“Sin la materialidad del cuerpo es imposible pensar el desplazamiento, la migración o la asociación política”. Sobre Corpolugaridades de Leyla Méndez Caro

mayo 14, 2026
-

Corpolugaridades. Una propuesta analítica y de acción en diálogo con feminismos de(s)coloniales y antirracistas, publicado por Pampa Negra Ediciones presenta una forma situada de comprender las relaciones entre cuerpo, espacio y poder a partir de las experiencias de mujeres migrantes sudamericanas que habitan el Macrocampamento Los Arenales, en Antofagasta.

En un país como Chile, la memoria ha tenido un lugar central en el relato nacional de las últimas décadas. Este desarrollo se ha dado en gran medida para intentar reconstruir las voces y relatos silenciados por parte de la dictadura de Augusto Pinochet en el siglo pasado, la que estuvo enmarcada indefectiblemente por la pugna neocolonial de la Guerra Fría. El libro Corpolugaridades. Una propuesta analítica y de acción en diálogo con feminismos de(s)coloniales y antirracistas de Leyla Méndez Caro sigue parte de ese legado crítico: querer entender vidas, voces y actos que no son legibles para el discurso público y que requieren atención por las constantes violaciones de derechos humanos que sufren, así como por sus formas creativas de asociación y resistencia. 

No obstante, la autora no escribe este valioso libro desde una matriz nacional, abrazando la supremacía del documento o con la arrogancia del método académico. Por el contrario, se enfoca en mujeres migrantes provenientes de otros lugares de América del Sur, específicamente en el macrocampamento Los Arenales, en Antofagasta, proponiendo la construcción de una memoria viva, compleja y crítica que se alinea con varios de los debates filosóficos centrales en la reflexión universitaria actual, abriendo incluso preguntas importantes para quienes investigan desde las ciencias sociales. 

En este sentido, la autora trae a colación varias propuestas teóricas y metodologías críticas provenientes de los feminismos, en intersección con discursos decoloniales y antirracistas. Así, se pone al cuerpo como eje central del análisis, y gracias a una amplia caja de herramientas teórica proveniente de la Geografía, la Psicología social, la Antropología, la Historia, la Sociología e incluso las Letras con perspectiva feminista, decolonial y antirracista, se viabiliza un análisis comprometido, preciso y creativo. Tómese como ejemplo la sugerente palabra que titula al libro, corpolugaridades, que nos recuerda que todo relato necesita de personajes, espacios y tiempos, pero que, sin la materialidad del cuerpo, sin la evidencia de la carnalidad, es imposible pensar profundamente respecto a cuestiones como el desplazamiento, la migración o la asociación política. 

Siguiendo esta idea, uno de los baluartes del texto es el análisis de cómo el racismo opera en Abya Yala y específicamente en Chile, desde una mirada feminista decolonial. Al revisar discursos e instituciones coloniales, como por ejemplo el esclavismo, no sólo se analiza la colonialidad del poder –es decir, los discursos de poder ejercidos a través del tráfico de personas–, sino también la colonialidad del ser, entendida como las heridas subjetivas que dañan los cuerpos, que los marcan, haciendo que, en ocasiones, esas llagas permanezcan intergeneracionalmente, con ligeros cambios contextuales. A través de este ejercicio es posible hacer un análisis actual, que no solo entiende las raíces y las genealogías de fenómenos como el machismo, el racismo y la colonialidad, sino también las afectaciones que estos discursos provocan sobre mujeres racializadas y migrantes en los campamentos en Antofagasta. 

Este interesante estudio, vale aclarar, no habla solamente de las formas de opresión y de daño, sino también de cómo la toma de conciencia permite articular teorías y prácticas en torno a la resistencia. A partir de un desglose teórico de autoras del feminismo decolonial de Abya Yala, Aura Cumes, Ochy Curiel, María Lugones, Yuderkys Espinosa, entre otras, se presentan formas de entendimiento-otro para rearticular la realidad.  La conciencia de la diferencia colonial y los daños de la colonialidad del ser permiten ensamblar un registro propio, que Leyla Méndez Caro explica a través de algunos gestos de pensadoras, artistas y activistas que, sin estar en la academia, institución tan cómplice en ocasiones con la colonialidad del saber, dan forma a otros sentipensares, tales como ocurre con el caso de Violeta Parra o Domitila Barros.  

La parte central del libro, una vez analizado este sugestivo marco teórico y metodológico, nos permite sumergirnos en el devenir corporal de las habitantes del macrocampamento los Arenales, desde una impronta honesta y cercana que da cuenta que aquí no se busca un estudio objetivo sino una indagación ética y seria, pero que también dialógica con las subjetividades estudiadas. La discriminación, la maternidad, el racismo, las alianzas, entre otras, aparecen en las historias de vida que estas mujeres comparten y que, con delicadeza y respeto, Méndez Caro recoge. Una invitación a conocer problemáticas y también respuestas situadas en este estudio. Y a conmoverse con los poderosos relatos de las mujeres que deambulan entre diferentes emociones, acciones y formas de articulación subjetiva, tanto en lo individual como en lo colectivo

Este libro fue escrito también con/por un cuerpo migrante, pues fue parte de la investigación doctoral de Leyla Méndez Caro, la cual se realizó entre España y Chile, entre bibliotecas, escritorios y el trabajo de campo en los campamentos. En esta travesía académica (que siempre tiene privilegios, pero también responsabilidades y complejos devenires) probablemente la autora pudo entender los discursos coloniales hispanos y su continuidad en territorio chileno, que le permitieron desgranar con precisión los diferentes lugares que las personas ocupamos en el espectro social. De allí parte también esa reflexión profunda que cuestiona los saberes tradicionales, el propio lugar de quien investiga y en la que se buscan nuevos acercamientos.

Vale terminar este breve prólogo diciendo que ese cuerpo en movimiento de la autora explica por qué hay palabras y categorías complejas, nuevas, reensambladas en el texto. “texturizar”, “co-razonar”, “corpolugarizar”, verbos, formas de acción, que más allá de dar cuenta de un uso normativo del lenguaje (monitorizado desde la RAE), que añade rigor a la investigación, expresan un deseo de que el discurso académico tenga un potencial de transformación. Estas palabrejas que pueblan todo el libro no son adornos contemporáneos, sino invitaciones a reconstruir nuestras miradas y nuestro entendimiento sin prescindir de la presencia y registro de la alteridad. 

Ejercicio escritural ampliamente meditado, sentido y vivido el de Méndez Caro, en el que la memoria de las mujeres migrantes en Chile se recolecta y comparte delicadamente, para repensar nuestros espacios y nuestras relaciones en este hoy tan complejo mundo.

Leyla Méndez Caro, Corpolugaridades. Una propuesta analítica y de acción en diálogo con feminismos de(s)coloniales y antirracistas. Prólogo de Diego Falconí Trávez

2025

202 páginas, 15x21cm

ARTÍCULOS RELACIONADOS