breve autopresentación de una autopublicación Retablo, osìarAp/pAraíso (tercera y última entrega)

desde que viví en Bolivia extraño el futuro y, como podrán entender, nunca he podido explicar esa sensación sin enrevesar el pensamiento. y así es como ha ido apareciendo Retablo: como una necesidad expresiva, amplia, verbal y plástica, exagerada y por fuera de los bordes lineales de un relato. cada una de las tres entregas se presenta desde un recorrido topológico y topográfico: los Andes, Chiloé y, ahora, esta última, desde un Valparaíso postextractivista. Valparaíso funciona como un campo de intensidades que permite relevar las relaciones invisibles que el sistema nos obliga a no ver y luego olvidar. de este modo, el texto sostiene expansiones asociativas que me permiten nombrarlo como una escritura poética de ficción política (o algo así).
de pronto escuchamos el fragmento remoto de un sonido. abrígate y que entre hablando el viento a la experiencia. sentí que mi cuerpo se expandía de un modo secreto dentro del significado de ínfero. me quedé allí. volvimos a escuchar el sonido. hace mucho que las imágenes ocluyen el reino frágil del poema, no sospechábamos que las suturas de las capas de tierra, tras quitar el cemento, estaban provocando la aparición de sensaciones subrepticias en toda la ciudad. esto confirma que nunca estuvimos solxs y lo más importante es que, en otros lugares podría estar sucediendo lo mismo. cuánto tarda la coherencia de un anhelo hallar su halo en un cuerpo? han pasado estas cosas, el simple hecho que ya nadie trabaje bajo la obligatoriedad de un sueldo, lo ha permitido. las aves vuelan y nadie les paga por hacerlo, el fruto brota y yo me abro espacio para que la palabra se levante a latir y saltar. se está acercando un león y juntos oímos el ruido extinto del pasado. los seres mudos nombran las fronteras y podemos ver sus vísceras rosadas como pétalos entonar el ritmo amorfo aún, de estas prosas, desperdigadas a lo absoluto.
esta tercera entrega está constantemente ocupándose de organizar una utopía afectiva en un (no)futuro teórico; más bien, en un tiempo indeterminado que brota desde la experiencia material de sus personajes, ya que todxs estxs sostienen su vida desde posiciones históricamente subordinadas, como la mucama poeta de un hotel en Valparaíso, quien, desde una sensación temporal enrarecida que le entrega el hallazgo noexplícito de los fragmentos de un concurso de arte y letras “Ximena Rivera”, intenta devolverle a la poesía su potencia crítica.

la factura de esta entrega se aleja un tanto de las anteriores, pues su naturaleza es diferente. como varixs ya saben, en la primera y segunda entrega los poemas/láminas grabadas/bordados termolaminados funcionan como entes que pueden independizarse entre sí, pero en esta entrega esa característica ya no está. ahora es un cuadernillo sencillo, cosido a máquina y maquetado como cualquier otro libro. por qué? porque en las otras entregas la memoria no está resarcida ni hallada en un pensamiento quieto; cada vez que el orden cambia, se mueven las posibilidades de que esa memoria se calme o continúe su errancia.
en cambio, en esta entrega, el ritmo de lo que se escribe tiende a organizar una crítica mediante las fuerzas que atraviesan los cuerpos de cada uno de sus personajes, y me parece que estas fuerzas funcionan más por acumulación que por digresión. ya en el orden en que decidí presentar los textos, se siente que la utopía afectiva, sucedió y ahora solo hay que recordarla para echar a andar un horizonte.
la jornada avanzaba en una linealidad saturada de imágenes: boletas, gente mirándose a la cara mientras come, la refracción de la luz sobre los cubiertos del desayuno, las sábanas arrugadas en el piso, mis manos locas borrando huellas ajenas, mi poder invisible, mi delantal predigerido por los obrajes coloniales, la democracia incapaz de deselegir, el crucero repleto únicamente de gente blanca, mi voz interna diciendo que nada de lo que se me ofrece puedo permitirme tenerle fidelidad.
para concluir esta autopresentación, Retablo tiene 27 poemas impresos en papel de bambú y, como es de costumbre en estas entregas, se suma un grabado de Ximena Rivera prendiendo un cigarro estampado en un papel de contabilidad/papel burocrático. las copias de los grabados no serán numerados, al igual que las veces anteriores, pero sí el cuadernillo. quieres uno?

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