{"id":9565,"date":"2019-06-26T14:34:15","date_gmt":"2019-06-26T14:34:15","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9565"},"modified":"2019-06-26T16:00:05","modified_gmt":"2019-06-26T16:00:05","slug":"sobre-ruleta-rosa-un-libro-para-desmontar-el-gran-aparataje-conceptual-de-cuno-masculino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/06\/26\/sobre-ruleta-rosa-un-libro-para-desmontar-el-gran-aparataje-conceptual-de-cuno-masculino\/","title":{"rendered":"Sobre \u201cRuleta rosa\u201d: \u201cun libro para desmontar el gran aparataje conceptual de cu\u00f1o masculino\u201d"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El libro que lleva el nombre de \u201cRuleta rosa\u201d, no permite dilaciones, tiene urgencia. Se trata de p\u00e1ginas abiertas, que tienen presente que el n\u00famero de mujeres asesinadas aumenta cada hora, aun cuando ac\u00e1, su autora Fanny Campos Espinoza, haga una detenci\u00f3n simb\u00f3lica en el a\u00f1o 2015 cuando se alcanz\u00f3 en el pa\u00eds, en la curva de las mediciones, el macabro r\u00e9cord de 45 mujeres que perdieron su vida de manera violenta por las manos de un hombre muy cercano, que se la arrebat\u00f3. Este detenimiento no lo hace para llamar a un minuto de silencio, porque ese minuto como homenaje ya se encuentra caduco y vencido. Es necesario hablar, hacer que las palabras hablen, lo que no siempre ocurre. Podemos estar oyendo palabras desactivadas, sintiendo un ruido de hojarasca ret\u00f3rica, un murmullo demag\u00f3gico y en lo relativo a los asuntos de pol\u00edticas p\u00fablicas relacionadas con la mujer las palabras se llenan de confusi\u00f3n y negrura. Para que ese enga\u00f1o y esa violencia no siga repiti\u00e9ndose, Fanny Campos Espinoza abre un espacio de conocimiento haciendo hincapi\u00e9 pie en ese fat\u00eddico y ejemplar a\u00f1o 2015 de la mano de la poes\u00eda; pone su confianza en ese arte para llegar a una verdad po\u00e9tica, ensanchamiento de verdades y dialogar con los destinatarios, lectoras y lectores, de una sociedad chilena que aparentemente, no parece conmoverse con estos cr\u00edmenes. Todo lo indica: tenemos una legislaci\u00f3n permisiva para brutalizar a la mujer, un sistema de protecci\u00f3n risible para situarla en riesgo permanente y atemorizada y, una recepci\u00f3n de los sucesos criminales en los medios de comunicaci\u00f3n como en las esquinas, con una inclinaci\u00f3n al morbo y al chisme donde todo el sentido que bordea el cuerpo muerto de una mujer se diluir\u00e1. La urgencia se traslada entonces a la importancia que tiene y adquiere el que la mujer observe su vida y pueda preguntarse sobre ella, hacer memoria, repensar, recapacitar, tomar decisiones que puedan llevar a su particular y apropiada pr\u00e1ctica como \u00fanica manera de tener soberan\u00eda sobre s\u00ed misma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Me sumo a la premura. El t\u00edtulo es atractivo: \u201cRuleta rosa\u201d. Una expresi\u00f3n que absorbe los significados de azar, juego, m\u00e1s esa narraci\u00f3n donde el amor idealizado triunfa sobre la adversidad. Pero al mismo tiempo est\u00e1 tambi\u00e9n dicha expresi\u00f3n cruz\u00e1ndose con esa otra que alude e ironiza: el juego suicida de la ruleta rusa, donde el amor propio se hunde en la adversidad y se precipita a la autodestrucci\u00f3n. Esto obliga a la poeta a presentar los casos o, los casos de los poemas de las mujeres asesinadas con gran sutileza, buceando en nuestra lengua para sacar a flote elementos verbales sumergidos y dormidos en nuestra conciencia; darles lucidez. Redireccionar todos esos sentidos ya codificados y manidos, machac\u00e1ndolos, haci\u00e9ndolos estallar. Adem\u00e1s, necesita apelar a todas las fuerzas esclarecedoras y sobresalientes para que converjan y las mujeres asesinadas no aparezcan exhibidas como meras v\u00edctimas, que lo son, sino lograr que el poema les brinde posibilidades de reivindicarse, todas aquellas oportunidades que la sociedad patriarcal nunca les dio; digamos que la poeta busca sacarlas del olvido y, para eso, en este escrito sentido, les extiende una sobrevida. Es la \u00fanica manera de que esta ruleta, de mujeres por lo rosa pero no ya desde la ingenuidad, no sea una forma en que ellas, una vez m\u00e1s, disparen contra s\u00ed mismas, sino la b\u00fasqueda de la bala de plata con la que darle al blanco de las injusticias y crueldades milenarias; depositar una significativa contribuci\u00f3n en pro de poner fin a la opresi\u00f3n patriarcal y la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada paso del libro ser\u00e1 entonces una red que arrastrar\u00e1 prop\u00f3sitos para llegar al fin simb\u00f3lico previsto: desmontar el gran aparataje conceptual de cu\u00f1o masculino que legitima y reproduce la violencia contra la mujer, enquistado y desarrollado por la especie humana y cuyo alimento son las emociones. Hay un cord\u00f3n emocional que nos une. No es raro en esa circunstancia observar, esta vez ac\u00e1, las perversiones acentuadas de nuestro sistema patriarcal nacional, que permite que la pareja sea dispareja en derechos, que uno de ellos, el hombre, pueda cosificar a la otra, la mujer. Anularla mientras exhibe, enarbola y usufruct\u00faa del latiguillo amoroso y monocorde que en el ritual del enamoramiento y la conquista puede llegar a obnubilar a la mujer, a una mujer dependiente econ\u00f3micamente de ese amor, con efectos previsibles para ella: castigo, encadenamiento a una esclavitud dom\u00e9stica y familiar, en el cepo de un reverbero sentimental. Es por esto y m\u00e1s, que la dedicatoria recoge este deseo de liberaci\u00f3n, con todo el fervor y la convicci\u00f3n con que lo manifiesta. Cito: \u201cA todas las mujeres y en memoria de las asesinadas en Chile durante el a\u00f1o 2015, deseando que logremos erradicar la violencia de g\u00e9nero, en este pa\u00eds, en toda Latinoam\u00e9rica y el mundo entero\u201d. Una dedicatoria que no puede dejar indiferente a nadie que quiera cambiar con honestidad las condiciones impuestas a nuestras vidas.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No voy a entrar milim\u00e9tricamente en el libro, no quiero perder de vista la perspectiva de una presentaci\u00f3n, aun cuando, la tentaci\u00f3n me ronda, acicateada por esta primera lectura de p\u00e1ginas que percibe en la poeta la sagacidad en el logro de extraer de cada hecho luctuoso, atrevidas y diminutas semillas emancipadoras. Quiero, sin embargo, adentrarme un poco m\u00e1s en el inicio, que no es plano ni ret\u00f3rico, sino que tiene su relieve en la disposici\u00f3n del libro. Me refiero a un juego de tres ep\u00edgrafes que encausar\u00e1n y ambientar\u00e1n el despliegue de los poemas. El primero ha sido apartado de \u201cEsperp\u00e9ntica\u201d, una conjunci\u00f3n po\u00e9tica de nuestra autora. Dichos versos, ac\u00e1, operar\u00e1n como conjuro en una imagen de mujer muerta en vida y sucesivamente asesinada, pero a la vez, en permanente resurrecci\u00f3n y porfiada resistencia -vencer la muerte que siempre la acecha- externa e internamente, para salir del lugar abandonado e insolidario donde la sit\u00faa la sociedad. El segundo ep\u00edgrafe est\u00e1 firmado por Gonzalo Mill\u00e1n, son versos que aluden a un sufrimiento experimentado por una humanidad trabajadora mayoritaria, un tanto abstracta y por lo tanto viril, a la que se ignora en su explotaci\u00f3n bestial aun cuando sus heridas se encuentren a la vista, escociendo; por tanto, se hablar\u00e1 ac\u00e1 desde la herida, una herida que es hoy por excelencia consustancial a la mujer, siempre trabajadora, esclava y atrozmente invisible, m\u00e1s a\u00fan, en la medida en que hoy lo masculino ya no sirve como norma incuestionable de lo humano. Y ese es el gran acierto de la autora al elegir y colectar estos versos de Mill\u00e1n, \u201cimprescindible poeta\u201d como lo llama, y atraerlos para adjuntarlos y hacerlos parte en la denuncia de los 45 poemas de este libro -funci\u00f3n perfecta del ep\u00edgrafe. El tercero y \u00faltimo de los ep\u00edgrafes re\u00fane los comentarios de tres mujeres que reaccionaron a los maltratos y ajusticiaron a sus maridos y convivientes. Digamos que el azar rosa gatill\u00f3. No m\u00e1s ya la tolerancia de una violencia con amor siempre pagado. Se est\u00e1 junto a las gotas que han rebalsado el vaso de la paciencia. Las mujeres han sacado fuerzas de flaqueza y se han manifestado con esa violencia con que se puede ejercer un poder que las mujeres no quieren tomar para s\u00ed \u2013lo est\u00e1n haciendo con pinzas para no mimetizarse y reproducirlo- m\u00e1s bien buscando erradicarlo, sacarlo de circulaci\u00f3n, una verdadera utop\u00eda.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Completa este acercamiento al cuerpo po\u00e9tico una estad\u00edstica que compara los \u201cfemicidios\u201d \u2013vocablo de muy reciente aparici\u00f3n y de escasa comprensi\u00f3n- con los parricidios que la autora sit\u00faa \u201ca modo de introducci\u00f3n\u201d. Debe ser esta la \u00fanica estad\u00edstica donde la realidad no puede adoptar el disfraz de lo indeterminado. La proporci\u00f3n es espeluznante: 45 mujeres asesinadas por un hombre finalizando su vida de esa indeseable manera. Queda entonces, meridianamente claro el tenor de la cat\u00e1strofe femenina. El abuso cruel de una fuerza diferenciadora aniquilante frente a la reacci\u00f3n de una mujer que es breve ruido, algo as\u00ed como un disparo casual y simb\u00f3lico que no tendr\u00eda que ser comentado en la cr\u00f3nica roja sino en las salas de las legislaturas donde se naturalizan las costumbres.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es este libro un gran escenario donde las mujeres adquieren la voz que nunca tuvieron. Revisan sus vidas, sus vidas fenecidas, las comparan con las vidas que so\u00f1aron e idealizaron, avanzan m\u00e1s all\u00e1 de sus subjetividades, enjuician el tramado social: lo que va de lo privado a lo p\u00fablico; el lenguaje, palabras vac\u00edas como &lt;medidas cautelares&gt;, cartas y poemas de amor torrencial a escala nerudiana; cuestionan instituciones como el matrimonio, hurgan en atavismos como ese poema que nos sale al camino de la lectura como una mole para interpelarnos y cuyo t\u00edtulo \u2013\u201cDej\u00e1 v\u00fa\u201d- se deja caer como rayo. Nada se agota en este escenario: aparecen hu\u00e9rfanos llevando la colecci\u00f3n de sus traumas y abuelas, hijas, esposas, madres en la pira del sacrificio. Se hace visible en ese tablado de p\u00e1ginas, la violencia feminicida que se instala en el seno del pueblo donde siempre se golpea m\u00e1s fuerte, donde puta y mujer tienen que armonizar, y la condici\u00f3n femenina subalterna no escapa siquiera en los pueblos ancestrales, hacia donde solemos mirar con esperanza. Se podr\u00eda decir que son grandes pliegos de denuncia bruta, pero no, es poes\u00eda, palabra llevada a un alto grado de tensi\u00f3n para sacarla de su automatismo, vaciedad y rescatarla de la ruina. Instancia donde la poeta toma la palabra conversacional y va con ella a un di\u00e1logo en el plano literario, pleno de alusiones que es un modo delicado de enriquecer el sentido eludiendo la pedanter\u00eda de la cita y la remisi\u00f3n excesiva a las comillas. Se permite, esta vez la autora, ir incluso m\u00e1s all\u00e1 de lo que pudiera pensarse recomendable y pol\u00edticamente correcto al friccionar la gram\u00e1tica de nuestra lengua con una sola palabra: \u201ccuerpa\u201d, y acompa\u00f1ar con ella, a las due\u00f1as de nada. \u201cCuerpa inerme\u201d se dir\u00e1 en un verso, \u201cla cuerpa pre\u00f1ada y parturienta\u201d en otro y, no es en este nombrar una mera distorsi\u00f3n est\u00e9tica a nivel de verso como en otros autores. Es, me parece, el riesgo que corre la poeta al presionar nuestro idioma que le ha dado lugar por ejemplo a la palabra cuerpada \u2013un dise\u00f1o exterior de cuerpo de preferencia femenino- y ubicar entonces la palabra \u201ccuerpa\u201d en la ant\u00edpoda, con una pretensi\u00f3n de exclusividad innata a la fisiolog\u00eda femenina, intransferible. A mi juicio, est\u00e1 haciendo fuerza con esta palabra en las grietas de una lengua que exhibe una densa cultura de expoliaci\u00f3n a la mujer y que ahora tiene que recoger realidades humanas que se le est\u00e1n escapando, como la transexualidad y que van con nosotros sin que queramos verlas, es decir, sin que las nombremos. Es un tema que reci\u00e9n se enfrenta en este lugar de legitimaciones que es el idioma.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cRuleta rosa\u201d nos llega en momentos en que las mujeres hemos salido a las calles para decir que los llamados asuntos de g\u00e9nero son un problema social y no casos aislados o concentrados aqu\u00ed o all\u00e1 por alguna variable sociol\u00f3gica de \u00faltima hora. Las mujeres en la calle, con sus vestimentas coloridas, sus representaciones, los pasos coreogr\u00e1ficos y su ritmo, los lemas con su sonido, la tranquilidad de su desplazamiento urbano, la alegr\u00eda de su convocatoria son lo m\u00e1s cercano a un profundo cambio social en ciernes, una primavera que se acerca. No es comprensible, o s\u00ed lo es, que los medios de comunicaci\u00f3n de masas, acostumbrados a reportear las primaveras de Praga o las primaveras \u00e1rabes no vean este crecimiento y floraci\u00f3n. Pues bien, \u201cRuleta rosa\u201d est\u00e1 para que la pongamos en nuestras carteras-mochila como indispensable.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n le\u00edda el 21 de marzo de 2019, en Auditorio LOM, Santiago.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>BALAS CALIBRE X- XVI- XXXVIII- XLIII<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>NO JURO<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>En memoria de Juana Vargas, Gladys Donaire, Mar\u00eda Alejandra Olgu\u00edn y Giovanni Marambio,<\/em><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>mujeres baleadas por sus maridos, parejas o ex-parejas durante el 2015, en Chile<\/em><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>(Femicidios N\u00bas 10,16, 38 y 43\/2015)<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Si juro<\/p>\n<p>que este hombre<\/p>\n<p><em>me ha partido los sesos como una bala loca<\/em><\/p>\n<p>estoy perjurando:<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>no ha sido un hombre<\/p>\n<p>sino todo un andamiaje<\/p>\n<p>precedi\u00e9ndonos<\/p>\n<p>hace tant\u00edsimos siglos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>XII<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>En memoria de la boliviana Sarah Lujah (31 a\u00f1os), madre de una ni\u00f1a, asesinada en Antofagasta por su conviviente chileno, quien contaba con una condena por abuso sexual <\/em><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>(Femicidio N\u00ba 12\/2015)<\/em><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><\/h6>\n<p>Mi nombre fue Sarah Luj\u00e1n<\/p>\n<p>Todos dicen que fui buena<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1a me ense\u00f1aron<\/p>\n<p>a persignarme la resignaci\u00f3n<\/p>\n<p>entre las 2:30 y las 3:00 a.m<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>S\u00edntesis<\/p>\n<p>de la castraci\u00f3n<\/p>\n<p>amerindia<\/p>\n<p>hered\u00e9<\/p>\n<p>\u00fanicamente un color<\/p>\n<p>deste\u00f1ido y sin ra\u00edz<\/p>\n<p>una nuez partida<\/p>\n<p>cuatro soles<\/p>\n<p>y una luna<\/p>\n<p>en el catre<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>susurr\u00e1banme<\/p>\n<p>la manoseada estafa<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>de ni\u00f1os aprendieron<\/p>\n<p>la \u00fanica superioridad posible<\/p>\n<p>para los machos de nuestra clase<\/p>\n<p>abusables<\/p>\n<p>con o sin pena<\/p>\n<p>remitida<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>si no se hubiera matado<\/p>\n<p>frente a las sirenas<\/p>\n<p>se lo habr\u00edan metido veinte<\/p>\n<p>por m\u00e1s de quince<\/p>\n<p>y una noche<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00e9l lo sab\u00eda<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>libertad vigilada sin ojos<\/p>\n<p>bajo mi gran ceguera<\/p>\n<p>bajo la habitual ceguera<\/p>\n<p>fui Sara Luj\u00e1n<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sarah Luj\u00e1n<\/p>\n<p>no olviden ese nombre<\/p>\n<p>No violenten a mi hija en el SENAME<\/p>\n<p>A ella no le escupan arena en la calle<\/p>\n<p>Su cabeza no se deseche en el harnero<\/p>\n<p>por ni\u00f1a mujer mitad chola<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A ella no la violen con ese sueldo que <em>pa\u00b4 n\u00e1<\/em> alcanza<\/p>\n<p>a ella no le hipotequen sus tetas morenas de leche<\/p>\n<p>a ella \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la verdadera s\u00edntesis<\/p>\n<p>hispanoamericana<\/p>\n<p>de la violencia<\/p>\n<p>ella<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ya ha sufrido suficiente.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>XXXVI<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>MUJER y MJER<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>En memoria de Francisca Astudillo (28 a\u00f1os), asesinada en Illapel por un hombre que se dio a la fuga<\/em><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>(Femicidio N\u00ba 36\/2015)<\/em><\/h6>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuerpo de MUJER en una casa abandonada\/ El corte certero en su cuello atraves\u00f3 m\u00fasculos y tendones, la degoll\u00f3\/Ah\u00ed est\u00e1 su cabeza\/ cerca de su cuerpo de viernes por la noche\/ ambos regados sobre el piso\/ entre colillas de cigarros y latas vac\u00edas\/ el olor a orines ahora se mezcla con olor a sangre<\/p>\n<p>En el diario se leen especulaciones policiales period\u00edsticas\/ versiones contradictorias\/ amarillas rojas negras rosas\/ MUJER conversaba con Hombre\/ unos dicen de 18, otros dicen de 80,\/ todos dicen que tras ser golpeados\/ por un tipo de siglas M.J.E.R., de 54 a\u00f1os, que habr\u00eda huido\/ dejando sola a MUJER, al parecer su pareja\/ acompa\u00f1ante o incluso su prostituta ocasional o predilecta\/ (seg\u00fan la imaginaci\u00f3n de cada periodista)<\/p>\n<p>Entonces, M.J.E.R. con un cuchillo\/ habr\u00eda asesinado a MUJER\/y habr\u00eda huido del sitio del suceso\/ habr\u00eda\/ a\u00fan permanecido pr\u00f3fugo este M.J.E.R.\/ desde noviembre de 2015 a la fecha\/ habr\u00eda\/ piensan que habr\u00eda podido ser un loco\/ dicen que fami-liares dicen\/ que dijeron\/ que habr\u00eda sido un sujeto obsesionado\/dicen rom\u00e1nti-camente\/ rom\u00e1nticamente dicen que dijeron\/ con la v\u00edctima\/ que no le habr\u00eda correspondido<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n dicen que dicen\/ que MUJER era casada o lo estuvo\/ como si ese dato fuese relevante\/ No investigar\u00e1n\/ No resolver\u00e1n este puzzle\/ S\u00f3lo les gusta masturbarlo\/ decir que dicen que dijeron que habr\u00eda\/ les gusta\/ imaginarla\/ a los necr\u00f3filos les gusta\/ imaginar a MUJER drogada\/y bien puta\/ les gusta\/ les calienta imaginarla bien drogada y h\u00fameda\/ ofreciendo su sexo a la chu\u00f1a\/ por un par de putos jales\/<\/p>\n<p>As\u00ed no hay\/<\/p>\n<p>cargo\/<\/p>\n<p>ni siquiera de conciencia\/<\/p>\n<p>porque si no: \u00bfqu\u00e9 hac\u00eda MUJER\/ en ese nido\/ de ratas?<\/p>\n<p><\/p>\n<p>D\u00f3nde te matan\/ten cuidado\/ del lugar donde mueres\/ MUJER\/ ten cuidado de qu\u00e9 consumes justo antes de morir\/ MUJER\/ ten cuidado de qui\u00e9nes te rodean\/ y con qui\u00e9nes andas el d\u00eda de tu muerte, porque le dir\u00e1n a tu cad\u00e1ver\/<\/p>\n<p><\/p>\n<p>qui\u00e9n eres y qu\u00e9 vales<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Y siempre<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 siempre<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 siempre<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ser\u00e1s t\u00fa, MUJER,<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la culpable<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de tu tumba.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se podr\u00eda decir que son grandes pliegos de denuncia bruta, pero no, es poes\u00eda, palabra llevada a un alto grado de tensi\u00f3n para sacarla de su automatismo, vaciedad y rescatarla de la ruina.<\/p>\n","protected":false},"author":70,"featured_media":9566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9565","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/70"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9565\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9565"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9565"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}