Obra “Manual de autoayuda”: La obligación de la felicidad

julio 27, 2026
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El montaje de Teatro Infausto, con puesta en escena de Nicolás Venegas, presenta un falso docureality que plantea preguntas sobre la salud mental y el mercado que la circunda. El pasado fin de semana, la obra comenzó su circulación internacional en Argentina y pasará también por Estados Unidos.

Un actor se pregunta si es feliz. Se pregunta también si esa felicidad que busca puede ser permanente. Todo a su alrededor pareciera decir que sí y, por sobre todo, que esa felicidad depende de él, como si solo bastaran la voluntad y las ganas para lograrlo. Con esa pregunta como guía comienza una búsqueda en el lugar más lógico en nuestros tiempos: internet. 

Manual de autoayuda (2024) de Teatro Infausto, con puesta en escena de Nicolás Venegas, quien forma parte del elenco junto a María Figueroa, es un montaje que mezcla la performance, el audiovisual, la realidad y la ficción, para sumergirnos en una reflexión profunda sobre la salud mental, la felicidad y las herramientas que nos ofrece el sistema neoliberal para alcanzarla. La búsqueda de Nicolás arroja una serie de alternativas, muchas de ellas con nombre en inglés: mindfulness, coaching, wellness. Es la autoayuda sofisticada y, ojalá, aesthetic e instagrameable.

“Existen hoy incontables volúmenes y cursos que nos enseñan a ser felices echando mano a una gran variedad de saberes, entre los que se cuentan la psicología positiva y diversas lecturas (a menudo orientalistas) de determinadas tradiciones orientales, sobre todo el budismo. Incluso se ha vuelto común hablar de la «industria de la felicidad»; la felicidad es algo que se produce y consume a través de estos libros, y que acumula valor como una forma de capital específica”, dice Sara Ahmed en La promesa de la felicidad, ensayo en el que ofrece una crítica al mandato social de ser felices. 

Ahmed también apunta a cómo esta nueva industria prospera, mientras enriquece a gurúes y emprendedores de la felicidad. En la otra vereda, Nicolás busca terapias que le sean útiles, pero el alto costo lo desincentiva. Le pide ayuda a María, quien, para apoyarlo, cotiza, toma cursos y se certifica. Lo intentan, pero Nicolás no se siente más feliz. ¿De quién es el problema? ¿Será suyo por no “echarle suficientes ganas”? ¿Será que no es posible ser feliz en los términos que el neoliberalismo plantea?

La frustración de Nicolás nos devuelve a un debate cada vez más presente en los estudios sobre salud mental: el peso de los determinantes sociales. La precarización laboral, la incertidumbre económica o la pérdida del tiempo libre cuestionan la idea de que el bienestar dependa únicamente de decisiones individuales. Por otro lado, un sistema que crea un problema y luego vende su solución podría ser, quizás, una definición bastante precisa del neoliberalismo.

Además de abordar un tema que se instaló con fuerza, para bien y para mal, en el mundo pospandemia; Teatro Infausto propone una forma diferente de trasladar las preguntas a la escena: el falso documental. Inspirado por el trabajo del canadiense Nathan Fielder, Venegas nos presenta una investigación en distintas etapas, que el público pareciera creer sin grandes dudas. El actor y la actriz utilizan sus nombres reales, entrevistan a personas reales (que vemos a través de videos al estilo de docureality), cotizan servicios reales –yo misma conocía a una de las coach citadas en la puesta en escena–; pero hay un momento que va un (o varios) pasos más allá: la constelación familiar. 

El escenario se convierte en un espacio de vertiginoso ritual para constelar la felicidad de Nicolás. Dónde radica la imposibilidad de ser felices es, quizás, la pregunta sobre la que se sustenta esta práctica tan popular en la actualidad. Algunos voluntarios del público aceptan poner su cuerpo a disposición de la dinámica que guía María. Interactúan, se mueven por el escenario, desarrollan un papel. ¿Son parte del público o son actores y actrices encubiertos? Lo que sucede ahí, ¿es parte del guión o María está expuesta a que la dinámica se salga de control? Quizás ellos solo quieren ayudar a Nicolás, al igual que todas las personas que, genuinamente o no, lo acompañan en el proceso del que somos testigos.

Manual de autoayuda podría leerse como una sátira de la búsqueda de la felicidad, sin embargo, propone más. Nicolás busca ser la mejor versión de sí mismo –si lo pudiéramos traducir al lenguaje de las redes sociales– a través de distintas recetas y fórmulas. Sin embargo, quizás el problema no está en el deseo de ser feliz, sino en lo que ponemos en juego. Lauren Berlant, en El optimismo cruel, diría que “las personas mantienen su vinculación a formas de vida que comprometen su bienestar”. ¿Por qué seguir apostando por discursos que nos desgastan, nos empobrecen, incluso, nos alienan? Es el propio objeto prometido lo que nos impide el bienestar al enfrentarnos a una serie de fracasos y frustraciones, convirtiéndose en fuente de sufrimiento. Parece una paradoja, pero no lo es. El fracaso es el punto de partida para un nuevo intento, posiblemente un nuevo gasto y otra decepción. Es la zanahoria que no alcanzaremos por más que corramos. 

La idea de falso documental aquí cobra un sentido renovado. ¿Creemos porque la ficción se nos presenta lo suficientemente verosímil o porque, al igual que Nicolás, nos interesa saber si tal o cual terapia finalmente resulta? ¿Nos sentimos siendo testigos de una especie de review de una terapia para contratarla o no al salir de la sala? Así también, diría Berlant, opera el optimismo cruel.

El montaje es provocador en fondo y forma. Con pocos elementos en escena logra poner en tensión la relación entre felicidad y el neoliberalismo de manera realista y con mucho humor. Manual de autoayuda no termina con una respuesta sobre si Nicolás puede ser feliz. Lo que sí hace es plantear una pregunta: ¿y si el problema no fuera nuestra incapacidad para alcanzar la felicidad, sino la promesa misma de que es únicamente un proyecto individual?

Ficha artística

Puesta en escena: Nicolás Venegas

Elenco: María Figueroa, Nicolás Venegas

Iluminación: Cristóbal Manríquez

Cinematografía y sonido: Andrés Abrigo

Próximas funciones: 

Argentina: 

Sábado 25 de julio — 20 hrs

Teatro de la Ciudad (San Nicolás de Bari y Pje. Calchaquí)

La Rioja

Sábado 26 de julio – 20 hrs

Sindicato de Maravillas (Libertad 326)

Córdoba Capital

Estados Unidos

Viernes 14 al domingo 16 de agosto

Pronto más información. 

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