Memoria y Alienación en Zapping de Carlos Aguilar Islas

La poeta Roxana Miranda Rupailaf repasa las claves del poemario publicado por Ediciones Kultrún el año 2025. “Sus páginas en blanco y negro evocan la estética de un televisor con interferencia, culminando en una imagen difusa de la bandera chilena. Este gesto intertextual establece un diálogo brillante con figuras fundamentales como Juan Luis Martínez y Elvira Hernández, consolidando a Zapping como una pieza clave de la resistencia poética actúal”, señala la también autora sureña sobre su coterráneo.
El libro cuenta con las ilustraciones de Ricardo Mendoza.

«Dios es extranjero / somos extranjeros en su reyno». Con esta cita de No Vásquez —seudónimo de Nelson Vásquez (1954), uno de los autores más singulares y «raros» de la Región de Los Lagos—, Carlos Aguilar inaugura la potencia visual de su libro. Vásquez, un notable poeta y un extranjero en la poesía del sur, se inscribe en una neo vanguardia latinoamericana que, aunque germinó en los años 70, ha tenido escasos exponentes en nuestros láricos territorios poéticos.
Zapping se estructura mediante imágenes fragmentarias y superpuestas que emulan la experiencia del control remoto: ese vaivén de ansiedad y hastío propio de la modernidad. Encender, avanzar, retroceder, cambiar, subir el volumen y, finalmente, silenciar. Hay un silencio paradójico en el acto de «matar el tiempo» frente a la pantalla.
Sin embargo, leer esta obra invita a reflexionar sobre el gran «zapping» de la existencia. El texto nos interpela: ¿Cómo se construye un reyno? ¿Bajo qué lógicas se organizan o anulan las imágenes? ¿Cómo transitamos de lo local a lo global?
Es imperativo notar que la palabra «Reyno», escrita deliberadamente con «y» (i griega) tanto en Vásquez como en Aguilar, no es un capricho ortográfico; es una alusión directa a la etapa colonial y fundacional de Chile. El libro se convierte así en una meditación sobre la memoria territorial y sus relatos omitidos. Como dicta el poemario:
«Pero costó y cuesta todavía / creer en algo-alguna otra cosa / que no hable sobre la fundación / del reyno y de la tierra».
La obra expone la tensión entre el poder televisivo y las «hormigas devoradoras de imágenes»: sujetos que, aunque poseen relatos propios en los márgenes, habitan una alienación que les impide articular su propia realidad. Como señala Mauricio González, “Zapping expone un escenario donde los sujetos en tanto consumidores de imágenes, no elaboran juicios críticos frente a una realidad que se impone, más bien aceptan como verdad aquello que se proyecta mediante los ‘dioramas’. Entonces, la televisión funciona como un dispositivo de control neuronal que programa los contenidos que nutren las conciencias que muchas veces no cuestionan el valor de lo que avisa el noticiario”.
Pese al efecto «evangelizador» de los medios, el ejercicio de pensar a través de imágenes programadas revela las fracturas de lo real. La mención del «primer avión» nos traslada al 11 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile, pero también de 2001 en Nueva York, obligándonos a revisar los grandes hitos históricos televisados. Estos momentos de fisura crean intertextos con obras cinematográficas que han cuestionado el poder mediático, tales como Réquiem por un sueño, la violencia catártica del Joker frente al animador de TV, o la sátira sobre la desinformación en No mires arriba.
Publicado por Editorial Kultrún (2025), esta edición de Carlos Aguilar Islas cuenta con un cuidado diseño e ilustraciones de Ricardo Mendoza. Sus páginas en blanco y negro evocan la estética de un televisor con interferencia, culminando en una imagen difusa de la bandera chilena. Este gesto intertextual establece un diálogo brillante con figuras fundamentales como Juan Luis Martínez y Elvira Hernández, consolidando a Zapping como una pieza clave de la resistencia poética actual.



