Terra ignota. Reseña a “Nada es hombre, nada es tierra” de Emiliana Pereira Zalazar

Este primer libro de Emiliana Pereira Zalazar, si bien bebe de vertientes reconocibles, me sigue pareciendo una terra ignota donde, paradójicamente, nada es hombre y nada es tierra. Es decir, una zona incógnita no en el sentido que le daba el conquistador, sino que se descubre fuera de su mirada vigilante, su disposición política y su dominación.

Jugar a la guerra [sobre Peleador callejero II, de César Rey Marchant]

Como se puede apreciar, durante las páginas de Peleador callejero II se realizan distintas variaciones y revisitas a tres conceptos eje: vida, juego y guerra. Se bordean sus límites borrosos en territorios donde dichas nociones se encuentran en estrecha y permanente relación

Sismografía de un país en crisis. Sobre “Tectónica de clases” de Sergio Guerra

En Tectónica de clases no hay ansiedad ni panfleto. Lo que hay es un minucioso trabajo con las palabras, una paciente manera de recolectar los pedazos de lenguaje que quedaron esparcidos tras el estadillo social.

Poesía de competición

La poesía, con todas sus posibilidades, es capaz de explotar su multiplicidad, explorar las proezas del cuerpo contra las leyes humanas y físicas.

Un río genealógico

No es posible idealizar el efluente (la historia colectiva), ni tampoco el afluente (la historia personal). Por eso resulta mejor admitir la opacidad de las aguas, la imposibilidad de pureza en este río donde se coagula la sangre de la herida.

Pedazos de pueblo

Porque lo popular no es algo que esté dado de antemano o por allí escondido a la espera de ser representado.

Escribir es defenderse

Ximena Rivera escribió desde esa trinchera: la escritura como refugio y lugar de resistencia. La vida como un texto infinito que debe descifrarse a través de la poesía.

Libro de registro

Creando pequeñas vías de escape en ese callejón sin salida que es el trabajo asalariado. Logra que la literatura hable en esa zona muda.

Aves que no vuelan. “La mujer gallina” de Karo Castro

Karo Castro reivindica y resignifica la postergada vida de Corina Lemunao. Verbaliza su vía crucis.