{"id":9373,"date":"2019-05-27T05:02:23","date_gmt":"2019-05-27T05:02:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9373"},"modified":"2019-05-27T05:29:19","modified_gmt":"2019-05-27T05:29:19","slug":"el-tango-infinito-un-dialogo-imaginario-con-horacio-ferrer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/05\/27\/el-tango-infinito-un-dialogo-imaginario-con-horacio-ferrer\/","title":{"rendered":"El tango infinito. Un di\u00e1logo imaginario con Horacio Ferrer"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">No sabr\u00eda decirte a qu\u00e9 le debemos el tango. Digo \u00abqu\u00e9\u00bb, porque podr\u00eda ser un \u00abd\u00f3nde\u00bb o un \u00abqui\u00e9n\u00bb. El corto siglo XX, el siglo parvo, infame, el siglo del ne\u00f3n y de los anuncios <em>for export<\/em> dice que se lo debemos a Buenos Aires y a Gardel. Yo no s\u00e9. Me parece que con Buenos Aires la deuda es inversa, y es la ciudad la que le debe su vida a los compases de las calles Chile y Talcahuano (seg\u00fan la ortog\u00e9nesis borgeana, claro). De Gardel no sabr\u00eda qu\u00e9 decirte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Supongo que s\u00ed, que hay mucho de nostalgia en la deuda, pero no me gusta la palabra\u2026 <em>deuda<\/em>. La nostalgia es otra cosa, es m\u00e1s caprichosa, m\u00e1s infantil, casi creativa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El tango cre\u00f3 en su nostalgia un Buenos Aires que quiz\u00e1s nunca existi\u00f3, un Buenos Aires fugaz, ilusorio y sin embargo absoluto, ah\u00ed donde todo el mundo entra en el barrio sur de Troilo y Manzi, porque todo el mundo tiene su barrio sur, con sus Troilos y Manzis. La deuda no es nuestra, Horacio, la deuda es de la realidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, de terno y corbata, como Zitarrosa y Lenin, pero cerca de d\u00e1rsenas y estibadores, o de bares y talleres, de panader\u00edas y sastrer\u00edas, de zapater\u00edas y relojer\u00edas, cerca de costureras y suplementeros, de oficios y no trabajos. O al menos eso decidimos que sea el barrio sur, con sus Troilos y Manzis, los barrios donde la vida y el dolor, el amor y la amistad son artesanales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no todos los barrios tienen d\u00e1rsenas. F\u00edjate Horacio que Eileen Karmy y Cristian Molina recuerdan en <em>Tango viajero <\/em>una pieza que Gabriel Clausi compuso en 1946, y que coquetea en analog\u00edas con la celebraci\u00f3n de lo inexistente que ensayaran un a\u00f1o antes Rodolfo Sciammaella y Carlos Petit, ese bello ejercicio imaginario y caprichoso de cien barrios m\u00e1s casuales que causales,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiero cantar a los cien barrios de Santiago,<\/p>\n<p>Para ofrendarles mi amor y gratitud,<\/p>\n<p>Recordando aquellas horas tan felices<\/p>\n<p>Que pas\u00e9 en aquellos tiempos no olvidados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>D\u00f3nde estar\u00e1n aquellas lindas muchachitas<\/p>\n<p>Del A\u00f1o Veinte, de la Quinta Normal,<\/p>\n<p>De la Plaza Chacabuco y de Brasil,<\/p>\n<p>De \u00d1u\u00f1oa, Plaza Almagro y Bogot\u00e1<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>San Diego, Vivaceta, Independencia,<\/p>\n<p>Estaci\u00f3n Alameda y Portugal,<\/p>\n<p>San Eugenio, Matadero y El Portal<\/p>\n<p>Diez de Julio, Matta y Carrascal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y esos bailes en las noches de verano<\/p>\n<p>En las fiestas del alegre carnaval,<\/p>\n<p>Eran otros esos tiempos que pasaron<\/p>\n<p>Y que nunca m\u00e1s Santiago ya ver\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bien cantaba el Pepe Aguirre, Horacio. \u00bfLo escuchaste alguna vez? El Santiago barrial y centenario de Clausi es el barrio de un sur infinito que no necesita vientos ni rosas cardinales, que est\u00e1 ah\u00ed, siempre ausente, inconcluso, tan cerca como se quiera de cualquier l\u00ednea que haya escrito Nicomedes Guzm\u00e1n. Un sur relativo al ritmo y al comp\u00e1s, y no al norte de alguna capital. Un sur donde los trenes se desmantelan y van a morir. Ese sur que es tambi\u00e9n el Miraflores y el Sopocachi pace\u00f1os de N\u00e9stor Portocarrero,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tierra m\u00eda, mi canci\u00f3n como un lamento<\/p>\n<p>Ve en las noches de esta innata lejan\u00eda,<\/p>\n<p>Y mis versos, el recuerdo hecho armon\u00eda<\/p>\n<p>Sollozando por el monte lleva el viento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es tu cielo de un azul inmaculado<\/p>\n<p>Son tus flores de un perfume sin igual,<\/p>\n<p>Desde el lago Titicaca te han cantado<\/p>\n<p>Mil sirenas con sus voces de cristal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sopocachi de mis sue\u00f1os juveniles,<\/p>\n<p>Quince abriles qui\u00e9n volviera hoy a tener,<\/p>\n<p>Miraflores mi refugio dominguero<\/p>\n<p>S\u00f3lo espero a tu regazo volver.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y cantar mi serenata bajo tu luna de plata<\/p>\n<p>Cerca del amanecer,<\/p>\n<p>Y entre amigos y cerveza, disipar esta tristeza<\/p>\n<p>Y una nueva vida hacer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfUn tango para una ciudad? No lo s\u00e9, es algo extra\u00f1o. \u00abNo es del todo seguro, porque en asuntos de esta especie nada escapa nunca del todo a la sospecha y a la suposici\u00f3n, pero puede que el tango de Carlos Di Sarli, que \u00e9l compuso para homenajear a la ciudad en la que hab\u00eda nacido, haya derramado al fin su tan indeseada fama sobre la propia Bah\u00eda Blanca, ciudad yeta hoy por hoy ya sin remedio\u2026 \u2013 Es que la realidad imita al arte\u00bb. Eso se lo le\u00ed a Mart\u00edn Kohan en <em>Bah\u00eda blanca. <\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><sup>Horario Ferrer junto a Astor Piazzolla<\/sup><\/h6>\n<p><\/p>\n<p>Espeluznante, pero cierto. Demasiada responsabilidad. Hay un viejo chiste sovi\u00e9tico seg\u00fan el cual cuando Lenin sub\u00eda a los estrados, formales o improvisados, la realidad temblaba sabiendo que una vez m\u00e1s tendr\u00eda que cambiar, como por causa de un efecto mim\u00e9tico inverso que ni los m\u00e1s c\u00e9lebres peripat\u00e9ticos lograron descifrar. La deuda es de la realidad con tus libretos, Horacio, no al rev\u00e9s. La ciudad, el sur dijiste, es donde todos mueren <em>de madrugada, guardando mansamente las cosas de vivir, con peque\u00f1as poes\u00edas de adioses y de balas<\/em>, en un comp\u00e1s sin cursivas, interminable, donde <em>el pen\u00faltimo whisky queda sin beber<\/em>. A Julia Zenko, a Rinaldi, a Baltar, qu\u00e9 bien les quedaba todo lo que escribiste, Ferrer. Mejor que a Ra\u00fal Lavi\u00e9. A Elena Roger, y a Mina, la primera vez que cant\u00f3 con Piazzolla el \u201972, \u00bflo recuerdas?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s s\u00f3lo sea una cuesti\u00f3n de gustos. Siempre prefer\u00ed a Baltar tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al sur no s\u00e9 si se llega, o si en realidad se lleva, se padece, se carga, indefectiblemente se ama. Es el sur universal de las pasiones irracionales de la artesan\u00eda cotidiana, no el sur global de las especialidades, del urbanismo y la sociolog\u00eda, que poco viene al caso. Y es que la diferencia es una cuesti\u00f3n de dimensiones, de conectividad (dicen). La distancia relativa metropolitana est\u00e1 en los flujos y canales, la del sur est\u00e1 en la simultaneidad infinita de las pasiones. De los que se quedan, y de los que y\u00e9ndose vuelven, itacenses como Kavafis. Tambi\u00e9n de los que qued\u00e1ndose no vuelven m\u00e1s. El sur est\u00e1 en todas partes, Horacio, en todo presente. Tan presente como todo futuro posible. Bachelard sol\u00eda decir que la po\u00e9tica del espacio est\u00e1 en entregarse a palabras y experiencias vividas y so\u00f1adas, al momento de la posibilidad necesaria, como im\u00e1genes \u201cque ya no pueden considerar con provecho las relaciones entre el pasado y el presente\u201d, im\u00e1genes que producen \u201crupturas de significado, de sensaci\u00f3n, de sentimentalidad\u201d. En la nostalgia imaginaria del tango el espacio aparece como un preludio tan posterior al futuro como anterior al pasado, tan presente como ausente, espacio <em>salido de s\u00ed<\/em> \u2013<em>out of joint<\/em>, hizo decir Shakespeare a Derrida\u2013. T\u00fa tambi\u00e9n lo dijiste, Ferrer,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6>[\u2026] Le ladrar\u00e1n a mi sombra los perritos vagabundos,<br \/>\nCon mi modesto equipaje llegar\u00e9 del m\u00e1s all\u00e1<br \/>\nY arrodillada en mi R\u00edo de la Plata lindo y sucio,<br \/>\nMe amasar\u00e9 otro incansable coraz\u00f3n de barro y sal<br \/>\nY vendr\u00e1n tres lustrabotas, tres payasos y tres brujos,<br \/>\nMis inmortales compinches grit\u00e1ndome! fuerza che!<br \/>\nNac\u00e9, nac\u00e9, dale piba, met\u00e9le hermana que es duro [\u2026<em>canta Zenko, por supuesto<\/em>]<br \/>\nPero muy bueno el oficio de morir y renacer.<br \/>\nRenacer\u00e9, renacer\u00e9, renacer\u00e9,<br \/>\nY una gran voz extraterrestre me dar\u00e1 la fuerza antigua<br \/>\nY dolorosa de la fe para volver, para creer, para luchar.<br \/>\nTendr\u00e9 un clavel de otro planeta en el ojal,<br \/>\nPorque si nadie ha renacido, yo podr\u00e9 [\u2026]<\/h6>\n<p><\/p>\n<p>La clave est\u00e1 en la nostalgia de un espacio imaginado, \u00bfno te parece? A diferencia de los hijos del Jord\u00e1n, el renacimiento del tango, de tus tangos, Ferrer, no lleva tras de s\u00ed la pureza de lo nuevo y la inocencia del bautismo; lleva tras de s\u00ed la insistencia del tiempo incomprensible a la sumatoria, la sucesi\u00f3n y la continuidad. Ah\u00ed est\u00e1 ese trocito, peque\u00f1o, de acaso tu mejor obra,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Siempre me digo<\/p>\n<p>\u00a1Dale Mar\u00eda!<\/p>\n<p>Cuando un misterio me viene trepando la voz,<\/p>\n<p>Y canto un tango que nadie jam\u00e1s cant\u00f3<\/p>\n<p>Y sue\u00f1o un sue\u00f1o que nadie jam\u00e1s so\u00f1\u00f3:<\/p>\n<p>Porque el ma\u00f1ana es hoy<\/p>\n<p>\u00a1Con el ayer despu\u00e9s, che!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el antes forzado de las ficciones narrativas nos hiciste recordar a Vallejo. Me gusta pensar que lo hiciste por compromiso, pero tambi\u00e9n me gusta pensar que fue una de esas casualidades como el pase filtrado al vac\u00edo que no se sabe bien qui\u00e9n recoge o agradece. Ese vac\u00edo que se llena de reojo, intuitivo, como un grito,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La peque\u00f1a naci\u00f3 un d\u00eda<\/p>\n<p>que estaba borracho Dios:<\/p>\n<p>por eso, en su voz,<\/p>\n<p>dol\u00edan tres clavos zurdos&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Nac\u00eda con un insulto en la voz!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tres clavos chuecos&#8230;<\/p>\n<p>Un d\u00eda que estaba mufado Dios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tres clavos negros&#8230;<\/p>\n<p>Un d\u00eda que estaba de esta\u00f1o Dios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Tendr\u00e1s dos tangos por cruz<\/em>, le dijiste a Mar\u00eda en alguna l\u00ednea. Tangos tan fuertes como los golpes del odio de Dios. Esto \u00faltimo lo dijo C\u00e9sar Vallejo,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yo nac\u00ed un d\u00eda<\/p>\n<p>que Dios estuvo enfermo.<\/p>\n<p>Todos saben que vivo,<\/p>\n<p>que soy malo; y no saben<\/p>\n<p>del diciembre de ese enero.<\/p>\n<p>Pues yo nac\u00ed un d\u00eda<\/p>\n<p>que Dios estuvo enfermo.<\/p>\n<p>Hay un vac\u00edo<\/p>\n<p>en mi aire metaf\u00edsico<\/p>\n<p>que nadie ha de palpar:<\/p>\n<p>el claustro de un silencio<\/p>\n<p>que habl\u00f3 a flor de fuego.<\/p>\n<p>Yo nac\u00ed un d\u00eda<\/p>\n<p>que Dios estuvo enfermo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el sur se nace los d\u00edas que estuvo enfermo Dios, con un insulto en la voz contra el Dios de Lautr\u00e9amont. Te imagino dici\u00e9ndole a Breton que los disparos son al aire, al Dios del sur, no a la surrealista multitud. Arrojados como la \u00faltima grela,<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6>Con vino y pan del tango trist\u00edsimo que Arolas<br \/>\ncallara junto al barro cansado de su frente,<br \/>\nle har\u00e1n su misa rea los fuelles y las violas,<br \/>\nzapando a la sordina, tan misteriosamente.<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[\u2026]<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6>Y un sordo carraspeo de espl\u00edn y de macanas,<br \/>\ntangue\u00e1ndole en el alma le quemar\u00e1 la voz,<br \/>\ny muda y de rodillas se vender\u00e1 sin ganas,<br \/>\nsin vida, y por dos pesos, a la bondad de Dios.<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfTe acuerdas, lo que dijiste? Que hoy, a los poetas, a los pungas y a las locas nos saldr\u00eda un cuervo blanco por la boca. Tan blanco como la blancura de tu bicicleta, ese otro tango que escribiste, que ofreciste, que regalaste, donde advertiste del ciclista infinito como el tiempo, como el espacio y el sur, que ni viene ni va, pero que miramos con amor su andar, sus ca\u00eddas, su lentitud. El dif\u00edcil trabajo de renacer, de la cotidianidad artesanal. \u00bfLo recuerdas?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo te olvidaste que no somos \u00e1ngeles, sino hombres y mujeres?<\/em> Lo mejor que escrib\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo escribiste porque ese d\u00eda tambi\u00e9n estaba borracho Dios. Bueno, qu\u00e9 m\u00e1s da, si de nuevo todo barrio sur nos pondremos a fundar, una y otra vez, en Santiago, en Berl\u00edn o en Par\u00eds, y tambi\u00e9n en el Maghreb.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al sur no s\u00e9 si se llega, o si en realidad se lleva, se padece, se carga, indefectiblemente se ama. Es el sur universal de las pasiones irracionales de la artesan\u00eda cotidiana, no el sur global de las especialidades, del urbanismo y la sociolog\u00eda, que poco viene al caso.<\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":9378,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[339,1404,37,1006],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9373","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-angelo-narvaez","tag-horacio-ferrer","tag-raza-comica","tag-tango"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9373\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9378"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9373"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9373"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}