{"id":9360,"date":"2019-05-24T10:27:15","date_gmt":"2019-05-24T10:27:15","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9360"},"modified":"2019-05-24T16:08:25","modified_gmt":"2019-05-24T16:08:25","slug":"asedio-a-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/05\/24\/asedio-a-roma\/","title":{"rendered":"Asedio a Roma"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El pasado domingo 12 de mayo se celebr\u00f3 la sexta entrega de los premios <em>Platino,<\/em> que reconoce lo mejor del cine iberoamericano y que en sus ediciones anteriores a premiado trabajos tan variados como <em>Gloria, Relatos Salvajes <\/em>o<em> El abrazo de la serpiente<\/em>. La premiaci\u00f3n, cuyo trofeo es una figura femenina que propone un contraste radical con el \u00d3scar de la otra Am\u00e9rica, comenz\u00f3 el 2014 con ocho categor\u00edas y este a\u00f1o tiene casi el doble. Entre ellas est\u00e1n: \u201cmejor \u00f3pera prima de ficci\u00f3n iberoamericana\u201d y \u201cmejor miniserie o teleserie cinematogr\u00e1fica iberoamericana\u201d (galard\u00f3n que este a\u00f1o se llev\u00f3 <em>Arde Madrid,<\/em> una serie que narra las escandalosas visitas de Ava Gardner a la capital espa\u00f1ola durante franquismo desde la perspectiva de los empleados que el r\u00e9gimen fascista infiltra para espiarla, creada y co-dirigida por Paco Le\u00f3n, quien interpret\u00f3 a Mar\u00eda Jos\u00e9\/ Jos\u00e9 Mar\u00eda en la igual de impresionante <em>La casa de las <\/em>flores nominada a la misma categor\u00eda).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Realizado en versiones anteriores en Panam\u00e1, Uruguay y Espa\u00f1a, este es el segundo a\u00f1o consecutivo que la Riviera Maya se adjudica para M\u00e9xico la organizaci\u00f3n del evento. Es en esa locaci\u00f3n donde <em>Roma<\/em> volvi\u00f3, tal vez por \u00faltima vez, a adquirir relevancia en una premiaci\u00f3n internacional, ganando cinco platinos de los nueve a los que fue nominada: fotograf\u00eda, sonido, gui\u00f3n, direcci\u00f3n y pel\u00edcula. Es probable que tambi\u00e9n sea la \u00faltima oportunidad en que Yalitza compita y pierda por su papel protag\u00f3nico. Solo ha sido premiada una vez por su rol, y en cada nominaci\u00f3n contin\u00faan surgiendo cuestionamientos que restan m\u00e9rito a su trabajo argumentando, entre otras cosas, que no es actriz profesional. Por debajo de estas cr\u00edticas corre una mal disimulada inquina que se horroriza ante la idea de que una docente india est\u00e9 representando a M\u00e9xico alrededor del mundo. Pataleta que olvida que Pedro Infante, m\u00e1ximo referente de la \u00e9poca dorada del cine mexicano, tampoco tuvo estudios de actuaci\u00f3n. Sin embargo, la abismal diferencia que existe en t\u00e9rminos de validaci\u00f3n social entre la figura cinematogr\u00e1fica del mariachi y la de la india dom\u00e9stica, a lo largo de los m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os que separan sus iconograf\u00edas, consigue evidenciar algunos miserables trazos del esp\u00edritu de nuestra \u00e9poca. Ah\u00ed precisamente est\u00e1 el detalle, como dir\u00eda Mario Moreno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Roma<\/em>, la octava pel\u00edcula dirigida por el mexicano Alfonso Cuar\u00f3n (1961), se convirti\u00f3 en uno de los eventos cinematogr\u00e1ficos significativos del a\u00f1o pasado. Nada raro si se considera el amplio radio que cubri\u00f3 su estreno, cuya onda expansiva desbord\u00f3 el \u00e1mbito f\u00edlmico y se tradujo en un c\u00famulo de efectos que no por tangenciales fueron menos relevantes en su consolidaci\u00f3n como fen\u00f3meno cultural. De un lado, produjo un remez\u00f3n a la industria tradicional del cine masivo al posicionar a Netflix en un puesto de avanzada en su aspiraci\u00f3n por validar el cat\u00e1logo de producciones que ofrece su plataforma de streaming en un circuito dominado por los grandes estudios. De otro, propici\u00f3 interesantes derivas cr\u00edticas que iban desde el an\u00e1lisis de la historia detr\u00e1s del metraje, a saber: la de la empleada dom\u00e9stica de la familia Cuar\u00f3n; hasta ambos polos de la fetichizaci\u00f3n en torno a Yalitza Aparicio, la joven actriz que encarna a Cleo, la protagonista de la cinta: ya sea aprovechando su imagen para promover una est\u00e9tica del consumo y la diversidad a trav\u00e9s de multimillonarias campa\u00f1as publicitarias; ya convirti\u00e9ndola en el foco de todo tipo de comentario racistas que de alguna u otra forma alud\u00edan a su origen ind\u00edgena.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es por esto, por lo otro, y por m\u00e1s que decidimos preparar este asedio a <em>Roma<\/em>, y salir a flanquear sus planos desde distintos \u00e1ngulos de an\u00e1lisis y perspectivas cr\u00edticas para as\u00ed observar sus principales virtudes y defectos. Pero, por, sobre todo, para discutir los cruces entre cultura y pol\u00edtica latinoamericana que permite desarrollar sus m\u00faltiples interpretaciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>*<\/strong>Los dos textos que abren este ejercicio fueron compartidos por sus autores desde alguna de sus redes sociales. De ah\u00ed que no solo su tono, sino tambi\u00e9n su extensi\u00f3n, y sobre todo su posici\u00f3n en el tiempo respecto al estreno de Roma, difiera de los dos \u00faltimos que se encuentran redactados para la revista y fueron escritos en un periodo relativamente reciente.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Roma <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Por Claudia Zapata<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy son los Oscare y como aficionada al cine que soy, me sentar\u00e9 a observar con mis papitas fritas qu\u00e9 factores van a influir en las elecciones de este a\u00f1o, porque ya lo sabemos, el cine es contextual y de eso depende lo que pude tener mayor valor en un momento determinado: la calidad, la pertinencia, la necesidad de evadirse o la necesidad de posicionarse, etc. Por calidad pr\u00e1cticamente no hay competencia este a\u00f1o: <em>Roma<\/em> es con mucha distancia la mejor pel\u00edcula, pues las que le pod\u00edan hacer sombra quedaron fuera de carrera en las categor\u00edas principales (\u201cSi Bale Street pudiera hablar\u201d, \u201c\u00bfPodr\u00e1s perdonarme alguna vez?\u201d y \u201cFirst Man\u201d). Harta tinta ha corrido sobre <em>Roma<\/em>, harta cr\u00edtica radical pobre tambi\u00e9n, de esa que pierde el norte al pedir a una cinta lo que no es (la voz de la mujer ind\u00edgena en este caso), o exigir que la cr\u00edtica social tiene que ser frontal cuando a veces es en lo oblicuo donde habita la riqueza (el resultado de eso es la trampa de leer literalmente un gui\u00f3n donde la complejidad radica en la forma, no en el contenido, por ejemplo, la cuestionada frase \u201cte queremos Cleo\u201d). Una pena que hasta ahora no se haya dado un debate m\u00e1s elevado en torno a sus limitaciones, que las tiene y que son complejas porque radican en factores externos de los que no se sacude ni la pel\u00edcula ni nuestras sociedades en general. Como sea, no ser\u00e1 nada de eso lo que defina hoy estos premios. Aqu\u00ed todo el cuento es si la industria le va a dar o no la pasada a Netflix, cuyas pel\u00edculas han sido excluidas de las grandes ligas. Poner all\u00ed una pieza de arte como <em>Roma <\/em>es una movida audaz que hizo imposible replicar la indiferencia y queda esperar si concluye con \u00e9xito. En todo caso, m\u00e1s all\u00e1 de Netflix, <em>Roma<\/em> merece todos los reconocimientos que puedan entreg\u00e1rsele. (Dedos cruzados).<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Roma <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por Lucho Villegas<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una de las pel\u00edculas del 2018 que m\u00e1s dio que hablar fue el s\u00e9ptimo largometraje del mexicano Alfonso Cuar\u00f3n. No s\u00f3lo por sus nominaciones y premios en los distintos festivales, sino que principalmente debido a la producci\u00f3n realizada por Netflix que deton\u00f3 nuevamente el debate respecto al purismo de los festivales de clase A que s\u00f3lo permiten pel\u00edculas que se estrenen en salas de cine. Ya se hab\u00eda encendido la mecha con \u201cOkja\u201d (2017, Bong Joon-ho) al no ser aceptada en Cannes por ser estrenada en Netflix, pero ahora la cr\u00edtica ovacion\u00f3 tanto a <em>Roma <\/em>que fue dif\u00edcil evadir y no cuestionar los criterios para definir el Cine en base a su distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo interesante de la pol\u00e9mica la pel\u00edcula en s\u00ed genera otras controversias y temas a discutir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fotografiada en blanco y negro por el mismo Cuar\u00f3n, \u00abRoma\u00bb es una compilaci\u00f3n de recuerdos de la infancia del director, recuerdos ligados a su familia en Ciudad de M\u00e9xico, aunque el rol protag\u00f3nico lo toma Cleo, la nana de origen mixteca que silenciosamente es uno de los soportes familiares. As\u00ed presenciamos la separaci\u00f3n de los padres y la vida que lleva el servicio de aseo del hogar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estos recuerdos son expuestos de manera sublimada y con parsimonia en esta obra de corte naturalista, con un trabajo de evocaci\u00f3n sonora a inicio de los a\u00f1os 70s y que posee extensos planos secuencia (como en muchos momentos de la filmograf\u00eda del director), que van reencuadrando la mirada estilizada del mexicano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Debo mencionar que mi favorita de Cuar\u00f3n es <em>Children of men<\/em>, el tipo es un experto en dise\u00f1ar ideas audiovisuales, y aunque <em>Roma<\/em> no es una pel\u00edcula a la que tengo mucha devoci\u00f3n, se merece mi respeto al recordar que el director ven\u00eda de grabar una superproducci\u00f3n hollywoodense como <em>Gravity<\/em>, por lo tanto, atreverse a viajar a lo \u00edntimo con un film muchas veces contemplativo, en blanco y negro y adem\u00e1s hablado en mexicano, es una decisi\u00f3n valiente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Son los dichos por fuera de la pel\u00edcula lo que le han dado a <em>Roma<\/em> un car\u00e1cter de denuncia, m\u00e1s que la pel\u00edcula en s\u00ed misma. De hecho, existen cr\u00edticas respecto a una mirada poco comprometida en lo social e hist\u00f3rico, considerando que se exponen algunos temas como el machismo, el clasismo y el racismo de una sociedad, en los cu\u00e1les no se profundiza. Es la mirada conscientemente distante en la po\u00e9tica de Cuar\u00f3n lo que provoca que s\u00f3lo muestre una condici\u00f3n de esa realidad sin querer alterarla.<\/p>\n<p>Una discusi\u00f3n similar ocurri\u00f3 en Chile con <em>La nana<\/em> (2009, Sebasti\u00e1n Silva), ya que en ambas el retrato es desde el punto de vista del patr\u00f3n. Valoro la honestidad de la perspectiva, tal vez ser\u00eda m\u00e1s perjudicial d\u00e1rselas de acusador obviando el privilegio de la mirada (y el privilegio mayor a\u00fan de poder filmar algo as\u00ed), sobre todo porque en los dos trabajos existe, de distinta manera, una autocr\u00edtica a las formas de relaci\u00f3n y una escapatoria al dilema por medio del cambio interno de la protagonista.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuar\u00f3n es un autor y <em>Roma<\/em> se emparenta a otros trabajos personales y de a\u00f1oranza como <em>Amarcord<\/em> de Fellini o <em>El espejo<\/em> de Tarkovski, mundos donde se puede apreciar la pulsi\u00f3n de ideas e im\u00e1genes de su obra completa. Podemos hallar en <em>Roma<\/em> el origen de la crudeza en el parto de <em>Children of men<\/em>, o ese seguimiento a la chica del aseo en <em>Y tu mam\u00e1 tambi\u00e9n<\/em>, o el mar como elemento de provocaci\u00f3n, verdad y renacimiento, como ocurre en muchas de sus pel\u00edculas. Todo su imaginario donde se ha dedicado a escarbar es revelado ahora en grises.<\/p>\n<p>Menciono tambi\u00e9n la presencia del director Renoir por su uso en la profundidad de campo, como en las escenas m\u00e1s rurales. Y tambi\u00e9n cierta reminiscencia a directores como Ozu, en el uso de planos de objetos que cristalizan el tiempo y nos permiten sentir su paso y su impresi\u00f3n en la memoria en aquella casa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>SPOILER!<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Destaco, tanto por la pericia t\u00e9cnica y dram\u00e1tica, la secuencia de la manifestaci\u00f3n estudiantil reprimida violentamente por paramilitares (el Halconazo) en que entran a disparar a la tienda provocando el adelantamiento del parto de Cleo, generando una impotencia terrible cuando van en el taco.<\/p>\n<p><strong>FIN DE SPOILER!!<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Roma<\/em> muestra la cotidianidad del tercer mundo puertas adentro. Lo bello y lo triste, el porrazo y la ternura. Nos ayuda a recordar que el cine es siempre un registro, y este registro ficcional es una manera de hacer justicia a las experiencias, sue\u00f1os y traumas de la humanidad.<em> Roma<\/em> es una memoria personal que se hace colectiva para sanarla en conjunto.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Roma; porque el g\u00e9nero, porque la raza, porque la clase. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por Chico Jarpo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta ilustraci\u00f3n hecha por Mareoflores describe de manera c\u00f3mica y muy elocuente la pol\u00e9mica que por lejos me parece m\u00e1s interesante en torno a la \u00faltima pel\u00edcula de Alfonso Cuar\u00f3n. En ella, el director y su biograf\u00eda pasan a primer plano y la pel\u00edcula -en tanto objeto est\u00e9tico- pierde de manera inexorable su funci\u00f3n representativa. Ese foco cenital que ilumina al director y su ni\u00f1ez privilegiada adquiere una referencialidad que encandila y termina por transformarla en una c\u00ednica oda al trabajo dom\u00e9stico. Es cierto que en nada ayuda para sostener esta interpretaci\u00f3n el afiche promocional que resalta una escena que es imposible no leer desde un imaginario de la reconciliaci\u00f3n de clases, en donde Cleo, la protagonista, permanece unida al n\u00facleo familiar a pesar de las brutales diferencias que existen entre ella y la familia para la que trabaja.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una querella similar tuvo lugar en la literatura latinoamericana durante la segunda mitad del siglo pasado, cuando el agudo cr\u00edtico peruano Antonio Cornejo Polar repar\u00f3 en que la corriente indigenista no estaba escrita por los ind\u00edgenas sino por la voz mestiza y mesocr\u00e1tica de una generaci\u00f3n que reivindicaba la postergaci\u00f3n de los pueblos originarios dentro de un discurso m\u00e1s amplio, cuyo principal objetivo consist\u00eda en disputar los valores europeizantes que la oligarqu\u00eda dominante encarnaba.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de este antecedente, podemos decir que la tensi\u00f3n entre familia y trabajo que supone el servicio dom\u00e9stico en Latinoam\u00e9rica es un t\u00f3pico fundamental para entender fen\u00f3menos constitutivos de nuestra \u201cmodernidad tullida\u201d, para utilizar un t\u00e9rmino del mismo Cornejo Polar. Entre estos est\u00e1n no solo las consecuencias sociales que produjo la migraci\u00f3n campo-ciudad en la configuraci\u00f3n urbana de las grandes capitales sudakas durante el siglo XX, sino que, en un aspecto mucho m\u00e1s profundo y atingente, la compleja imbricaci\u00f3n entre trabajo, raza y g\u00e9nero que entra\u00f1a la relaci\u00f3n entre patrones y empleadas. Es ah\u00ed donde una pel\u00edcula como <em>Roma <\/em>logra traspasar con verdadero oficio cinematogr\u00e1fico algunos de los rasgos m\u00e1s elementales de este complejo v\u00ednculo, al tiempo que participa en una \u201cestructura de sentimiento\u201d (feat Raymond Williams) que abarca un horizonte cr\u00edtico en donde las preocupaciones y problem\u00e1ticas derivadas de la perniciosa articulaci\u00f3n entre patriarcado, racismo y clasismo son desarrolladas desde las m\u00e1s diversas expresiones est\u00e9ticas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si bien es cierto, las comparaciones con <em>La Nana<\/em> de Sebasti\u00e1n Silva, filmada casi diez a\u00f1os antes, resultan inevitables, un an\u00e1lisis a la producci\u00f3n mexicana hace que su cotejo sea tan torpe como si se tratase de homologar <em>Blade runner<\/em> con <em>Robocop<\/em>. Esto porque la pel\u00edcula dirigida por Comet\u00edn\/Cuar\u00f3n conjuga una puesta en escena extraordinaria con una calculada yuxtaposici\u00f3n narrativa que contrasta las crudas contradicciones de g\u00e9nero, raza y clase, que se establecen entre Cleo, la sirvienta, y Sof\u00eda, su patrona. Desde los cr\u00e9ditos, en que Yalitza Aparicio y Marina de Tavira aparecen contrapuestas en polos diagonales, la cinta avanza pespunteando las hebras que ambos personajes representan. La progresi\u00f3n de la principal l\u00ednea del relato, en la que Cleo queda embarazada y es abandonada -en la penumbra de la sala de cine- por el padre de la guagua, avanza en paralelo a la crisis familiar que concluir\u00e1 con la fuga del patriarca de la casa en que trabaja.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta escisi\u00f3n del nudo dram\u00e1tico es presentada por medio de planos secuencia suaves que lo mismo filman una sangrienta asonada callejera que a la protagonista avanzando por un campo que le recuerda su tierra, porque huele y suena igual. Todo el segmento de la casa de verano ejemplifica bien este recurso en el que forma y fondo convergen en el plano est\u00e9tico. La fiesta de fin de a\u00f1o, en la que Sof\u00eda se traslada a la hacienda de su hermano para huir del inminente quiebre familiar, transcurre en dos espacios esencialmente antag\u00f3nicos. Por un lado, est\u00e1 la casa de los patrones, atiborrada de trofeos de caza y animales disecados (una fascinaci\u00f3n por la muerte y las armas de fuego reforzada por encuadres en que vemos a la parentela pol\u00edtica gringa de la familia practicando tiro a orillas del lago). Por otro, el subsuelo donde se re\u00fane la peonada del latifundio rebosa de animales vivos: perros, gallinas y hasta una pareja de gansos apare\u00e1ndose a un costado de la escalera por donde Cleo desciende a la fiesta de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De pronto, el espacio simb\u00f3lico asignado en occidente a la dualidad vida\/muerte invierte su tradicional orientaci\u00f3n de arriba\/abajo, superior\/inferior, para as\u00ed hacer descender la esfera abstracta de la cultura dominante hacia la tierra, entendida como el reino de lo primigenio y germinal, donde todo fallece y renace en un tiempo c\u00f3smico y trepidante de un modo similar a lo que el te\u00f3rico ruso Mijail Bajtin observa en la representaci\u00f3n de la cultura popular en el realismo grotesco. Sin embargo, esa disposici\u00f3n aleg\u00f3rica que distingue con nitidez un lugar destinado a patrones y empleados se halla s\u00f3lidamente circunscrita al universo dom\u00e9stico que rige al interior de la propiedad. M\u00e1s all\u00e1 de su per\u00edmetro, la pel\u00edcula vislumbra la desesperada lucha de los campesinos por la tierra a trav\u00e9s del incendio que consume los predios de los hacendados y que llega a deflagrar de golpe la celebraci\u00f3n de la casa patronal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Esa misma intrusi\u00f3n violenta de sucesos hist\u00f3ricos en el curso del desarrollo de la no menos violenta y normalizada historia de Cleo, posee otra sugerente y poderosa secuencia. Para cuando ambas l\u00edneas dram\u00e1ticas est\u00e9n a punto de alcanzar su cl\u00edmax, la protagonista perder\u00e1 su guagua cuando se cruce con las sangrientas escaramuzas que estallan entre los manifestantes estudiantiles y los grupos paramilitares en las calles del D.F. Este episodio, que intercala <em>La masacre de corpus christi,<\/em> ocurrida el diez de junio de 1971, dentro de las circunstancias que conducir\u00e1n a Cleo \u201ca la noche m\u00e1s oscura del alma\u201d durante su ingreso al hospital, posee, m\u00e1s all\u00e1 de toda especulaci\u00f3n biogr\u00e1fica en torno a la cinta, el trazo de una conciencia estructurante incisiva y perspicaz.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es, por cierto, a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n de Ferm\u00edn en los <em>halcones, <\/em>el grupo paramilitar formado bajo el gobierno de Luis Echeverr\u00eda \u00c1lvarez para reprimir al movimiento estudiantil mexicano, donde rezuma unos de las m\u00e1s importantes aristas argumentales, si es que no la principal, que propone la pel\u00edcula. Esto porque el encuentro en la muebler\u00eda con el funesto proyecto de novio de Cleo, que termina con la ejecuci\u00f3n de un manifestante, es una escena clave para reforzar la idea de una cultura patriarcal irredimible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras las figuras femeninas avanzan en un permanente estado de fricci\u00f3n y desencuentros, los personajes masculinos despuntan desde una dimensi\u00f3n alterna, blindados por una actitud indiferente. Ambos, apostados en clases sociales radicalmente distintas, coinciden en aquella zona en donde la matriz androc\u00e9ntrica les permite desentenderse de sus respectivos compromisos. Queda todo por ver, pensar e interpretar en esos retratos. En estas im\u00e1genes, que Cuar\u00f3n filma con ojo penetrante y c\u00e1ustico, se pueden leer peque\u00f1os poemas malditos. Como esa en la que la metonimia de la virilidad burguesa de la \u00e9poca es transmitida por medio de un Ford Galaxie (made in USA); y un montaje de tomas de las complejas maniobras que debe hacer el conductor para entrar las gal\u00e1cticas dimensiones del auto por el patio de la casa revelan sin necesidad de di\u00e1logo (y hay quienes opinan que esa ser\u00eda la quintaesencia del s\u00e9ptimo arte -y a lo mejor tambi\u00e9n la los cuentos del curado de Carver-) toda la desidia del personaje de formar parte de ese hogar. Tan separados y tan juntos; s\u00f3lo como la vibraci\u00f3n est\u00e9tica que propone el movimiento dial\u00e9ctico puede significar, ese hombre-m\u00e1quina se asemeja contradictoriamente al hombre-palo, que no tiene m\u00e1s que su cuerpo para surgir desde la polvareda de las canchas barriales. En esos yermos marcados con cal entrena al mando de instructores gringos y coreanos que dispuso el gobierno del <strong>Partido Revolucionario Institucional<\/strong> para reprimir los movimientos populares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para cuando la tragedia detone y la tensa, y a ratos reveladora relaci\u00f3n entre empleada y patrona se espejee opacamente una vez m\u00e1s en el transcurso de la pel\u00edcula, Sof\u00eda pronunciar\u00e1 una sentencia desgarradora, pero profundamente ambigua si se considera su posici\u00f3n de poder frente a Cleo:\u00a0 \u2013\u201cno importa lo que te digan, siempre estamos solas\u201d. Es en el silencio de la protagonista, en la dimensi\u00f3n absoluta del despojo del que es objeto dentro de su contexto social, en donde la brecha de clase\/raza que las separa, vuelve a socavar una profunda e infranqueable zanja entre ellas; el pozo sin fondo de una soledad densa, arraigada, dolorosa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante el desenlace, a\u00fan podemos ver la persistencia del contrapunto narrativo entre ambos personajes. Sof\u00eda organiza un viaje familiar en el que planea contarles a sus hijos que su padre no fue a comprar cigarros a Quebec y se lleva a Cleo con la intenci\u00f3n de que se distraiga de la dram\u00e1tica p\u00e9rdida de su guagua -habr\u00eda que decir que s\u00f3lo con la escena del parto, rodada en un plano fijo intenso, tremendo y desolador, Yalitza debiese haber ganado todos los premios a los que fue nominada-. Es en ese escenario, en el que Sof\u00eda asume toda la carga que supone la reconfiguraci\u00f3n familiar, e intenta tranquilizar a los ni\u00f1os, donde Cleo cierra el arco dram\u00e1tico que recorre la pel\u00edcula. La vemos avanzar contra las rompientes de un oleaje picado, y una vez en la orilla, abrazada con la familia con la que vive y para la que trabaja, o\u00edmos su catarsis: -Yo no quer\u00eda que naciera. Pobrecita\u2026. solloza Cleo, diciendo sin decir, que dese\u00f3 la muerte de su hija porque tuvo la certeza de que su destino ser\u00eda id\u00e9ntico al suyo. Todo porque nada arrastra con m\u00e1s fuerza que el g\u00e9nero, la raza y la clase. Ya sea en los setenta del siglo pasado que representa Cuar\u00f3n en su pel\u00edcula; ya a punto de trasponer las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XXI.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Roma: La Apolog\u00eda a la Servidumbre <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Por: Francisca Palma y Nahuel Valenzuela<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuenta la historiograf\u00eda que la noche del 18 al 19 de Julio del a\u00f1o 64, se produjo un incendio descomunal que hizo arder a Roma. Mientras ello ocurr\u00eda, Ner\u00f3n, el emperador romano, tocaba la Lira ante semejante espect\u00e1culo. Espect\u00e1culo similar al que podemos apreciar en la pel\u00edcula \u201cRoma\u201d, del director Alfonso Cuar\u00f3n. No solo por el gui\u00f1o pir\u00f3mano que realiza, sino por la serie de contradicciones -muchas de ellas normalizadas- que nos hacen a ratos empatizar con el filme, en otros momentos confrontarnos, emocionarnos o derechamente rechazarlo. Es decir, no es un material que pueda ser indiferente a nadie, en una polifon\u00eda de sentidos e interpretaciones de esta pel\u00edcula que hemos podido vivir -y padecer- en carne propia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta provocaci\u00f3n, nos ha invitado a abrir fuego cruzado comenzando por el director. \u00bfSe puede escindir al autor de su obra? Creemos que no. En un contexto donde enfrentamos una abierta cr\u00edtica al patriarcado como sistema estructurante y a la heteronorma como su instrumento, deber\u00eda al menos llamar la atenci\u00f3n que sea un var\u00f3n, blanco, burgu\u00e9s heteronormado, privilegiado desde todo punto de vista por la sociedad capitalista (Alfonso Cuar\u00f3n es un perfecto ejemplo de BBVH), sea quien tenga la potestad de representar la vida de una mujer, pobre e ind\u00edgena, desplazada de su territorio, obligada a trabajar en la ciudad para subsistir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero Cuar\u00f3n va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, su pretensi\u00f3n es introducirnos hacia la intimidad de Cleo, la protagonista. Pretensi\u00f3n que, le\u00edda en clave fanoniana de colonizador-colonizado, no s\u00f3lo se conforma con las relaciones de dominaci\u00f3n, sino que las extrema al punto de determinar, cu\u00e1les son los valores del \u201ccolonizado\u201d, c\u00f3mo se piensa colonizadamente y c\u00f3mo es el sentir colonizado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En este sentido, si bien nos parece sensible y muy importante visibilizar este tipo de relatos, nos queda la pregunta desde el d\u00f3nde: \u00bfqui\u00e9n los est\u00e1 visibilizando? \u00bfQui\u00e9n hasta hoy es portador de la palabra p\u00fablica? \u00bfSon acaso los 200 l\u00edderes ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina asesinados durante el a\u00f1o 2018, qui\u00e9nes tienen derecho a voz?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No es que nos cerremos a la posibilidad de representar otros mundos e imaginarios distintos a los que nos constituyen. No. En este caso la condici\u00f3n estructurante de desigualdad, la que al menos deber\u00eda llamar la atenci\u00f3n a la hora de representar se trata. En otros t\u00e9rminos, \u00bfEs aceptable, desde una \u00e9tica revolucionaria del arte, que la persona m\u00e1s privilegiada de una sociedad represente a la persona m\u00e1s vulnerada?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuar\u00f3n explica que parte de su inter\u00e9s es mostrar la vida de su infancia a partir de Libo (Cleo en la pel\u00edcula), la nana que los cuid\u00f3. Si se trata de un relato autobiogr\u00e1fico podr\u00eda haberse situado desde \u00e9l o desde un miembro de su propia familia. Probablemente, su vida burguesa sea poco atractiva desde el punto de vista de la tragedia, por ello es mucho m\u00e1s interesante en el contexto actual \u201cechar mano\u201d a conflictos de interseccionalidad, pero abordados desde el punto de vista del privilegiado, es decir, eliminar cualquier tipo de radicalidad o de disputa por parte de la protagonista. Echar por tierra la posibilidad de un conflicto que, en este caso, est\u00e1 delimitado por una emotividad autobiogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como de la mano de la industria (nada m\u00e1s y nada menos que Netflix como gigante de la representaci\u00f3n y la difusi\u00f3n masiva en occidente) recurre a la \u201cespectacularidad\u201d para mostrar la tragedia en la pobreza, los traumas y privaciones por los que se transita al ser empobrecido por la sociedad capitalista. Como contrapunto, la vida burguesa se muestra siempre con mucho cuidado, siempre desde la discreci\u00f3n, un relato que solo insin\u00faa. Todo esto, dig\u00e1moslo, desde una construcci\u00f3n y propuesta art\u00edstica que es innegablemente bella, a partir de la fotograf\u00eda y el blanco y negro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En definitiva, pensamos, Cuar\u00f3n copia el formato de \u201cagarrar pueblo\u201d, le coloca un poco de masacre de Tlatelolco, un poco de desplazamiento campesino de los \u00c9gidos, un poco de r\u00e9gimen militar y lo mixea con una historia de una familia acomodada y <strong>su<\/strong> nana (n\u00f3tese que es un objeto-cuerpo que les pertenece).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El corolario: alfombras rojas, premiaciones, discursos en las lenguas hegem\u00f3nicas del mercado capitalista y una serie de reconocimientos que confirman la desactivaci\u00f3n del conflicto, la desviaci\u00f3n hacia el microrrelato, la servidumbre, como relaci\u00f3n necesaria y humana, siendo de conocimiento general que se trata de una forma de expoliaci\u00f3n. <em>Roma<\/em> termina siendo una hija pr\u00f3diga de los que se espera del cine como industria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El Imperio Romano tom\u00f3 al menos tres siglos m\u00e1s para comenzar a desmoronarse. Esperemos pase menos tiempo para que sean otros los que puedan tambi\u00e9n hablar. El d\u00eda que nos indignemos ante este tipo de relatos habremos dado un buen paso.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roma, la octava pel\u00edcula dirigida por el mexicano Alfonso Cuar\u00f3n (1961), se convirti\u00f3 en uno de los eventos cinematogr\u00e1ficos significativos del a\u00f1o pasado. 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