Pandemia

la contaminación irrisoria inunda todo / lo venéreo / lo erótico / lo carismático / lo religioso / lo mundano.

Onda expansiva

Se dice que “Cada vez que Haití estornuda, Miami se resfría”. Pero, en tiempos del COVID-19, lo inverso también es cierto.

Diario de Cuarentena, II: Ahora es el futuro

La dificultad está en que, tal como en el proceso terapéutico, lo que emerge en una crisis como verdad provoca no solo vértigo sino que incluso horror.

Com-Domínio

¿Viste a los bichitos que andan por aquí? Caminan y duermen y fingen libertad. Eso les doy a ellos: libertad. La que tienes ahora para decidir que no quieres sentarte a mi lado. Y eres tú quien está decidiendo. Yo solo hago solicitudes. solicitudes de deseo, de voluntad, de deseo.

Testimonario denunciante (O LETANÍAS DEL ESTALLIDO)

Plantaron un campo minado de imágenes que explotaban cuando la cámara chilena de comercio crearon los días del mercado

Diario de Cuarentena, I: El comienzo de una época

Luego de siglos y siglos de confusión y miseria, la tripulación tiene más esperanzas en el naufragio que en cualquiera de las ingeniosas ofertas con las que los capitanes intentan mantener su empresa a flote.

Una incursión viral en tiempos de cuarentena

Lo que el capital ha unido que no lo separe el hombre. Pero un virus es cualquier cosa menos un ser humano.

Un coro de versos pestilentes

En la Raza, se nos estaban arrancando los demonios, pero los agarramos a tiempo, los pusimos en cuarentena y los dejamos impresos en una colección de versos pandémicos, para seguir sondeando los infinitos bemoles de un momento de la historia que nos obliga a replantearnos como humanidad.

El mundo en un fragmento: del tiempo diluido a la posibilidad utópica

Entonces, ¿qué ocurre cuando la consciencia temporal se vuelve nuevamente colectiva y menos fugaz? Desde un fragmento de tiempo/espacio, una olla de una cocinería de un mercado de una metrópolis asiática, emergió la urgencia común.

VAMOS A VER QUÉ PASA

Pienso en los comedores estudiantiles, en los niños que sólo comen si van a la escuela y qué estarán haciendo. Pienso en el señor que pasa vendiendo aguacates todos los días y no sé si es porque estoy paranoica pero cada día lo escucho más desesperado.