Silvio Lang: “Ensayar un parlamento puede articularnos a las disidencias, creando herramientas y formas de lucha antifascista”

abril 12, 2026
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Como parte de los invitados internacionales de la segunda edición del Festival de Artes Escénicas y Disidencias Sexuales, DESVIACIONES,  el director escénico e investigador argentino realizará junto al director del Festival, Ernes Orellana, la performance colectiva “Parlamento Disidente”, donde convocará a los públicos a proponerse nuevas formas de encuentro y discusión política. “Lxs artistas podemos ser parte de un movimiento más amplio que el sistema del arte, podemos crear formas sociales de ser y estar en el mundo”, señala.

La foto de Silvio Lang es de Diego Stickar

Una acción colectiva performática. Eso es lo que ofrecerá al público local el director escénico e investigador argentino, Silvio Lang, quien es uno de los invitados internacionales del Festival DESVIACIONES. 

Junto al director del Festival, Ernes Orellana, convocarán el domingo 26 de abril a las 16:00 hrs a imaginar nuevas formas de encuentro político entre colectivos de la diferencia sexual, genérica, racial, corporal, epistémica y erótica.  

A través de prácticas performativas escénicas y conversaciones políticas, este trabajo, explora modos alternativos de “parlamentar” sustentados en la escucha, la afinidad y la imaginación colectivas. 

La performance reunirá a artistas, activistas e investigadores vinculados a luchas emancipatorias sexodisidentes, transfeministas, antirracistas, indigenistas, anticarcelarias y anticapacitistas. “Más que reproducir las lógicas institucionales del parlamento, proponemos una práctica sensible de deliberación colectiva donde el cuerpo, la palabra y la acción performativa se articulan como herramientas para ensayar nuevas formas de comunidad política y transformación social en un presente en urgencia antifascista”, señalan los coordinadores de la la residencia de investigación  y creación que estarán realizando en Centro Nave, antes de su apertura pública. 

La cita de esta apertura es para el domingo 26 de abril, de 16 a 20 hrs en Plaza Libertad del Barrio Yungay, en Santiago Centro.


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-Viajas seguido a Chile. ¿Cómo describirías tu vínculo con la escena local?

Diría que es un vínculo polisentimental, con muchas historias y parentescos de afluencias distintas muy entrañables. Viajo a Chile hace casi dos décadas ya. Principalmente, en diálogo con creadorxs e investigadorxs de la coreografía experimental y la performance chilenas. Con muchxs nos conocimos en los encuentros regionales de la Red Sudamericana de Danza. Desde el 2007 comencé a viajar para participar de conversaciones públicas, coordinar seminarios y laboratorios de creación. He sido invitado por distintos espacios autogestivos e institucionales a lo largo de estos años -Festival Danzalborde, Universidad ARCIS, Centro de Investigación y Estudios Coreográficos, La Vitrina, Foro de las Artes/UCHILE, Magíster en Prácticas Coreográficas/UCHILE, Encuentro de Danza SUDA, muestra Los Reversos del Saqueo, CCE-Santiago, Centro Nave, Matucana 100, sala Santo Domingo y el Festival Desviaciones, donde está es mi segunda participación. 

Solo mostré una creación escénica mía, aquí, en Santiago: “Querido Ibsen: soy Nora”, programada por el Festival Santiago a Mil, en el Teatro Las Condes. Pero, con más o menos continuidad, mis intercambios con comunidades artísticas alternativas chilenas han sido, principalmente, mediaciones pedagógicas, atravesadas por mi búsqueda autodidacta en las teorías críticas, las prácticas performativas colectivas, el activismo cultural cuir y el oficio de director escénico. 

-Estos viajes han sido, en parte, para desarrollar talleres. ¿Desde dónde aplicas este rol? ¿Qué implica para ti, políticamente, el trabajo docente y formativo para otrxs?

El trabajo de las prácticas performativas colectivas que vengo desarrollando y compartiendo, en parte, en Chile, lo inscribo como una forma de pedagogía crítica que se interroga por los modos de hacer las cosas, abriendo la posibilidad de inhibir (dejar de hacer) un modo y ejercitar (entrenar) otro modo de hacerlas. 

Las prácticas performativas colectivas, enlazadas a una (auto)interrogación curiosa y crítica, que yo llamo “deseo de teoría”, interfieren los hábitos subjetivos que se hacen cuerpo o materializan en el curso de nuestros trayectos vitales. Juntarnos a prestar atención e historizar lo que sentimos en nuestros tejidos corporales, con nuestros hábitos y respuestas corporales al mundo, mientras ejercitamos otro hábito que rematerializa el cuerpo y reabre las líneas del pensamiento, crea tanto una intimidad común como una orientación colectiva. Muchos lazos que se sembraron aquí, en esos espacios de encuentro, han florecido, de un lado y del otro de la cordillera, en convergencias por necesidades de crear y entrenar maneras novedosas de pensar las prácticas que hacemos, de aprender y desaprender modos de conocer, sentir y organizarnos en común. 

-Vienes además con una actividad que se plantea en el dispositivo del parlamento, es decir, una apertura al uso de los lenguajes en un espacio común. ¿Cómo se inserta esta propuesta en la línea de trabajo que realizas? ¿Por qué optaste con Ernes Orellana por esta figura/dispositivo? 

En 2024 se realizó en Buenos Aires el “II Parlamento de ladronxs y desviadxs”, en el marco del encuentro internacional antipunitivista y abolicionista penal “Justicias Alternativas”, organizado por el colectivo Yo No Fui, con el que colaboro. Esta acción recupera la historia anarquista de otro parlamento de ladrones que se hizo en el siglo pasado, en Italia. Parlamentos impensables en la historia de la representación y la acción política. ¿Cómo parlamentaría sobre el estado actual del mundo gente que ha sido históricamente (des)clasificada, minorizada, criminalizada, encerrada y exterminada? ¿Cómo sentimos y qué tenemos para decir de las estructuras que organizan al mundo de la Normalidad las poblaciones que somos identificadas y producidas como anormales, sobrantes y descartables, no sin antes vampirizar nuestras potencialidades? ¿Cómo vemos lxs anormalxs del siglo XXI, desde el otro lado de la lupa, a lxs que presumen Normalidad y Naturaleza? 

Le propuse a Ernes Orellana que recuperemos esa figura del parlamento para activar la conversación entre colectivos sexogéneros disidentes de Chile, comprometidos con luchas emancipatorias que desbordan la llamada “política de la identidad”. En un momento de peligro global por la radicalización de las ultraderechas, que estamos transitando en carne propia en Chile y en Argentina, creemos que el parlamento puede ser uno de los géneros sociales y estéticos que nos permita articularnos, creando nuevas herramientas y formas de las luchas anticapitalistas del presente.  

-Uno de los aspectos de un “parlamento” es la representatividad. Quienes se ponen ahí para hablar en voz de otros. ¿Cómo emplearán este rol que tiene un parlamento?

Más que reproducir las lógicas institucionales del parlamento proponemos este género de la democracia como una práctica sensible de deliberación colectiva, donde la corporalidad, la palabra y la acción performática se articulan como herramientas que ensayan nuevas formas de comunalidad política, auto(re)presentación y transformación social, en un presente que urge organizarse en el antifascismo.

A través de prácticas performativas escénicas y conversaciones políticas, este trabajo, intenta explorar modos alternativos de “parlamentar” sustentados en la escucha, la afinidad y la imaginación. Reúne a artistas y activistas con públicos vinculados a las luchas emancipatorias sexodisidentes, transfeministas, antirracistas, indigenistas, anticarcelarias y anticapacitistas. Una invitación a explorar nuevos modos de estar en contacto y devenir, nuevas posibilidades de parentesco, alianza y transformación.   

-Desde hace un par de años, Argentina ha estado gobernada por la extrema derecha. Pasados estos primeros años del gobierno de Milei, ¿cuáles han sido los principales impactos en las comunidades de las disidencias? ¿Qué particularidades ha tenido en las disidencias vinculadas a la creación artística?

Desde que Milei está en el Gobierno los crímenes de odio a personas LGTBIQNB+ se incrementaron en más de un 60%. Los discursos de odio que agita el presidente personalmente, su gabinete y todo su aparato comunicacional con los que satura a los territorios digitales provoca, cotidianamente, más violencia callejera contra gays, lesbianas, trans y disidentes de la heteronorma. 

El año pasado, en una pensión en la Ciudad de Buenos Aires, un hombre atacó a cuatro lesbianas, las golpeó y las prendió fuego porque no soportaba que sean lesbianas. Sólo una de ellas pudo sobrevivir a duras penas. Fué un triple lesbicidio. En el mismo año la policía de la provincia de Córdoba asesinó a un adolescente, Samuel Tobares, a patadas, al grito de “¡tomá puto!”. Daniela Fernanda Arias fue asesinada en una comisaría de Salta, destino común para personas trans y travestis, en Argentina. 

Al mismo tiempo, esta ultraderecha argentina restaurada no sólo ha desfinanciado y desintitucionalizado los sistemas de apoyo estatales para las vidas más vulnerabilizadas, lo que produce una muerte lenta o genocidio por goteo. También, ha cerrado espacios culturales emblemáticos de referencia para nuestra comunidad como el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti; ajustó a casi cero todas las ayudas institucionales a la producción artística y programas de formación; censura contenidos en las instituciones culturales; hostiga y amenaza a artistas, militantes sociales y periodistas. Con el desempleo, la precarización de los salarios, la violencia represiva, la violencia administrativa, el extractivismo acelerado y la miseria planificada nuestras vidas están en riesgo. 

-Desde esa misma vereda, de la creación, ¿cuál o cuáles dirías que han sido las respuestas al accionar del sector cultural?

En el Foro Económico Mundial de Davos del año pasado, el presidente nos marcó como criminales sexuales al asociar al transfeminismo y las disidencias sexogenéricas a la pedofilia. Nuestra contra violencia colectiva fue organizar en 10 días una multitudinaria marcha: un millón de personas en Buenos Aires y otro millón salieron a manifestarse en todas las provincias del país país. Fue la 1º Marcha Federal del Orgullo Antifascista Antirrracista LGTBIQNB+. Muchas ciudades del mundo se hicieron ecos y salieron a la calle, también. 

Los movimientos de la diferencia sexual y racial instalamos la perspectiva antifascista en la agenda política argentina y la entrelazamos a la lucha antirracista en uno de los países más racista de la Latinoamérica. A la vez, que interrumpimos el desmantelamiento del gobierno en políticas y legislaciones claves para la existencia de nuestras comunidades.  

-En tu caso como trabajador cultural, creador e investigador ¿cuál ha sido la principal afectación? ¿A qué te ha impulsado? 

Participé de todo ese proceso de la organización de las asambleas y esa marcha de marchas, que impulsamos desde la Columna Mostri, donde militamos varixs artistas. Están siendo años de intensificación de experimentación política, de la activación de redes de apoyo y apañe, de segundear procesos de creación que no me pertenecen y de cultivar espacios sociales de regeneración del pensamiento emancipador. En este contexto, no obstante, con el colectivo Afectariado Combativo, del que soy parte, y en co-creación con Jaguar Dorado, realizamos la performance de danza En obra negra, en torno al racismo cotidiano y memorias y ritmos afrodiaspóricos. 

-¿Con qué nuevas inquietudes creativas te encuentras ahora?

Este año se cumplen 30 años desde que estrené mi primera obra como director, a los 16 años; y 26 desde que doy clases; y muchos años más desde que trabajo en grupo de afinidad, creación, autoformación colectiva y acción política. Estoy encarando algunos proyectos que me permitirán articular toda esa infraestructura artística, activista y pedagógica que hace a mi vida ordinaria, en contacto con otros contextos. 

Pienso que lxs artistas podemos ser parte de un movimiento más amplio que el sistema del arte o el hecho de hacer obras y hacerlas circular. Podemos crear espacios, situaciones, valores y formas sociales de ser y estar en el mundo.  

AUTOR/A/ES
POR 
Francisca Palma
Nortina y hospiciana. Periodista, funcionaria pública y bordadora. Autora de Iquique Glorioso (Editorial Radio U. de Chile, 2016) e Iconoclastas (Navaja, 2024).
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