Camilo Araya: “Nos proponemos contribuir a mejorar la baja publicación local, que no se condice con el potencial literario del desierto de Atacama”
Desde Pampa Negra Ediciones, oriunda de la región de Antofagasta, su editor revisa la historia de este sello independiente, su mirada sobre el territorio y sus letras dispuestas a mirar la narrativa pampina, la del pasado y del presente. “Nuestra apuesta es reflexionar constantemente sobre las prácticas editoriales”, señala en esta conversación remota y de varios tiempos con “No sé por qué lo hago”, dedicada a las valerosas editoriales independientes.
Las fotos son de Marko Zuvic.
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Como casi todas las editoriales independientes, Pampa Negra está integrada por un equipo pequeño. Así lo cuenta desde Bolivia su editor, Camilo Araya. Lo que sí aclara, es que estas personas responden a “un diálogo entre diversas disciplinas: edición, archivística, diseño, gestión cultural, entre otras”.
Parte de este equipo está integrado por Sebastián Contreras en el diseño editorial, Zuleta Vásquez en la gestión cultural, Antonieta Clunes en el diseño de la colección Pleamar, Emilio Guzmán en las traducciones, Alex San Francisco y Carolina Miranda como editores, y quien responde, Camilo Araya, en la dirección editorial. “Contamos además con una red de apoyo imprescindible, integrada por amistades y nuestras familias, sin la cual nada de esto sería posible”, agrega.
Sobre el nombre de la casa editorial nortina, cuenta que “remite a la explotación de mujeres y hombres en la época salitrera, a las tristemente célebres ‘listas negras’ con que eran perseguidos obreros acusados de subversivos y ‘sediciosos’ por propagar ideales de emancipación”. Es entonces “un homenaje a las hojas de propaganda impresa que circulaban por oficinas y puertos salitreros; y por supuesto, a quienes le dieron tinta y vida. Recuerda a las mujeres de la huelga del tarro, de las ‘cocinas apagadas’ y tantas más…”.
También, puntualiza, conceptualmente “Pampa Negra” refiere a “la huella que impregna el extractivismo minero en estos territorios, al despojo y las nocividades con que convivimos sus habitantes. Y en un sentido más literario, Pampa Negra se inscribe en la tradición narrativa nortina: Pampa Trágica de Víctor Domingo Silva, Pampa Volcada de Mario Bahamonde y la aún inédita Pampa Desnuda de Óscar Bermúdez, entre otros”.






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-¿Cuál es el origen de este proyecto? ¿Qué hizo que dijeran: «tenemos que hacer una editorial»?
Comenzó como un taller de estudios de verano sobre el movimiento obrero antofagastino, allá por el año 2014, en el marco de las actividades para conmemorar los 108 años de la masacre obrera de la Plaza Colón de Antofagasta (1906). Fruto de este taller surgió un modesto boletín al que llamamos Pampa Negra. De ahí en adelante, prosperó la idea de publicar en formato impreso, motivada por el placer de la lectura, pero también por la necesidad de rescate de un universo de letras al que no lográbamos acceder, salvo por nombres y referencias. Una antología de poesía fue el primer libro, al que siguió la edición del radioteatro Una plaza para la muerte de Manuel Durán Díaz. Con el tiempo fuimos dando cuerpo a nuestro equipo, catálogo y colecciones. Nos constituimos formalmente el año 2021 y desde entonces hemos estado en constante movimiento editorial…
-Uno de los pilares de Pampa Negra ha sido un trabajo de edición que puede denominarse como “profesional” en cuanto a los libros, la distribución de estos y la presencia en importantes ferias de nivel mundial. ¿Cómo se logra esto desde el norte de Chile?
No creemos que exista una fórmula única, sino diversos caminos y cada editorial transita los suyos. Nuestra apuesta es reflexionar constantemente sobre las prácticas editoriales. Somos un equipo pequeño pero muy comprometido, con diálogos entre diversos oficios y disciplinas. Hay un anhelo en querer hacer esto cada vez mejor, con ediciones cuidadas y prestando la debida atención a cada una de las etapas del proceso de publicación, como así también a la circulación y la recepción crítica de las obras. Esto nos lleva a estar siempre participando en instancias de formación en cuestiones específicas del ámbito editorial y el libro.
Sostenemos también un diálogo permanente con otras editoriales “nortinas” a través de instancias como el Bloque Norte, espacio colectivo que articulamos los sellos: Cinosargo de Arica, Navaja y Sismo de Iquique, Tala de Copiapó, y Pampa Negra de Antofagasta. O bien una serie de conversatorios sobre prácticas editoriales transfronterizas, que hemos desplegado hasta ahora con colegas argentinos, bolivianos, peruanos y mexicanos.
Esta dimensión asociativa y transfronteriza nos parece fundamental para pensar cómo resolver cuestiones de orden logístico, como la participación colectiva en ferias o la distribución de libros, que para una editorial independiente es siempre un desafío. Ha sido también un espacio para intercambiar experiencias y conocimientos. Sin más lejos, el año pasado con los amigos de Cinosargo y Calaquita Ediciones colaboramos en la realización de un Taller de Propiedad Intelectual que se llevó a cabo en Antofagasta, con la participación de gestores culturales y colegas del ecosistema del libro local.
Nos hemos propuesto contribuir a mejorar una situación que venimos planteando desde hace tiempo: la región de Antofagasta es una de las que menos publica en el país, según cifras de la Cámara Chilena del Libro. Realidad que no se condice con el potencial creativo, literario, investigativo y editorial que ofrece el desierto de Atacama.
-Pampa Negra viene desarrollando un importante trabajo de rescate de autores y sus obras. ¿Cómo ha sido el proceso de conseguir los derechos de esas obras?
En nuestro quehacer integramos dos oficios que nos apasionan: la edición y los archivos. Nos interesa muchísimo el rescate de obras que puedan ampliar el patrimonio literario, y que por distintos motivos a la fecha no han sido publicadas, o no han circulado desde ya hace buen tiempo. Nos involucramos directamente con los archivos que sobreviven a sus escritores/as: trabajo emocionante y silencioso que implica un esfuerzo mancomunado con sus familias, con el propósito de investigar, identificar y poner a resguardo estos documentos, al mismo tiempo que proyectar publicaciones respetando los criterios de sus autores. Criterios muchas veces explicitados por ellos mismos. Se vive entonces la vertiginosa y gratificante emoción del hallazgo.
Los ejemplos son notables: Nanapoemas al streak de Nana Gutiérrez, poemario inédito encontrado en su archivo, el cual publicamos en un libro doble junto a una reedición de Lunallena. También El fin de la barbarie y otros cuentos de Nicolás Ferraro, volumen de relatos fantásticos y de ciencia ficción escrito en 1984 (!), confiado por la familia del autor para su pronta publicación. O el caso más icónico: El derrumbe de Mario Bahamonde, novela inédita que retrata el golpe de estado y los primeros meses de la dictadura en Antofagasta, cuya sobrevivencia por más de medio siglo la debemos a Germana Fernández. Ambas obras amplifican los márgenes de la literatura nortina, constituyéndose como piezas narrativas contemporáneas ajenas a la épica del salitre.
Además del trabajo de archivo literario, hemos apostado por la reedición de obras hoy imposibles de encontrar. Al respecto, Jaula gruesa para el animal hembra de Alicia Galaz o Los contrabandistas de Luciano Cruz Astudillo. En estos casos hemos incorporado paratextos que actualizan la vigencia de la obra y presentan la trayectoria de sus autores a las nuevas generaciones. En materia de archivos contamos también Acervo, colección que recoge la tradición de publicar fuentes documentales precedidas por estudios preliminares a cargo de especialistas, además de aparatos críticos, índices y otros elementos. Sin duda, el diálogo entre archivos y edición es la columna vertebral de este proyecto.

-Podríamos decir que tienen también una vocación de internacionalizar lo que hacen. El año pasado presentaron su catálogo en instancias como Frankfurt. ¿Qué significa para ustedes, como editorial, esa posibilidad?
Estamos muy contentos de participar dos años consecutivos en la Frankfurter Buchmesse, una de las ferias más importantes, donde se reúnen casas editoriales, agencias literarias, traductores, autores, compañías e instituciones ligadas al mundo del libro. Nuestra participación se enmarca en la aventura por internacionalizar nuestro catálogo, abriendo camino para que los títulos y autores que lo integran se puedan dar a conocer a lectores/as de otros países y también en otros idiomas, ya sea mediante traducciones, coediciones, nuevos proyectos o ampliando la distribución física y digital de nuestros libros. Mismos propósitos que nos han llevado a estar presentes en las ferias de Buenos Aires, Santa Cruz de la Sierra, Lima, Mendoza y Chihuahua en México.
En el caso de Frankfurt en particular, las expectativas han estado puestas en tres objetivos: la traducción de algunos de nuestros libros, su colocación en diversos canales de distribución y sumar nuevas autorías a nuestro catálogo. Hemos cosechado muy buenos resultados y pronto daremos a conocer varias novedades en este sentido.
En el caso de México, invitados a impartir un taller llamado Publicar desde el archivo, donde abordaremos la experienciade la colección Acervo.
Cabe destacar que esta participación ha sido posible gracias al trabajo colectivo del equipo que sostiene este proyecto editorial, así como también al apoyo brindado por el Fondo del Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas y las Artes, que nos han permitido materializar el viaje y concretar nuestra agenda de trabajo, además de traducir nuestro catálogo y muestrasde algunos libros.
-¿Qué textos del catálogo llevaron en esa oportunidad? ¿Cómo vislumbran la posibilidad de que libros de su catálogo puedan traducirse a otros idiomas?
Viajamos con todos los libros que integran nuestro catálogo, el que a la fecha suma más de treinta títulos y en constante crecimiento. Particularmente, en la última edición tres de nuestros libros han sido seleccionados en la longlist;listado de publicaciones chilenas que serán difundidas internacionalmente con miras a la participación de nuestro país como Invitado de Honor en la Feria del Libro de Frankfurt 2027. Me refiero a Cuatro estrellas crucifican la noche de Víctor Quezada (poesía); Claudina. Teatro, amor y revolución en la pampa salitrera de Sergio González Miranda (novela); y Resistir creando entre poesía y danza. La vida de Nelly Lemus Villa de Jerny González (Premio Nacional Escrituras de la Memoria, 2024).
En nuestras reuniones hemos podido constatar que existe un profundo interés por el carácter geográfico de este proyecto editorial. La idea de publicar desde el desierto de Atacama, considerando la carga histórica, política y humana que hay en este territorio, llama la atención de las editoriales y los traductores de distintos países.
Hay temas que podrían parecer locales, pero están profundamente vinculados a historias y redes transnacionales de conocimiento, como la historia de la minería, o la arqueología y el estudio de la diáspora de objetos precolombinos a museos europeos. Esto último es todo un tema de debate hoy en día, dada la reflexión sobre el origen de las colecciones y la posible restitución de piezas a sus comunidades de origen. Lo mismo las poéticas y narrativas del desierto, que hoy son de gran interés entre investigadores e institutos de literatura en distintas universidades. O la historia reciente y la violencia política desatada en este territorio durante la dictadura; memorias que tienden un puente con Latinoamérica, pero también con los horrores sufridos durante las guerras mundiales y las dictaduras europeas.
Todos estos cruces e historias compartidas favorecen la recepción de los libros y sus posibilidades de circulación, en tanto hacen sentido a lectores/as de distintas realidades. Un claro ejemplo es el interés mostrado por instituciones como el Instituto Iberoamericano de Berlín, en cuyo repositorio se encuentra alojado la totalidad de nuestro catálogo. O bien la favorable acogida en librerías que cubren literatura hispanoamericana en este país.
–¿En qué están actualmente? ¿Qué novedades internacionales y de autores nortinos nos pueden adelantar sobre el catálogo próximo de Pampa Negra?
El año pasado publicamos nuestros tres primeros autores internacionales: Viviana Gonzales, poeta boliviana-mexicana con Taxúma en el monte de los olivos;y Pedro Mena Bermúdez, poeta y ensayista mexicano, con Solo. Ambos poemarios presentados en la Feria Internacional del Libro de Chihuahua y luego en Ciudad de México.
Ahora viene Vicent Garcés Ramón, socialista valenciano que formó parte de la Unidad Popular, con su libro Chile. Análisis del primer año de dictadura militar (1973-1974), obra que ofrece un registro de las primeras medidas económicas, ideológicas y represivas del régimen dictatorial, abriendo posibilidades para un interesante diálogo con el presente. Vicent visitará Santiago a fines de mayo para presentar su libro.
En cuanto a autores nortinos, inauguramos este año con Narraciones marítimas del profesor Jaime Alvarado, nuestro querido amigo recientemente fallecido, quien rastreó naufragios y catástrofes ocurridas en estas costas, buceando no solo en documentos sino en el propio fondo marino. Antofagasta rendirá homenaje a su obra y legado el próximo 9 de mayo.
También Rompiendo barreras de Hans Frex y Corpolugaridades de Leyla Méndez Caro, investigaciones que abordan la migración sudamericana, las niñeces, el racismo, la lucha por la vivienda y las corporalidades en resistencia que emergen desde los macrocampamentos.
Paulina Cors y Galvarino Santibáñez son dos tremendos poetas que se integran a la colección de poesía Pleamar con ediciones antológicas. La primera, una voz casi desconocida para las nuevas generaciones, y el segundo es un autor de la generación de la “diáspora”, que después de cuarenta años en Suecia, “vuelve a casa” con su Rendición de cuentas.
Mayo será un mes bien movido, que comienza con el homenaje a Jaime Alvarado, sigue con el lanzamiento del libro La reforma en la Norte de Felipe Godoy, las presentaciones de Vicent Garcés en Santiago y cierra con nuestra participación en la Furia del Libro. ¡Los esperamos!
Hay muchas más novedades, varias de ellas ya han sido adelantadas en esta entrevista, pero dejemos espacio también a la sorpresa…




