u00e1ctica del suicidio que altera el normal funcionamiento de las ciudades y que atenta contra el simbolismo de monumentos y edificios, transform\u00e1ndose as\u00ed en un acontecimiento de gran impacto p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, no es azaroso que lugares tan significativos para el imaginario cultural de la sociedad chilena como el Costanera Center, s\u00edmbolo de la consolidaci\u00f3n de la sociedad de consumo; el Metro de Santiago, \u00edcono tecnol\u00f3gico de nuestra modernizaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n cotidiana de la violencia estructural; y ahora el Morro de Arica, emblema de la Guerra del Pac\u00edfico, sean escenarios para el acto suicida. Aspectos todos de gran pregnancia en la conformaci\u00f3n de la identidad nacional, son ahora resignificados por el suicidio que los ensombrece (o quiz\u00e1 ilumina) con su tonalidad gris\u00e1cea.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s degradante para las id\u00edlicas glorias del Ej\u00e9rcito que uno de sus hombres decida saltar desde la cumbre del Morro de Arica, all\u00ed donde una vez otros cientos y hasta miles fueron dejados a merced de la muerte en nombre de la Patria? Esos decesos que curiosamente son motivo de orgullo. De alguna forma, los \u00faltimos suicidios evidencian una enorme capacidad de influencia pol\u00edtica, all\u00ed donde la estructura es fisurada por el agente que, mientras lo hace, deja de existir. Reglamentos, jerarqu\u00edas, sometimientos y constricciones son desafiados por la sublevaci\u00f3n suicida que decide atentar contra el r\u00e9gimen policiaco de distribuci\u00f3n de las cosas, como aquel soldado que en las dependencias de un regimiento, rompe la guardia y tras atentar contra sus celadores, decide quitarse la vida. Deserta pero abrazado a la muerte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El suicida nos dice algo pero no de s\u00ed mismo. Antes una voz silenciada, una sombra ligeramente perceptible \u00a0entre las millones de sombras que se interceptan, chocan e imbrican en el rutinario flujo citadino, es ahora un estruendo conmovedor que devela lo que somos, lo que hemos llegado a ser. Los conceptos hegem\u00f3nicos son resquebrajados por el suicidio y entonces, el Costanera Center, el Metro y el Morro de Arica, ya no volver\u00e1n a ser lo mismo despu\u00e9s de que un cuerpo apesadumbrado pereciera a sus pies tras saltar al vac\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si consideramos que la pregunta que define el ethos de la filosof\u00eda es si acaso vale la pena vivir, el aumento en las tasas de suicidio concede una respuesta complementaria bajo la forma de una interrogante a\u00fan m\u00e1s incisiva: \u00bfvale la pena vivir de esta forma? Ello nos invita a reflexionar sobre el suicidio no desde los procedimientos de normalizaci\u00f3n inscritos en la mediaci\u00f3n psiqui\u00e1trica, sino a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n respecto al futuro, a lo que no somos y podemos llegar a ser.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Porque lo que ha sido objeto de cuestionamiento para el suicida no es la vida en s\u00ed misma, sino esos modos finitos que son susceptibles de ser transformados. Si bien los tipos de suicidios \u2015siguiendo tangencialmente los planteamientos de Durkheim al respecto\u2015 se ajustan a la estructura social, conceptualizar aquellos que aqu\u00ed exponemos como \u00abego\u00edstas\u00bb y \u00aban\u00f3micos\u00bb (seg\u00fan dos de las tipolog\u00edas propuestas por el autor) no parece adecuado, sino que m\u00e1s bien se tratar\u00eda del que llamaremos como \u00absuicidio antin\u00f3mico\u00bb, resultado del exceso de regulaciones sobre la vida. Tendr\u00edamos que referirnos a un suicidio biopol\u00edtico. Habr\u00eda, en efecto, una resistencia que se vuelve clausura totalizante ante la imposibilidad de ser en com\u00fan, de pensar juntos otro ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La muerte una vez m\u00e1s se resiste a ser tab\u00fa y deviene esclarecedora. Los ataques terroristas y las matanzas \u2015as\u00ed como las guerras, pero en general todas las cat\u00e1strofes que da\u00f1an a los vivientes\u2015 son experiencias que nutren la cr\u00edtica sobre nuestras conjeturas y convicciones m\u00e1s enraizadas, nuestros modos de relacionarnos y las categor\u00edas con que pensamos esos v\u00ednculos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El suicidio tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El suicidio se torna sublime y, as\u00ed como la vida para el \u00faltimo Foucault, \u00bfpuede ser considerado una obra de arte?<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque es evidente que algunas de las causas del suicidio son la creciente precarizaci\u00f3n en las condiciones de vida as\u00ed como la sensaci\u00f3n de inseguridad e insatisfacci\u00f3n que le son inherentes, se trata de un acto que desplaza y desdibuja al individuo que lo protagoniza.<\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":9331,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[1387,448,1384,1390,1389,458,1386,1388,522,531,1391,37,1385],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9330","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-costanera-center","tag-cultura","tag-danilo-billiard","tag-emile-durkheim","tag-gilles-deleuze","tag-latinoamerica","tag-metro-de-santiago","tag-michel-foucault","tag-neoliberalismo","tag-politica","tag-precarizacion-de-la-vida","tag-raza-comica","tag-suicidio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9330\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9330"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9330"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}