Parásitos. Los olores de la casa que estalla.
“Todo es tan metafórico”, repite ensimismado el hijo de la miserable famila que protagoniza Parásitos. La primera vez lo hace cargando en los brazos la pesada roca que promete traer la prosperidad material a la familia. Pero esa piedra se le pegará al pecho como un chinche y cuando intente deshacerse de ella le romperá la cabeza y el corazón.
A cinco años de su adiós: Pedro Lemebel está vivo en la revuelta, en la calle
Ante un nuevo aniversario de la muerte del compañero Pedro Lemebel, convocamos a diferentes escritores, escritoras y ciudadanxs a responder a la pregunta de por qué el cronista está presente en la calle, en los muros, en la palabra, en este despertar social. Esto fue lo que dijeron Colectivo Mar y Mueca, Gilda Luongo <3, Romina Reyes, Colectiva Pizarra Chueca, José Salomón y Francisca Palma.
Biblioteca Fragmentada: 10 años articulando una colección de lecturas feministas y sexodisidentes en la red
Necesitamos palabras y teorías para sostener modos de lo político que sean capaces ya no sólo de trastocar, sino más bien de vaciar de sentido y contenido a aquellos imaginarios dominantes que nos atraviesan, que nos construyen, que nos asustan o que nos marcan con los signos de lo abyecto y del error.
Un libro bello
El desconocimiento de la historia y la cultura haitiana precisa ser enfrentado para buscar no solo las causas del mismo sino las consecuencias que ello tiene respecto a un país que precisa presentarse a los ojos de Chile como lo que es y no solo negativamente. En este contexto de rechazo que se expresa desde las políticas del Estado y la incomprensión de la sociedad chilena, este libro es una luz que invita a hablar de la lengua y del lenguaje, entendiendo que este último es un instrumento de dominación como de discriminación potente, que implica que una lengua se imponga como la única reconocida o valorada como lengua oficial.
La raza / la clase. Sobre Piñen, de Daniela Catrileo
El mundo popular que se despliega en Piñen no es cualquiera, es el de los años ‘90 y esas poblaciones concebidas por la política de vivienda de la dictadura, continuada durante la transición. No son esas poblaciones construidas por las propias manos de los pobladores y pobladoras, sino esa arquitectura antisocial (porque de social nada) que refleja en su forma la violencia de la erradicación. No hay historias heroicas aquí, porque desde esos blocks y casas pareadas hasta el infinito no se combatió a la dictadura (la mayoría fueron construidas a fines de esta) ni fueron el resultado de tomas de terreno. Su principal gesto heroico ha sido resistir esa violencia arquitectónica e insistir en ser parte de una ciudad que les da la espalda.