{"id":9350,"date":"2019-05-20T04:59:41","date_gmt":"2019-05-20T04:59:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9350"},"modified":"2019-05-20T04:59:41","modified_gmt":"2019-05-20T04:59:41","slug":"la-ciudad-favorita-del-dictador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/05\/20\/la-ciudad-favorita-del-dictador\/","title":{"rendered":"La ciudad favorita del dictador"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>La historia vivida por Pinochet en Iquique comienza a escribirse en 1946,\u00a0<\/em><em>cuando al ascender al grado de capit\u00e1n pide su traslado al norte del pa\u00eds. Luego\u00a0<\/em><em>contin\u00faa en la d\u00e9cada del setenta, cuando antes de convertirse en un actor\u00a0<\/em><em>importante de la historia pol\u00edtica del pa\u00eds es jefe de la VI Divisi\u00f3n de Ej\u00e9rcito,\u00a0<\/em><em>quedando a cargo de todos los regimientos de la regi\u00f3n de Tarapac\u00e1, llegando\u00a0<\/em><em>incluso por las vueltas de la vida a ocupar el cargo de intendente, forjando as\u00ed un\u00a0<\/em><em>estrecho y mitificado v\u00ednculo con Iquique.<\/em><\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">5 de octubre de 1988. En La Moneda Pinochet va apuradamente a la oficina del subsecretario Alberto Cardemil. Cierra la puerta y se sienta frente a \u00e9l en su escritorio esperando el resultado. \u201cPresidente, perdimos el plebiscito\u201d, le dice Cardemil a un preocupado Pinochet, que inmediatamente responde con una pregunta: \u201c\u00bfY en Iquique?\u201d. \u201cPerdimos por el mismo margen que en Santiago\u201d, responde el subsecretario desfigurando el ya por entonces arrugado rostro del dictador.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero la historia en com\u00fan entre el general y la ciudad tiene su origen cuatro d\u00e9cadas atr\u00e1s, cuando un 22 de marzo de 1946 fue publicado su ascenso al grado de capit\u00e1n. Antes de esto, Pinochet ya hab\u00eda pedido su destinaci\u00f3n a la guarnici\u00f3n de Iquique, al Regimiento N\u00b0 5 Carampangue, ubicado en el casco antiguo, fundando de esta manera casi un mito sobre su v\u00ednculo y predilecci\u00f3n por la Tierra de Campeones, al que se le ha dado diversas explicaciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Camino recorrido. Memorias de un soldado<\/em>, es el libro en el que Pinochet escribe sobre los episodios de su vida. En el texto titula el apartado que dedica a su primera estad\u00eda en la ciudad con el nombre \u201cUno de los grados m\u00e1s hermosos\u201d, destacando la importancia de esta etapa para su formaci\u00f3n, la que est\u00e1 marcada por una serie de eventos inesperados. As\u00ed, un d\u00eda de abril, el joven militar de 31 a\u00f1os parte con sus cosas al puerto de Valpara\u00edso, su ciudad natal, para embarcarse en un largo viaje en el buque Tolt\u00e9n, \u201cque caleteaba en todos los puertos hacia el norte y demoraba ocho d\u00edas\u201d, eso s\u00ed, sin su familia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Augusto, para entonces, seg\u00fan la biograf\u00eda oficial del historiador Gonzalo Vial, \u201ces alto, delgado, recto como un huso, f\u00edsicamente muy bien tenido, pelo negro, leves ondas y peinado hacia atr\u00e1s, ojos marcados, breve bigote, penetrantes ojos azules\u201d. As\u00ed de buenmozo llega a Iquique, que coincidentemente celebra su aniversario los 25 de noviembre, el mismo d\u00eda de su cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ya en el puerto con sus cosas y todo listo para partir al norte, Pinochet cuenta que padeci\u00f3 bastante \u201csin mostrar amargura, cuando tuve que dejar a mi querida esposa a\u00fan ni\u00f1a, y a mis dos hijos, pues debimos tomar la resoluci\u00f3n de que yo viajara solo a Iquique por ser necesario buscar casa donde instalar a la familia antes de su llegada\u201d, hogar que se demor\u00f3 meses en encontrar por diversos impases.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al llegar al puerto de Iquique un d\u00eda domingo, la primera impresi\u00f3n de Pinochet era que la ciudad \u201cestaba en decadencia, pero no por ello dejaba de ser muy pintoresca\u201d. A pesar de esta condici\u00f3n, Iquique lo recibir\u00eda muy bien por al menos dos a\u00f1os. Tras el desembarco es recibido por sus pares y superiores, y llevado a almorzar y pasear por la ciudad. Horas m\u00e1s tarde vuelve al puerto para buscar otra cosa de su equipaje: su caballo Rex, animal con el que exc\u00e9ntricamente pasar\u00edan a buscarlo meses m\u00e1s tarde en las madrugadas para que cabalgara desde su casa al regimiento. Pinochet llega solo a Iquique pero ya tiene tierra sembrada. Su suegro Osvaldo Hiriart hab\u00eda sido parlamentario por las regiones de Tarapac\u00e1 y Antofagasta desde 1937 hasta un a\u00f1o antes de su arribo, dejando una serie de amistades con las que el militar se encuentra a su llegada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo halla amigos de su suegro: se reencuentra con los propios como el capit\u00e1n Humberto Aguirre, su compa\u00f1ero en la Escuela de Infanter\u00eda, y \u201cEl Crespo\u201d, compa\u00f1ero del colegio de Quillota, lo que vuelve mucho m\u00e1s ameno este primer periodo del militar en Iquique. Ha llegado su primer d\u00eda en el regimiento. Pinochet Ugarte se presenta ante la m\u00e1xima autoridad del Carampangue quien lo recibe entreg\u00e1ndole un cargo dentro del establecimiento: es designado comandante de la 6ta Compa\u00f1\u00eda de Fusileros y encargado de la comisi\u00f3n pesca, que antes dejaba d\u00e9ficit en vez de alimentos para los funcionarios, situaci\u00f3n que, seg\u00fan sus memorias, \u00e9l orgullosamente revierte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los primeros meses pasan y Pinochet debe salir de Iquique para ir a los pueblos del interior a campa\u00f1as de entrenamiento. Conoce en estos ejercicios las localidades de Ollag\u00fce, Pica, Pintados, entre otras, las que recorrer\u00e1 dos a\u00f1os m\u00e1s tarde pero en otra condici\u00f3n. Ah\u00ed se familiariza con la geograf\u00eda de la zona y las temperaturas nocturnas de la pampa, muy dis\u00edmiles a las del d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Terminan estos ejercicios y los instruidos militares vuelven a Iquique a principios de diciembre de 1946. Comienzan al fin a disfrutar la ciudad. \u201cTuvimos algunos d\u00edas de descanso, que aprovechamos para ir a la playa, la que sin duda es una de las m\u00e1s hermosas de Chile por su arena blanca, su poca inclinaci\u00f3n y las aguas templadas\u201d. Pinochet recuerda que en esas jornadas de relajo se quema el lomo por el sol de Cavancha, padeciendo las consecuencias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ya han pasado casi nueve meses y Pinochet sigue solo en el norte por lo que busca distracciones. Cuenta que \u201clos d\u00edas domingo en la ma\u00f1ana sal\u00edamos a cabalgar por la playa y nos reun\u00edamos en una casa peque\u00f1a que denomin\u00e1bamos \u2018Club Paperchase\u2019, donde nos vend\u00edan empanadas y alg\u00fan aperitivo. All\u00ed se reun\u00edan oficiales de diferentes instituciones para charlas con civiles que tambi\u00e9n asist\u00edan a esa hora de c\u00f3ctel\u201d. Despu\u00e9s de todo este tiempo ya est\u00e1 ambient\u00e1ndose a la ciudad, donde el 4 de diciembre del \u201846 los militares custodian el proceso electoral por el que Gabriel Gonz\u00e1lez Videla es elegido presidente, hecho que marcar\u00eda la experiencia represiva de Augusto Pinochet dos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Pero mientras, todav\u00eda en el \u201846, el militar extra\u00f1a a su familia, \u201clo que me impulsaba a buscar intensamente casa para tenerlos cuanto antes junto a m\u00ed\u201d. Por ello vuelve a Santiago a buscarlos para ubicarlos en una morada que le ser\u00eda entregada en enero por un colega trasladado al sur. Toma el ferrocarril longitudinal, conocido popularmente como \u201cEl Longuino\u201d y en tres d\u00edas ya est\u00e1 en la capital abrazando a Luc\u00eda y su prole. \u201cPreparamos nuestros enseres de la casa para llevarlos al norte. Con cuidado encajonamos nuestras cristaler\u00eda y la loza, la ropa la pusimos en ba\u00fales y embalamos los muebles y los despachamos en un cami\u00f3n al puerto de Valpara\u00edso\u201d, cuenta. Ya a mediados de enero los Pinochet Hiriart se encuentran listos para partir al norte. Llegan a la pintoresca ciudad del general, pero el panorama no es tan bueno como pensaban: la casa a\u00fan no est\u00e1 desocupada. Buscan sin resultado hostales donde quedarse, pero no son recibidos por venir con dos inquietos ni\u00f1os. Deben entonces aceptar la recepci\u00f3n de un mayor que les ofrece su casa. Est\u00e1n ah\u00ed ocho d\u00edas hasta que Luc\u00eda encuentra un arriendo en el barrio La Puntilla. Las cosas no cambian mucho. En el lugar los ruidos de los generadores el\u00e9ctricos no los dejan dormir por cerca de un mes. Finalmente en febrero habitan la vivienda definitiva, entregada por el militar saliente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pinochet retoma sus labores en el Regimiento Carampangue, pero quiere seguir ascendiendo, por lo que se pone a estudiar para el examen de la Academia de Guerra para optar al grado de oficial de Estado Mayor. Para marzo del \u201847 Pinochet estudia desde las 19 horas a la medianoche para rendir esta prueba, lo que le provoca problemas de salud, ya que adem\u00e1s le encargan nuevas misiones: su superior \u201cen el mes de marzo me orden\u00f3 tomar el mando de la Octava Compa\u00f1\u00eda de Ametralladoras y, adem\u00e1s, dej\u00f3 a mi cargo la responsabilidad de varias comisiones administrativas\u201d, entre ellas el casino de oficiales. La vida trascurre en un Iquique con problemas de abastecimiento donde ya la bonanza econ\u00f3mica salitrera parece cosa del pasado. Los militares tienen asegurado, eso s\u00ed, su derecho a pan y otros alimentos ya que para Pinochet \u201cbuen cuidado ten\u00edan los comunistas en evitar cualquier problema que los llevara a enfrentarse con el Ej\u00e9rcito, o con las otras instituciones militares o de polic\u00eda\u201d. En este escenario, Luc\u00eda, que espera su tercer hijo, debe ingeni\u00e1rselas para obtener algunas cosas, haciendo trueque con amigas para conseguir huevos de criadero. La situaci\u00f3n al parecer es inc\u00f3moda para ella ya que al enterarse de que su marido es aceptado para dar el examen, la esposa vende todos los muebles de la casa, como queriendo urgentemente no volver a Iquique, ciudad fatigosa para una mujer acostumbrada a la buena vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El militar rinde la prueba, le va bien, pero no queda entre los de primera antig\u00fcedad del grupo. Antes de comenzar el curso debe volver al norte, encontr\u00e1ndolo en Iquique el 23 de octubre de 1947, fecha en la que se decreta Zona de Emergencia. Luego de recoger y apresar comunistas y montar un campamento de relegaci\u00f3n, en enero es nombrado Jefe de Fuerzas Militares en Pisagua, donde comienza a escribirse su prontuario represivo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pinochet se aleja de Iquique m\u00e1s de veinte a\u00f1os, cuando en 1969 es ascendido al grado de General de Brigada. \u201cIba a mandar la VI Divisi\u00f3n de Ej\u00e9rcito de la provincia de Tarapac\u00e1. Como a\u00fan yo no era General de Brigada, mi mando inicial era en calidad de interino, por ser a\u00fan Coronel\u201d. El 23 de enero del \u201869 Pinochet viaja por tierra a reencontrarse con Iquique junto a su hijo Marco Antonio, en ese a\u00f1o oficial de Ej\u00e9rcito, ya no un ni\u00f1o enfermizo como cuando lleg\u00f3 a la ciudad en los cuarenta. Pinochet al volver ya tiene en su cuerpo muchas m\u00e1s experiencias y es un personaje de peso en la instituci\u00f3n. Llega a la ciudad sin alumbrar su cargo asignado y recorre los regimientos, tanto en Iquique como en Arica, para conocer los principales problemas a resolver durante su gesti\u00f3n. Desde el 28 de enero del \u201869 es amo y se\u00f1or del Ej\u00e9rcito en el norte, frontera con Per\u00fa y Bolivia, y por ello, posiciones estrat\u00e9gicas en las que siempre tuvo el ojo. En esta etapa, seg\u00fan el libro <em>Pinochet. Epitafio para<\/em> <em>un tirano <\/em>del periodista Pablo Az\u00f3car, el militar \u201csupo que era la oportunidad que estaba esperando: desde joven hab\u00eda tenido la idea de escribir sobre algunos episodios de ese conflicto\u201d, refiri\u00e9ndose a la Guerra del Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En 1972 por fin public\u00f3 <em>La Guerra del Pac\u00edfico: campa\u00f1a de Tarapac\u00e1<\/em>. En su compilado de cr\u00f3nicas, Az\u00f3car concita la experiencia de oficiales que se encontraban a su mando. Uno de ellos asegur\u00f3 que el militar no escribi\u00f3 la obra: \u201cPinochet ten\u00eda a su cargo a toda la oficialidad de Iquique, entre los que me inclu\u00eda yo. Nos pidi\u00f3 a varios de nosotros que hici\u00e9ramos una investigaci\u00f3n. La hicimos y la entregamos. Pinochet la orden\u00f3, le puso su nombre y se la pas\u00f3 al Departamento de Publicaciones del Ej\u00e9rcito para que la editara. Esto lo saben todos los oficiales que entonces estaban en Iquique\u201d. Pero \u00bfqui\u00e9n iba a decirle algo? Al igual que en los cuarenta, Pinochet va a buscar a Luc\u00eda Hiriart y viajan al norte en barco hasta Arica para llegar as\u00ed a un destino ya conocido pero en otras condiciones. Iquique est\u00e1 m\u00e1s grande, la ciudad es otra y ellos tambi\u00e9n. Poseen otro status, nivel de ingresos y sus hijos ya est\u00e1n grandes, algunos independientes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante esta segunda estad\u00eda estuvo a cargo de organizar a las fuerzas militares que ten\u00edan la responsabilidad de tutelar las elecciones parlamentarias del \u201869. Asimismo, fue suplente en la Intendencia de Tarapac\u00e1 desde el 2 de abril a octubre de ese a\u00f1o, periodo en el que pudo \u201cadquirir un cabal conocimiento de la provincia en sus aspectos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos\u201d, escribe. Esto porque le toc\u00f3 frenar huelgas estudiantiles, resolver problemas habitacionales y negociar con sindicatos, adem\u00e1s de codearse con personalidades de la ciudad, entre ellos Jorge \u2018Choro\u2019 Soria, \u201cmarxista disfrazado de socialista\u201d, seg\u00fan Pinochet.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Luego de esta importante experiencia, Pinochet vuelve a los cuarteles y es confirmado en su cargo para el a\u00f1o siguiente. Comienza con vacaciones por tierras peruanas. Es recibido por delegaciones militares del pa\u00eds vecino y recorre la zona de Arequipa, Cusco y Machu Picchu. En julio del \u201870 es nombrado nuevamente Jefe de Fuerza de la Provincia para las elecciones, en este caso, presidenciales. Luego de la ratificaci\u00f3n de Allende en la Presidencia se muestra preocupado ante la situaci\u00f3n que enfrentar\u00e1 el pa\u00eds \u201cgobernado por el marxismo\u201d. Esa misma jornada llam\u00f3 a los oficiales de la Jefatura a su oficina y les dijo: \u201cEstoy al final de mi carrera. El problema de salvar a Chile quedar\u00e1 en vuestras manos. Que Dios ayude el destino de nuestra Patria\u201d. Pero no ser\u00eda as\u00ed: le quedar\u00edan muchos a\u00f1os m\u00e1s como militar y actor de la historia del pa\u00eds, cuando llamado por el general Carlos Prat a Santiago es informado de su ascenso al grado de general de divisi\u00f3n, volviendo definitivamente a la capital en 1971, iniciando lo que llam\u00f3 \u201cel periodo pol\u00edtico militar de su vida\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Iquique fue entonces para Pinochet tierra nutrida de experiencias. Es la ciudad en la que, seg\u00fan el historiador Gonzalo Vial, adquiere \u201cel inter\u00e9s por escribir que, como el de leer, le acompa\u00f1ar\u00eda hasta la ancianidad\u201d, y donde seg\u00fan Pepino Rivera, iquique\u00f1o de toda la vida y pescador de la caleta Riquelme, \u201cno s\u00f3lo hizo su carrera militar sino que tambi\u00e9n hizo su vida social sin distinciones\u201d, estas \u00faltimas econ\u00f3micas, por las diferencias entre \u00e9l y su esposa, la que coment\u00f3 que cuando lo vio por primera vez \u201cle hab\u00eda encontrado cara de pobre. Y era verdad. Ya pololeando con \u00e9l, Augusto me confes\u00f3 que ese d\u00eda andaba sin un cinco\u201d, seg\u00fan recoge Az\u00f3car en su libro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo esta l\u00ednea, como comenta el soci\u00f3logo y acad\u00e9mico Bernardo Guerrero, Iquique era por entonces \u201cuna ciudad peque\u00f1a que ten\u00eda solamente 60 mil habitantes. El general r\u00e1pidamente se inserta en la vida social. Una prueba de ello es que una poblaci\u00f3n de la ciudad llev\u00f3 su nombre, al igual que un club deportivo. La derecha local no tarda en ofrecerle hospitalidad. No es exagerado afirmar que el general, en la ciudad donde naci\u00f3 el movimiento obrero, se haya hecho anticomunista. Su amistad con descendientes espa\u00f1oles como Tom\u00e1s Tuset, entre otros, todos franquistas, permiten elaborar esa hip\u00f3tesis\u201d. Asimismo, la militaridad en el norte es un elemento m\u00e1s de la cultura. Los regimientos y militares son abundantes en la zona fronteriza. Y aunque a \u201calgunos no les gusten las instituciones, al iquique\u00f1o igual le gustan los desfiles y las bandas de guerra, no hay caso\u201d, comenta Guillermo Ross-Murray.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pinochet es entonces validado, aceptado y reconocido, como en enero de 1971, cuando el alcalde interino lo declara ciudadano ilustre por el rol cumplido en la intendencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sea como sea, Iquique, ciudad fronteriza, ha estado acostumbrada desde siempre a la convivencia con la vida militar, pero esta relaci\u00f3n con Pinochet es sin duda especial y un constante recuerdo que aparece, por ejemplo, al caminar por fuera del Regimiento Granaderos, pasar por fuera de su casa en Cavancha o escuchar de los amores secretos que habr\u00eda tenido en el norte.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>*Texto publicado en el Libro \u201cIquique Glorioso. Cr\u00f3nicas de la Tierra de Campeones\u201d (Ediciones Radio Universidad de Chile, 2016).<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sea como sea, Iquique, ciudad fronteriza, ha estado acostumbrada desde siempre a la convivencia con la vida militar, pero esta relaci\u00f3n con Pinochet es sin duda especial.<\/p>\n","protected":false},"author":63,"featured_media":9351,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[1397,448,504,1399,458,1398,1400,531,37],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9350","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana","tag-augusto-pinochet","tag-cultura","tag-francisca-palma","tag-iquique","tag-latinoamerica","tag-lucia-hiriart","tag-pablo-azocar","tag-politica","tag-raza-comica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9350"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9350\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9350"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9350"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}