Barranca abajo

Esta es Nueva Sudamérica. Sin playas caribeñas ni selvas aromáticas, todo es un resplandeciente asfalto de aceite humano manchado; adoquines y baldosas resquebrajadas brillan bajo la luminosidad gris de un día de verano nublado.

Somos ríos recuperando su cauce

Si bien el arte por mucho tiempo ha demandado la necesidad de lo presencial y de lo físico, la interacción del arte por medio de sitios virtuales durante la pandemia, se ha intensificado enormemente por medio de talleres, charlas y exposiciones. En el caso de la circulación de obras, vale la pena preguntarse sobre el sentido de reducir la experiencia del arte a “colgar” obras en muros como si se tratara de una galería física o de un museo.

Tres poemas confinados

Usted ha atravesado la calle/ Usted ha salido de una comuna en ese tres de confinamiento / Usted ha ingresado en una comuna en cuarentena

La ropa sucia se lava en casa y otros poemas confinados

Has besado con pasión / la boca cruenta del cerdo. /Te mira desde su nariz chata / esperando / tu lengua metiéndose entre sus molares.

Rumeas sobre la muerte

Que la muerte esté cada vez más lejos de la necropolítica del Piñera Virus y que esté cada vez más cerca de la Dignidad.

Dimensiones de la risa en Chile: Gestos políticos y liberación en tiempos de pandemia

Difícil es precisar si en un momento como el que vivimos necesitamos cordura o más bien que nuestra mente navegue por los rincones de la esquizofrenia. Probablemente, sea una mezcla alternada y no siempre dirigida por nosotros mismos. El descontrol ha entrado a nuestras vidas en cuarentena.

El baile de la Isla Fiscal

La lucha más impactante está ocurriendo ahora mismo: la gente es enviada a la muerte. Estos Grandes Bastardos, este combo de resentimiento popular con sadismo de élite, nunca se detiene o se detendrá.

Pandemia callejera en Peñalolén

Las calles pandémicas del Peñalolén resisten a la invisibilidad a la que las condena este desgobierno gracias el ojo granulado de Paula París.

Las desventuras del Coronaceno: entre el pangolín y el witranalwe

El Coronaceno representa un momento de la historia, corto pero intenso, que deviene de un prolongado proceso de ocupación y alteración de las dinámicas ecológicas y, al mismo tiempo, de reducción de derechos y privatización de servicios sociales.

De distancias, afectos y pedagogías.

Una pedagogía que pregunte y cuestione sobre la falta que nos hace el contacto, más allá de la melancolía del extrañar, sino centrada en el reconocimiento del rol central que tiene el cuerpo, la piel y los afectos en cualquier aprendizaje.