Los laberintos de La respuesta: las claves de una novela interactiva

junio 08, 2026
-

La respuesta es el nuevo libro del escritor antofagastino Carlos Rendón, a publicarse en mayo de 2026 por Áurea Ediciones en el marco de La Furia del Libro. La propuesta llama la atención por presentarse como una antinovela, hipercuento o libro interactivo, donde el lector es capaz de alterar los acontecimientos del relato.

Un bebé nace en Punta Arenas. El problema: la criatura nace con cuernos. Un agente del Estado de Chile es enviado al sur del mundo a investigar el caso. Ese agente se llama Samuel Tapia en la historia, pero fuera de ella es el lector quien guiará su investigación, por medio de un sistema de saltos y anclajes. De esta manera, un libro de aproximadamente 200 páginas presenta no solo diversos finales, sino cientos de combinaciones distintas de un mismo relato.

Rendón, que en 2023 publicó La muerte en colores (cuentos, Ediciones Hurañas) y Reptilia (novela, Áurea Ediciones), y que ha sido reconocido en certámenes literarios como el Premio Municipal de Literatura de Santiago o el Premio Internacional del Libro Latino, se prepara para el lanzamiento de su libro más especial hasta ahora. Comenzar a leer La respuesta es iniciar un rompecabezas, del cual hablamos en la siguiente entrevista con su autor.

¿Cómo nació la idea de crear un libro interactivo?

R: Nació como una pregunta: “¿es posible escribir algo como lo que estoy pensando?”, a la que vinieron luego otras como por qué, cómo y para qué hacerlo. Siempre me interesó el potencial interactivo de la literatura, el metalenguaje, el libro como un elemento que vaya más allá de avanzar de izquierda a derecha. En mis dos libros anteriores ya dejaba entrever algunos experimentos, pero fue con La respuesta que maduré esos ensayos en una obra completa.

La respuesta inició como un cuento interactivo, donde el lector podía saltar un par de veces para llegar a distintos finales. No más de diez, veinte páginas. La idea fue creciendo, y para cuando me di cuenta ya estaba creando un sistema completamente inédito de lectura, armando mapas conceptuales para organizar todos los caminos que propone el libro, y editando cada página una y otra vez. Me sentía como armando los engranajes de un mecanismo de relojería. Para cuando terminé lo sabía: esto ya no era un proyecto pequeño, sino un libro que quería ver impreso, distinto a todo lo que se publica tradicionalmente en Chile.

¿Cuáles fueron tus principales referentes para este libro?

R: Provengo de una generación de escritores que recibió estímulos de distintas artes. Empezando por los libros, pero también muchas películas, música y videojuegos. De estos últimos creo que viene la principal inspiración de este libro. El disfrute de interactuar con una obra de arte es algo que, como escritor, siempre he visto con envidia de los videojuegos. Hay excepciones, por supuesto, de eso trata la literatura ergódica, pero en general es un terreno vedado para la literatura.

El videojuego Disco Elysium es quizás el referente principal de este libro, en cuanto a la representación de un personaje principal atormentado. También, al escribir, pensaba en otras novelas visuales, como The Silver Case oThe Wolf Among Us. En cuanto a libros, imposible no mencionar Rayuela, de Julio Cortázar, seguramente la novela ergódica más conocida en Latinoamérica. También Ejercicios de estilo, de Raymond Queneau, una obra fantástica para entender las potencialidades del lenguaje. También los libros tipo “elige tu propia aventura”, que todos leímos alguna vez, aunque esos suelen estar enfocados a un público infantojuvenil.

La historia de La respuesta cuenta con diversas temáticas y personajes como para construir un relato tradicional, dentro del “canon”. ¿Por qué entonces tomaste la decisión de contarla de una manera tan particular?

R: Probablemente sí, La respuesta podría ser adaptada a una novela corta o un cuento largo, pero desde su concepción fue una historia interactiva y creo que se nota. En cosas tan simples como que todo el libro está escrito en segunda persona, pero también en el uso de la repetición como elemento narrativo. Dentro del libro puede haber dos escenas muy similares, pero siempre habrá detalles y estímulos distintos, según el camino que esté tomando quien lee.

A nivel más profundo, diría que el laberinto que plantea el libro no deja de ser una metáfora del estado mental de un protagonista herido, alcoholizado, literalmente perdido en el fin del mundo. Este diálogo entre la forma y el fondo para mí era fundamental, quería contar una historia potente y humana, más allá de la particularidad del formato. Tras los saltos de páginas, los sorpresivos finales, los personajes que adquieren más o menos importancia según la ruta que tomes, hay una historia sobre la culpa, los pecados familiares que echan raíces, la existencia de la magia en un mundo aparentemente descubierto. Creo que cada lector podrá encontrar al menos una ruta que resuene emocionalmente con él o ella. 

Punta Arenas es parte fundamental de la historia, y podemos verla, desde perspectivas distintas, en cada una de las “rutas” que puede seguir el lector. ¿Por qué escogiste esta locación?

R: Siempre me he sentido atraído al sur de Chile, a pesar de haber nacido en el norte. Mi novela anterior se ambientó en una isla ubicada en el sur, y a conciencia escogí para mi siguiente proyecto un paisaje similar, aunque ahora enclavado en el mundo real. En la historia, el protagonista viaja de Santiago a Punta Arenas para investigar un supuesto caso paranormal: el nacimiento de un bebé con cuernos. Me parecía casi épica esta idea de viajar al fin del mundo en busca de un diablito. Aunque, cuando lees el libro, te das cuenta de que de épico no tiene nada.

Se dio la casualidad de que justo cuando me encontraba escribiendo los primeros esbozos de La respuesta, me salió por trabajo un viaje a Punta Arenas, y aquello fue una experiencia increíble. Todo el tiempo libre que tuve lo usé para caminar la ciudad, tanto su centro como su periferia, tomar fotos, y apuntar cosas que luego quería llevar a la historia. Creo que esa exploración instintiva por un lugar tan particular en el mundo fue clave para la construcción del libro. No diría que es una carta de amor, pero podría ser un puzle de amor a Punta Arenas.

¿Este libro se relaciona de alguna manera con tus dos publicaciones anteriores?

R: Más allá de ser la maduración de mis intereses por la literatura ergódica y experimental, que ya se asomaban tanto en La muerte en colores como en Reptilia, el libro sí tiene lazos concretos con esta última. Sin ser una secuela como tal, Reptilia forma parte del mundo que habitan los personajes de La respuesta. No puedo revelar cómo, ni cuánto realmente influye esta conexión, pero hay unas cuantas sorpresas para quienes hayan leído esa novela.

Ahora bien, La respuesta es un libro que se puede leer sin conocimientos previos de mi obra pasada, y eso fue una decisión que tomé rápidamente. No creo que sea bueno, salvo que estés escribiendo una saga, privar al lector de una experiencia literaria por no haber leído el libro anterior. Lo veo más como lo que hace Murakami, por ejemplo, que referencia constantemente sus obras anteriores, o García Márquez con Macondo fuera de lo que es Cien años de soledad.

Así que sí, hay referencias y conexiones, pero La respuesta es única y auto conclusiva, si se le puede llamar así a un libro que puede desarrollarse y concluirse de un montón de formas distintas.

¿Podríamos hablar de un nuevo género literario?

R: No me atrevo a usar un término tan grandilocuente como “nuevo género”, porque la literatura ergódica ha existido desde hace siglos, al igual que los libros interactivos. Lo que sí puedo decir, casi sin temor a equivocarme, es que no existe otro libro con el mismo sistema de lectura que el de La respuesta. Es una obra bien sui generis en ese sentido.

Lo que propongo, más que revolucionar las cosas, es una manera distinta de acercarse a la literatura, que puede ser mejor o peor según cada persona. Demostrar que todavía ni rozamos el potencial de los libros como objeto interactivo. Esto adquiere especial relevancia hoy, donde escribir un libro se puede reducir, en su forma más lamentable, a escribir un prompt para la IA. Me agrada la idea de escribir libros como este, que con leerlo ya sabes que, para bien o para mal, nació cien por ciento de una mente humana.

¿Cómo ves el panorama literario en regiones, y su relación con Santiago?

R: Una vez escuché decir a un reconocido colega que los escritores más interesantes son los que viven en regiones. Más allá de estar de acuerdo o no con eso, creo que vivir en las periferias de un país tan centralista como este te entrega una visión de mundo radicalmente distinta a la del escritor de la capital, que probablemente tenga más oportunidades, más redes, más visibilidad en los medios, pero nunca va a tener la conexión con los elementos de la provincia, en la máxima extensión de la palabra, que posee el escritor que nace o que se va a vivir permanentemente fuera de Santiago.

Ahora, es innegable que hay muchas cosas positivas en la capital. Las grandes editoriales, así como varias editoriales independientes interesantes, tienen sede ahí. Sin mencionar los encuentros, las ferias, las lecturas públicas, los espacios culturales, etcétera. Pero lo que no tenemos en institucionalidad cultural acá en regiones lo tenemos en una capacidad infinita de inspiración. Estoy convencido de que las obras más rompedoras, más fuera del canon, suelen aparecer fuera de los típicos centros culturales. Me emociona solo pensar en lo que se está escribiendo hoy en las periferias y que aún no hemos leído.

¿Qué esperas de la recepción de este nuevo libro?

R: Lo que todo autor quiere con cada una de sus publicaciones: que la mayor cantidad de gente posible lo lea. Supongo que hay algo de revalidación personal ahí. Gastamos tanto tiempo, sacrificamos tantos días y momentos por estar escribiendo, que queremos que la gente nos lea porque si no pareciera que no hicimos bien la pega, o aún peor, que no valió la pena.

En el caso particular de La respuesta, como toda cosa nueva, puede que haya algunos a los que les encante, y otros más reticentes. Yo espero que lo lean tanto los fanáticos del arte interactivo, que rayan con Rayuela, con Black Mirror: Bandersnatch o con los videojuegos, como también los académicos que defienden la Literatura con L mayúscula. Tengo la sensación de que tanto uno como el otro podrán sacar algo valioso de este libro.

Ficha técnica

Título: La respuesta

Autor: Carlos Rendón Bejarano

Editorial: Áurea Ediciones

Páginas: 198

Género: Ficción contemporánea, experimental

Fecha de publicación: mayo de 2026

ARTÍCULOS RELACIONADOS