Nerón y el incendio de Roma

Esta vez no hay flautista de Hamelin. Pero se escucha la melodía. Es una revuelta anarca ciudadana.

Otra barricada en Latinoamérica: Colombia también despertó

Otro foco arde en la región. Esta vez es Colombia la que nos entrega cacerolazos, velatones, plantones y otras maneras de protestar en sus calles, en sus ciudades, en sus comunidades.

Esquinas de una primavera ardorosa. Octubre-noviembre 2019.

La ciudad de Santiago, la real, abierta en sus muros y expuesta a las manos con sus ideaciones, posiciones del pueblo en la calle, se ofrece como un texto denso para sentir-leer profundo.

¡Asamblea Constituyente Plurinacional! Aceptar el barroquismo que es Chile.

Asamblea Constituyente, sí, pero una Plurinacional, para superar Un Estado Una Nación, y construir un País de Países. Aceptar, por fin, el barroquismo que es Chile.

En el despertar del país, lecciones de las experiencias previas

“Dejamos a libre disposición nuestro libro que acaba de ver la luz el pasado mes de septiembre, el cual recoge y analiza un periodo clave de la historia reciente de nuestro pueblo. ‘Se levanta el clamor popular’ es una frase que así como resonó en las calles durante los primeros años de la década del ‘70 vuelve a verse reflejada en esas mismas avenidas casi 50 años más tarde”, explican.

Chile arde y yo ardo desde lejos

En ellos había rabia. (…) pero muchos otros tenían más fuego que nadie: raperos, grafiteros, deportistas y circenses, haciendo colectividad en las calles mientras los adultos les decían que no fueran a marchar, que no rayaran las calles, que no faltaran a clases porque la educación era su futuro. Mentira.

La necesidad de una Asamblea Constituyente Popular

Es necesario el protagonismo de las mayorías excluidas y precarizadas históricamente en Chile en tal proceso, en momentos en que el Congreso –como se ha dicho– está tan fuertemente cuestionado, que debe reconocer su condición de falta de legitimidad para conducir el momento constituyente.

Bolivia: la profunda convulsión que lleva al desastre

La situación se hace cada vez más obscura pues se arrastra a la sociedad boliviana a las entrañas mismas del orden simbólico patriarcal que sostiene la lógica de guerra que garantiza la acumulación expansiva y colonial del capital.

Ácratas

Las ácratas no somos “enemigos internos” de la colectividad, de la clase subalterna; sí, de las clases dominantes; sí, de lo nacional: nuestra enemistad es abierta con el nacionalismo violento y dominante de toda clase y de todo género.

Orden final

No existe ni existirá la fotografía que sea capaz de representar la inmensa multitud que pide la transformación social, y de postre la cabeza de Piñera.