{"id":9764,"date":"2019-07-29T04:09:51","date_gmt":"2019-07-29T04:09:51","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=9764"},"modified":"2019-07-29T04:09:51","modified_gmt":"2019-07-29T04:09:51","slug":"arte-y-exilio-chileno-en-costa-rica-una-entrevista-a-mario-oliva-medina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/07\/29\/arte-y-exilio-chileno-en-costa-rica-una-entrevista-a-mario-oliva-medina\/","title":{"rendered":"Arte y exilio chileno en Costa Rica. Una entrevista a Mario Oliva Medina."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">*Por Angelo Narv\u00e1ez y Pablo Pulgar<\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>Llegamos a Costa Rica temprano por la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de una noche en Ciudad de Panam\u00e1 que se bat\u00eda entre las exigencias del turismo (principalmente) estadounidense, y las leyes que obligaban al comercio a cerrar antes de las 23:00 en Viernes Santo. Llegar del aeropuerto Juan Santamar\u00eda a San Jos\u00e9 es tan simple como lo es en cualquier ciudad que viva en parte de los vuelos internacionales. Sin embargo, moverse por San Jos\u00e9 es tan complejo como en cualquier ciudad que se resista cotidianamente a las normas de la modernidad y la globalizaci\u00f3n. Las calles no tienen nombre, y las casas no tienen n\u00famero, el \u201cfrente a la casa roja\u201d o \u201ca un costado del negocio azul\u201d, se transformaron r\u00e1pidamente en una norma urgente de comportamiento espacial. Para cuando logramos llegar al terminal de buses desde donde partir\u00edamos a Quepos, provincia de Puntarenas, ya hab\u00edamos atravesado m\u00e1s de un <em>barrio rojo<\/em> (no apto para turistas)<em>,<\/em> de los cuales salimos a punta de desconocimiento e ingenuidad. Eso s\u00ed, este relato no se trata de Quepos, aunque podr\u00eda serlo, sino de la entrevista a Mario Oliva que ven\u00edamos preparando hace un par de semanas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Supimos de Mario a trav\u00e9s de Rodrigo Quesada, a quien conocimos en Santiago en 2018, cuando viniera a presentar su libro sobre Rosa Luxemburgo (<em>Utop\u00eda y vida cotidiana<\/em>, Nadar Ediciones, 2018). Fue Rodrigo quien nos puso en contacto con Mario para realizar un curso intensivo sobre filosof\u00eda e imperialismo en la Universidad Nacional de Costa Rica, en Heredia, unos pocos kil\u00f3metros al norte de San Jos\u00e9. Cuando llegamos, tras fumar un par de cigarros y descansar del calor y la humedad, nos encontramos con Mario en el ascensor, donde inmediatamente nos pregunt\u00f3 \u201c\u00bfchilenos?\u201d. Quiz\u00e1s porque algo ven\u00edamos conversando, quiz\u00e1s por nuestra manera de vestir, de gesticular, de movernos. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n porque despu\u00e9s de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de exilio Mario esas cuestiones (no tan) superficiales tampoco las olvid\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nos present\u00f3 con paciencia a todos en la facultad. Es cierto que intentamos conversar, y que compartimos caf\u00e9 (aunque Mario toma t\u00e9) por algo m\u00e1s de una hora, pero fue poco lo que pudimos avanzar. Entre saludos e infinitas amabilidades, consejos tur\u00edsticos y uno que otro aspecto administrativo, no podr\u00edamos decir que quedamos en nada, sino m\u00e1s bien ante una producci\u00f3n fascinante que Mario nos regal\u00f3. M\u00e1s de veinte libros, que tardar\u00edamos algunos meses en revisar. Ese d\u00eda avanzamos poco, pero todo iba bien, ya tendr\u00edamos tiempo para sentarnos a conversar. Mientras tanto nosotros deb\u00edamos trabajar (bueno, trabajar y conocer la ciudad). Hab\u00eda mucho por leer: <em>Ensayos de historia intelectual<\/em>, <em>Jos\u00e9 Mart\u00ed en la historia y la cultura costarricenses<\/em>, <em>Artesanos y obreros costarricenses<\/em>, <em>El pensamiento antiimperialista de Octavio Jim\u00e9nez<\/em>, los tres vol\u00famenes de <em>Cien a\u00f1os de poes\u00eda popular en Costa Ric<\/em>a<em>, 1850-1950<\/em> (compilado junto a Rodrigo Quesada), los escritos de Gabriela Mistral en <em>Repertorio Americano<\/em>, <em>1915. El a\u00f1o m\u00e1s largo del imperio otomano<\/em>, y tambi\u00e9n <em>Im\u00e1genes fugitivas, acorde\u00f3n y visiones<\/em>, una monumental compilaci\u00f3n anotada de la obra de Julio Esc\u00e1mez. En realidad, fue f\u00e1cil decidir c\u00f3mo dividir\u00edamos tanto libro, tanto regalo y tanto trabajo, aunque aqu\u00ed eso no viene al caso.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ya sab\u00edamos algunas cosas de Mario, las ven\u00edamos trabajando en Chile, aunque nos precis\u00f3 detalles que s\u00f3lo se dar\u00edan en una conversaci\u00f3n. Sab\u00edamos que naci\u00f3 en Puerto Montt, aunque no sab\u00edamos el a\u00f1o y tampoco nos preocupaba del todo pregunt\u00e1rselo. Sus ayudantes nos cuentan que jug\u00f3 f\u00fatbol, y que jug\u00f3 bien, en Chile y Costa Rica, aunque pronto nos dicen que es algo de lo que no le gusta mucho hablar. En Costa Rica Mario estudi\u00f3 historia y sigui\u00f3 los trabajos de Thompson y Hill, las grandes figuras de la historiograf\u00eda marxista inglesa. Se acerc\u00f3 a la historia del movimiento obrero y los movimientos sociales en Costa Rica, pero siempre con algo de reticencia (ajena, por cierto). Nunca dio clases en la carrera de historia y, por algo de convicci\u00f3n (y otro poco de intuici\u00f3n), se alej\u00f3 de la historiograf\u00eda institucional, a la vez que se acercara a los estudios literarios. Nos cuenta que \u201cpara los historiadores no soy historiador, y para los de literatura tampoco hago literatura. Pero me siento muy bien donde estoy, no tengo ning\u00fan resentimiento con mis colegas de literatura por no reconocer lo que hago en literatura, ni tampoco tengo resentimiento con mis colegas de historia porque no me reconocen la parte hist\u00f3rica\u201d. Ni historia, ni literatura, o un poco de ambas. Ah\u00ed es donde llegan la historia intelectual, los archivos, ciertos grados de libertad, y tambi\u00e9n la precisi\u00f3n. \u201cEse campo a m\u00ed me qued\u00f3 muy bien. Ah\u00ed es donde empec\u00e9 a moverme con mayor precisi\u00f3n, en la precisi\u00f3n de la historia intelectual. Esa es un poco la idea de por qu\u00e9 ahora estamos trabajando cosas que tienen que ver con el arte, que tienen que ver con esto de seguir las ideas no de los grandes hombres, sino seguir las ideas por todos los rincones de la historia. Estoy m\u00e1s cerca del relato literario, que tambi\u00e9n es hist\u00f3rico, pero no me alejo del relato hist\u00f3rico, que es tambi\u00e9n literatura. Es una construcci\u00f3n desde afuera sobre la historia\u201d. Y tiene sentido, porque \u201csi ustedes se dan cuenta, los grandes relatos hist\u00f3ricos en Am\u00e9rica\u00a0 Latina son relatos que tienen que ver con la literatura, y somos conocidos en el mundo a trav\u00e9s de la literatura, no de los grandes historiadores\u201d. Siempre amable, nos interpela un poco tambi\u00e9n, \u201chay que escapar de la escritura aburrida de la historia, esa es un poco la idea\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La primera vez que nos encontramos en su oficina, reci\u00e9n llegados a Heredia, Mario nos mostr\u00f3 el manuscrito de su investigaci\u00f3n sobre el exilio chileno en Costa Rica. Dos vol\u00famenes anillados y anotados en los que \u00e9l y su equipo sistematizaron fechas, nombres, direcciones, lugares de encuentro, contribuciones, entrevistas y relatos, mapas y esquemas, intuiciones y reflexiones. Y es que el exilio chileno en Costa Rica, al menos en Chile, nunca \u201cgoz\u00f3\u201d de la popularidad p\u00fablica que tuvieron los exilios en Suecia, Francia e Italia, o incluso Argentina y Venezuela, como si el sistema global de resistencia y solidaridad se jerarquizara tambi\u00e9n al ritmo de la visibilidad internacional. Por cierto, el exilio chileno en Costa Rica se mantiene a\u00fan hoy en la marginalidad discursiva. El inter\u00e9s ser\u00eda antes tico que chileno, y ese inter\u00e9s dar\u00eda inevitablemente el ritmo a nuestra pr\u00f3xima conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn Costa Rica los historiadores no estudian el exilio\u201d, nos dice Mario como si para nosotros fuese una obviedad. \u201cA lo mejor porque muy pocos costarricenses han sido exiliados, o porque el exilio no es parte de la historia, o se supon\u00eda que no era parta de la historia de Costa Rica. Pero el exilio lo han vivido todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, y comenzaron con los grandes \u201cpr\u00f3ceres\u201d de la independencia. Desde ah\u00ed uno ya no encuentra ning\u00fan intelectual importante que no haya sido exiliado\u201d. Sin embargo, Sarmiento o Bilbao no son sin\u00f3nimo de anonimato o masividad, y \u201cson los exilios masivos del cono sur los que en Costa Rica no hab\u00edan sido estudiados. Aqu\u00ed nosotros tuvimos exilio importante de chilenos, uruguayos, argentinos y, un poquito menos, tal vez, brasile\u00f1os. Pero me parece que Costa Rica, al igual que pa\u00edses como M\u00e9xico, son pa\u00edses receptores del exilio. Son pa\u00edses que acogen. Sin embargo, no existe ning\u00fan libro que diga la historia del exilio nicarag\u00fcense, venezolano, colombiano. Entonces, se nos present\u00f3 la oportunidad y formamos un equipo con investigadores j\u00f3venes\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El exilio chileno en Costa Rica no corre por ejemplo con la misma suerte que los exilios europeos. Pero tambi\u00e9n pasa que el exilio es en general un problema ausente en los estudios que se realizan en Costa Rica. Hay algo parad\u00f3jico en esto. \u00bfDe d\u00f3nde viene la idea de realizar esta investigaci\u00f3n? <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Era un reto para m\u00ed, porque yo vine en el a\u00f1o \u201876 a Costa Rica. Era un reto para m\u00ed porque de pronto el rector me llama y me dice \u201cest\u00e1n pidiendo que se haga un trabajo a nivel de nuestra universidad sobre el exilio, del exilio chileno\u201d. \u00bfY por qu\u00e9 sobre el exilio chileno? Porque ha habido muchos chilenos en el pa\u00eds, en nuestras Universidades. Yo ya m\u00e1s o menos conoc\u00eda la historia porque ven\u00eda de ese tronco de exiliados chilenos en los a\u00f1os \u201870 y \u201880. Entonces, claro, me interpel\u00f3 la idea del exilio personalmente. Hicimos un equipo de trabajo conformado con j\u00f3venes investigadores que tienen formaci\u00f3n en relaciones internacionales, en estudios latinoamericanos. Llam\u00e9 a dos colegas muy j\u00f3venes, historiadoras, y otro compa\u00f1ero que nos ayuda en labores de archivo. Presentamos un proyecto que se llama <em>Voces y rostros del exilio chileno en Costa Rica. <\/em>Ese fue el t\u00edtulo, digamos, que articul\u00f3 la investigaci\u00f3n. Investigaci\u00f3n que, claro, llevaba mucho desarrollo de archivos porque, como dices, no hab\u00eda ninguna preocupaci\u00f3n acad\u00e9mica sobre el tema hasta hace poco m\u00e1s o poco menos de cinco o seis a\u00f1os, una cosa as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo abordan esos archivos? Si hasta hace algunos a\u00f1os nadie ven\u00eda trabajando el exilio en Costa Rica, tampoco hay necesariamente antecedentes que permiten tener algo de claridad sobre el camino a seguir. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Llevamos a cabo este trabajo pensando en que efectivamente en el caso de nuestra Universidad, muchos chilenos hab\u00edan llegado y hab\u00edan formado o eran parte de la fundaci\u00f3n de la Universidad. Entonces eso le da un plus al trabajo de investigaci\u00f3n, y comenzamos a hacer un trabajo de archivo muy completo que se realiz\u00f3 pr\u00e1cticamente agotando el material. Tenemos archivos fotogr\u00e1ficos, tenemos archivos en im\u00e1genes, tenemos voces, tenemos una enorme cantidad de fuente primaria, peri\u00f3dicos, hemerotecas. Agotamos toda la informaci\u00f3n. En archivos nacionales lo mismo. Y fuimos viendo de qu\u00e9 estaba hecho esto que llam\u00e1bamos el exilio, de d\u00f3nde \u00edbamos a hablar. Porque claro, el exilio no es cualquier cosa, y no todos son exiliados los que vienen a un pa\u00eds. La gente sale por m\u00faltiples razones, algunos salen empujados por las dictaduras, otros vienen porque estuvieron en situaciones donde estaba en riesgo su vida. Y fuimos viendo que esto que llam\u00e1bamos exilio chileno en Costa Rica ten\u00eda una gran heterogeneidad, entonces uno llega a la conclusi\u00f3n que hablar del exilio chileno es hablar de una heterogeneidad, en cada chileno un exilio, un tipo de exilio, un tipo de caracter\u00edsticas particulares. Y despu\u00e9s nos fuimos dando cuenta que para ir connotando y d\u00e1ndole sustento conceptual al tema de qu\u00e9 era exilio ten\u00edamos que hablar tambi\u00e9n de expatriados e integrados. Un poco ese marco de referencia conceptual nos ayuda a mirar la diversidad de situaciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A veces se habla del exilio como experiencia, y otras tambi\u00e9n como proceso. Digamos que incluso podr\u00eda ser una cuesti\u00f3n de \u00e9nfasis. \u00bfC\u00f3mo trabajan espec\u00edficamente ustedes el exilio?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para nosotros hay un periodo de exilio y otro de des-exilio. Tambi\u00e9n est\u00e1n los integrados, que es el caso de los chilenos que nos quedamos en Costa Rica por diversas razones, pero fundamentalmente por estabilidad laboral, familia, etc. Ese es un tema muy interesante, porque entre los exiliados del \u201873, \u201874, incluso del \u201878, se cruzan los que vienen con los que se van, con los que retornan. Son casi tres mil chilenos los que llegaron ac\u00e1. Ahora, Costa Rica es un pa\u00eds muy interesante porque es un pa\u00eds puente; ac\u00e1 pasaron mucho m\u00e1s de tres mil chilenos, pero se quedaban un poquito aqu\u00ed y saltaban a M\u00e9xico, y los otros saltaban el charco y se iban a instalar a cualquiera de los pa\u00edses de Europa central y los pa\u00edses del este. Muchos de esos que pasaron por aqu\u00ed, como puente, estuvieron un rato y se fueron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsto lo intu\u00edan o ya lo sab\u00edan?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A esto llegamos a trav\u00e9s de entrevistas que recogimos, del testimonio de alrededor de cincuenta chilenos que ten\u00edan esta caracter\u00edstica de exiliados, de expatriados, de integrados. Entonces, es muy interesante porque ah\u00ed uno se topa con el tema de la historia, del testimonio y de la memoria juntos, porque son entrevistas hechas despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os. La mayor parte de ellos tienen m\u00e1s de sesenta o sesenta y cinco a\u00f1os, hasta otro un poco m\u00e1s mayor. Ah\u00ed hay que tener un cuidado enorme porque la historia que cuentan, su memoria, es la memoria construida, no es la historia. \u00bfC\u00f3mo lo digo? hay una diferencia entre la historia, el conocimiento y la memoria, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El concepto de memoria es posiblemente lo que m\u00e1s se trabaja en Chile, tanto en relaci\u00f3n al exilio como a la dictadura en general. Pero eso no significa que haya una \u00fanica forma de trabajar la memoria. No es la misma interpelaci\u00f3n a la memoria la que encontramos en un trabajo de archivo como el que ustedes han hecho, en donde encontramos por ejemplo las experiencias de los exilios que se constituyen como una huella mn\u00e9mica. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La memoria est\u00e1 hecha en base al conocimiento. La historia tambi\u00e9n est\u00e1 hecha en base a la memoria, al testimonio, pero las tres cosas son diferentes. Hay personas que recuerdan cosas, otras omiten, otras borran. Hab\u00eda algunas personas que dec\u00edan \u201cno, yo no quiero hablar de la tortura\u201d. Muy bien, \u00bfde qu\u00e9 quiere hablar? Entonces, hay que construir una memoria de su propio exilio, de su venida, de su inserci\u00f3n, etc. Hay que contrarrestar eso con otras fuentes y precisamente tratar de ver que esa memoria no es la historia, sino que son construcciones personales. Adem\u00e1s, totalmente mediatizadas por el tiempo, por la sociabilidad, por la inserci\u00f3n al pa\u00eds. No hay ning\u00fan chileno, esto debe ser como una caracter\u00edstica de los chilenos, que no haya dicho \u201cs\u00ed, nosotros vinimos, pero aportamos mucho al pa\u00eds\u201d o, \u201cnos quedamos porque tambi\u00e9n dimos todo lo que ten\u00edamos que dar\u201d. Y a veces uno piensa que eso pueden ser como formas de ocultar otros procesos, otras historias, otras memorias, y de c\u00f3mo tambi\u00e9n se va desvaneciendo la historia del exilio y se va construyendo otra. Y los des-exiliados, porque hay que des-exiliarse, es otra tem\u00e1tica sumamente interesante. El exilio no termina hasta que la persona se des-exilia y el des-exilio es el retorno. Los que no retornaron, \u00bfqu\u00e9 son? Esa es una de las cosas que nos cuestionamos. Despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os, tal persona que vino, vino exiliada, s\u00ed, pero \u00bftodav\u00eda es exiliada? Benedetti trabaja mucho ese tema del des-exilio, y a m\u00ed me parece que es muy sintom\u00e1tico y muy aleccionador, porque \u00e9l vive en el exilio y luego se des-exilia, como muchos latinoamericanos. Entones, en el des-exilio ocurre que el retorno es tambi\u00e9n un drama, porque el exilio es un drama por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Eso es un poco volver al exilio sin romanticismos, m\u00e1s all\u00e1 de esa transformaci\u00f3n de la memoria como forma de supervivencia e inserci\u00f3n.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Claro, porque no hay exilios dorados, aunque alguno podr\u00e1 decir \u201cs\u00ed claro, yo soy muy exitoso\u201d pero el exilio lo atrapa, lo define y, si no hay des-exilio, se queda con eso eternamente. Es una cosa tambi\u00e9n muy subjetiva. Esa idea es muy fuerte, muy, muy fuerte. En todo caso trabajamos tambi\u00e9n mucho a partir de la obra de Edward Said, que era palestino, uno de los grandes intelectuales palestinos que trabaja el exilio, por la carga dram\u00e1tica que significa ser exiliado. En otras palabras, hoy hay un gran desarrollo de los estudios sobre el exilio iberoamericano, todo tipo de exilios, ahora podr\u00edamos hablar hasta de los exiliados clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Pero eso implica una terminolog\u00eda diferente. Recorridos, archivos, conceptos diferentes. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto. Me interesa mucho ese tema de los \u00e9xodos clim\u00e1ticos, donde el hombre es borrado de la tierra, que tiene que ver tambi\u00e9n con las versiones b\u00edblicas, \u00bfno? O sea, el hombre, en la versi\u00f3n judeocristiana, es despojado del para\u00edso y al ser despojado del para\u00edso es arrojado a la tierra, pero esa tierra no es de \u00e9l, sino de Dios, y al ser de Dios queda en un exilio permanente. Esa idea es muy fuerte y a m\u00ed me interesa conectarla con esto del \u00e9xodo clim\u00e1tico. Somos permanentemente expulsados. Eso es muy interesante y la modernidad ha creado un sujeto hist\u00f3rico tambi\u00e9n muy particular que es un sujeto totalmente desvalido, fuera de la modernidad, que son los despose\u00eddos, \u00bfno? Que es otro tipo de exilio que a m\u00ed me parece que es muy interesante y muy distinto a estos exilios pol\u00edticos. Al final de cuentas miren aqu\u00ed en Centroam\u00e9rica, todos los d\u00edas viajando la gente a la frontera, dos mil, tres mil, cuatro mil, cinco mil\u2026 \u00a1o m\u00e1s!\u00a0 Haci\u00e9ndose una cosa cotidiana esta idea de siempre estar migrando, pero a esos nadie les hace caso. O sea, son historias sin voz. No hay voz para ellos. Nosotros quisimos dar voz, pero claro, nos topamos con un exilio que en un primer momento nosotros catalogamos como de \u00e9lite, porque la mayor parte de ellos se transformaron en profesores, investigadores, escritores, una parte de ellos, que qued\u00f3 en nuestra Universidad, qued\u00f3 en la Universidad de Costa Rica, qued\u00f3 en el Tecnol\u00f3gico y en otras instancias. Y, adem\u00e1s, la mayor parte de los chilenos que se quedaron aqu\u00ed fueron hombres de cultura, desarrollaron much\u00edsimo el arte en t\u00e9rminos generales. Teatro, danza, artes pl\u00e1sticas, pintura, sobre eso el grupo de chilenos que vino hizo un trabajo y una construcci\u00f3n sumamente importante.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Como Julio Esc\u00e1mez. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto. Julio Esc\u00e1mez Carrasco, un chileno nacido en Antihuala en 1925 que vino a Costa Rica en el \u201874, eso quiere decir que ten\u00eda 49 a\u00f1os, con una carrera ya hecha y reconocido en Chile. Adem\u00e1s, puesto en escena universal por Neruda, uno de sus amigos que en un famoso discurso de los a\u00f1os \u201870, del \u201872, cuando se inaugura el famoso mural <em>Principio y Fin, <\/em>que era un mural t\u00edpicamente construido a partir de la concepci\u00f3n del muralismo mexicano, dice algo como \u201cbueno, suerte para Antihuala o para Ca\u00f1ete, donde hab\u00eda nacido y tal, y para Concepci\u00f3n, de tener un pintor universal\u201d. O sea, cincuenta a\u00f1os de vida en Chile y los otros cuarenta a\u00f1os de exilio en Costa Rica. Antes de conocer la obra que desarrolla este pintor en Costa Rica ya Neruda lo pone en ese pedestal incorpor\u00e1ndolo al pante\u00f3n de los grandes pintores. Es una historia muy interesante la de Julio Esc\u00e1mez como exiliado porque nunca se pudo desprender de Chile, pint\u00f3 Chile aqu\u00ed en Costa Rica. Hizo, obviamente, otro tipo de tem\u00e1ticas, pero me parece que era un pintor muy tel\u00farico. Un pintor que amaba su tierra, que amaba su gente. Siempre pint\u00f3 todo lo que le rodeaba y eso me parece que todav\u00eda sucede en el caso de Costa Rica, aunque nunca se desprendi\u00f3 de Chile. Y Chile no le reconoce como un pintor de esta talla, \u00bfno? Entonces ah\u00ed, para nosotros, en el caso de nuestra Universidad, y para mi particularmente, trabajar el exilio de Julio Esc\u00e1mez me parece, no solamente adentrarnos en esas subjetividades sino tambi\u00e9n en la obra que plasm\u00f3 aqu\u00ed en Costa Rica. Hered\u00f3 a la universidad 5000 obras pl\u00e1sticas, que es un tesoro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 la Universidad con las obras de Esc\u00e1mez?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan no sabemos si la Universidad va a poder tener la capacidad de poner eso en circulaci\u00f3n y que la gente lo pueda conocer. Hace esfuerzos, pero son peque\u00f1os todav\u00eda. Tenemos much\u00edsimo por conocer de este autor y otros autores, otros pintores que vinieron a Costa Rica, quiz\u00e1s no con la grandeza de Esc\u00e1mez, pero s\u00ed de un enorme prestigio como Juan Bernal Ponce y Osvaldo \u201cJano\u201d Salas, famoso caricaturista, que adem\u00e1s fue caricaturista de<em> El Siglo <\/em>en Chile, y que aqu\u00ed se hizo famoso con una caricatura o \u00bfc\u00f3mo se dice? una tira que se llamaba <em>Pura Vida<\/em>. Es muy interesante, porque la escribi\u00f3 durante muchos a\u00f1os en Costa Rica, en el peri\u00f3dico <em>La Prensa Libre,<\/em> que es como un s\u00edmbolo de lo que es Costa Rica. Entonces le puso <em>Pura Vida,<\/em> y ah\u00ed \u00e9l todos los d\u00edas hac\u00eda una tira c\u00f3mica de los temas de actualidad. En ese sentido hay much\u00edsimo que hacer. Estamos trabajando en memoria, en testimonio, los temas de sociabilidad. La primera gente que vino, c\u00f3mo hizo para sobrevivir, para luego instalarse y para luego integrarse a la cultura costarricense. Yo creo que es una idea que tambi\u00e9n se est\u00e1 haciendo en otros pa\u00edses, a trav\u00e9s del acercamiento al exilio iberoamericano, por ejemplo. En M\u00e9xico eso es muy com\u00fan, brasile\u00f1os en M\u00e9xico, chilenos en M\u00e9xico, argentinos en M\u00e9xico, etc. Y nosotros pretendemos con este trabajo no solamente dar a conocer el exilio chileno en Costa Rica, sino tambi\u00e9n a ver si de esta manera el tema pueda servir como un modelo para otros trabajos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A Esc\u00e1mez le destruyen el mural de Chill\u00e1n el mismo \u201873. Hace un tiempo se prometieron fondos para su reconstrucci\u00f3n, y de esa promesa no queda nada. Esc\u00e1mez no pas\u00f3 por un proceso de des-exilio, volvi\u00f3 pero no retorn\u00f3, y tampoco lo hizo su obra, como si en ella hubiera tambi\u00e9n una tensi\u00f3n constante con Chile. Sobre los otros artistas chilenos exiliados en Costa Rica pesa un desconocimiento m\u00e1s o menos transversal en Chile. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yo creo que la respuesta la ha dado el propio Esc\u00e1mez, \u00bfno? Esc\u00e1mez vino en el \u201874 y sigui\u00f3 pintando los temas chilenos junto a otros, por supuesto, pero prepara una exposici\u00f3n para el a\u00f1o \u201896. Se tarda, me parece a m\u00ed, dos o tres a\u00f1os en prepararla, porque es muy minucioso, muy perfeccionista, se construye su propia fama. Como muchos artistas, se van imaginando su modo tambi\u00e9n. Recuerden que Esc\u00e1mez es un pintor de pueblo, viene de un pueblo, tiene que conquistar Santiago, tiene que conquistar eso, que para los que venimos del sur de Chile o a lo mejor tambi\u00e9n del norte, es una cosa tambi\u00e9n muy fuerte. Yo tengo la impresi\u00f3n que Esc\u00e1mez siempre quiso tener un reconocimiento de su obra. Prepara eso y va a Chile, lleva sus grandes cuadros, sus grandes murales en caballete y los exhibe en el museo y punto. O sea, en el retorno a la democracia Chile fue incapaz de acercar a Esc\u00e1mez a Chile y darle las condiciones para que pudiera volver a la Universidad. Entonces, \u00e9l toma la decisi\u00f3n, me parece a m\u00ed, de quedarse en Costa Rica para siempre y reconocerle a esta Universidad, a esta casa de estudios, el que le haya dado la oportunidad de crear su obra a partir de, como dicen, poder ganarse los frijoles, \u00bfno?\u00a0 Entonces Chile, digo yo, fue impersonal, fue incapaz de recuperarlo. Y si eso no es as\u00ed, uno tendr\u00eda que preguntarse por qu\u00e9 Esc\u00e1mez regala su obra a esta Universidad y no a la Universidad de Concepci\u00f3n, por decir algo, o al estado chileno. A m\u00ed me parece que ah\u00ed hay una tensi\u00f3n muy fuerte entre este pintor, de esta talla, con c\u00f3mo se vuelve a la democracia y qu\u00e9 es lo que ocurre en democracia con un pintor como \u00e9ste. Por eso muchos se quedaron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Parece que se puede hablar de mitos de la memoria, y tambi\u00e9n hay que aprender a memorizar, aprender a codificar la memoria, que es lo que a Chile le ha costado y lo ha trabajado a trav\u00e9s del tiempo, c\u00f3mo codificar su propia memoria. Pero no es lo mismo trabajar esa memoria desde Chile, desde el des-exilio, que desde Costa Rica. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Creo que esto tambi\u00e9n es una parte del aprendizaje que hemos tenido nosotros en el equipo de investigaci\u00f3n, porque cuando empezamos a mirar dec\u00edamos \u201cbueno, vamos a hacer algo que tenga que ver con los aportes de los chilenos\u201d, y entonces uno empieza a ver que esos aportes son en muchos campos. Nosotros tenemos un archivo con m\u00e1s de trescientos, cuatrocientos t\u00edtulos de libros escritos por chilenos en Costa Rica, un pa\u00eds tan peque\u00f1o. Imag\u00ednense si uno pensara en crear un archivo de lo producido por chilenos fuera del pa\u00eds, porque esta producci\u00f3n no es parte del canon de conocimiento de Chile, aun hoy. Entonces, hay que hacer una reflexi\u00f3n muy fuerte e intentar que este corpus o estas reflexiones sean parte de la historia de Chile. Ah\u00ed hay un tema de memoria, hay un tema de bueno\u2026 vamos a hablar del conocimiento en filosof\u00eda, vamos a hablar del conocimiento en historia, \u00bfde qui\u00e9n?, \u00bfde cu\u00e1les chilenos?, \u00bfde los que est\u00e1n en Chile?, \u00bfde los que est\u00e1n afuera?, \u00bfde los que han producido cosas en cuarenta\/cincuenta a\u00f1os? Es un tema me parece que no se ha planteado de esa manera. Entonces, nosotros vamos a incorporar este corpus de conocimiento, que es un corpus que en algunos casos tiene reconocimiento en el pa\u00eds y en algunos casos no tanto, \u00bfno? Pero tambi\u00e9n entonces hay que ponerlo en su contexto y en su calidad. Imag\u00ednense aqu\u00ed, por ejemplo, los chilenos formaron el teatro en Costa Rica, y no sabemos cu\u00e1nta creaci\u00f3n teatral produjeron en total. Eso est\u00e1 en alg\u00fan lugar. Hay que hacer trabajo de archivo ah\u00ed, porque cada puesta en escena de una obra, es una creaci\u00f3n y aqu\u00ed el Teatro del \u00c1ngel, por ejemplo, y otros teatros, fueron creados por chilenos. Se reconoce a los grandes actores y actrices como Sara Astica o Marcelo Gaete. Grandes productores, como Leonardo Perucci. Bueno, casi todos son ahora chilenos-ticos, pero su nacionalidad es una doble nacionalidad. A Perucci lo encontr\u00f3 en Cuba el golpe, y despu\u00e9s no ten\u00eda donde irse y de pronto se le abre la posibilidad aqu\u00ed cuando se cre\u00f3 el teatro. \u00c9l hac\u00eda las telenovelas de los a\u00f1os \u201870. Era un actor de cine y fue uno de los grandes creadores, desarroll\u00f3 much\u00edsimo y todav\u00eda hoy hace teatro. M\u00e1s de setenta y tantos a\u00f1os. Entonces, a m\u00ed me parece que, si nosotros logramos hacer un esfuerzo articulado y sistem\u00e1tico de la producci\u00f3n, har\u00edamos un aporte al conocimiento en el caso de Costa Rica, e intentar de paso que eso pueda ser reconocido tambi\u00e9n en Chile, como parte de la producci\u00f3n chilena. Esa es un poco la idea.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay ning\u00fan chileno, esto debe ser como una caracter\u00edstica de los chilenos, que no haya dicho \u201cs\u00ed, nosotros vinimos, pero aportamos mucho al pa\u00eds\u201d o, \u201cnos quedamos porque tambi\u00e9n dimos todo lo que ten\u00edamos que dar\u201d. Y a veces uno piensa que eso pueden ser como formas de ocultar otros procesos, otras historias, otras memorias, y de c\u00f3mo tambi\u00e9n se va desvaneciendo la historia del exilio y se va construyendo otra.<\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":9765,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[339,39,1027,1176,1567,1566,1565],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-9764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana","tag-angelo-narvaez","tag-chile","tag-costa-rica","tag-exilio","tag-julio-escamez","tag-mario-oliva-medina","tag-pablo-pulgar"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9764\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9764"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=9764"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=9764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}